31.12.16

Feliz Año Diferente…, con algo de filosofía

“Hazlo todo, sin por qué” 
Maestro Eckhart (dominico alemán)

“Quien conduce un automóvil, no lo hace de acuerdo a un programa, sino de acuerdo a la carretera” 
 Fritz Perls (psiquiatra alemán)

Con estas dos frases muy alejadas en el tiempo por varios siglos pero nacidas en el corazón de Europa, quiero despedirme de este 2016. Un año positivo en lo personal, raro en lo social, inútil en lo político, del que creíamos que íbamos a aprender muchísimo, y al final nos ha desencantado más todavía.

No debemos estar constantemente preguntándonos todo, hay que actuar, trabajar por tus ideas y por aquello que te manda tu interior, pulirlo constantemente para ir adaptándolo a los tiempos, y seguir caminando. Hacemos todo por inercia. Lo que hay que haber cultivado es precisamente esa inercia para que sea positiva, compartida, útil, adaptada hacia tu propia sociedad mirando siempre hacia abajo con los ojos bien abiertos, y hacia arriba con las defensas preparadas.

Es el camino el que nos marca las decisiones que tenemos que tomar, el que nos obliga a tomar unas decisiones u otras. Lo que es totalmente imposible en una recta, puede tornarse imprescindible en una curva.

Hay que ser resiliente y además muy adaptativo a cada momento. Tenemos que saber doblarnos y aprender a ser fuertes antes los problemas. Y tomar las decisiones que en cada momento nos exige el camino. ¿Tú sabes qué decisiones vas a tener que tomar en este 2017? Yo no. De hecho admito que tendré que tomar decisiones que hoy ni me imagino.

Feliz Año Diferente.

28.12.16

Habéis visto el paisaje de la izquierda. Es el desierto

Que en estos momentos en Europa y España NO esté gobernando con tranquilidad y absolutas mayorías…, la izquierda, es la demostración más clara que desde la sociedad progresista con responsabilidades sociales y políticas lo hemos hecho muy mal en los últimos ocho años. Y hay que decirlo con fuerza y responsabilidad.  

Somos nosotros los que hemos propiciado desde la izquierda que el mundo occidental esté gobernado por la derecha en los tiempos de crisis.

La crisis la creó el sistema capitalista desde sus laboratorios. La han aprovechado ellos mismos para hacerse con todas las plusvalías que ha generado en estos ocho años la propia crisis. Ha colocado en una situación mucho peor a todos los demás que somos de clase trabajadora aunque nos convencieron de que éramos de clase media, y que somos los que realmente hemos sufrido la crisis y la estaremos pagando muchos años.

Pero nos han convencido por activa o por pasiva, que la única salida la tienen los mismos que han creado esta situación.

Admitamos esto, y ahora pasemos a ver qué se puede hacer.

Hoy me han dicho que la izquierda además de burócrata es burguesa. Está desunida y en realidad no sabe a dónde va. Por no saber, no sabe qué es. Y me lo ha dicho una persona de izquierdas de larga trayectoria.

Si nosotros desde la izquierda, no sabemos qué somos, es imposible transmitir a la sociedad qué somos.

Y la sociedad sólo se acerca a quien identitariamente se le parece. No tanto ideológicamente como en identidad social. 

Si no somos capaces de mandar a ltoda la sociedad una imagen clara y limpia, compuesta sobre todo de una pedagogía inmensa que transmita que SÍ sabemos qué somos…, toda la sociedad nos obviarán.

Hay que aclarar qué somos. Qué queremos seguir siendo.

Todas y cada una de las organizaciones políticas y sociales, deben responderse qué somos. La derecha sabe perfectamente qué es. Y a quien no lo tiene claro dentro de cada organización conservadora, le enseñan la puerta de salida. Y siguen sonriendo.

Definir qué somos, es simplemente decidir qué somos. Decidir antes de definir.

Pero queremos ser ambivalentes para acceder a más espacios. Incluso para tener más militantes. Pero con ello lo único que hacemos es crear conflictos internos sin solución y no saber explicar nuestras posturas, por miedo a crear conflictos. 

¿Os parece esto sencillo?
¿Os parece que esto ya está muy claro?
¿Que quien no lo tiene claro soy yo?












Preguntarlo en la calle, y veréis que NO. La sociedad ha dejado de votar a la izquierda. Los militantes de izquierda han dejado de creer en la izquierda. Los activos militantes de la izquierda están tan liados, que ahora muchos de ellos trabajan en organizaciones sociales aledaños a la política…, pero sin ataduras políticas.

Como dice Sabina, seguimos viviendo en la Calle Melancolía, pero ahora nos dedicamos a lamernos las heridas y a mirar de reojo a la derecha, que sigue emborrachada de éxito.

Si preguntamos a la sociedad progresista activa, quien es de derechas y quien es de izquierdas, tendrán tantas dudas que será imposible realizar un estudio completo.

A la izquierda activa, si.

