31.10.16

¿Quien manda en España? ¿Para qué sirve votar?

El PSOE solo comunica de arriba hacia abajo, es una correa de transmisión desde el Estado hacia la sociedad. Así no supervive un partido. Se convierte en nomenclatura”. 
Jesús Ibáñez (sociólogo), 30 - 10 - 1990
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Esta frase recordada ahora por “VientoSur” refleja claramente una repetición histórica de una concatenación de errores históricos que tienen un precio excesivo para la historia de España. Ayer Pedro Sánchez, dolido y derrotado explicó cómo recibió presiones brutales de grandes empresas y medios de comunicación en televisión.

 ¿Por qué no las denunció en el mismo momento de recibirlas?

 ¿Cuántas han recibido y cuántas han tenido que tragar en el PSOE?

 ¿Quiere decir que los Barones también las recibieron en sus territorios y por eso actuaron como actuaron?

 ¿Cómo podemos permitir que las grandes empresas marquen quien debe gobernar en España, dejando sin valor el voto de los ciudadanos?

 ¿Se permitiría algo así, sin dimitir nadie, en países como Francia o Reino Unido, u otros países europeos?

28.10.16

Libertad, seguridad, manipulación, paz

Para cualquier sociedad es un gran fallo que se mueve hacia el “fallo” de las puertas sin cerraduras, que no exista un sistema propio y cercano en el que confiar y al que entregarse. Si esto sucede en un país, cualquier otra cosa peor puede suceder. Un sistema plural, pero un sistema asentado y tranquilo, que se sabe mover entre dos distancias relativamente cercanas.

Las sociedades siempre quieren vivir en el engaño —curiosamente admitido incluso con sonrisas de bondad— de que están siendo dirigidas. Ni bien, ni mal gestionadas. Simplemente dirigidas. Y siempre habrá una minoría que se rebele contra ese dirigismo, como es lógico y en un perfecto derecho de autodefensa y libertad.

Durante siglos era la religión pura quien dominaba con sus miedos a las sociedades, ahora en estos dos siglos últimos podría entenderse que ha sido la política, pero en realidad ha sido una mezcla de religión con economía.

—¡Confía en nosotros, que estamos haciendo lo único que se puede hacer!

Lo malo para esas sociedades tipo “rebaño” en su mayoría, es cuando ya no hay nada que sintamos emana con fé y que nos vigila, nos gobierna, nos cuida incluso. El momento en que no nos sentimos atados a algo paternal. Vuelven los miedos pues nadie hace de “padre” social.

En realidad y de forma triste, necesitamos ser sociedades paternalistas, que somos incapaces de vivir desde una organización formal libre, es decir sin organización que nos dirija.

Y lo triste es que debemos (necesitamos en el interior) admitir que la libertad total de la sociedad no es posible, ni incluso positiva. Y sé lo que quiero decir, aunque suene muy feo.

La libertad total y para todos, sin medida, sin miedos, sin manipulaciones exteriores, es imposible entenderla como algo positivo, aunque nos parezca todo lo contrario a una minoría. Es un retroceso en el concepto de seres humanos. ¿Ya me habéis llamado facha o algo peor? Tranquilos, esperar un poco.

Seguimos siendo animales y la bondad final es una meta imposible de alcanzar. Con esto juegan muy bien todos los procesos conservadores de ideas y sociedades. El miedo es en realidad la gran aliada de ellos. Y la violencia una herramienta más que se emplea o no se emplea. Depende.

La violencia se emplea como acelerante y/o como retardante, depende del momento y de las circunstancia, de quien la emplea y de cuando se utiliza. La violencia logra mover grandes miedos e inseguridades, y nos convierte a todos en deseosos con fervor hacia esas sociedades paternalistas, que tan bien saben vendernos la —su— seguridad.

—¡No hagas nada, nosotros te garantizamos la seguridad que necesitas!. Incluso la PAZ

Pero nunca nos dicen el precio de las cosas. Incluso diría más, a nosotros mismos tampoco nos interesa preguntar por el precio de las cosas.

Saben incluso personalizar la seguridad. Y logran que no te des cuenta de que en realidad eres una pieza manipulada. Diseña “tú” seguridad y disfrute de vida, y saben lograr que no te des cuenta de ello. No eres un simple objeto de “1984” pues si lo sospecharas, te rebelarías. No somos nosotros, yo y tú, los objetos. Es todo lo que nos encontramos montado alrededor lo que está diseñado para que nos podamos mover dentro de unos parámetros.

