30.9.16

La España deformada por el turismo y sus economías

Es el mismo mapa de España con los mismos datos. La ocupación hotelera en cada provincia en este verano 2016. En el mapa de España superior vemos con la soilueta correcta cada provincia y sus respectivos colores de ocupación turística. En el inferior vemos el tamaño que tendrían cada territorio si nos atuviéramos al grado de ocupación hotelera y por ello a su realidad económica y laboral en referencia a los datos del turismo en este verano 2016. Vemos el tamaño proporcional de cada provincia según su grado turístico. ¿Existe el interior de España? ¿No se debe hacer algo más?

Es la crisis de la izquierda, amigos. No es la crisis del PSOE

La crisis del PSOE no la está viendo nadie en su totalidad. Leemos bocetos, manchas, errores, opiniones, palabrotas, verónicas de Verónica, pero no sabemos donde cenaron los de Zaragoza, qué tomaron de postre ni quien pagó. Pero cenar cenaron. Y se mandaron miles de mensajes por Whatsapp, y dejaron de ajuntarse con la chica para arropar el señor mayor. ¿A alguien le importa de verdad lo que sienten y necesitan los ciudadanos de la calle, los zaragozanos, los aragoneses, los sorianos?  

¿Alguien piensa que todo esto ha saltado por casualidad o tal vez para cambiar de entrenador a mitad del partido, no vaya a ser que al final metan gol desde la izquierda? ¿Alguien sabe quien era Tamayo antes, hoy y siempre? Don Eduardo llevaba 18 años en el PSOE antes de inventarse "El Tamayazo" siendo miembro de los socialistas "Renovadores por la base". Bonito nombre para evitar que otro socialista gobernara en Madrid.

Y si alguien cree que esto sólo afecta al PSOE se equivoca otra vez más y son ya más de cien errores en un día. Esto afecta a TODA la sociedad de izquierdas de España, de Aragón y de Zaragoza. Y afecta negativamente a TODA. Quien ose celebrarlo con cenas y más cenas, que se prepare que tendremos que pagar la factura entre toda la izquierda. El PP que tiene de todo menos de tonto, sabe que las elecciones de este nuevo diciembre le van a venir de perlas auténticas. No va a querer formar gobierno con los actuales diputados. Quiere más y más y sabe que los logrará, y explicará a todos que lo que no quiere es el apoyo del “pato cojo” pues eso no vale para nada y que España necesita un Gobierno fuerte y claro. Que los tiempos han cambiado mucho en pocas semanas.

Queda muy claro que para ser Presidente del Gobierno en un Estado serio, hay que ser algo más que un mártir o un experto en zancadillas. Creo. Y si ahora me preguntaran a mí a quien de toda la izquierda en la España conocida vería como capaz de recibir de regalo el Gobierno, no sería capaz de nombrar a más de dos o tres personas casi “agostadas”, y todos ellos están descansando y sin hablar. Es decir, la izquierda tiene para años de desierto y Mariano lo sabe. Bueno, en realidad Mariano no lo sabe, pero con que lo sepan los del IBEX35 ya sirve.

Ya no se trata de comunicar mejor o peor, de ofrecer o no saber plantear ideas y soluciones a los problemas de la sociedad. Es que no hay nadie en la izquierda, creíble ante los millones de españoles que se necesitan sumar para lograr el Gobierno. ¿Quien queda en la izquierda, capaz de sumar seis millones de votos? No pido diez, es que me conformaría con alguien que fuera capaz de sumar algo más de cinco millones de españoles a su lado. ¿Hay alguien fuera?

Lo de menos es cómo terminará esto del PSOE. Pasadas las 24 horas, “esto” deja de ser una equivocación para convertirse en un gran error. El tono airado de Felipe, algunas respuestas infantiles, desconocidos que se creen investidos de la Gloria y andaluzas que se creen dueñas de la nada, hacen el resto. Ya para acabar solo nos quedaba asistir al espectáculo vía Facebook de cenas secretas, empujones y listas de amigos y enemigos, en la Zaragoza donde no sucede nada. ¿Qué sucede en Madrid, en Valencia, en Sevilla, en Barcelona, en Valladolid? ¿Cuantos PSOE saldrán de este parto por cesárea? ¿Qué obra de teatro veremos mañana misma en la sede de Ferraz?

28.9.16

La situación del PSOE me preocupa y mucho

Tristemente la situación del PSOE se ha podrido internamente hasta una situación insostenible a todos los efectos. Como miembro de otro partido político sólo deseo que sean capaces de encontrar la solución a sus problemas, pues han formado parte de la historia de la España democrática de una forma muy importante, y nunca deberían haber tomado estos caminos extraños para forzar hasta el límite las normas y los procesos democráticos internos.

Dudo mucho que esta decisión emprendida hoy con la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva Federal para forzar la caída de Sánchez, sirva para algo positivo dentro del PSOE, pero ellos tienen libertad de tomar las decisiones que consideren más lógicas desde su punto de vista, y los demás aunque tengamos serias dudas, admitirlas sin excesivas críticas, aunque afecten a toda la sociedad española.

Lo que no pienso es dejar de opinar aunque yo pertenezca a otra organización política, sobre las consecuencias que para la izquierda en España y la sociedad en general puedan tener las decisiones que tomen 17 personas de una Ejecutiva, pues respetando por coherencia la libertad de cada persona, cuando sus decisiones afectan a muchos más que a ellos mismos, todos tenemos la libertad de opinar.

Julio Puente Mateo

Diferencias entre micropolítica y macropolítica

Al igual que en economía, en la política existe la micropolítica y la macropolítica, en una adaptación y división de los modos y las formas de actuar y crear que no siempre tenemos encima de la mesa a la hora de crear proyectos e ideas. Y el Partido Popular está trabajando esta división entre micro y macro dentro de la política, de forma maravillosa y con un éxito fabuloso, empleando los mismos sistemas que en la economía pero ampliando sus objetivos. Expliquemos un poco esto.

