27.11.16

Respeto de una generación a Fidel Castro

Fidel Castro, Osvaldo Dorticos, Ernesto Che Guevara, Augusto Martinez. 1959
Ayer moría Fidel Castro y todos los medios de comunicación se han dividido en dos grupos perfectamente disociados y de tamaño muy distinto. los que hablan de la figura de Fidel como un líder del siglo XX y de los que hablan de Fidel como un gran dictador. Posiblemente las dos cosas, pero para analizar con la calma de la historia.

Nos ofuscamos en juzgar la historia desde la mirada parcial de los tiempos presentes, cuando esto enseguida se nos muestra falso y tramposo. Decir que Cuba es un país pobre por culpa del castrismo es mentira. Es pobre, sin duda, pero la culpa es de los EEUU y su embargo. La culpa de la historia de Cuba es una responsabilidad compartida entre los EEUU que primero se la robaron a España y luego se la quisieron robar a los cubanos.

Fidel fue un mal menor en un tiempo determinado, cuando no una salvación en aquellos finales años 50. Estábamos en plena guerra fría y los EEUU no permitieron —posiblemente con acierto—, que en sus tripas estuviera un país comunista anidando. Con acierto para los americanos y el mundo capitalista nuevo, pero con dictadura para los cubanos. A partir de ese momento todo era ya inamovible.

Para muchos españoles jóvenes, que en los finales años 60 y principios de los 70, creíamos que otra forma de vivir, fuera de la dictadura, era posible, representaron una bocanada de posibilidad. Para nosotros al menos, fueron la ilusión del David contra el Goliat. Así que por aquellos tiempos de ilusión fallida, yo le debo un respeto.

Las historias las escriben de momento los ganadores. Pero eso no quiere decir que en este siglo y en el anterior al menos, se nos olviden las verdades que no se escriben. Toda América, de punta a punta, se quiso convertir en americana de verdad. Y posiblemente Cuba fue la que marcó el punto del NO. Es muy posible que representara el freno mental, para que todo el continente fueran Estados Unidos a los Estados Unidos. Unos estados serían pobres y otros Estados Unidos serían ricos.

Ayer moría Fidel Castro, que supo plantar cara al chulo de la clase. Y sin duda tuvo que ser más chulo que el chulo, para meter miedo al chulo. Y acusarle de chulo es lógico, es además cierto, pero sin su chulería nadie podemos hoy decir cómo sería hoy América.
—¡Ah! pero…, ¿es de otra forma que no una sucursal de los EEUU?

21.11.16

12 trabajos que deben hacer los políticos por devoción

Los políticos tienen que asumir que están para gestionar y para…, ganar elecciones. Ambas cosas van unidas y cuando se plantea el separarlas se hunde la idea, el concepto, el éxito. 

GESTIONAR BIEN
COMUNICAR MEJOR lo que se gestiona
SABER GANAR

Si no se logra gobernar es casi imposible lograr que tus proyectos se puedan materializar, esos proyectos que son los que te dan sentido y no solo ideológico. ¿Para qué quieres tener buenas ideas si eres incapaz de poderlas poner en práctica?

Pero para gobernar hay que ganar y a veces se cometen errores que hacen casi imposible llegar a esa meta, errores que nada tienen que ver con las buenas ideas de los proyectos, sino con el orillamiento de que para ganar hay que conocer algunas técnicas básicas de gestión del márketing.

A la izquierda le da vergüenza asumir que además de producir ideas hay que saber venderlas, como hace cualquier empresa del mundo. Tan importante es fabricar un buen producto como saber venderlo. Y en política los errores en la venta de las ideas se pagan como en la vida real con los errores de la venta de lo que se produce. Y darse cuenta tarde es el primer error.

Cuando hablamos de errores a la hora de comunicar, de transmitir, explicar o vender, nunca nos referimos a errores puntuales, sino a errores de estrategia, constantes y mantenidos. Equivocarse en una campaña se paga caro, pero no es tan grave como equivocarse en los planteamientos de planificación.

