20.10.17

El sistema presiona. Contra Cataluña y contra España

Dicen que 1.000 empresas se han ido de Cataluña pero no se dice la verdad de verdad, la que vale. Se van de su domicilio social, no fiscal. Y tampoco se van de su domicilio productivo. Se modificó la Ley para que se pudieran ir de forma rápida, es decir, que se pueden volver a ir (volver de donde venían) en cuanto ellas quieran y de la misma forma rápida rápida.

Presiones del sistema capitalista contra el sistema independentista.

El problema de verdad por/con la independencia de Cataluña es el económico y social. No el político ni el histórico. El problema es la violencia real que ya se está produciendo en las familias y grupos de amigos. En los parques o en los comedores de domingo. ¿Quien sabrá curar estas rupturas, micro roturas sociales?

Lo grave para Cataluña (y España) no son las empresas (o turistas) que se van temporalmente. Lo serio son las que no llegan, las que deciden irse a otro sitio, sea Alicante ) como mal menor y sólo para Cataluña) o Marruecos. Lo malo de este conflicto actual es la incertidumbre y el saber que si no se resuelve “del todo”, creará miedos en los que pueden elegir, y elegirán. Y los cuervos de fuera de España son muchos y con mucha hambre.

19.10.17

De qué se puede negociar en Cataluña?

En cualquier proceso de negociación hay unas constantes que se repiten SIEMPRE. Y si no se repiten, no es posible negociar. La principal es que ambas orillas QUIERAN negociar. La segunda es que admitan que ambas orillas VAN A PERDER ALGO. La tercera es que merece la pena negociar, pues ambas orillas VAN A LOGRAR ÉXITOS.

En este problema crítico con Cataluña, un proceso por cierto que se debería haber comenzado hace unos cuantos años, una de la partes aspira a no admitir bajo ningún concepto que la otra parte va a lograr éxitos. Y ese arrinconamiento claro y de ganador neto, es el principal obstáculo para lograr la negociación.

Si las personas que desde Cataluña tienen que negociar observan que ya se está metiendo en la cárcel a los suyos. Y si admiten con la lógica del jurista que se las sabe, que en pocos meses ellos también irán a la cárcel, si saben que tras los 5 millones a Artur Mas de multa vendrán otros muchos más contra todos ellos, si saben que todo el proceso que han iniciado no va a servir para nada…, ¿alguien me puede decir para que les serviría emplear el sentido común, la negociación, el sentido de Estado?

Si ahora los dirigentes catalanes que quieren la independencia, todos desde la CUP a PDeCAT pasando por ERC, saben que el futuro va a ser mucho peor para ellos y sus ideas…, ¿para qué van a querer negociar nada?

Nos queda preguntarnos si es necesario negociar o en cambio lo mejor es derrotar sin negociar. La respuesta que demos es la clave de la solución. O del agravamiento del problema. Escucho tantos simplismos, tanta manipulación de las palabras y las cartas, tanto tacticismo de preescolar, que me preocupa que alguien sea capaz de creer que ya ha resuelto esto. Ninguno lo podrá resolver con medidas sencillas y del Siglo XVIII o XIX.

Cualquier político debe pensar siempre en el medio plazo como poco. Resolver el hoy es muy sencillo. Incluso no haciendo nada. Lo complejo es resolver de verdad las tensiones para que no se reproduzcan. Y eso siempre va a necesitar negociación, diálogo, brazos extendidos. Creer que algo se ha resuelto si después hay que limpiar las calles de excesiva basura y dolor, no es resolver. Eso será aplazar.

No se dice, pero en la cabeza de Rajoy, Puigdemont, Santamaría, Oriol, Forcadell, Más, los Jordis, Pablo y Pedro, en todos ellos suspira por encima la imagen de sus nietos. Todo ser humano quiere ser recordado positivamente. Y nunca tan negativamente como que tal vez fueron ellos y ellas las que lograron el caos para nada. Al enemigo que tiene que huir, le debemos poner puente de plata. Frase de Gonzalo Fernández de Córdoba en el siglo XV.