El PP en los barrios, pueblos y ciudades pequeñas, en los foros a donde dirige sus discursos básicos, trabaja la micropolítica desde ópticas progresistas, sociales, casi de izquierdas. No, no, prohibido ponerse a reír. Esto es cierto y sin dar detalles, fijaros lo poco que separa sus formas y fondos en esas micropolíticas, de las que podemos plantear desde la izquierdas. Ellos se esfuerzan en parecerse a la izquierda en la micropolítica para poder diferenciarse mucho en la macropolítica y compensar el pensamiento grupal, social.

No son tan malos, con la sociedad a la que atienden, gobiernan

Pero en cambio en la macropolítica emplean discursos y toman decisiones de lo más conservadoras. Es aquí donde la auténtica derecha se comporta como derecha conservadora clásica. Ese tipo de macropolíticas es la que la sociedad no percibe con la misma fuerza de afección hacia “su” persona que la micropolítica, pero que en cambio nos afecta a todos mucho más, aunque creamos que no.  Curiosamente desde la izquierda nunca hemos sabido explicar bien esa diferenciación.

Y de hecho desde la izquierda sabemos explicar y trabajar muy bien la micropolítica, y muy mal la macropolítica. Tan mal, que la olvidamos completamente, a favor de trabajar solo la micropolítica, creyendo que con eso ya es suficiente. En la misma medida en que la derecha se mete en la micropolítica a vender sus ideas copiadas de la izquierda para así disimular, debería la izquierda meterse en la macropolítica a explicar sus ideas y proyectos para cambiar la sociedad.

La micropolítica es como se sabe la política de barrio, la que va dirigida hacia personas individuales, hacia el urbanismo de pequeño tamaño, hacia la ayuda social del “lugar”, la que ayuda A UN trabajador desempleado o a la persona (o grupo de personas pero acotadas) con problemas.

La macropolítica es la que trata las privatizaciones o los sistemas económicos y laborales, la que modifica leyes estatales de gran calado, la que entiende de relaciones exteriores o la que plantea mercados laborales o comerciales y productivos que sean capaces de modificar sociedades y no “grupos” de personas. La macropolítica es la que ayuda a TODOS los desempleados.

26.9.16

MOMENTUM como ejemplo nuevo del socialismo de futuro

Hace un año se creó dentro del Partido Laborista, e impulsado por Jon Lansman, un grupo político interno que alrededor del líder Jeremy Corbyn y que con el nombre de “Momentum” ha ido formando una corriente interna, con más ideas de izquierdas socialistas, que aquellas que eran las oficiales hasta que Jeremy Corbyn ha logrado ya, asentarse en el Partido Laborista como su líder de futuro.Un giro a la izquierda de un partido que debería ser siempre de izquierdas.

Ya se habla de Momentum como un Podemos inglés pero interno a un partido político de izquierdas y no externo a un partido socialista o comunista. En este caso del Partido Laborista. Con poco más de un año de vida, tiene más de 50 grupos activos de trabajo y unos 18.000 miembros del partido laborista (o no) dentro de sus propias filas como corriente interna.

La utilización de marcos progresistas en comunicación es una herramienta que utilizan para facilitar la formación clara de la forma de trabajo social, trabajan mucho sobre redes sociales, emplean un logotipo con una “M” que es muy utilizado por sus miembros para diferenciarse del resto de miembros del Partido Laborista, empleando el color rojo en sus vestimentas para reunirse.

Tienen un activismo menos elitista y más horizontal, en muchos casos un trabajo social previo como marco de trabajo que acompañe a sus militantes, un activismo anterior en grupos de solidaridad, y está integrado este Momentum por personas de todas las edades incluidos jubilados, teniendo a personas conocidas de la cultura entre sus integrantes, nuevas ideas en educación para los niños, y sobre todo trabajando para desear y lograr convertir en atractivo ser de izquierdas, editando una pequeña revista propia que se vende entre sus militantes como en las viejas revistas ciclostadas, para lograr fondos añadidos.

Son y así se reconocen, simples trabajadores. Pero con mayúsculas. TRABAJADORES del Partido Laborista y trabajadores en su vida habitual. Buscan a los ciudadanos que ahora NO ESTÁN en el Partido Laborista, no se preocupan de sus compañeros de partido, sino de sumar nuevas personas de la sociedad inglesa a su Momentum. Desean ampliar el poder de las minorías, incluso dentro de su propio partido, protegiendo el trabajo y sus leyes, dignificando los derechos laborales y los sueldos, protegiendo a los trabajadores ante el abuso de normas laborales que restan derechos.

Plantean edificar más viviendas en alquiler, pisos dignos y con precios asumibles según los sueldos. Apoyan a la familia y a todo tipo de comunidades sociales o de barrio. Abrazan al socialismo, analizando sus ideas fundacionales pero adaptando si es necesario algunas, a los tiempos actuales.

Asesoran y forman a nuevos miembros activos de su organización, tanto hacia su trabajo político como social, en acción colectiva, orientando y apoyando a colectivos menos representados en las acciones políticas, sean discapacitados, mujeres, personas de color o de otras culturas, LGBT o personas excluidas hasta el momento, para que el grupo total sea lo más amplio posible.

Analizan cómo realizar todo tipo de eventos y movilizaciones para lograr una sociedad más democrática, equitativa, sostenible, decente, digna y libre. Defienden una acción sindical diferente, con más protección al trabajo y a la negociación colectiva, buscando una redistribución de la riqueza y un poder social mayor de las mayorías sociales que son las que representan las minorías económicas.

Existen grupos de Momentum en todas las ciudades del Reino Unido, más en aquellas que son más industriales, pues es un movimiento sobre todo de trabajadores afiliados al Partido Laborista. Pueden pertenecer a Momentum todos los miembros del Partido laborista pero también aquellas personas que así lo deseen aunque no sean afiliados a los laboristas. 