Nunca hay que menospreciar al adversario, pues lo han elegido votantes parecidos a los tuyos, que dudan y que a veces antes ya te eligieron a tí.  Si insultas al votante que opta por el adversario, se vuelve fiel ante ese adversario tuyo. El adversario es tan listo como tú. Y si en realidad es tonto, lo verán los demás, no tú. De lo que se trata no es de que lo vean tonto tus fieles, sino “sus” fieles.

Además de ideas, en política hay que entrar en el corazón, en los sentimientos, en la “clase” en la sociología y psicología de las personas, como individuos y como grupos. Si eres el candidato, aprende a transmitir que eres el mejor. El más cercano, el más capaz, el que tiene las soluciones, que no son muchas pero son muy eficaces y sobre todo muy posibles de realizar.

Hay que emocionar, hay que transmitir sentimientos de grupo y seguridad junto a una capacidad real de conocer y saber resolver. Y hay que decidir qué tipo de emociones queremos tocar, hacia donde nos queremos dirigir. Debes provocar emociones positivas hacia ti…, y emociones negativas hacia el adversario. Si lo haces al revés estás haciendo la campaña de tu adversario con tu tiempo y tu dinero.

La sociedad es muy plural, no requieren un solo tipo de mensaje, exigen guiños y mensajes personalizados. Debes intuir a quien no te estás dirigiendo y darles su parte de mensaje. Cambia de tercio en cada mensaje, sin que se note mucho pero para acceder a todos los segmentos de ese círculo cerrado que es la sociedad que requiere soluciones.

Nunca hay que dirigirse solo a esa parte del electorado que ya es fiel de fábrica. Con los fieles nunca se ganan unas elecciones. Se necesitan muchos infieles de otras alternativas, muchos indecisos, muchos convencidos de última hora.

Hay que saber transmitir imágenes, ideas que se puedan ver y tocar construidas con palabras. Todo lo que se diga debe estar contenido dentro de un paisaje, de un concepto que sea fácil de visibilizar. Las ideas deben entrar en el cerebro sin que nadie se de cuenta…, y para ello necesitamos las imágenes.

Nunca hay que cabrearse, nunca ser violento. Se puede ser contundente pero sonriendo. Se debe ser claro y fuerte, y tras cada zapatazo mental debe llegar un silencio. El silencio ayuda a marcar, a remarcar, a enmarcar. No te defiendas, pero aprende atacar sin violencia de ningún tipo.

El adversario nunca es importante. Y al igual que nunca hay que menospreciarlo, nunca hay que darle espacio ni importancia. El adversario es “poca cosa”, es un mindungui, un sin substancia. Sus ideas son flojas, y por eso nunca deben ser menospreciadas más que con frases cortas y tajantes. No merece la pena perder el tiempo con él, aunque la realidad es muy otra. Por eso hay que saber diseñar muy bien esas frases cortas que no empleen segundos pero emplean mucha efectividad.

Si quieres atacar a tu adversario, busca sus partes fuertes, sus puntos atractivos para sus fieles. Y destrózalos. No digas que es feo…, diles que es muy guapo pero está vacío. A veces amplificar sus puntos fuertes los pone en negativo.

Nunca expliques nada que no seas capaz de explicar bien a un niño de 10 años. Nunca emplees palabras complejas, ideas abstractas que no sabes si te las van a entender bien. Aprende en los bares, sé directo, emplea el idioma no verbal para remarcar, y si quieres explicar algo complejo, avísalo. Pero no es que los oyentes o lectores sean tontos, es que deseas llegar a todos. Incluso a los que no estén atentos.

Diferencia bien y con contundencia las diversas herramientas que empleamos para comunicar. No se debe utilizar las mismas frases ni la misma complejidad para una entrevista en televisión que para un discurso ante tus fieles o una entrevista en una revista especializada.

Y para cerrar…, siempre…, ofrece soluciones. Debes conocer qué les preocupa a tu sociedad, y sin afectar negativamente a los que dudan, ofrece soluciones posibles para todos. Nadie dijo que sea sencillo, pero es aquí donde debe quedar asentada tu ideología social, tu capacidad de liderar la gestión de la sociedad.