A la pasiva que debe ser más inteligente, ya le entró la melancolía política en los años 80. 

¿Y con esos maderos, a donde queremos ir?

Estoy cansado de escuchar que el PSOE es de derechas. Digo cansado por no decir harto. Hay muchos militantes del PSOE que son más de izquierdas que yo. Y militantes del PSOE que son auténticos borregos del sillón atado al culo. Podría decir lo mismo de IU, de CHA o ya incluso de Podemos. Todos son de izquierdas, porque la historia que los fundó era de izquierdas. Otra cosa es que tontos de baba rompan con la historia.

Es verdad que la izquierda es en gran parte burguesa. En mucha gran parte. Hoy a diferencia de los años 70 y 80, ves pocos trabajadores de taller entre la izquierda activa. Los sindicatos no existen fuera de sus despachos de grandes empresas. La calle la toman los funcionarios mientras los obreros de menos se quedan en casa, y los intelectuales ni hablan ni oyen.

¿Y qué hacemos para evitarlo? Pues muy poco…, y lo digo así, para ser blando. Claro que…, tenemos la obligación de hacer mucho más. Y si no lo hacemos somos responsables por estar o por no dejar que estén otros.

El espectáculo de la izquierda es tremendo. No se podría haber diseñado peor este momento actual. Tan tontos somos, que todos nosotros estamos demostrando que somos inútiles, prescindibles. Yo el primero.

Si la sociedad no es capaz por sí sola de crear sustitutos que nos echen de la casa política a hostias suaves en el cogote, al menos deberíamos tener la dignidad de abandonar el puesto en manos de otros diferentes, pues aunque no sean mejores, es casi seguro que peores no serán. Tengamos al menos la dignidad de saber elegir a los que nos van a recambiar.

¿Somos capaces de pensar en el futuro? ¿De imaginarnos quién habitará el futuro?

27.12.16

Podemos no sabe alcanzar acuerdos ni entre ellos

Podemos no sabe alcanzar acuerdos con nadie. No sabe ni llegar acuerdos consigo mismo. Podemos no sabe negociar ni ceder, no sabe respetar las diferencias de los demás a la hora de llegar acuerdos de gobernabilidad. Querer tampoco quiere, pero lo grave es que no sabe.

En Aragón no es posible gobernar sin acuerdos. Otros partidos, todos los demás, ya lo saben y lo han trabajado y lo consiguen para Aragón. Sin llegar a unos acuerdos de gobernabilidad, no se puede gobernar ni Zaragoza ni Aragón. Ni ahora ni mientras estamos en un sistema como el actual, alejado ya del bipartidismo. Esto lo saben bien en otros partidos y hemos realizado lo mejor para los aragoneses.

Podemos no quiere acuerdos con nadie, pues a lo que aspira es a comérselos, absorberlos para no tener que negociar con ellos, si acaso con las personas “de ellos”. En realidad Podemos aspira a otro bipartidismo, donde ellos sean una parte, y un partido conservador —a ser posible de muy derechas— la otra. Todos los demás sobramos.

Pero desde hace décadas se ha impuesto la negociación. En la vida social, laboral, económica, intelectual, política. Hay que llegar acuerdos para sumar y multiplicar en algunos casos. Y en las negociaciones siempre te vas dejando jirones, pero a la vez vas sumando otros. Nada queda “puro” pero si se hace bien todo queda de más calidad y sobre todo de más futuro admitido.

A Podemos, en su afán de juventud inmadura mezclado con excesiva teoría y unos toques de prepotencia, le han convencido de que ellos solos se bastan y se sobran. Que si acaso alguien ocupa un espacio interesante o necesario, lo mejor es comérselos. Y para ello nada como volver a la teoría de Maquiavelo y enzarzar, picotear en el cogote, hacerse amigos entre los enemigos. Si hay dudas, preguntarle a IU.

Todo puede ir bien, excepto si se cae en el error de creer que los mayores enemigos son tus amigos. Tus compañeros nunca son tus amigos, pues donde esté la olla de las ideas, no pongas la p… de los sillones. Pero tampoco son tus enemigos para abofetear. Nos podemos estar cayendo de un guindo y darnos de bruces con la decadencia, con el desencanto, con más desilusión.

¿Y la derecha? Bien, emborrachándose otra vez de gusto ajeno.

26.12.16

Echenique, así no. Pablo, así tampoco

Podemos, como partido político, nos está entregando unas semanas que como muy bien dijo Pablo Iglesias: “…es la peor imagen que hemos dado en nuestra historia”. Es la clásica mala gestión de quien no sabe que hay que estar gestionando siempre. Las buenas ideas son sólo eso: buenas ideas; pero para poderlas poner en funcionamiento hace falta unos mecanismos de gestión que a veces no son bonitos.