Somos libres, para movernos dentro de nuestra jaula. Y se trata de no ver los barrotes ni de imaginarnos el tamaño de la jaula.

8 problemas mundiales que no queremos resolver

Tenemos como sociedad global, mundial y planetaria, ocho grandes retos hacia las personas de todo el mundo, que debemos resolver en esta primera mitad del siglo XXI. Y no nos los estamos tomando de verdad, con esa seriedad que se necesita a nivel mundial, para resolver estos grandes problemas. Posiblemente porque aunque haya ideas, no hay voluntad, porque las voluntades si las hay, entran en conflicto según zonas de influencia estratégica. Pero muy posiblemente también, porque se ha decidido que no se quiere resolver gran parte de estos problemas.

Tenemos en 2015 unos 7.000 millones de habitantes, que se podrían convertir en 9.500 millones en el año 2050. Hay que recordar que teníamos poco más de 1.000 millones en el año 1800, hace dos siglos.

 Debemos alimentar a toda esta población mundial, sin trampas ni compras de países enteros

 Hay que garantizar el agua potable para todos, y se puede

 Debemos diseñar un sistema educativo de acceso igualitario para todas las personas

 Los servicios sanitarios básicos deben llegar a todos por igual, hayan nacido donde hayan nacido

 Hay que planificar un sistema de energía que sea sostenible en el planeta

 La seguridad global puede verse afectada muy negativamente por el crecimiento desmesurado de la población, tanto con guerras como con violencias menores

 Debemos actualizar nuestro cuidado del Medio Ambiente, pensando en el número de habitantes y en la globalización sostenible
 
 Hay que acabar con las desigualdades sociales y la pobreza marcada al nacer

26.10.16

Tenemos gobierno conservador hasta 2030. Así aprenderemos

El sábado tendremos de nuevo a Mariano Rajoy de Presidente, no ya en funciones sino efectivo a todos los niveles, tras cinco años de estar gobernando España. El 21 de diciembre hará cinco años que entró por Zapatero y en ese tiempo su labor está a la vista, claramente aprobada por más españoles que ninguna otra opción política. Y en las últimas semanas, también aprobada por la inmensa mayoría del Congreso, tras el cambio del PSOE que ha pasado desde “lo poco” a “la nada”.

Pero el asunto a tratar aquí y ahora no son los años que lleva Rajoy de Presidente, sino hablar de los años que le quedan como Presidente.

Si tras lo realizado en y por España, tras los actuales juicios por corrupción, es capaz de sumar tantos votos de ciudadanos y de congresistas, tenemos Rajoy para muchos años.

Incluso cabría preguntarse si en la modificación del estatus político desde el 2011 en España, no habremos pasado del bipartidismo imperfecto a un monopartidismo, un solo partido político capaz de gobernar.

Sin duda, mientras el PSOE (o sus restos) y Podemos (y sus confluencias) no sean capaces de hablar y sonreír, y trabajar juntos sin sentirse odio entre ellos, tenemos gobiernos conservadores para décadas.

Es decir, hasta que al final, o bien desaparezca el PSOE o Podemos, o se conviertan en otra cosa, o se dignen a cambiar de posición personal y de odios internos que van a crecer en el corto plazo, nunca más la izquierda podrá gobernar en España.

Nunca la izquierda —ninguna de las dos formas de entender la izquierda— podrá lograr los votos suficientes, y pero todavía, los diputados suficientes, como para poder gobernar.

Y como todos ellos saben sacar cuentas, entienden bien nuestro sistema electoral…, lo saben y lo asumen. Nos han llevado entre todos ellos, entre los representantes de la izquierda estatal, a estar gobernados por el PP durante otra década más…, el menos.

24.10.16

Las cuatro patas de un partido político normal

Cualquier partido político democrático se sujeta sobre cuatro pilares imprescindibles todos ellos. Si tan solo uno de ellos falla, está débil, baja su importancia…, todo el edificio se tambalea. La importancia de las cuatro patas de cada uno de los partidos políticos es similar, pero deben estar las cuatro en igualdad de importancia y cuidado, pues la enfermedad de una pata contagia a las otras.

 Una dirección que pasará a la historia del partido por sus aciertos o sus errores.
 Una militancia que puede ser más o menos numerosa y que es la que trabaja.
 Unos votantes que son los que en realidad aupan o hacen fracasar a los partidos.
 Unas circunstancias, unos medios económicos, unos medios afines en la comunicación independiente, etc.