18.10.17

De qué debería hablar España en estos momentos?

Me cuesta sentarme a reflexionar antes de ponerme a escribir sobre la situación de España y Cataluña, pues entiendo que si ambas partes se están saltando las normas políticas básicas, la Ley o están jugando con ella o la están retorciendo, un pobre escribidor no es nadie para opinar sin antes no ponerse a llorar de pena. Entiendo de ajedrez, pero no de tute o de subastado. Y por eso me pierdo. Pero voy a lo magro.


¿Qué papel está jugando la izquierda española en todo este conflicto grave?


No es nada fácil para la izquierda española —que llegó tan dividida a este problema—, saber qué hacer, por dónde mirar, qué opinar, con quien caminar de la mano. Los dos grupos —PSOE y Podemos— han optado por colocarse en diferentes posiciones y eso debilita las soluciones progresistas, dando más fuerza a las conservadoras.


Inevitablemente y aunque partiendo la izquierda de conceptos muy similares —el derecho a decidir de los catalanes—, los movimientos pendulares de sus respectivos aliados ante el problema —por un lado el PP y por otro el independentismo moderado— hace que ante los constantes conflictos se tengan que distanciar y posicionar en diferentes líneas ideológicas.


El corto plazo es resolver sin violencia el problema de Cataluña; que es muy complicado sobre todo por su enquistamiento ante la inanición de excesivos poderes de todo tipo, en Madrid y Barcelona. La violencia tiene muchas aristas y colores, no siempre es física, no siempre es soportable, no siempre se olvida. Y sobre todo siempre deja huellas en la historia.


Pero sobre todo me preocupa y mucho el medio y largo plazo. No escucho a nadie hablar del 2020 ante este problema. Todos deben pensar un: “¡Ya veremos!”. Y ese error me parece dramático. Lo que vaya a suceder en el 2020 o en el 2030, lo estamos escribiendo hoy. No sabemos en qué punto estaremos dentro de 2 ó 15 años, pero dependerá de los aciertos o errores que hoy mismo estemos gestando. Por eso es fundamental pensar en el medio y largo plazo.


¿Y esta reflexión me sirve para Cataluña y para la izquierda?


El papel del PSOE es el de la responsabilidad española. Pero está excesivamente abrazado al oso conservador del “padre protector” que tanto ha calado en la sociedad española. Y el papel de Podemos sigue siendo un libro de hojas desgrapadas, dispersas y sin unas portadas o tapas que resulten claras para adivinar de qué libro se trata, con solo una mirada. No vemos un título claro.


El juego de las banderas me parece destructor. Por debajo de esas banderas existe un componente de violencia frenada, de muchas personas anónimas y en muchos casos desafectados de todo tipo de política, que ya se nota entre amigos, familiares o compañeros de trabajo. Hay que curar heridas para que no sangren mucho tiempo.


Si sumamos a todo el problema actual, que el concepto de que la política es negativa, junto al uso e incluso abuso de trapos de colores, mensajes rápidos y vacuos entre todas las partes, manipulaciones de todo tipo en todos los lados, juegos de justicia para mover alfiles, medios de comunicación manipulados, incapacidad de diálogo real y juegos de cartas para la galería, nos encontramos en un momento mucho peor, aunque no haya violencia de sacar los colores.


¿De qué debería hablar España en estos momentos?


España debería haber hablado de su pobreza, de su mercado laboral, de su nueva economía productiva, de su formación mal utilizada, del encaje de todos los territorios en una Constitución ya ajada, del efecto empobrecedor de la última crisis de una década, de sus debilidades políticas y sociales, de su autoestima. De Europa e Iberoamérica.