Echenique es de los que en vez de gestionar desde la eficacia, sigue empleando las mismas redes sociales que critica para mandarnos recados a todos —también a los que observamos— con el hashtag de “ÍñigoAsíNo” aunque luego se haya esforzado en disimular e intentar explicarnos su motivación también desde las redes sociales, y en la que nos dice se sintió obligado a participar. Jopetas. Excesivo infantilismo. Excesiva obligación para un adulto.

En 2016 pudimos ver que Podemos era capaz de ascender y asentarse. Y observamos que además era capaz de descender y diluirse. Era capaz de pelearse, dividirse y poner cara de curiosidad, mientras mezclaba la cal con la historia mal leída. ¿Otra desilusión para España? ¿Volverá el desencanto?

El PSOE lo está pasando mal, incluso se podría decir que muy mal, pero tiene la suerte —pues es una suerte— que Podemos no esté demostrando madurez. Sobrevivir a costa de los errores de los demás es un mal remedio, pues los problemas de la sociedad siempre se quedan los últimos de la lista. Escuchamos hablar y leer mucho sobre todos los problemas que van generando el PSOE y Podemos. Pero absolutamente nada (o casi) de las soluciones e ideas para la nueva sociedad española.

¿Quién sale ganando ante esta realidad política? Pues efectivamente, el mediocre de Mariano. ¿Quién sale perdiendo? Pues además de toda la izquierda, sin duda los ciudadanos.

El mensaje del Rey es real?

El Rey Felipe VI volvió a pifiarla con su discurso navideño que necesita unos cambios como el comer. No se dió cuenta de suprimir esta tontada cuando llegó al trabajo Real, y ahora ya nadie sabe qué hacer con esta costumbre. Haga lo que haga, para unos lo hará entre mal y muy mal, y para otros lo hará muy bien. Curioso esto, pues siempre dice obviedades.

El Rey tiene asignado un papel muy determinado en la Constitución. Otra cosa es que —como ya advertimos en alguna otra entrada, aquí o fuera de aquí— este papel también sea un asunto muy mojado por la realidad escondida. No admitimos el papel real del Rey, no controlamos bien su papel Real, para no preocuparnos o para no joder más. Así que en cualquier caso, este discurso navideño es una tontería, construida para agüelos como yo. Para los demás no tiene ningún sentido pues no refleja su modo de pensar o actuar.

El Rey no gobierna paro manda. Y los discursos son lo de menos, que por cierto se los escriben…, vete a saber con qué criterios de venta de ideas. Y si intuimos esto, también nos lo callamos. Si el Rey tiene que hablar una vez al año, se debería elegir una fecha diferente, que hay varias. Mezclar fiestas, religión y discurso, es una tontería para el siglo XXI. Cuando los ingleses lo inventaron era una forma de hacer publicidad en y para la televisión.

¿Pero qué me pareció el Rey este año? Pues no lo escuché del todo. Me llamaron por teléfono a mitad. Me pareció largo, algo aburrido, muy de anuncio, artificial, flojo, para salir del paso. Como todos.

Unos analizan lo que NO dijo, que es suficiente como para criticar. Otros lo que parece que dijo aunque no lo dijo. Y algunos lo que dijo y cómo lo dijo. La mejor opción de los políticos contrario al Rey hubiera sido decir que no le han prestado atención. Que se la suda y que en esos momentos estaban peleándose con los langostinos. Pero caemos en la trampa.

25.12.16

Por qué elegimos así, a la hora de votar?

A veces pensamos que quien vota (quien elige con su voto) lo hace exclusivamente buscando sus intereses, sean de clase, económicos, de sus particularidades personales o laborales. Pero está muy demostrado que además de un gran número de personas que eligen según sus intereses, hay otro gran grupo de personas que eligen por su identidad. Aunque no sepan en profundidad a qué identidad están acercándose.

¿Quien soy, quien está más cerca de mí, quién representa mejor lo que yo pienso?

No siempre lo que yo pienso es lo mejor para mis intereses de ese momento. Pero eso soy yo. Que sumado a que “otros” son mis enemigos, hacen que cada uno nos posicionamos también por identidad.

Si preguntamos a todos los ciudadanos si ellos creen que van a seguir como están ahora y durante toda la vida, o si creen o aspiran a mejorar, nos dirían (casi) todos que no quieren seguir así, que ellos saben que mejorarán y mucho. Nadie es capaz de decirnos que él cree empeorar en el futuro, que bajará de clase social.

Un trabajador de los que se levantan a las 6 de la mañana no tiene siempre por qué votar a los que defienden a los trabajadores…, pues es posible que él se sienta un empresario con mala suerte, un “jefe” en preparación y donde los culpables de la actual situación no sean los empresarios sino los trabajadores. Sus intereses podrían parecer simples para votar a los grupos que creemos defienden su actual situación económica o laboral, pero él se siente pertenecer a un Grupo Social equivocado. Cree que está transitoriamente en su grupo social. Y de estos hay millones de personas.

Y para que no haya duda manipuladora, nos han creado la Clase Media, donde han querido incluirnos a todos, para que tengamos la posibilidad identitaria de ser “de los elegidos”, pues hay otros mucho peores. Se ha ampliado artificialmente la base de esta Clase Media, para hacernos creer que muchos somos “casi” ricos.