Su cuota mensual va desde una libra a 40 libras al mes. Tienen un presupuesto anual de unas 30.000 libras. Buscan la unión de trabajo con otras organizaciones sindicales y políticas que estén a la izquierda del Partido Laborista oficial hasta el año de su fundación, 2015, no tanto ahora que ya gestiona el partido Jeremy Corbyn, que sin ser el fundador, si es el que mejor representa sus ideas de programa político y social.

Momentum. En rojo. Quédense con este nombre

Toca el momento de que en el PSOE se levanten los militantes de izquierda, que son muchos, y decidan crear su Podemos interno, su Momentum como han hecho en el Partido Laborista británico, y se pongan a trabajar creando ideas progresistas nuevas, del viejo socialismo adaptado al siglo XXI. Se van a encontrar con las viejas glorias que en realidad lo que desean es crear un PSOE blando, como de gominola, casi pepero, no se sabe bien basados en qué teoría política o económica de futuro. Así que nos enfrentamos al momento de la verdad para el PSOE. O se vuelven a donde han venido, es decir a la izquierda, o se esconden en la cueva de la jubilación y disimulan mientras les valga esto para algo.

25.9.16

El PSOE pasa de tocado a hundido

En Galicia el resultado es duro para el PSOE. Perder 45.000 votos, quedar con 17.000 votos menos que En Marea, perder 4 diputados, quedar el tercer partido y ver que entre el PP y Ciudadanos suben en 48.000 votos, es complicado de admitir sin una sensación de derrota.

En el País Vasco queda la penitencia de que al menos entre los diputados del PNV y los del PSOE pueden lograr mayoría suficiente para que el PNV no tenga que contar con otros que no sean los socialistas. Pero perder 7 diputados (de 16 han logrado 9) y pasar de 213.000 votos a 126.000, perdiendo 87.000 en un país en el que llegó a gobernar en tiempos pretéritos, además de duro es sintomático. Queda el PSOE como cuarta fuerza política, con un PP que le pisa los talones por detrás, y con 30.000 votos menos que Elkarrekin Podemos. Un desastre.

Podríamos hablar del papel de Ciudadanos, del PP, de Podemos, del BNG o del PNV. Pero eso lo haremos en otro momento. De momento queda claro que el PSOE ha salido muy dañado y que debe analizar con cuidado los resultados. No quedan muchos errores posibles, antes de hundirse del todo.

23.9.16

Las leyes contra las mujeres difamadoras, en Mulhouse, Francia

Sobre el lado derecho del edificio del antiguo Ayuntamiento de Mulhouse en Francia, pende esta máscara de piedra que hace una mueca; es una copia del auténtico Klapperstein, que pesaba de 12 a 13 kg y se colgaba del cuello de las mujeres calumniadoras mientras recorrían la ciudad sentados sobre un asno. Aquellas mujeres que hablaban por hablar, que no eran capaces de callarse ante nada, que mentían sobre sus vecinos, que hablaban de más, eran castigados con llevar este colgante por la ciudad, como castigo a sus vacías palabras. Este castigo que en otras ciudades de la zona era sustituido por dos grandes piedras alargadas pero también de unos 12 kilos, llevaba a las mujeres desde una puerta de la ciudad a la otra, mientras era insultada por los vecinos.

Los hombres no recibían este mismo castigo. Ellos eran condenados a una multa y se libraban del escarnio. Este castigo parece ser que se instauró en el siglo XIII y estuvo hasta finales del siglo XVIII. La auténtica máscara se puede ver en el Museo Histórico de la Ciudad y en algún periodo la mujer castigada iba andando moviendo la máscara pesada con el cuello pero en otras iba montada en un asno, pero mirando la mujer al culo del animal, paro poder recibir durante más tiempos los gritos de los vecinos. 

Si os parece una pena brutal contra la mujer debo deciros que estáis equivocados, pues era un gran adelanto para la época. En ciudades algo alejadas, por el mismo motivo la ley establecía la lapidación con piedras de los vecinos contra la mujer difamadora. Y en Mulhouse se suprimió esta pena por la de llevar estas piedras o máscaras. Todo un avance, aunque suene a sarcástico.

La Europa de las personas ¿para cuándo?

El Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht del año 1992 supuso la puesta en funcionamiento de una nueva concepción de la Europa Común, pero en realidad fue un error tremendo que incidió otra vez más sobre los aspectos económicos de la Unión Europea, olvidándose de los aspectos políticos y sociales. Tras aquel tratado vinieron algunos retoques, intentos por acelerar o frenar, arreglos y apaños. Pero en realidad seguimos en una situación de inoperancia política hacia la meta de la Unión Europea real. Estamos en una fase que dura muchas décadas, en donde hemos avanzado más o menos de la misma forma en que lograríamos avanzar con la firma del TTIP o CETA con EEUU y Canadá. Nos hemos ido construyendo a base de tratados comerciales, económicos, de libertad financiera, de reducción de la importancia de las fronteras, pero poco más.

La austeridad mal repartida para intentar salir de la crisis económica, la implantación del Euro de una forma dura y sin los suficientes análisis de futuro, nos han llevada a la Europa de varias velocidades, de diferentes posibilidades, donde unos como siempre, harán de pobres, mientras otros harán de ricos. Y ya no por sus posibilidades, sino por sus procedencias. No por personas, sino por países. Ya solo nos ha faltado el Brexit y la crisis de refugiados para que en este año 2016 hayan saltado todas las alarmas, y los primeros estudios de que tal vez hay que derribar lo construido y empezar de nuevo…, cuando toque.