Todos (casi) conocemos a la dirección de cualquier partido político.
Algunos conocen a los militantes más activos.
Nadie conoce de verdad a los votantes que además son muy volubles.
Todos creen conocer a los medios escondidos que apoyan desde fuera, pero la realidad es que los intereses de ese entramado es complejo y múltiple.

La primera pata del taburete es fundamental para marcar la ideología, para moverse, para convencer, para ser atendida por los medios, para formar equipo, para ser (o no) ese líder que se mueve hacia una dirección o hacia otra, es el grupo que lo sabe explicar y convence a las otros tres patas del taburete. Una vez ascendida la dirección a su puesto alto, es muy complicado descenderlos…, si estas personas no está por la labor de abandonar. Incluso si no compaginan con su propio equipo, tienen la fuerza de la discrepancia y la saben ejercer.

Los militantes son una masa irregular formada por “los conocidos” y por “los por conocer”, más “los del montón”. Normalmente no son tenidos en cuenta por ninguna de las otras tres patas. Y curiosamente aunque son la energía de la empresa, son los que menos poder tienen, los que menos pintan entre los cuatro pilares del partido. Algunos de los conocidos sí opinan, siempre que sea a favor de la dirección. Muchos de estos “conocidos” aspiran a ser parte de las direcciones futuras, y se trabajan el terreno como bien saben. Forman parte de un engranaje donde hay soldados, cabos, cabos primera e incluso sargentos y brigadas.

Los votantes son los grandes olvidados de la organización, pues solo se dirigen a ellos unos 20 días (a lo sumo dos meses) antes de que tengan que revisar los exámenes y aprobar o suspender al partido, en una elecciones. Son los “clientes” de una mala empresa llamada política, que no sabe cuidar a sus clientes. Error. Un votante creemos que es algo abstracto, sin valor pues no tiene cara, se sabe que es muy voluble, y que en la medida en que cambia, lo hacen otros “clientes” en otra dirección. No se valora casi nada la figura del votante (se dice todo lo contrario), pero sin ellos no se logra el éxito. Es decir, el poder. Incluso los que más poder tienen entre los votantes, son precisamente los más volubles, los indecisos.

Por último queda esa mezcolanza compleja de dibujar, que son los medios de comunicación, los teóricos opinadores, los poderes ocultos que mueven sus hilos según los intereses que no se ven con facilidad, los medradores, los intelectuales afines, los poderes internacionales, las circunstancias históricas de cada momento. Esta cuarta pata no se puede manipular con facilidad, y el acceso a ella para arreglarla si algo falla es complicado. Pero es tan importante como el resto, y olvidarnos de ello supone cojear. Siempre.

O funcionan engrasados los cuatro pilares, o se empieza a cojear y por ello a doblar la rodilla hacia un lado o hacia otro, hasta caer.

23.10.16

Seguimos viviendo del 15M, y seguimos sin entender nada

Estamos viviendo muy lentamente los efectos de un 15M del año 2011 que supuso el nacimiento de una nueva forma de intentar cambiar la sociedad desde la calle, a través de unos jóvenes muy cabreados. Luego aquellos movimientos se difuminaron, pero fueron el germen del actual Podemos y con ellos el movimiento sísmico que ha movido todo el concepto de la política española en estos cinco años. Y lo que queda.

Pero sobre todo quiero mostrar la portada del periódico El País del siguiente lunes al 15M, es decir, el del 16 de mayo de 2011. Debería haber retratado lo que sucedió en España, en Madrid, en todas las grandes ciudades, pero el espacio para el 15M es muy relativamente pequeño para lo que realmente ha supuesto. El inicio de aquel 15M que en Madrid duró suficientes semanas asentados en la calle y creó un caldo de cultivo que todavía se mueve.

Tras aquellos 15M el partido UPyD que ya existía multiplicó por cuatro sus votos. En las catalanas del año siguiente el partido Ciudadanos que también existía antes del 15M, multiplicó por tres sus votos. Se estaba moviendo la que ya se conocía como “nueva” política.

En el 2014 nace Podemos y con ellos sí se mueven de verdad todos los esquemas de la nueva política. UPyD empieza a flaquear, se desinfla, asciende Ciudadanos a finales del 2015 para desinflarse también en el 2016. Se remueven las tripas del PSOE, entra en declive y en una seria crisis que ahora no sabemos cómo terminará.

Sin duda todo por efecto colateral del 15M, del que en un principio no surge nada estable, pero que sí supone una semilla que no todos los políticos entienden, sobre todo a partir de las elecciones municipales de mitad del 2015.