En todos estos casos, es su identidad y no sus intereses, los que le (nos) llevan a votar una cosa o la otra.

Identidad asentada por motivos económicos, laborales, de formación, religiosos, de grupo, culturales, etc. Identidad presente…, o identidad a la que se aspira.

Y por eso antes de presentar proyectos políticos, es fundamental elegir a qué parte de la sociedad te estás refiriendo, sobre qué parte de la sociedad quieres actuar con tus propuestas. Es imposible ofrecer ideas y planteamientos a toda la sociedad. Como es un gran error hacer planteamientos muy genéricos, pues estos estarán sin duda incluidos en otros programas de trabajo contrincantes, con el añadido de la personalización identitaria de esa otra ideología.

Ahora en España los conservadores han aprendido a sumar pinceladas sociales a sus proyectos. Algo que por cierto no es bien abrazado por todos los conservadores del PP. Pero sirve para atraer más indecisos. Y para restar votos a los que desde esas mismas ideologías se ven obligados a dar pinceladas conservadoras a sus proyectos. Se mezclan las identidades, para ir a la caza.

A su vez la izquierda está perdido de identidad, no sabe qué es y por ello no sabe a quien transmitir, no logra identificar hacia quien debe dirigirse. Y lo que es peor, al haber diferentes izquierdas, cada una está optando por dirigirse a una identidad social y personal diferente, lo que complica aún más las decisiones de estas personas.

La izquierda sí sabe qué hay que hacer. No hay duda de eso. Incluso las posiblemente cuatro o cinco formas diferentes de ver la izquierda coinciden en qué hay que hacer, con matices superables. Pero como cada una de ellas quiere asentarse en su espacio social e identitario, no admite acuerdos que sirvan para clarificar su identidad. Aspirar al barullo para lograr coger más trozo sin tener que aclarar en qué identidad se diferencian.

Ya sé que para Podemos o el PSOE esto es una tontería. Ellos saben perfectamente diferenciarse de la identidad del PSOE o de Podemos por poner un ejemplo fácil. Pero no se trata de ellos, que lo pueden tener muy claro en Podemos, IU, PSOE, CHA, AntiCapitalistas o comunistas de libro. Lo único que importa es cómo de claro lo tienen en la sociedad…, las personas.

¿Con quien me identifico más, una vez que se han radicalizado las identidades de Podemos, IU o el PSOE? ¿Soy más parecido en identidad a los comunistas, a los socialdemócratas, a los antisistema, a los liberales sociales, a las Terceras Vías?

Y lo que es más grave pues complica mucho más la decisión de la sociedad ¿Sabemos diferenciar a un comunista de un anarquista, a un socialdemócrata de un liberal social, sabemos qué es la Tercera Vía? No me lo pregunto yo, lo pregunto hacia la respuesta de esa sociedad que no tiene la formación pedagógico y política para entender la diferencia entre populismo de izquierdas y derechas, entre Peronismo y Falange, entre el comunismo de Engels, de Morelly, de Carrillo, de Trotsky, de Mao, de Berlinguer. O sobre el comunismo teórico (ya no el práctico) de China, de Italia, Rusia, Cuba o Checoslovaquia.

Y como la sociedad española no entiende ni le importan esas diferenciaciones, vota por sentimientos, por creencias teóricas donde la imagen tiene mucho que decir. La imagen y el uso que los medios de comunicación saben y quieren transmitir. Así que mucho cuidado, pues en vez de enseñarnos las diferencias reales, nos están enseñando las diferencias entre las formas del peinado, el tipo de jersey o las simpatías a la hora de hablar.

24.12.16

Donald Trump nos mira. Jodo, qué miedo me ha entrado

De la portada de diciembre de la revista americana TIME se ha escrito mucho. Pero siempre se puede añadir algo más, pues para eso estamos todos nosotros. Y prometo no referirme a los posibles o imposibles cuernos de la letra M. Vaya…, ya me he referido sin querer al chiste fácil.

Dicen que el nombre de TIME significa “Today Information Means Everything”, algo así como Hoy en día, la información significa todo. Que sumado a su gran historia por sus muchos años, le hace una de las publicaciones semanales más importantes del mundo.

Pero una de sus más seguidas decisiones de cada año, de esas que muchos están pendientes como si fuera a ser TIME quien nos tuviera que decir quien es importante o no en el año que viene, es precisamente eso: elegir la “Persona del Año”.

Este diciembre lo tenían fácil. Tras Angela Merkel, qué mejor que darle el título a Donald Trump. Bien, es lógico. Sin duda será el hombre del año 2017. Como antes lo fueron Papas, presidentes de los EEUU, actores, periodistas, empresarios, deportistas o el mismo Hitler.