17.11.16

Actos castrenses mezclados con la política

No entiendo ni acepto el besamanos al Rey por tener Congreso y Gobierno. Tampoco entiendo que se tenga que pasar revista a los militares, en un ejercicio decimonónico y extraño. ¿Quien se está sometiendo a quien en estos actos? Pero lo pregunto buscando la respuesta auténtica, no la de los protocolos. No me gusta mezclar militares en los actos civiles y tampoco en los religiosos. ¿Sería lógico, admisible, que desfilaran los maestros, los notarios, para demostrarnos que se someten ante el poder civil? Podrían hacerlo los cirujanos cardiovasculares con sus diferentes batas de distintos colores. Y los bomberos. Y los músicos —civiles, por supuesto— demostrando que la música también está a las órdenes del REy y de su Gobierno.

No sé si es una rémora del pasado que hay que suprimir, o una rémora del presente, a la que nos tenemos que acostumbrar, pues los militares representan a los poderosos, a los que nunca están gobernando.

14.11.16

La izquierda nunca debe ser una ONG. Son trabajos muy diferentes

Del triunfo de Trump en los EEUU deberíamos sacar desde la izquierda algunas conclusiones claras para entender qué está sucediendo con la sociedad que se está tornando muy conservadora, pero tal vez no estamos por la labor de ponernos a pensar, no vaya a salir un proceso que nos señale como responsables directos del conservadurismo rancio y religioso viejo, que está lloviendo en todo el mundo.

Debemos aceptar en algún momento que ser de izquierdas no es ser tonto y no saber ver la realidad; tampoco es admitir por igual a toda la parte de la sociedad que dice necesitar ayudas; que una cosa es ayudar a quien lo necesita y otra bien distinta no iniciar procesos de control; marcar posiciones para construir futuro desde la izquierda que nos presentamos al examen social cada cuatro años; seleccionar nuestras actuaciones para no ser engañados; creer que no existen mafias que controlan todos los procesos de ayuda para su gran beneficio.

La integración es imprescindible —incluso mucho antes que las ayudas de primera necesidad— para asegurarnos un sistema de ayudas sostenibles. Y cuando señalo a la integración, marco claramente como tal a todos los procesos posibles para que entre ambas partes —donación y recepción— se comprometan a mejorar sus procesos de integración social que conduzca a no necesitar ayuda en el corto medio plazo.

Dar peces no es la solución si no se les obliga aprender a pescar peces. Y digo obligar por el claro elemento de distorsión social que representan las mafias —no sabría llamarlas de otra forma— que controlan de forma grupal a las personas que están trabajando en la mendicidad indigna, la prostitución y explotación sexual, la ocupación sin más apoyos, el mercado de la drogadicción entre jóvenes, etc.

La izquierda tiene la obligación de resolver problemas sociales pero marcando preferencias sobre todo por edad, y no se resuelven dando con la mano derecha y no analizando todo el proceso con la mano izquierda. Entre dar, recibir y volver a dar, hay un proceso intermedio que desde la izquierda hay que trabajar y mucho más y mejor. Y explicarlo, evitando rumores mal intencionados.

No podemos permitir cientos de personas vendiendo en las aceras bolsos u órganos sexuales que fabrican esclavos 3.0 y que les controlan mercados comerciales esclavistas en nuestras propias ciudades.

No debemos consentir importaciones de personas tullidas hacia las grandes ciudades, ni reparto estratégico de estas personas en esquinas o centros comerciales, pues permitirlo es esclavismo 3.0

No debemos dejar de mirar cuando vemos a una decenas de personas muy mayores, incultas, rotas y sin futuro, agrupadas alrededor de un hombre joven de su misma nacionalidad, que les da en plena calle directrices de trabajo, a veces rodados de menores de edad o de niños de 10 años.