Pero en cambio nuestra sociedad está hablando de autodeterminación sin saber qué representa eso y ni si es lógico, bueno o un error. Hablamos de Europa como el padre al que le queremos pedir consejo pero sin que se entere nadie de para qué. Jugamos al electoralismo más imprudente para tomar posición en el tablero, aunque este se nos caiga al suelo antes de hacer enroque. Estamos hablando de presos políticos que es un concepto de los años 70 mientras odiamos la Transición donde sí supimos hablar y negociar en calma pero avanzando. Necesitamos un tiempo muerto, y a cambio hemos matado al tiempo, jugando a la lentitud planificada.

15.10.17

La quinta crisis de España en un década


Como muy bien nos dice El Roto, el PODER real está muy concentrado, mientras que los que no tenemos poder estamos excesivamente divididos. Y cuando nos creemos unidos no es para construir o para edificar y reflexionar, exigir o participar, sino para atacar con violencias de todo tipo, incluidas verbales o simbólicas, y casi siempre además manipuladas por los que sí tienen PODER.

En esta década España se la ha jugado al menos cuatro veces. Las anteriores (crisis económica, crisis de partidos, cambio de Rey, imposibilidad de formar gobierno) las ha salvado mal, pero las ha soportado bien aunque con pérdidas para las bases sociales. Todos esperábamos más de estas cuatro crisis, y todos sabemos que se debería haber logrado un camino de futuro mucho más libre de piedras.

Ahora estamos en la quinta crisis en una década. El conflicto con Cataluña. 

¿Dónde quedará la solución? 

¿Quién será capaz —si es necesario— de reconstruir los edificios derribados entre Cataluña y España?



13.10.17

Siempre es igual el teatro de la violencia

A Puigdemont se lo han puesto a huevo para irse a su casa con algo de sentido de Estado. Bastaría con decirle a la CUP y a ERC que la respuesta a la primera pregunta de Rajoy es NO. De esa forma duraría como President lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio. Lo malo puede ser que quiera pasar a la historia con letras grandes, aunque sean torcidas.


La gran duda española es saber si declaró la independencia de Cataluña en el Pleno del Parlament o si en cambio no la declaró. No se puede suspender aquello que antes no se tiene. Y por otra parte no es necesario que una orden salga en el Boletín Oficial de Cataluña, para que socialmente sea válida. Jurídicamente puede que no, y por eso hay estas grandes dudas. ¿Qué importa más una base jurídica o una base social?


Las bases jurídicas, es decir, las decisiones ya firmadas y publicadas, no tienen marcha atrás ni marcha adelante. Son fijas y quedan. Las bases sociales se pueden activar, acelerar, parar, suspender, olvidar, luchar, dialogar, modificar o explicar con manipulación o sin ella. ¿Qué es mejor en estos momentos?


Dentro de unos años, incluso de unos meses, estos días nos parecerán historia, historias incluso. Pero la realidad es que nos estamos jugando el camino. De Aragón, de España y de Cataluña, casi en este orden. De aquí se saldrá, aunque nadie sabe todavía ni el cómo ni a qué precio. Es importante saber quién pagará el estropicio, como lo es saber que antes de que lo tengan que sufrir sociedades enteras, es mejor que lo sufran personas concretas. Nada volverá a ser igual en el 2018. O tal vez si.

Si vemos la imagen de arriba, sobre la independencia de México, podemos observar una constante en todos estos procesos. Religión y vírgenes. Militares o guardias desfilando mezclada con gente del campo y las ciudades. Armas y cadenas. Sentimientos de Nación. Papeles con nuevas leyes. Y muchas caras serias y cabreadas. Y oscuridad. Siempre es igual el teatro de la violencia.

12.10.17

La verdad puede ser más peligrosa que la mentira

En este mundo actual donde todos nos mienten, hay que huir de los que nos dicen la verdad. Por algo será, sin duda. No está de moda decir la verdad, así que no nos dejemos embaucar. La verdad puede ser más peligrosa que la mentira.

11.10.17

Es muy complejo acudir al diálogo sobre Cataluña

Es muy complejo acudir al diálogo sobre Cataluña en las actuales condiciones, aunque sea la única forma de lograr desatascar este grave problema, sin lograr nuevas afecciones sociales. Es tarde, es un juego de manos burdo, es poco generoso con las soluciones el ofrecimiento que ayer hizo Puigdemont tras proclamar la República y la Independencia en una Cataluña dividida.