Nacen las Mareas a los pocos meses de producirse el 15M —la Marea Verde creo que fue la primera en septiembre de 2011— hasta crear un entramado de hasta 12 Mareas diferenciadas por colores, que mueven a las sociedades de base diversas que ya tenían inquietudes no cubiertas por la política de ese momento.

¿Por qué nos sorprende ahora que todo esto nos lleve a unas situaciones de cambio profundo si no estamos siendo capaces de resolver los problemas sociales, más al contrario, de agravarlos? No es posible hacer ahora una construcción del futuro de estos movimientos, pues son excesivos agentes no haciendo lo que deben.

Mientras la izquierda no sepa gestionar bien estas inquietudes desde la solución, crecerán hasta no sabemos bien qué lugar social. Lo iremos viendo, a través de los errores de los que deberían gestionar los aciertos.

22.10.16

Si no se entrega razón, encontraremos razones

Lo que está sucediendo en España es triste. Incluso Alfonso Guerra sale a defender el discurso del miedo, del acojone, del Mariano por siempre. 

Si en los gobiernos no hay posibilidades de resolver los problemas de la sociedad herida, si en el Congreso o en la política no hay opciones para una izquierda lógica ¿dónde creemos que actuará esa misma izquierda, dónde la vamos a ver exigiendo, cada vez con más máscaras?

Parece mentira que grandes pesos pesados de la política española y europea, no sean capaces de darse cuenta que a todo grupo importante de una sociedad hay que darle aire y una cota de razón. Si no se les entrega razón, ellos encontrarán razones. ¿Eso es lo que queremos? ¿Quien lo está provocando y para qué motivos?

La izquierda sigue existiendo en la sociedad. Tapada, escondida, asustada, sin líder, sin ideas. Pero sigue existiendo pues existe la necesidad de tener dignidad en el trabajo para los que menos tienen, que por cierto son los que más crecen. Dignidad ante la vida dura de los que menos tienen y observan a los que no son como ellos.

La izquierda social sólo es posible desconectarla si crece mucho la clase media y dejamos de hablar de la clase trabajadora por selección natural. Pero está sucediendo todo lo contrario aunque no se note y sin que hasta ahora sepamos si esa izquierda del descontento es de verdad izquierda o es mucho cabreo violento. ¿No hay nadie que se ponga a pensar a medio plazo, que la suma de lo que se nos viene encima, más lo que ya soportan muchos, y sin alternativa de liderazgo válido y no infantil, nos lleva a un caos que no sabemos medir?

Parte de la sociedad cree que mis palabras (y las de bastantes) son un un método pesimista de analizar el momento, que somos unos agoreros por hablar así. En realidad gran parte de nosotros tenemos una edad en la que ya poco mal social vamos a ver y sufrir. Creo. Espero. Y sabemos que esto es cuestión de la generación que se abstiene. Que se abstiene de votar, pero también de exigir, de pelear y de construir. ¿Dónde están las ideas nuevas?

No sirve de nada quejarse desaforadamente. No sirve de nada impedir que Felipe González hable en la Universidad. Es una de las mayores tonterías políticas que nos podemos imaginar, más del siglo XIX o XX que de estos años. No sirve de nada hacer manifestaciones o huelgas generales de 24 horas. Quien piense que con eso se pueden doblar brazos e ideas, no tiene ni idea de lo bien que se han sabido adaptar al sistema lateral que exige, lo que han creado y dominan el sistema central que domina.

Yo no voy a dar ideas, porque no las voy a liderar ni a proponer. Yo soy solo espectador, pues ya digo que mi tablero de ajedrez se quedó anclado hace unos años en un parque. Es cuestión de vosotros. Pero la experiencia me lleva a detectar lo bien que han aprendido los que dominan, a dominaros.

Podéis seguir dormidos o pensando que las herramientas de queja y defensa que practicamos vuestros padres y abuelos os sirve a vosotros. Ni puta idea muchachos. Pero no tenéis que creer al viejo sesentón. Los aciertos y los errores los tenéis que construir vosotros mismos. Eso sí, os aconsejo leer, leer mucho y a muchos. Incluso a gente joven de aspecto aniñado, que sabe más que los ratones colorados.

20.10.16

El cielo no se toma por consenso, se toma por asalto. Jodo

Estos días son de no dar tiempo a dejar de reírnos, antes de que nos jodan del todo. La estamos petando. Los titulares de prensa vienen llenos y en Aragón más, que para eso somos muy nuestros.

Hasta en La Muela que en los tiempos era tierra de grandes zoológicos y enormes plazas de toros llenas de cantantes importantes, ese pueblo al que los vecinos se invitaba al Caribe, ahora y con alcalde de Chunta Aragonesista quiere talar 800 pinos de 40 años, para limpiar de gastos una calle. No tenemos medida.