No es posible desde la izquierda conocer en qué condiciones viven estas personas y pensar que peor es vivir sin condiciones. Sobre todo porque el resto de la sociedad nos observa y nos juzga.

No debemos NUNCA confundir la izquierda política con una ONG. Nuestra obligación es plantear soluciones económicas y laborales para la sociedad en su conjunto, poner en valor la educación y la cultura, creer en la paz y la concordia, dar sentido a los procesos democráticos y participativos reales, informar de verdad comunicando las debilidades y las fortalezas de la sociedad en cada momento y trabajar por mejorar a los que menos tienen en sus condiciones de vida. La dignidad y la justicia social no se resuelve (sólo) con ayudas de primera necesidad.

Pero hablamos de ayudar a TODOS los ciudadanos, no solamente al 1% de los que están más abajo de todos y además sin condiciones de reciprocidad para que este 1% ó 3% salga de su precaria situación, tutelados y desde la obligación recíproca.

Las ayudas de primera necesidad son muy “necesarias” pero tras ellas deben existir las ayudas de integración social. Sean para un joven sin empleo, para un matrimonio joven con hijos y sin vivienda, para un inmigrante que no sabe castellano, para una persona captada para ejercer la prostitución o para un anciano rumano que viene a nuestras ciudades sin saber ni donde está. Sin unas obligaciones, no se deben conceder las ayudas. Y para las segundas están las ONG, mientras que para las primeras está la política.

La izquierda, si se va a convertir en una ONG estamos cometiendo dos errores. Restamos poder a las ONG auténticas. Y no realizamos nuestro trabajo. La izquierda si se convierte —o parece que se convierte— en una ONG humanitaria, debe empezar a cambiar sus objetivos de trabajo, o dejará de convertirse en importante para la sociedad. Será orillada por el 97% que o no necesita ayuda o siente que a ellos les está correspondiendo menos ayuda que al 3% restante. Y en ese 97% están incluidos los que antes recibieron ayudas y ahora ya han logrado integrarse en la sociedad.

La obligación de la izquierda no es ayudar, aunque sea su gran devoción. Es crear sociedad más igualitaria y digna. Y sin duda trabajar a título personal desde las ONG ayudando, en paralelo a trabajar desde la izquierda por TODA la sociedad.
   

13.11.16

Quienes son de Clase Media? Diferencias entre Clases Económicas

Manel Fontdevila la clava otra vez en eldiario.es Confundimos lo que es Clase Media, nos creemos que todos nosotros somos Clase Media. Y es un error.

Clase Media en el concepto más admitido son las personas que viven de los ingresos de su trabajo, más de unos ingresos que ellos mismos NO generan trabajando, bien porque les vienen desde acciones, activos financieros, socios de empresas, comerciantes, trabajo de personas que tienen a su cargo en despachos profesionales, etc.

Clase Media es un dentista con ayudantes, un abogado con despacho profesional, un socio de una PYME con trabajadores por cuenta ajena, un comerciante, alguien que tiene alquilada una vivienda a otros, etc.

La Clase Alta es la que vive sin tener que trabajar por obligación. Vive de las rentas financieras o al menos puede vivir si quiere, sin tener que trabajar para otros o incluso sin tener que trabajar nada de nada. Tiene tierras y otros se las trabajan, o es el dueño de una empresa y acude a ella cuando le viene en gana, que incluso puede ser a las 6 de la mañana.

Y Clase Trabajadora es la que vive de su trabajo, de vender horas de su vida para trabajar para otras personas por cuenta ajena o para trabajar en Cooperativas de trabajadores.

Es verdad que esta separación o definición tiene puntos intermedios que pueden entrar en duda. Si se tiene poder o prestigio, en caso de duda, se asciende de clase. Y si se tiene que obedecer o pasas desapercibido en tus lugares de trabajo, eres sin duda Clase Trabajadora. El Poder también mueve las Clases Sociales.

Sin la Clase Media no existiría la Clase Alta. Son la correa de trasmisión de los beneficios o plusvalías entre Clases. Para contentarnos, a los trabajadores nos dicen con mucha normalidad y amplia tolerancia que somos Clase Media. Y así nos ponemos contentos. 
 