Trump será el hombre del año y puede que de los muchos años que juegan entre la segunda y tercera década de este siglo. Ya veremos. De momento en la portada lo han puesto en medio y mirándonos a todos nosotros. Estéticamente le sobra espacio por su izquierda (en la fotografía, claro), pero él con su mirada ocupa todo. Te lo encuentras en el despacho de tu empresa, tras el sillón de los despidos, y te haces pis sin notar la humedad. Date por jodido, pensarás.

Donald Trump es la gran incógnita. Puede ser un gran peligro o un globo desinflado. Puede significar lo peor para Europa o un mediocre empresario con despacho nuevo. Un amigo de Rusia o un enemigo de todos. Un nacionalista americano o un mentiroso de campaña. Hoy los presidentes no mandan. Incluido en los EEUU. Pero tiene botones, los medios de comunicación y los errores verbales a su mando.

Dicen los mal pensados que en los EEUU un Presidente no se puede equivocar…, pues no le dejan equivocarse ni por las buenas ni por las malas. Algo parecido sucede en el Vaticano. Haber si resulta que votamos para nada, y que quien manda en el mundo, en los países, es quien tiene el dinero de verdad, ese que no se imprime en billetes. Yo no creo eso, para ello me entreno en ser cada día más tonto.

La izquierda no se ocupa de la Tercera Edad

A partir de los 60 años y si estamos capaces de seguir trabajando aunque ya no sea por cuenta ajena, se nos puede llamar adultos maduros, viejos jóvenes, tercera edad, adultos mayores, ancianidad o como quieran todos los demás llamarnos. Hoy lo admitimos casi todo.

Lo curioso es que formamos un segmento poblacional o un grupo social muy enorme, cada vez más, y que recibe muy poca atención desde los políticos. Estamos bastantes políticos de esta edad, algunos que hemos entrado a la política casi recientemente, pero otros que han ido creciendo con ella, desde la juventud de la Transición y que ahora y sin darse cuenta, se han hecho sesentones.

Si miramos a los partidos políticos de la izquierda española es complicado encontrar en ellos a secciones dedicadas en concreto a la Tercera Edad, pero de forma activa, no como almacén de antiguallas, de lugar para recoger desechos, de acompañantes de otras actividades.

Somos el gran grupo que formamos el Voluntariado en España, pero eso sabiéndolo, no se valora. Voluntariado hacia la sociedad o hacia los hijos y los nietos. Que esa es otra.

Somos sin duda el grupo social que más consumimos, que llenamos cinco días de la semana decenas de actividades económicas de consumo, que estamos colaborando cuando no trabajando desinteresadamente, por resolver problemas sociales. Pero en los partidos políticos no tenemos secciones propias que tengan el poder que corresponde por su importancia a la tercera edad.

Somos los que más acudimos a votar. Que esto es curioso que no se hayan dado cuenta los partidos de izquierdas. Somos los jóvenes de los años 70. Otra más para añadir. Tenemos una formación cultural y vital suficiente. Y una serie de problemas y necesidades específicas que nadie quiere atender.

Las pensiones son el sustento, sin duda, pero nuestras necesidades específicas son muchísimas más. La sanidad y sobre todo la salud. La seguridad. El urbanismo y su adaptación a nuestras dificultades. El deporte adaptado. La accesibilidad. La soledad. La cultura y el ocio. Nuestra integración con la sociedad más joven. Nuestra adaptación a las nuevas sociedades y a las novedosas tecnologías punteras. El envejecimiento de nuestras viviendas. Los problemas con los hijos. El respeto a nuestras particulares sociales. El aprendizaje de nuevas formas de cultura y pensamiento. La formación contínua. El no abuso de nuestras debilidades. La leyes. Y sin duda el futuro.

Los adultos maduros también pensamos en nuestro futuro. En nuestros hijos, en las relaciones familiares, en la calidad de las residencias de la Tercera Edad. En la muerte y sobre todo en la enfermedad. En la alimentación, en el arte, en la literatura tanto como lectores como escritores. En la vida.

Hoy con 60 años nos quedan otros 20 de media por utilizar. ¿Cúal es el motivo de que los partidos políticos de izquierdas sobre todo no se hayan dado cuenta de nuestra existencia?

23.12.16

Consejo idiota para Podemos y CHA

Ayer me tocó la lotería, pero no la de jugar a pagar impuestos con un papelico, sino la de los reconocimientos. Cuando alguien sabes que se acuerda de tí, es un aplauso que recibes aunque sin sonido. Mal tiene que estar “la cosa” para que se acuerden de uno.

Ayer al que no le tocó la lotería fue a Pablo Iglesias, pues recibió una bofetada en la cara de sus “propios”, que supieron elegir más pragmatismo y menos cabezonería y dureza en las formas. Pero yo advierto. En política sobre todo, es imposible avanzar y construir, si no se trabaja con un único libro de bitácoras.