Mientras no entendamos todos, pero los primeros los dirigentes políticos, sociales y culturales de la actual Europa, que hay que realizar una Unión Europea de las personas, con aquellos países que se decida pero sin la constante ampliación que desvirtúa las soluciones, no lograremos avanzar nada. Hay que definir el campo de trabajo. Y pensar que son las personas, no las actuales sino las futuras, las que deben soportar esa Europa Unida y hacia las que se deben intentar construir esa nueva Europa. Para crear Mercados Unidos ya están los Tratados. Y la Unión Europea debe ser un proyecto de vida en común, no un tratado de comercio o de dinero.

Europa no puede ser una teórica “reserva” de europeos, pues de querer hacerlo así, al final efectivamente nos podemos convertir en una reverse real de europeos, con el peligro que eso supone a medio plazo. Hoy también los europeos necesitamos para vivir (con la calidad de vida que hemos decidido vivir) a los inmigrantes, a los refugiados, a la diversidad, incluso a los jóvenes que no sabemos tener.

Europa debe seguir siendo un espacio abierto pero como es lógico, con los controles suficientes para que no se cuele lo que no es positivo, tras decidir claramente hacia dónde queremos ir. No hablo de una selección en bruto de personas, por favor NO, hablo de planificación, de inteligencia social para los que ya estamos y para los que tienen que venir.

Y mientras tanto seguir colaborando desde todos los estamentos mundiales para que los países emisores de personas tengan más capacidades económicas y para que sea admisible un mundo menos violento, más justo, más sostenible y con una constante modificación migratoria por motivos económicos —que también ya son medioambientales— pues la economía se mueve también por el cambio climático.

Si hay países que son capaces de comprar terrenos para sus negocios mundiales de control de la producción de los alimentos, y que son espacios mayores a la superficie de algunos países, debemos ser capaces para solucionar el problema de las personas que se desplazan por motivos económicos que entre todos nosotros provocamos. Por acción, por negligencia o por omisión del deber de defensa de la justicia universal.

Los inmigrantes deben poder integrarse con formación y posibilidades dignas y de justicia social, deben ser respetados en sus costumbres, culturas y religiones. Pero se les debe exigir que ellos respeten también las sociedades que se encuentran ya formadas y funcionando. El papel de la mujer es fundamental en ambos lados del asunto. Cualquier mujer que venga a Europa debe saber que tiene los derechos de los europeos, y debe exigirlos a todo el mundo. Incluidos a los que han venido con ellas. Un futuro mejor es posible en Europa, si somos capaces de legislar con una meta enfrente, sin miedo y desde la justicia social. Si dejamos que todo siga igual, Europa quedará en manos de los que desean desintegrarla. Debemos sopesarlo.

22.9.16

Podemos necesita gozar de buena salud, para la izquierda del futuro

Los últimos días nos han dejado la muestra de la diversidad de Podemos que puede parecer un acto de participación, de transparencia, de horizontalidad, pero en realidad se esconde tras un acto de disputa ideológica clara, de dos formas diferentes de concretar qué quieren distintos grupos que sea Podemos en el futuro de mañana mismo. Y no debemos olvidarnos que sobre el futuro de Podemos pivota en gran medida el futuro de la izquierda en España, por acción o por omisión, por espacios vacíos u ocupados.

Es cierto que resulta complicadísimo elaborar un partido político estatal y con una sola ideología, desde la horizontalidad de la extrema participación y de la concurrencia de toda la sociedad que libremente decide acudir a círculos en búsqueda de la clarificación de una sociedad herida. En esta forma de construir política, además de las contaminaciones, se junta sin duda la compleja labor de integración, y de que en cada espacio geográfico surja un concepto político parecido pero no idéntico.

No existe un sólo Podemos en España, incluso en algunos espacios del Estado hay dudas de si hay algun Podemos, como tampoco lo hay en donde está integrado, como una sola ideología, ni una idea clara de qué forma seguir construyendo y seguir avanzando. No hay un solo criterio. No hay un líder indiscutible, aunque haya una figura claramente mayoritaria como icono, rodeado ya, de varios líderes más que buscan posicionamiento.

Por eso las divergencias entre líderes territoriales o de origen ideológico distintos, son lógicas, tienen la buena fe de intentar defender su propia ideología, pero el gran error de que la sociedad ha entrado en un punto de decisión, que puede llevar al castigo electoral y de aprobación social a quien no demuestra claridad y objetivos claros.

La sociedad española necesita ver ver LUZ a sus problemas, y aun asumiendo que en medio del camino quedan muchos recodos sin explorar, sobre todo y con urgencia necesita ver soluciones y eso que en los últimos meses está muy callada y tranquila, mientras espera.

Y quien no ofrezca un futuro mejor y más creíble será castigada. Y si se dice en Podemos que han perdido un millón de votantes y se habla desde posibilidades equivocadas, o desde análisis mal realizados, Podemos volverá a perder otro millón y seguirá sin saber el motivo real de por qué los ha perdido.

Es mucho más fácil hacer política que mantenerse en la política desde posiciones de gobierno y de trabajo. Pero si no se tienen bien construidas las edificaciones, hay que sentar los cimientos y luego ponerse a construir, antes de ponerse a vivir, a cuplir con tu obligación de gobierno. Por eso la urgencia es un factor necesario.

20.9.16

En Sevilla se vota para tener más fiesta. ¡Ele!

Resulta complicado explicarle a un europeo que llevamos un año sin gobierno, dos elecciones generales y dos Congresos montados y desmontados, camino de unas terceras elecciones, con la sensación de cansancio político en la piel, pero…, pero que en Sevilla hemos decidido hacer un referéndum para preguntar si alargamos la fiesta un día más, un fin de semana más. No lo entienden en Europa. O lo que es peor. Sí lo entienden en Europa.

¿Pero no habíamos dicho que era un cansancio votar tanto? ¿No estábamos seguros de que el problema en este país es el desempleo? ¿No habíamos dicho que votar en Cataluña era caca y peligroso?