Ayer a Felipe no le dejaron hablar en la universidad que es una forma como otra cualquiera de convertirnos en fachas todos, unos por hablar y otros por no dejar hablar.

Aún se está preguntando Felipe que qué nos ha pasado, mientras busca fecha para el crucero.

No hay derecho a provocar los silencios, pero tampoco lo hay en hacer de mamporrero de Sevilla para joder al PSOE de España. ¿No estábamos diciendo que creíamos en España? Pues ahora ya no, ahora solo creemos en Sevilla. 

Iglesias, el otro que sigue enfrentado con Errejón, nos dijo —y lo repite— hace ya un par de años que: —“El cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”.

Y en eso está Dios, en analizar la frase por ver si le afecta en algo. Mientras que unos se lo toman en broma, otros se lo creen y la lían.

Estamos sembrando un cambio profundo, el cambio de Sistema. Lo que no sabemos es si las semillas fructificaran o se pudrirán entre la tierra sin regar. O por regar en exceso, que de todo puede suceder.

Ferrán nos dice en su viñeta una verdad de libro de preescolar. Pero es que no pasamos a EGB ni empujándonos: —¡Hay que volver a la democracia representativa!, que para eso estoy yo y mi muñeco! — verdades como puños, oiga.

18.10.16

Hemeroteca, para reirnos un rato

Las hemerotecas son tristes, son un notario complicado de leer, de observar, de creer en ellas. ¿Es verdad lo que vemos entre estas páginas o es simplemente una mentira más, que se ha vuelto vieja?

No sabría decir qué portada de El País es más falso y no por culpa de nadie en concreto, sino de todos en unión.

Reflejan unas verdades a medias o simplemente unas verdades inventadas para convencernos a todos los espectadores, de que nunca sucede nada. Todo lo tienen bien controlado por nuestro bien.

Una portada es del 22 diciembre de 2015. Refleja las primeras impresiones tras las elecciones generales del 20D. Lo que dicen los titulares no se cumplió.

La otra es del 14 de julio del 2014, cuando habían levantado a Pedro Sánchez al Olimpo de los elegidos, con todo el apoyo andaluza posible e imposible, para tenerlo bien sujeto.

Los andaluces no había apoyado a Madina. Lo habían hecho a un tal Pedro, al que dos años después han destrozado con la ayuda de Madina. ¿Podemos esperar que los ciudadanos crean en los políticos? No, no voy a hablar de Hernando, no quiero. No se lo merece. 
 
Para gobernar España se necesitan otra clase de mimbres. Y de momento en la izquierda no los hay. Y eso, aunque creamos que no, es peligroso para la democracia. Y lo saben también en el Partido Popular, pues tontos no son.

17.10.16

El PSOE quiere convencernos esta semana

Cuando se dice que el PSOE va a intentar con todos sus pesos pesados explicarnos esta semana por qué se van a abstener, lo que de verdad se quiere decir es que van a estudiar cómo metérnosla cruzada, diciendo lo que sea menos malo para ellos, para ver si así nos convencen de algo.

Lo tienen crudo, pero lo van a intentar. Yo le preguntaría consejo a Pablo Iglesias, al mayor, al fundador, en sueños, para ver qué decía el buen hombre. Debe estar acojonado en el cielo socialista, si es que lo hay. ¿Para este viaje había que llevar las alforjas del teatrillo contra Pedro?

Ahora resulta que algunos dicen que Hernando se nos convirtió en un Judas en la comida de las pizzas. Jodo como los políticos nuevos. ¿No era de la “new” política? ¿No era un valor en alza? ¿Es Sevilla un imán donde se reparten verdades y mentiras? ¿Y si fuera “ella”? Estoy que no me trago la saliva del bocadillo de futuro.

Se necesitan terceras elecciones pues los problemas en España son tan graves, que no se arreglan con tiritas. Queremos saber en qué ha quedado el mapa político tras estos errores tan grandes del primer partido de la oposición hasta hace unas semanas. Deberíamos exigir que los que escribieran el futuro de esta España fueran los presentes y no los pasados.

16.10.16

Pobreza laboral en España, incluso trabajando

Es curiosa esta España de la crisis provocada, pues según nos van diciendo que ya estamos saliendo de ella y que toda va mucho mejor nos vamos enterando que el número de trabajadores que ingresan menos de 300 euros al mes, han crecido en medio millón desde el inicio de la crisis al pasar de 3.089.856 en el año 2008 a 3.694.852 en 2014, según nos dice la propia Agencia Tributaria.