Y es mentira. Somos Clase Trabajadora, aunque trabajemos con bata blanca o tengamos derecho a salir a tomar el café de las 11. Excepto que hayamos ahorrado lo suficiente como para tener unos pisos en alquiler o unos campos de los abuelos o unas buenas acciones de Telefónica. En estos casos debemos analizar el tema, pues depende del porcentaje de horas que necesites trabajar para poder vivir.

9.11.16

Gobiernan la paz, para poderla manipular. Lo están haciendo ya pornosotros

Nos andamos preguntando qué nos ha pasado en tan pocas semanas para que Reino Unido se nos vaya de Europa, en España vuelva a gobernar la derecha juzgada y por juzgar y en los EEUU nos vaya a mandar a todos un tal Trump que tiene olor a naftalina pasada. 

Si lo unimos al crecimiento detectable del catolicismo más rancio y a la prepotencia de los poderosos que bien organizados ya no se paran ante el hacer y el decir, estamos todo el mundo globalizado por ellos, dentro del mismo juego, seamos de Siria, Grecia, EEUU, España, Venezuela o Alemania.

Son como decía hoy Pablo Iglesias, tiempos, tempos, momentos que se nos escapan a nivel mundial por no saberlos leer bien. No es culpa de los ciudadanos de cada país, pero es de todos nosotros, sobre todo de los que nos llamamos progresistas con diferentes apellidos. Estamos muy convencidos de nuestra incapacidad enseñada, y eso nos impide saber izar nuestras razones.

Nos enseñan como sociedad a ser tontos, incluso creo (lo tengo que analizar mejor) nos enseñan a los políticos de izquierda a ser "muy" tontos. Y así van construyendo los surcos de la ignorancia, de la desafección, del fútbol y la incultura, de la paz controlada y gobernada.

En mi juventud un comandante nos dijo a los de mi edad aquello tan manido de: "Si quieres la Paz, prepárate para la guerra".

La realidad es otra: "Si quieres la paz y que esta te afecte más a ti que a los otros, aprende a gobernar la paz a tu favor".

Papa Trump nos garantiza la paz gobernada por él mismo, a su gusto. Si estamos de acuerdo con su paz, como si estamos de acuerdo con la paz de Mariano, pues amén jesus y a ponernos contentos, pues cuidan por nosotros. 

Ahora bien..., si algo no nos gusta, si notamos que nos manipulan, que nos llevan por el buen "su" camino sin posibilidad de salirnos, debes saber que está prohibido quejarse. Tú has elegido.

Pierde la mediocre y sosa, gana papá malo

Si ponemos a un candidato aburrido, mediocre, tontainas, para que lo vote la izquierda de un país, sea España o los EEUU, la gente no le vota. Si la derecha pone a "papá" duro, a un candidato que te habla de tus problemas y les da la vuelta para ofrecer las soluciones que tú en el bar ya has dado, pues la gente le vota.

Entre el tonto y el malo, han elegido en los EEUU a papá malo, aunque le toque el culo a las señoritas. Prefieren a un tipo que dice ser amigo de los rusos y enemigo de los mejicanos, pues hay muchos americanos que creen que los rusos están muy lejos y los mejicanos muy cerca.

Es verdad que se puede ser un bocazas en las explicaciones y luego esto no garantiza que a la hora de las decisiones se siga siendo un bocazas. A algo me tengo que agarrar para no salir pitando hacia Marte. Podría suceder que Trump al final fuera un Reagan del montón y que quien mandara de verdad volvieran a ser los MUY conservadores poderes fácticos contagiosos por todo el mundo.

De entrada esto nos tiene que servir para aprender en la izquierda que somos unos tontos benditos, que en EEUU tenían a Sanders y eligieron a Hillary, y que la sociedad está atemorizada con unos problemas que todos sabemos y no somos capaces de resolver o al menos administrar. Para esos problemas se necesitaban ideas creíbles de una nueva economía, y se les ofrecía sonrisas de salón comedor. Y los ciudadanos que votan han elegido al chico malo del colegio en vez de a la chica buena y sosa. Normal.