No es lo mismo votar para tener un día más de bailes para señoritos, de rebujito y luces, que votar para resolver los problemas reales. Esto lo entienden muy bien en Europa y se nos escojonan. ¿Cuando vamos a votar para una educación a la altura de lo que se necesita? ¿O sólo vamos a votar para el color del Puente de Hierro y para alargar las fiestas? Joder cómo nos manipulan, mientras nos emborrachamos.

19.9.16

Alemania entra en un periodo de problemas internos

Si admitimos que Alemania es muy importante en Europa, debemos admitir que Berlín es muy importante en Alemania. Ayer se celebraron comicios en la Ciudad Estado y como se preveía, el partido de Merkel ha recogido los miedos y temores a la inmigración, que todavía no se ve en las calles con la dureza de España, pero que se admite no saber cómo gestionarla en el medio plazo, pues el número de personas que viven en Alemania en campos de refugiados oscila según quien lo da entre el millón y los dos millones de personas, confinadas hasta que empiecen a integrarse. El idioma es el gran problema para todos ellos.

El aumento de la AfD (extrema derecha) hasta el 14,2% en una ciudad libre y sorprendente en sus respetos hacia la diversidad, preocupa mucho pues en las próximas elecciones estatales en un año, será previsiblemente mayor, cuando entren zonas de Alemania mucho más conservadoras, menos abiertas.

El Partido Pirata ha desaparecido al recibir un 1,7% lo que nos lleva sin duda al análisis de que en política, aunque nos odien, no se admiten experimentos con gaseosa. Se puede odiar a los políticos, pero se necesitan para que funcione la sociedad. Y por eso los que no se saben qué son, se pierden en la nada.

Si bien el partido de Markel (CDU) ha logrado un bajo 17,6%, se encuentra con un Partido VErde que le pisa los talones con un 15,2% y un partido Izquierdas (comunistas, sobre todo de la RDA) que logra un 15,3%. El SPD (socialista) logra el mayor porcentaje de votos con un 21,6% que es menor al que se tenía y demuestra una división clara entre las diversas izquierdas. Para cerrar los resultados, vuelven los Liberales con un 6,7%.
 
Con estos datos, dentro de un año vamos a asistir a un cambio importante en Europa, en Alemania de entrada, que puede convertir el actual problema de España en ejemplo contagioso.

18.9.16

Con tetas…, no hay Facebook. Me han censurado

Por fin soy tenido en cuenta y he logrado ser aupado al limbo de los censurados. Ayer Facebook me censuró y me exigió borrar todas las fotografías eróticas y de desnudos que había publicado en su red tras anularme mi cuenta en la red. Es su casa, efectivamente. Y al final y tras plegarme al borrado, recuperé mi cuenta. ¿Para qué…, si no me siento libre?

Todo empezó cuatro horas antes, cuando publiqué una fotografía de los años 20 donde se ve una joven con los pechos desnudos. La había fotografiado (la fotografía) en un pasillo de una cervecería alemana en Berlín e iba acompañad de un texto sobre arte en un blog que solo habla de arte. 

Los telediarios están todos los días llenos de violencia, el mundo da asco y las acciones de guerra, hambre, muerte o dolor se multiplican. Pero enseñar unas tetas en blanco y negro es pecado, más si son artísticas y van acompañadas de un texto donde hablo de los cambios de visión del arte fotográfico en los últimos años, dentro de un blog de ARTE.

Como es lógico borré la imagen. Y me pidió borrar más. Incluidas una de una tetera y otra de un cuadro abstracto, y otra de un bar de mi barrio por la noche. Jo.

Pero lo grave no es esto. Yo ya sé que es su casa. Lo grave es pensar que el día que desde su casa y desde la casa de varios lugares más como Facebook, decidan que todos nosotrxs no escribamos sobre el TTIP, o sobre el hambre, o sobre Mariano Rajoy, o sobre Merkel, o sobre Obama o sobre cualquier tema que les moleste, me —nos— lo volverán a prohibir.

Nos lo volverán a prohibir, sí, en cuatro horas. Escribimos en internet “desde y a” lugares americanos. Google, Blogger, Twitter, Facebook, Instagram, etc. Lugares que son “sus” casas y se basa en “sus” leyes. No rigen estos lugares desde los que yo escribo, las leyes de censura de “mi” país, sino las de su propia casa, es decir, las de su propio país. Creemos que como escribimos y publicamos desde nuestro salón estamos escribiendo desde España. ¡Miau! Escribimos dentro de los EEUU. Nos metemos en su casa. Les estamos regalando nuestras letras, para que ellos hagan con ellas lo que les venga en gana. A cambio nos dicen que hay algunos visitantes despistados que nos leen. Pero sólo pueden leer lo que antes ellos quieren que lean. Las tetas NO se puede mirar. ¡Caca!

17.9.16

Los 18 problemas de la Unión Europea actual

La Europa Unida está atravesando un desierto de ideas, llena de problemas que nos parecen irresolubles y con la sensación de que sólo el tiempo será capaz de resolver su existencia o el mismo tiempo nos llevará a desmontar lo que además de ser una excelente idea, es un trabajo inmenso que no estamos apreciando los europeos como una salvación de cara al futuro. Se multiplican los problemas, decía y enumerarlos, produce vértigo.