En total, al inicio de la crisis el 16% de los asalariados (19.310.627) cobraba menos de 300 euros al mes, y siete años más tarde y con 2,5 millones de trabajadores menos(16.899.024) el porcentaje de este colectivo subía al 22%.

Con 2,5 millones menos de trabajadores, han aumentado en 500.000 (según dice Público) los que cobran menos de 300 euros al mes. Ha subido el IPC, han subido los trabajadores de miseria, y han bajado los trabajadores normales. ¿Esto es salir de la crisis?

Además y para ver mejor este problema, los trabajadores con ingresos menores a 300 euros se concentraron en 2014 en el grupo de edad entre 26 y 35 años (955.185), seguidos del tramo que va de 35 a 45 años, mientras que en 2008 la mayoría de los asalariados más precarios se daba en el grupo más joven de 18 a 25 años, que sumaba 908.773 trabajadores.

Si nos fijamos en el SMI (655,20 euros mes en 2016), los trabajadores con ingresos por debajo de esta cifra subieron siete puntos desde el año 2008 al pasar del 27,8% del total de asalariados al 35% en 2014.

Al inicio de la crisis 5,3 millones de personas cobraban menos de 600 euros, en 2014 esa cifra aumentó hasta los 5,8 millones.

Las causas por las que un segmento importante de la población se sitúa por debajo del salario mínimo están siempre vinculadas a la precariedad: sucesivos contratos temporales, jornada a tiempo parcial, parte del año en desempleo o jubilación.

En ese escenario de fragilidad, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha reivindicado, recientemente, una subida del salario mínimo "para sacar de la pobreza a quienes tienen ya trabajo".

Desde 2008 a 2016, el salario mínimo en España ha subido 55 euros al pasar de 600 a 655, pero la mayores subidas se dieron en los primeros años. En 2009, el salario mínimo se situó en 624 euros, un año más tarde en 633,3 y en 2011 se puso en 641,4 euros. Se congeló en 2012, subió a 645,3 euros en 2013, y volvió a congelarse al año siguiente. En 2015 aumentó sólo 3,3 euros hasta los 648,6 y para este año se aprobó una subida de algo más de 6 euros, lo que colocó al salario mínimo en 655,2.

Los sindicatos han venido reclamando que el salario mínimo se sitúe en los 800 euros en 2017, para acomodarse en años sucesivos a la Carta Social Europea y suponga el 60 % del salario medio, es decir, alrededor de los 1.000 euros.

Los sindicatos también han denunciado que en España los salarios continúan devaluados con una tasa de temporalidad del 25,7%, la segunda más alta de la Unión Europea, sólo superada por Polonia.

Según datos de Eurostat de 2016, en la Unión Europea los salarios mínimos mensuales varían considerablemente, desde los 215 euros de Bulgaria a los 1.923 euros de Luxemburgo.

15.10.16

La Legión y la Fundación Francisco Franco. Uff!

Noticias como esta son las que me llevan todas las mañana al wc sin tener que tomar cereales en el desayuno. Son un gozo para el estreñimiento. La Legión en España es…, estooo…, la Legión en España es un cuerpo militar, es decir, un grupo de  militares que deberían estar al mando del poder civil. Así que debo entender que cualquier cosa que hagan en la Legión se hace con el consentimiento del Gobierno, directa o indirectamente.

Que en un país democrático sigamos exaltando al Dictador, tras 40 años de su muerte por edad, es de premio a la estulticia. No hay muchos países así, y creo que democráticos ninguno. Por eso me entran ganas de hacer “cositas” en cuanto leo noticias de este tipo.
Os dejo parte del texto de la noticia por si hay dudas. Lo normal es que las personas del montón, no sapamos de qué va este señor tan serio.

14.10.16

Trucos para entrar en política. Y para detectarlos

No es garantía de eficacia ni de limpieza el populismo como forma de acceso a la política, al trabajo social. No me voy a referir a ejemplos recientes o con más décadas encima del sufrimiento y la jeta, pero el ser humano puede ser tan bueno como tan malo, y a veces incluso todo a la vez y en la misma persona.

Por eso mismo, pensar que el acceso a los puestos de trabajo para la sociedad, son más “limpios” si se abren a todo el mundo, es un error. Como pensar lo contrario. Todo depende de los controles que seamos capaces de poner, para seleccionar a las personas.

¿Y quién pone esos controles? ¿Y si se ponen tarde, cuando ya el problema está dentro?