Por cierto, las empresas de sondeos que cierren. O se pongan a cambiar todos los sistemas de análisis que conocen. No sirven de nada.

7.11.16

A donde va la sociedad española y europea?

Una de las casi obligaciones que tengo es la de pulsar la sociedad, intentar saber en qué momento estamos. Este fin de semana lo he hecho con habituales, cuatro parejas de amigos que por separado ( de dos en dos parejas) han entrado al trapo. Hace unos años los podía catalogar más o menos de una pareja de extrema izquierda cristiana, dos de izquierdas y una de derechas. Ahora están en otras posiciones y eso me preocupa, pero soy incapaz de encontrar soluciones a los problemas que me plantean. 

Ahora hay una pareja de izquierda cristiana y tres parejas de extrema derecha. No hay que ir a Europa, solo que aquí nos movemos más lentamente y no tienen de momento donde descargar sus iras. 

La primera duda que podría surgir es como se puede convertir una persona de izquierdas en extrema derecha sin pasar por los intermedios. Tal vez dando la vuelta. La segunda duda que te puede surgir a ti como lector es si realmente son de extrema derecha de verdad, y te diré que no, pero lo parecen que es lo mismo mientras no les demos soluciones. 

Ese odio al político, casi incluso al amigo político, esa violencia xenófoba, ese no entender ni a la justicia ni a la realidad laboral, ni a lo que ven en sus barrios cada vez más complicados de vivir, ni a lo que ya sufren algunos de ellos en sus comunidades de vecinos, les hacen convertirse en voceros de una extrema derecha de ideas. Sus planteamientos son duros pues ellos sí creen tener soluciones, y no admiten opiniones contrarias.

Los enemigos de ellos no son los enemigos que ellos creen tener, pero me he sentido incapaz de convencerles de ello. Y puedo jactarme de haber negociado algo en esta vida. Pero cuando se tocan las vísceras es complicado defenderse sin tocas las vísceras mutuamente, y no era ese el caso. Prohibido discutir ni subir el tono.

La izquierda nos creemos que hemos perdido el discurso, que no lo hemos sabido adaptar. Y siendo cierto, debemos reconocer que el reto nos parece imposible. ¿Hasta donde debemos adaptarnos? Tal vez mucho menos de lo que necesitan los demás, pues no creo yo que debamos ser nosotros los que rompamos la ideología de izquierdas. Incluso sabiendo que nos podemos quedar solos y abandonados. 

Lo que nos piden muchos de nuestros vecinos y amigos es lo que ya dan Le Pen y compañía en Europa. Contra eso no debemos ni entrar ni acercarnos, incluso asumiendo que nos podemos quedar cuatro gatos. Aunque también es verdad que esta misma situación se dio en la Europa de 1935 y el final fue desastroso.

4.11.16

Los viejos dioses habían muerto. Estamos solos

Dijo el escritor francés Flaubert: “Hubo un momento en que los viejos dioses habían muerto y los nuevos no habían llegado todavía: el hombre estaba sólo”.

Estos procesos de cambio, a veces, necesitan su tiempo, y en los intermedios nos encontramos con situaciones como la actual. Ni nos sirve lo viejo ni creemos en lo que parecemos entender como nuevo.

Aún no hemos enterrado el cadáver del PSOE, pues morir es siempre es muy lento, sobre todo para los que saben que se van a morir y sus familiares. Y a veces efectivamente, es muy largo el proceso.

Nos faltan líderes y creemos de forma imberbe, que con tener grupos es suficiente. Llegamos a pensar que 100.000 son más que uno. Eso es matemáticas. El uno necesita a 100.000, los 100.000 necesitan a 1. Pero en su correcto orden.