 Una crisis económica que no encuentra salida clara a la crisis
 Una moneda única que no se diseñó bien
 El Brexit inglés que amenaza con el contagio
 El aumento de los refugiados y su mal reparto
 La integración nefasta de los inmigrantes
 Las (casi) nulas políticas culturales entre países
 Las muchas Europa dentro de la misma Europa Unida. Norte, Sur, Este, Pobre, Rica, Católica, Protestante, etc.
 El TTIP y el CETA que no se sabe qué hacer con ellos
 La falta de liderazgo contundente en Francia y el momento del cambio en Alemania
 El crecimiento de los grupos sociales y políticos contrarios a una Europa Unida
 El asentamiento de grupos xenófobos en la política europea
 La vergüenza infligida a Grecia
 La deuda pública de algunos países y sus contabilidades imposibles de ajustar mejor
 La falta de incorporación efectiva de países como Italia y España al núcleo “duro” de Europa
 La nula política conjunta en exterior y defensa que se intenta corregir
 Los retos no asumidos de avanzar hacia el futuro, construyendo “la continuación” de Europa con la calma necesaria para no equivocarse.
 El terrorismo global
 La definición definitiva de las fronteras exteriores y las ampliaciones

Con todos estos artilugios explosivos vamos a caminar hacia el 60 aniversario del inicio de una gran idea. Los europeos no estamos valorando lo importante que es para el futuro una Europa Unida que funcione aceptablemente. La importancia de estar dentro, pero en una condiciones lógicas. Tensar las cuerdas de la Unión entre países es muy peligroso, pues sin la Unión Europea se estará mucho peor y será más peligroso para Europa. Pero no somos capaces de creer un poquito más en lo que debe mejorarse desde dentro, nunca desde fuera.

16.9.16

Vaya tropa, para resolver España

Tanto está agotando la política a todos, que ya son mayoría los políticos de izquierda que están quemados y sus ideas nacen fofas, bobas cuando no barrocas de escayola, infantiles cuando no ancianas con demencia. ¿Esta es la izquierda que puede parir España? ¿de verdad no es posible otra?

Ni socialistas ni podemistas, ni unidos ni mal avenidos, ni periféricos o nacionalistas mareados. La izquierda está acabada, cuando en realidad no podemos vivir sin ella. Es como si estuviera muerta, pero sin que nadie quiera certificar nada, pues la necesitamos como el pan de todos los días.

Yo soy de izquierdas, creo, y por eso estoy entre los muertos vivientes. Observo que unos se esconden, otros se callan y algunos deberían de leer a Baltasar Gracián antes de hacer el ridículo. La gente que desde la calle se creyó que él era de izquierdas, ahora ya no sabe de qué es, y mucho menos a quien elegir para volverse a equivocar. Si no hubiéramos entrado en la Unión Europea seríamos turcos y eso acojona un huevo.

El embrollo es muy sencillo, tanto que lo hemos ido jodiendo hasta convertirlo en esos puzzles a los que les faltan piezas y encima se nos han juntado con otros puzzles. Así es imposible. Entre el que corre despacito con cara listo, el que no sabe a quién hacer caso en su partido muy partido, el que habla de cal y en Madrid tiene una sopa y el que se hace amigo de todos con tal de ser vicepresidente, estamos en un follón de aupa. Vivimos en la Fiesta de Blas, donde todos parecemos salir con unas copitas de más.

Paremos el balón. Preguntémonos: ¿Quieres gobernar, chato? ¿sabes sumar? Pues busca que te cuadren los números que no son tantos. Son 176. ¿Que no es posible? Pues nada, advierte con urgencia que hay que ir a las terceras, pero pide por favor que voten los españoles otra cosa, pues si votan lo mismo saldrá lo mismo. Se trata de pedir perdón explicando.

No hay que volver a votar igual, por favor; si ir a unas terceras es jodido, ir a las cuartas o las quintas puede ser gracioso. Gracioso para todos menos para nosotros. Yo con sinceridad pensé —soy idiota perdido— que la semana pasada un tal Felipe iba a realizar movimientos de peones. Unas entrevistas saliendo en los medios, unas palabras de presión sin presionar, unos detalles de altura de miras, unos borboneadores sutiles. Pero nada de nada. La única que se ha movido tras la sesión de investidura de Mariano ha sido Rita. Jodo. Vaya tropa, como decía alguno.

14.9.16

Es posible estar fuera del TTIP o del CETA?

El TTIP o el CETA son dos posibles tratados comerciales de los que desconocemos todo, y que en realidad les importa muy poco a la sociedad española. Todo un éxito de los negociadores, que han sabido apagar los focos y dar la impresión que es un asunto para empresarios y políticos ociosos. La culpa de este desconocimiento es de todos. Los listos simplemente han hecho muy bien su trabajo de crear un monstruo y esconderlo.

En el comercio del siglo XXI se trabaja mucho más que el simplemente vender y comprar productos como en los siglos anteriores. Entran controles de capitales activos o pasivos, de bancos que dejan incluso ellos de ser libres para estar dominados por empresas sobre todo de seguros, se regulan todo tipo de inversiones, de movimientos de dinero pero no de billetes, de materias primas o de control de la cantidad y precio de los alimentos, sin olvidarnos de un nuevo modelo de justicia o de controles de calidad tanto en los servicios como en los alimentos. A medio plazo ya se sabe que las grandes (muy grandes) empresas podrán controlar los precios de los alimentos (más que ahora) y a quien o a qué mercados se podrán dirigir estos. Otra forma más de presión contra países NO amigos.

En estos tratados TTIP y CETA, se diluyen las propiedades intelectuales, industriales y físicas de todos los productos. El jamón de Teruel se convierte en jamón; el vino de Borja en vino; la ternera gallega en hamburguesa. La competencia es algo que tiene más o menos legalidad en la medida en que tenga más o menos dinero para defenderse en tribunales privados sin posibilidad de recurso.

Los estándares de calidad alimentaria, sanitaria, farmacéutica o de servicios serán otros. Entrarán en España y en igualdad de condiciones las formas de controlar de otros mercados, mucho más laxos que los europeos. Y eso es salud.

El comprador tendrá más información final del producto, pero no información importante que afecte a nuestra salud, como información sobre seguridad en el pago o en el comercio electrónico. Tendremos mucha más letra pequeña en los contratos, muchos más productos financieros para diseñar en laboratorios económicos y más formas de vender sellos o acciones de empresas fantasma, eso sí a precio de oro, con la promesa de rentabilidades exquisitas. Crear empresas sin actividad real será sencillo, someterlas a los mercados bursátiles un juego. A partir de aquí, las manipulaciones son de lo más sencillo.