Ni todos los políticos son malos, ni por el hecho de abrir el acceso a la política a todo el mundo se garantiza la eficacia. Pero lo mismo sucede con médicos, jueces o periodistas.

Yo que he tenido que dirigir equipos humanos, sé que en todo grupo de personas con las que hay que colaborar y lograr objetivos, tienes a auténticos “tochos”…, por algún motivo.

O bien lo eran ya cuando fueron contratados, o bien se han ido convirtiendo con la edad o el más común de todos, con los cambios tecnológicos o el desencanto profesional. Si alguien espera ser concejal y lo dejas de peón de mesa, se convierte en columna.

Son columnas o son estorbos, pero cumplen funciones que hay que soportar si no se es capaz de modelarlos hacia otras actividades. Soportarlos a veces supone evitar otros problemas añadidos.

No voy a dar más detalles, pues cualquiera diría que lo fundamental en estos casos es despedir, y os puedo asegurar que NO. En una empresa es sencillo despedir, excepto cuando hay que despedir. Y tengo experiencia en ello y sé qué problemas lleva en su conjunto un despido.

En una organización política o social, despedir a veces es literalmente imposible. O al menos no con la rapidez que se necesita. Y si no hay rapidez…, es ineficaz la medida. Todos tendemos a disfrazarnos y a cambiar de color, pero no de piel.

Cuando se crean organizaciones nuevas es mucho más fácil equivocarse en las sumas de personas. En las distribuciones de responsabilidades. Sea un partido político, una ONG o una empresa.

Los listos se cuelan y se ponen en las esquinas. Pero no todos los listos son buenos. O no todos los listos pueden ser aprovechables.

¿Te imaginas un gran equipo de fútbol con seis enormes y grandes porteros y ningún delantero? Un fracaso.

A veces además de listos, se cuelan “malos”, es decir vendidos, espías, jetas, traficantes de información, obreros de la construcción de la competencia. Y estos…, efectivamente estos…, no suelen ser los más tontos ni los que se quedan en las escaleras sin entrar.

Todo esto que os digo lo sabemos bien, es de preescolar de organización de Recursos Humanos. Pero es bueno recordarlo cuando parece que abrir las puertas de par en par, es tan positivo que es lo único que garantiza el aire fresco.

Ojo con las gargantas: si entra aire frío, hay que ponerse fulares para no coger resfriados.

¿Qué NO ha dicho Correa de la Gürtel?

La declaración de Correa por la Gürtel no supone novedad, excepto la teatralización de que ahora ya nadie en la sociedad puede decir que no lo sabía.

Pero hay que desmontar los frenos que el propio Correa se ha impuesto, para dar una declaración a medida.

Si los empresarios pagaban durante muchos años y Correa entregaba los dineros a gentes del PP según dice él, hay que suponer que lo que se les prometía a los empresarios…, se cumplía.

Y ninguno de los que tenían capacidad de decisión para poder cumplir lo que se les prometía a los empresarios…, está entre los encausados o entre los nombrados por Correa en su declaración judicial.

Y si estos que sí tenían que aprobar lo prometido a los empresarios, en algunos casos obras de muchos millones —"Yo he ahorrado al PP más de 1.000 millones de pesetas" dijo Correa— sabían los motivos por los que aprobaban unos presupuestos de unas empresas en contra de otros de otras empresas, lo lógico es suponer que lo sabían también sus propios superiores.

Si los familiares directos de “los jefes supremos” sabían lo que se cocía, es de suponer por lógica de gestión, que los “jefes” lo sabían perfectamente” Eso o eran tontos.

Si tras el cambio de Aznar por Rajoy, todo cambió, excepto el Tesorero Bárcenas y los segundones que ahora se dice hacían trampas, es de suponer que los que cambiaban su sillón de Ministro por el de Presidente, algo debía saber, excepto que también fuera de los que nunca se enteraban de nada, lo que sorprende sabiendo que lo ascendieron a lo máximo.

Y de ser cierto que los máximos mandatarios del PP nunca supieron nada de nada la pregunta es básica ¿Quien manda realmente en el PP?

Faltan muchos números, faltan muchos nombres, faltan verdades en el tiempo.Eso o todos mienten, los periodistas, Correa, los papeles, la lógica. Uff!

13.10.16

En la izquierda tenemos años para encontrar la salida

La prepotencia lógica demostrada ayer en Madrid por el Partido Popular, es verdad que más visual que de palabra, nos lleva a repasar con calma la triste cara del señor que actúa de gerente del PSOE, en comparación con el tono de los grandes adalides de una derecha ganadora.