Podemos sigue sin ser, o lo que parece lo mismo, se sigue dedicando a mirarse en un espejo y a quitar paja del suelo, para intentar dejarlo limpio. Es tanto lo que le queda, que por ellos sigue vivo el enfermo.

Los intelectuales, es decir, los que piensan: ya no hablan. Están en las listas negras de haber opinado. Si opinas y pierdes estás en la lista de los inútiles. Si opinas y ganas, al menos te dejan en paz y se olvidan de tí. Las listas negras las hacemos los que nos significamos y perdemos.

3.11.16

El nuevo Gobierno nace viejo y cansado

Mariano Rajoy ya tienen nuevo Gobierno que le acompañe en la España triste. Ha tardado más de lo lógico en darlo a conocer, y curiosamente no nos ha engañado. No ha salido a dar la cara y con una nota de prensa es suficiente, para demostrar que todo sigue igual. Así me gusta mi chico.

No han entrado jóvenes valores, se mantiene el mismo grupo de afines económicos y sociales, se reparte poder hacia Cospedal que para quien no lo sepa será el nuevo pim pam pum de la oposición, y se mueven pocas fichas, como dejando claro que es un gobierno de continuidad y para poco recorrido.

Pero Mariano, que es de los que nunca se mueven, ha realizado lo justo. Tampoco moverse en esto. Y así nos ha dejado un Gobierno muy “Opusista”, menos político de lo que cabía esperar, y con claros niveles entre los poderes del partido para no cabrear a muchos. Empieza mal, o lo que sería lo mismo, empieza dando el balón a la oposición.

Pero no debe preocuparse Mariano Rajoy, fuera del Gobierno no hay nada, no existe oposición que valga la pena temer. Queda el desierto tras los buenos trabajos de esos poderes fácticos que tanto asustan a todos menos a los votantes del PP que son los que más.  

Viva la Paz tranquila, la Paz sin moverse, la Paz de los muertos.

1.11.16

Golpe de Estado Civil, para doblegar voluntades

En las historias de todos los países, siempre han tenido sus años de infamia. Sus años cobardes, o violentos, o manipulados. ESpaña en este 2016 ha tenido (previsiblemente) un Golpe de Estado Civil, algo que suena horroroso pero que los datos nos llevan a la conclusiçon de que efectivamente, algunos poderes civiles que no se someten a la voluntad de los ciudadanos, es decir no son democráticos en el sistema pues no se presentan a las elecciones, han logrado hacer medrar a los representantes de los ciudadanos, con sus amenazas.

Esas presuntas amenazas han llevado a que el tipo de gobierno esa de un color o de otro, sin tener en cuenta lo que previsiblemente deseaban los representantes de la mayoría de los españoles. Modificar el deseo de los votantes, a través del miedo, la amenaza y la extorsión, podría ser considerado como un Golpe de Estado Civil, en muchos países democráticos.

Si escuchamos los consejos de estas dos semanas sobre lo que hay que hacer con las cenizas de nuestros familiares fallecidos, el que debemos abandonar las fiesta de Halloween para abrazar una Fiesta de Santos, donde a los niños debemos disfrazarlos con imágenes de santos en vez de muertos, o si observamos la forma de jurar de Mariano Rajoy como Presidente Civil de España ante la Biblia y el Crucifijo, vemos que lo que se siembra se recoge y que el Opus bien podría haber ganado esta mano.

El resto podemos quedar asombrados, pero deberíamos empezar a lamernos las heridas y a saber aguantarnos. Abandonar la crítica política y dedicarnos a plantar patatas en un huerto urbano. Hemos sido imbéciles, y por ello estamos descalificados para resolver este tipo de problemas. Todos, desde los que quieren recorrer el santo país religioso con su coche en búsqueda de la nada, hasta los que hablamos mucho y se nos va la fuerza por la boca.

España tiene religión para unos buenos años, como en aquellos años en los que los Gobiernos de Franco se dividían o se alternaban entre los Falangistas o Tecnócratas y los del Opus. Hemos vuelto a 1960 y al menos ya no tenemos estufas de petróleo. Ahora tenemos frío.
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