Ese libro de objetivos, de ideas, de proyectos, puede estar cargado con plumas diversas e incluso a veces ligeramente contrarias y siempre plurales. Pero una vez escrito el libro, hay que respetarlo hasta el final, no se puede salir nadie de su interior sin admitir que abandona con libertad, no se debe permitir nunca divergencias en el camino, pues las debilidades se pagan muy caras.

No son tiempos para salirse del guión, pues ir por libre no sirve de nada. Pero es decisión libre de cada uno o una. 

Hay tantos bichos por los caminos sin explorar, que sin una hoja de ruta clara y sin la seguridad de que nadie se saldrá del camino, no merece la pena entrar en la selva.

Y si alguien no quiere seguir el mismo camino que los demás, tiene dos opciones. O explicar muy bien su propio camino y convencer a todos los demás, o abandonar el grupo.

Hay una tercera que suele ser la más habitual. Que no quiera abandonar el grupo pero en cambio…, esté siempre queriéndose salir sin explicar bien para qué.

En estos casos —los más habituales de todos los posible entre los flojos—, lo mejor es dejarlos en casa, junto a la chimenea, para que no molesten.

Ellos no quieren quedarse en casa pues desean estar en el pan y en las tajadas. Así que hay que quitarles los crampones y apartarlos a que descansen al calor del hogar, sabiendo que hablarán siempre mal de los que continúan el camino.

22.12.16

No publiquemos anuncios gratis al terrorismo

El terrorismo viene de terror. El terrorismo no busca matar como objetivo, sino meter miedo, atenazar sociedades. Si para ello tiene que matar, lo hace como una posibilidad. Pero su objetivo final no sería ese, sino el de aterrorizar a sociedades. Y esta disquisición es importante como concepto que deberíamos aprender para saber defendernos mejor del terrorismo.

Ayer veíamos como una familia enviada a dos de sus hijas a morir matando en un atentado. El padre de las niñas de 7 y 9 años sería del grupo Jabhat Fateh al-Sham. Fanatismo absurdo y cobarde, para crear terror. Incluso con el vídeo. La niña mayor murió en el atentado y produjo varios heridos en una comisaría de Damasco.

El atentado de Berlín, el asesinato del embajador ante las cámaras, son ejemplos de lo mismo, una guerra “new” ante los medios de comunicación, con imágenes, donde lo que se realiza es propagar miedo a costa de enviar mensajes muy poco elaborados, simples para que los entienda todo el mundo occidental, simples para que observemos que nos puede afectar a cualquiera.

Contra el terror, serenidad. Contra los miedos, confianza en nuestros sistemas de defensa. El terrorismo es lo más fácil de realizar para crear terror. No es necesario ni armas ni explosivos. Pero debemos analizarlo desde la lógica. Fallecen muchas más personas de tu barrio en accidentes de tráfico que por terrorismo. Fallecen muchos más vecinos de tu ciudad en accidentes laborales que por terrorismo. En España en estos años han muerto más personas por los toros que por terrorismo.

Lo muy grave dería tener una guerra sucia, vieja, de las antiguas. Estas guerras “new” son mucho menos dolorosas. Si hay dudas preguntar a vuestros abuelos. La única defensa es la calma, la inteligencia social, la observación, y el relativismo comunicativo. Prohibido censurarnos, pero expliquemos con inteligencia emocional lo que en realidad sucede. Y no caigamos en las imágenes absurdas creadas por los violentos para la propaganda. Son como anuncios que les publicamos gratis.

21.12.16

Bandera de Aragón a media asta, ¿por ser humanos incapaces?

Esta noche he visto la bandera de Aragón a media asta. Un acuerdo obliga a ponerla de duelo cada vez que no logramos entre todos evitar que se asesine a una mujer, simplemente por ser mujer. Y lleva ahora unos días muy malos.

La bandera a media asta podría haber estado por varios motivos más. Nos crecen los lutos, los muertos absurdos, las incapacidades sociales para entender la paz. De eso hablaré luego. Estamos escribiendo con sangre la historia, como siempre. No cambiamos. Mucho wifi y poco sentido común.

Pero de momento os dejo la bandera a media asta en señal de dolor, y os juro que impresiona. Es una enorme bandera de Aragón, pero la impresión es más enorme todavía. Como somos incapaces de hablar con palabras, tenemos que hablar con banderas. Como los prehistóricos, a señales. No avanzamos nada.

19.12.16

Muerte de un embajador ¿Y el bolso?

Nuestra capacidad para sorprendernos es ya casi nula. Todo entra dentro de lo que entendemos como habitual. Un tipo mata de un tiro en la cabeza al embajador ruso en Turquía en el momento en que iba a dirigirse a los medios de comunicación inaugurando una exposición fotográfica. El asesino grita unos lemas clarísimos, produce sin duda miedo y terror, y es reducido por la policía. El fotógrafo estaba allí. Parece una película de suspenso, de acción.

Nos volvemos duros sin querer, somos duros por obligación, estamos empezando a pronunciar unas palabras que no entendemos, cuando se nos cae en el salón de casa, delante de nuestra sopa de champiñones, un señor que dice ser ruso, y ya está muerto delante de todos nosotros. Se nos ha muerto en casa.