En España por poner un ejemplo, un consumidor puede reclamar y obtener respuesta a su reclamación. En los procesos que vienen esto es imposible por los enormes costes de los procesos. Si alguien se atreve a reclamar lo tendrá que hacer de forma muy colectiva y con un buen remanente económico para poder pagar por adelantado a sus abogados. Curiosamente los conflictos judiciales del TTIP y CETA se saltan varias leyes de la UE, pero como todo es negociable, todo es posible modificarlo, para que sean juzgados transnacionales y privados, los que sin posibilidad de recurso decidan qué está bien con arreglo a las leyes firmadas en los TTIP y CETA. Serán leyes que se firmarán al máximo nivel político y legal.

No estamos hablando de acuerdos comerciales entre países independientes, donde los firmantes puedan poner cláusulas para preservar sus propias leyes, sus propias formas de control sanitario o alimentario. Estos acuerdos se firman a nivel de los EEUU y la Unión Europea. En ambos casos pues, las leyes particulares de todos los Estados de ambas orillas del Atlántico, quedan al margen de la discusión. Ni California o Texas, ni Francia o España, podrán actuar al margen de lo que será un acuerdo mucho más global. Las leyes internas de cada Estado individual no tienen ningún efecto para la importación o exportación comercial de los productos. Y recordar que estamos hablando de todo tipo de productos, incluida la mano de obra, las medicinas, los transgénicos, las inversiones, la propiedad intangible.

Pero si es grave que te engañen en la carne del pollo, en los medicamentos o en el agua embotellada, imaginar por un momento en que se liberaliza totalmente todos los servicios y todos los productos financieros actuales y por venir. Bancos, hipotecas, alquileres, hoteles, servicios públicos, empresas inmensas que controlan los mercados de futuro en alimentación, fondos de pensiones, empresas de seguros, empresas de turismo, empresas vitales para las economías de algunos países, energía en todas sus variables, etc. 
Y pensemos también que aquellos sectores que pueden ser estratégicos para algunos países pequeños, pueden ser comprados en su totalidad por otros países a través de empresas interpuestas, con lo que la libertad como territorio queda un poco más dañada todavía. Si ahora es complicado defenderse, a partir de la firma del TTIP y del CETA, los países pobres o medianos, tendrán muy pocos mecanismos para simplemente SER.
¿Es posible quedar fuera del TTIP o de CETA? Pues si, pero mucho cuidado también, pues quedar fuera si eres pequeño es quedar como enemigo ante un producto globalizador brutal. No enemigo de otros países, sino enemigo de mercados, lobbis o grandes empresas de todo tipo. Es simplemente la globalización negativa en su estado puro. Otro día hablaremos de la globalización positiva.

No sucede nada en España. Y eso muchos no lo entienden

Tuve una conversación interesante con un español y una alemana en Friburgo. Quería yo escuchar sus opiniones de España, su visión desde la distancia aunque uno fuera un español, de qué estaban viendo y entendiendo del momento actual. Y a fé que resultó interesante el poco tiempo de que dispusimos mi amigo y yo.

No entendemos nada —me decía la señora alemana—. Un país como España que no tiene problema políticos internos, que está bien considerado como país “feliz”, y que esté sin gobierno un año. Y sobre todo que no suceda nada. ¿Y qué pasa con el desempleo? ¿Es real? ¿De verdad hay tantos millones de españoles sin trabajo? ¿Y de qué viven?

Esta frase: “no sucede nada”, era lo que más le extrañaba a la alemana. ¿Cómo se puede vivir sin gobierno y que no suceda nada? También me transmitieron la sensación de que las nuevas fuerzas políticas habían dinamitado ellas solas todas sus credenciales. No habían servido para nada, y sobre todo les preocupaba la figura de Pablo Iglesias que había sido como la espuma. Y sin duda estaban preocupados, incluso se podría decir que más preocupados que los propios españoles, si sacamos medias. 

Si de algo uno se sorprende —que ya es de poco— es de lo bien informados que están. Yo de Alemania parezco menos informado que la alemana de España, una señora culta de unos 50 que no tenía nada que ver con el español de unos 30 que también estaba en la mesa conmigo y mi amigo.

La alemana creía en Europa, su apreciación era más positiva que la mía. Y también más cargada de futuro. Mi intención no era explicar mis puntos de vista, sino al contrario sacarle sobre todo a ella, los suyos. Sabe que Alemania va a cambiar dentro de un año. Que incluso este fin de semana Merkel puede perder Berlín en las municipales. Y se nos transmitió la preocupación por el futuro de los asilados o desplazados que ya viven en Alemania, que han venido a un país complejo para la integración. Europa está a medio construir, pero es un proyecto no muerto, que debemos cuidar entre todos.

Hay que hablar mucho más, desde la calma, desde el entendimiento, para conocernos e infiltrar nuestras ideas, mezclarlas y dejarlas posar. Creo que hablamos muy poco, y sobre todo que no somos capaces de edificar una calidad mínima en nuestras conversaciones. hay técnicas para que una reunión “sirva”. Pero creo que en vez de escuchar, muchas veces vamos simplemente a discursear.

Queremos viajar, no queremos ver a Màxim Huerta viajando

Ayer ví ya grabado el primer programa que conduce Màxim Huerta en La 1, titulado “Destinos de película”. Casi un clásico programa de viajes, con unas ideas añadidas que lo parecían convertir en un buen proyecto, entretenido y diferente. Sobre viajes se han realizado muchas versiones televisivas con distintos guiones que añaden esa diferencia entre un buen viaje y un viaje aburrido, aunque sea el mismo destino. A todo viaje hay que añadirle algo más que el desplazamiento y el abrir los ojos.