La izquierda debe reconstruirse y ayer mostraban los dos caminos claros que hay que repensar y tras elegir, tirar de ellos con músculo nuevo. Uno es estar triste pero estar. Y el otro es NO estar.

Javier Fernández en una mezcla de tristeza y duda, de preguntarse él mismo “qué puñetas hago yo aquí” escenifica perfectamente el papel del perdedor y el de la gran aseveración de que la izquierda española debe reinventarse. El paraguas de la chica madrileña, junto a las sonrisas descaradas de todos los del partido de la Gürtel añaden más claridad al diagnóstico.

No tenemos prisa, sobre todo porque el PP tiene para años. Así que ahora nos podemos permitir el lujo de discutir durante un quinquenio si son galgos o podencos, porque a la izquierda no le va a pasar nada. Nada que no sea desaparecer. El PP nos ofrece años y años de “su” tranquilidad, para que nos recompongamos. Eso sí, la sociedad que necesita a la izquierda, o se espabila y sabe elegir, o las va a pasar putas de verdad. Y eso sí, sin que se note. La derecha ya está aprendida —algo que desde la izquierda nunca supimos hacer— para jugar a gobernar en micro y en macro. En micro y siempre que pueda, para la sociedad de los de abajo. Y en macro y siempre que quiera o se lo pidan, para la sociedad de los de arriba.

11.10.16

El voto de los jóvenes, nos engaña a veces

A través de Celeste-Tel, el diario digital eldiario.es ha publicado hpoy un sondeo de intención de voto, el primero tras el teatro del PSOE de estas semanas. No voy a analizar los resultados que entrega, eso sí, hacer la advertencia de que incluso con estos resultados sigo creyendo que ir a unas Terceras Elecciones es positivo, para que la sociedad clarifique el momento actual, tras excesivas tensiones entre todos.

Pero quiero escribir sobre otro tema. El tipo de voto según la edad. El sondeo ha dividido a los votantes en 4 bloques. Desde los 18 a los 30 años (6,2 millones de personas). Desde los 31 a los 44 años (10,5 millones de personas). Desde los 45 a los 64 años (12,5 millones de personas). Y a partir de los 65 años (8,5 millones de personas).

Estos cuatro cortes no son iguales, no representan por igual a cuatro bloques de la sociedad española. Y es bueno tenerlo en cuenta, para valorar los resultados.

De 18 a 30 años representa un 16,4% del total de los españoles con derecho a voto.
De 31 a 44 años representa un 27,8%
De 45 a 64 años representa un 33,2%
Y los de más de 65 años representan el 22,6%

Vemos ya de entrada que lo que representa el primer bloque, el de los jóvenes, es la mitad de importante de lo que representa el tercer bloque, el de los adultos maduros. Y aunque esto se tiene en cuenta en los resultados de los sondeos, no siempre se tiene en cuenta en los partidos políticos a la hora de realizar sus campañas, y sobre todo sus interacciones con la sociedad.

ABSTENCIÓN (datos según cada bloque de edad)
1- 52%
2- 46%
3- 33%
4- 34%

VOTAR PP
1- 10%
2- 13%
3- 25%
4- 34%

VOTAR PODEMOS
1- 17%
2- 16%
3- 12%
4- 5%

VOTAR PSOE
1- 8%
2- 10%
3- 14%
4- 15%

VOTAR CIUDADANOS
1- 6%
2- 8%
3- 9%
4- 5%

Con estos números vemos que de cada 100 españoles, sólo votan 60. Y se reparten por edades de la siguiente forma:

1- 8
2- 15
3- 22
4- 15

Un partido puede estar convencido de que su voto es el de los jóvenes y que debe seguir peleando por ese segmento de edad, entre los 18 y los 30 años. Pero resulta que de cada 100 españoles en edad de votar, solo irán a votar 8 de esa edad pues otros 8,5 se quedarán en su casa ya que a estas edades es cuando más abstencionistas hay. 
 
Vamos a ampliar la muestra estadística a 1.000 personas de esa edad joven, para poder decir con los datos del sondeo, que 134 de esos jóvenes votarán a Podemos, 80 lo harán al PP, 64 lo harán al PSOE, unos 48 a Ciudadanos y otros 56 para el resto de partidos. Pero estamos hablando de una estadística que nos dice que para estos números hemos tenido que analizar a 6.100 españoles de la suma de todas las edades. 

Es decir, el voto de los jóvenes, no es tan importante como muchas veces nos creemos. Lo siento, la culpa es de ellos y no de las estadísticas.
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