No lo conocíamos, seguiremos sin conocerle nunca. Pero lo hemos visto morir. ¿Y ese bolso rojo del rincón de quién es, tan bien puesto? Es el detalle de color que no ofrece la sangre que no es capaz ni de salir. Tendrá más miedo que nosotros o se habrá preguntado que para qué.

18.12.16

40 años de la Reforma Política. Y parece que fue ayer

Viñetas de Peridis en El País, del día de las votación y del posterior
Esta semana hemos recordado muy poco y de soslayo, que hace 40 años los españoles votamos por la Reforma Política. Hoy, en que la Transición se ve como un gran error sin haberla vivido desde dentro, como para poder ser capaces de juzgarla con los datos sociales de aquel tiempo, y no ya por sus resultados —de los que tenemos responsabilidad todos, tambien los de ahora, pues el resultado final se podría haber mejorado en cada uno de estos 40 años—, sino por sus connotaciones sociales e históricas de aquel momento que obligaban a realizar los movimientos de una forma muy determinada. Por eso es bueno recordar algunos brochazos, suaves, eso si.

No hubo “huevos” para hacer otra cosa que no fuera la Transición que se hizo. Pero además estoy seguro que menos mal que no hubo huevos. En aquellos años los militares chusqueros salían a la calle con sus pistolas a meter miedo a los jóvenes con bufandas. Actuaban peor que la policía con sus grupos de afines de extrema derecha que si veían grupos de jóvenes los paraba para revisar si llevaban spray. Si te pillaban con uno, las hostias estaban aseguradas.

En aquel momento los que estábamos en la calle sabíamos perfectamente cómo se las gastaba la policía y los militares que observaban también desde la calle. No sólo no podías ir a las manifestaciones con jersey rojo, sino que éramos ya todos tan habituales que nos saludabamos con los policías de la secreta, con un leve gesto de cabeza. Ellos nos conocían y nosotros a ellos. Y a ellas.

No había miedo a nada que no fuera “no lograrlo”, es decir, que se perdiera la oportunidad que se nos abría. Todxs sabíamos que aquello no era lo que deseábamos, sabíamos leer libros prohibidos que nos llegaban por diversos sistemas. En la calle había muchos universitarios letrados antes de salir de casa. Incluidos universitarios de sanidad que montaban enfermerías en sus propios domicilios o en lugares estratégicos, para curar las heridas y golpes. Y hablo de Zaragoza.

Si ibas a un hospital con una hostia bien dada, te detenían por tonto.

Así que sin más, cuando salió la Reforma Política y escuchamos a los líderes del PC y del PSOE decirnos que había que votar que sí, votamos que sí. Otros partidos más afines a nosotros, nos pedían abstenernos. Pero muchos entendimos que con lo poco que sabíamos de votar, no ir a practicar era tanto como no participar de algo que nunca habíamos tenido.

El “desencanto” vino después. Los militares se cabrearon tras un año de no entender nada y estallaron cinco después, ya que a ellos también en 1976 les contaron la milonga de que aquello era papel mojado y que simplemente iba a servir para acercarnos a Europa un poco más. 

Sin esta votación nunca se hubiera legalizado el PC en el año 1977, menos de 4 meses después de este referendum. Es muy posible que si no hubiera existido la llamada Transición, en años posteriores algo hubiera existido para colocar a España en su lugar estratégico. Buenos eran los EEUU como para dejarnos en la senda del peligro y sin controlar. 
Pero si eso que nunca se hizo hubiera sido mejor o peor, nunca lo sabremos. por eso decir que aquello fue malo…, es no admitir que fue lo mejor que supimos hacer y lo menos malo que fuimos capaces de soportar.

14.12.16

Manuel Monereo habla muy claro para toda la izquierda

Manuel Monereo además de político y escritor, conferenciante y teórico del comunismo actualizado, es un pensador que sabe explicar sus ideas muy bien, y que a veces me atrapa con nuestras coincidencias. Ahora es Diputado por Córdoba por Podemos y eso aunque nos separa me sirve para seguirle y observarle. Le han entrevista en eldiario.es y he sacado de su larga entrevista una pregunta con algunos añadidos suyos de la respuesta siguiente. Simplemente me parece una respuesta muy correcta y que sirve para muchos más partidos políticos de la izquierda. Que cada uno haga contrición, pues el pecado ya está realizado. Vamos de cráneo vacío. 

*Entre "()" he puesto lo que considero alguna falla de texto, que aclara algo más el contexto. Perdonar si me he equivocado en ello.
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Alguna vez ha comentado, mirando hacia atrás, que (usted) había perdido más tiempo combatiendo compañeros de partido que combatiendo el capitalismo. ¿Esto es un mal de la izquierda? ¿De los partidos (de izquierda)?