"Destinos de película" se ha montado sobre los recuerdos que tenemos todos de antiguas o modernas películas y sus escenarios naturales. Volver a las mismas calles, al mismo parque, al mismo edificio donde se rodó una escena conocida de una gran película, debe ser motivo de atracción para sacar tajada interesante.

El primer episodio de esta serie de entregas de viajes se hizo sobre New York, en un ejercicio fácil de encajar pues todos tenemos miles de imágenes similares de una ciudad creada casi para el cine. Pero el programa falló, según mi apreciación. Le sobra una pila, va excesivamente ágil, no permite más que en algunos momentos, la tranquilidad de la degustación, posiblemente por coste de derechos no se ofrecen imágenes reales del mismo lugar ahora y en el momento de la película, y todo se convierte en un programa de viajes más. O menos.

Maxim Huerta no está hábil, debería hablar más despacio y transmitir más calma. Viajar es conquistar, pero es también saborear cada lugar. Es mejor ver poco pero verlo bien, que confundir lugares por haber visto mil en media hora. Y aunque se da algo de información, hay que añadir toques que metan al espectador en el lugar del viaje. Desde casa tenemos que sentir que estamos también allí, no que observamos cómo Màxim viaja para nosotros. Queremos viajar, no queremos ver a Màxím viajando.

12.9.16

No hay trabajo para todos. Pero se repartirá

No hay trabajo para todos y hay que redefinir los horarios de trabajo anuales, semanales y diarios en el mundo laboral occidental. Nuestros propios empresarios, es decir, los dueños del trabajo, han decidido tomar dos caminos complementarios que nos llevan a esta dicotomía: abaratar el coste laboral pero mantener la paz en su propia cueva social donde viven con su familia.

Por una parte han decidido invertir en tecnologías cada vez mejores para evitar mano de obra de las personas. Son tecnologías más eficaces que se suman a la retirada de mano de obra en servicios, convirtiendo en autoservicio muchas de las funciones que hasta ahora hacían personas. Cada vez es menos necesario el factor humano para tener mayores beneficios. Dependemos para obtener más o menos beneficios, de más factores que la plusvalía de cada trabajador de tu cadena productiva.

Y si a eso se añade que aquellas labores que todavía requieren una mano de obra intensiva se recurre a la deslocalización de las empresas (mejor dicho, de la fábricas) o a la contratación de mano de obra muy barata y a veces rayando el esclavismo en su versión 3.0, y por ello nos encontramos con que los ciudadanos de los países que crean las empresas y a los empresarios, no tienen suficiente trabajo para su propia sociedad.

Hay que diferenciar claramente que no es lo mismo fábrica que empresa. Apple —por poner un ejemplo sencillo, pero hay muchos cientos— tiene miles de diferentes empresas, propias o subcontratadas o encajadas en su engranaje productivo o comercial, y distribuidas por decenas de países. Incluso con diferentes nombres y tipo de accionariado o de laboratorio económico y legal, laboral o impositivo. Depende.

Pero para que estas empresas funcionen y estén seguras ante el futuro, necesitan a estos ciudadanos de los países donde se asientan, a estas sociedades donde se crean y crecen. Para consumir su producción sobre todo, también para mantener en paz a estos países que son los que permiten estos sistemas económicos y productivos, para que las empresas se asienten en sistemas sociales y políticos donde la tranquilidad y el bienestar sea algo tangible y les permita existir con seguridad. 

Las empresas no quieren vivir en unos países dictatoriales, dentro de unas sociedades cambiantes y violentas en sus conceptos y modificaciones. Allí no son seguras, y sobre todo no pueden garantizar que sus inversiones sigan siendo controladas por ellas mismas. Apple o Zara por poner unos ejemplos sencillos, no podrían nacer, vivir ni crecer en los mismos países en donde emplean la mano de obra para lograr más beneficios. Tuvieron que nacer y crecer, asentarse y expandirse desde una sociedad libre y pacífica. Y para eso siguen necesitando a una sociedad donde el trabajo exista en cantidades repartidas entre todos los ciudadanos. Otra cosa es donde instalan sus “fábricas”.

Por eso ahora se habla de repartir trabajo en el mundo occidental, se diseñan semanas de 4 días, se habla otra vez de las semanas de 35 horas, de la Renta Básica, de la formación más lenta de los jóvenes para estar más años aprendiendo y menos trabajando, se señalan más ayudas sociales a las familias para la conciliación. etc. No es que hayan decidido aflojar la mano ante los millones de esclavos 3.0 del mundo occidental para que todo siga funcionando bien, que también, es que necesitan seguir manteniendo la paz social allí donde tienen la familia. Para disfrutar de ser millonario se necesita ser el dueño de una cueva tranquila. Si tu familia vive en una cueva insegura, te entra el miedo y tienen que analizar qué cambiar de tu sistema de control social.

Símbolo de la paz, pero también de la guerra

Es el jinete femenino que está encima de la Puerta de Brandenburgo en Berlín, sujetando la cuadriga que desde el año 1795 corona el monumento coronado con una escultura en cobre que representa a la Diosa de la Victoria en un carro tirado por cuatro caballos en dirección a la ciudad de Berlín. La estatua que podemos ver hoy es una copia hecha en Berlín oeste en 1969, ya que la original quedó destruida durante la Segunda Guerra Mundial. 

La Puerta de Brandenburgo de Berlín quedó tras la construcción del Muro en tierra de nadie, en lo que se llamaba tierra neutral y que nadie podía pisar ni acercarse, pues era tiroteado desde las torres de vigilancia.

Hoy la Puerta de Brandenburgo es el símbolo de la paz, de la concordia, de la idiotez humana, de lo que nunca debemos consentir que se vuelva a producir. Eso sí, sabiendo que nunca tendremos éxito. Las guerras son un inmenso negocio para los que permanecen en sus despachos sin sufrirlas.
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