Es sobre todo un déficit político ideológico, político, cultural. Creo en la idea de tener un proyecto al servicio de la gente y que eso es lo fundamental y que todo lo demás es secundario; a la hora de la verdad no es tan fuerte como decimos que es.

Y se imponen otros criterios: si lo hago yo, es bueno; si no lo hago yo, no es bueno; si lo dirijo yo, vale; si no, no vale; si tengo el 100% vale, si me quedo con el 60%, no vale.

Entramos en un tipo (de política) que demuestra la falta de compromiso real y de principios políticos ideológicos, éticos políticos en la propia dirección de los procesos. El cainismo, la falta de debate político sustancial, el hablar de debates ideológicos para dilucidar problemas de poder internos; usar los debates ideológicos para impulsar problemas internos es una de las características más nefastas que ha tenido la izquierda en este país, tanto la socialdemócrata —que en el caso de Pedro Sánchez hemos visto hasta dónde ha llegado— como en la izquierda alternativa que ha pretendido representar la IU de Julio Anguita.

Y luego hay un elemento que nunca se debe olvidar, y que ahora está muy presente cuando vivimos una etapa de anormalidad o excepción, que es la presencia continua de (todos) los poderes en nuestros debates: cualquier dirigente de esta organización sabe que si mañana escribe una carta o un artículo contra Pablo Iglesias tiene todos los medios de comunicación a su favor.

Si a alguien se le ocurre decir lo contrario, un artículo a favor de Pablo Iglesias, no aparece: ni un titular en primera página ni mucho menos un editorial del periódico apoyando a Iglesias.

Se está primando a los disidentes internos porque lo que quiere el poder es liquidar a Pablo Iglesias. Cuando digo esto no digo que (no) quiera liquidar a Íñigo Errejón, lo que digo es que quiere dividirnos, igual que ahora pueden ir contra Pablo, mañana irían contra Íñigo.

Lo importante es que en España no haya una fuerza política capaz de transformar la sociedad en un sentido igualitario y socialista. Yo creo que esa es la clave de bóveda de todo este problema: nos están intentando intervenir y colocar en nuestra agenda la división y la ruptura.

Si a eso no se le acompaña de autocontención y de capacidad para meter las ideas en el debate, la estrategia, los principios y el programa, el peligro que tenemos es que esto sea el intento de erosionar a Pablo Iglesias para beneficiar no a una supuesta oposición interna (de Podemos) sino para erosionar el proyecto en su conjunto.

Si Pablo Iglesias fuera del sistema, si íñigo Errejón fuera del sistema, lo que ocurriría es que no habría estos problemas. Vivimos una crisis muy seria del sistema de partidos y (más) del PSOE después de que ha sido intervenido por los poderes fácticos y por poderes mediáticos conocidos. Ahora quieren hacer lo mismo con nosotros.

Y no lo podemos consentir, y frente a eso la alternativa no es cerrarse, sino abrirse a discutir de ideas y de proyectos, y que sea la militancia la que al final juzgue en Vistalegre 2.

Mi posición es que se está eludiendo el debate fundamental, y eso es una opción política. Si yo tengo resuelto que el secretario general va a ser Pablo Iglesias y que es mayoritario en el Congreso, ¿a qué viene hacer un debate de procedimientos en un debate de acción política? Es una opción, no es una casualidad, es algo que se ha pensado.

Lo normal es que mañana Íñigo Errejón y su área hubieran presentado un proyecto político y dijeran: estas son mis propuestas para la organización, esta es mi visión de la política, esta es mi autocrítica de lo que se ha hecho, estas son mis grandes políticas para los grandes temas del país y en función de todo eso quiero este procedimiento y este equipo dirigente. Esto sería lo natural. El procedimiento se subordina a la política.

Al final, ¿qué se quiere decir con esto?, que se podría dar la contradicción terrible de que en la política ganase alguien que no gana la secretaría general. ¿Alguien piensa realmente que el secretario general va a dirimir ese debate sin más? ¿Eso no le pasó a Felipe González en el congreso del marxismo?

Un dirigente o un equipo dirigente es funcional a una política. Que eso en un partido (ya) hecho, es relativamente fácil de gobernar; en un partido como este es más difícil. Entre otras cosas, porque la política es menos explícita, el debate es menos claro, hay poco tiempo de organización y de saber quiénes son los otros con los que militas.

Ponerle cara a la política es normal, pero en una organización tan poco articulada como es Podemos, es más necesaria que antes.

¿Eso significa que el que gana se lleva todo y que las minorías no tienen que ser respetadas? Yo creo que todo lo contrario. Inmediatamente que plantees que hace falta descentralizar la organización, el debate entre diferentes, respetar a la minorías, eso obliga a un procedimiento de mayoría y minorías, y en una organización en construcción como Podemos es muy difícil hacerlo si no pones caras a la política.
El problema es que a lo mejor lo que te molesta es que si le pones cara a la política, Pablo se lleve la política y la cara…, y gane. Y entonces lo que hay que hacer es discutir de política.
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