Ni España puede permitir la mediación de Europa pues supondría la aceptación de nuestra minusvalorada capacidad, ni es posible entablar un diálogo con una parte que saltándose las leyes del propio Parlamento catalán, se ha saltado las leyes de España. Cataluña necesita un nuevo enfoque en España, pero con los actuales políticos es imposible.

Rajoy se resiste a tomar medidas constitucionales drásticas, pues sabe que supone entrar en un callejón con una salida muy incierta. Por eso prefiere otro tipo de actuaciones a la de andar por el 155. Medidas que en realidad pueden ser incluso más contundentes. Cualquier decisión todavía tiene un recorrido válido siempre que no entre en acción la violencia.

El error policial del 1-O cerró varias puertas de golpe, y ahora se está provocando para que otros errores similares abran ventanas a Europa. Cuidado con las trampas, pues el tiempo se acabó para todas las partes hace al menos dos meses.


10.10.17

Las hienas ya nos avisan. Y se están acercando

En nuevatribuna.es nos dejan esta viñeta para oler como hacen las hienas, que la sangre la estamos sacando al aire, para poderla oler ya podrida. 

Bueno…, entre todos la tenían, y ella sola se murió. 

Y luego diremos que no sabíamos nada de nada. Que nadie nos advirtió.





Estamos enfrentados por ideas manipuladas

Hoy podría abrirse la puerta de Cataluña, no para salir ni para que entre aire, sino para joder. ¡Así no!, dicen muchos, yo diría que ni así ni de ninguna forma, pues el mundo globalizado del Siglo XXI no encaja con independentismos simples ni sin un motivo brutal. Pero algunos malos políticos juegan a engañar, no sabemos bien por qué motivos reales.

¿Cuánto nos cuesta a cada español esta situación que no sabemos resolver?

Los políticos NO hemos estado a la altura de las circunstancias. No ahora, que sin duda también, sino desde hace bastantes años. Al menos más de una década. Y Ahora simplemente estamos entre todos recogiendo la cosecha. Divididos, o mejor dicho troceados pues nos han ido separando a golpes de idiotez, no somos capaces de construir ideas nuevas para problemas viejos.

Nadie puede decir que lo que vaya a suceder esta tarde no se preveía con suficiente tiempo como para evitarlo de una forma o de la otra. La DIU (Declaración Independencia Unilateral) no lleva más que a un sitio claro. Y lo sabemos también. A la confrontación. A la violencia que poco a poco va en aumento. Lo de menos es lograr hoy la independencia, lo único que buscan es asentar un caldo de cultivo cabreado, más, dramático y victimista. Más.

¿Dónde han estado, dónde estamos los políticos? 

Cada vez que es un banco, una empresa, un juez quien decide por los políticos…, la política y la democracia sale herida. Y lo sabemos y lo permitimos, divididos y ahora separados por telas con barras. O tres o nueva barras nos dividen. Jodo. Lo estamos haciendo tan mal los políticos de cualquier nivel o idea, que tenemos que irnos a casa. Pero antes tienen que salir unos nuevos. El vacío de poder, NUNCA.

9.10.17

Estamos divididos, para podernos manipular mejor


Tan simple como la viñeta de El Roto es toda la explicación posible y entendible. Da igual si son cacerolas, banderas o canciones de manolo Escobar, policías o mossos. Al final son manipulaciones sociales que nos acercan a la violencia. Todavía no ha llegado el palo diário, pero o se ponen medios para evitarlo, o si ponemos arengas al final no lograremos parar lo que regamos. Esta viñeta es del año 2014. No hemos mejorado en nada.

7.10.17

El Sistema está ganando la guerra desde el dinero

El Sistema, esa cosa amorfa que nos envuelve a todos por encima, ha demostrado que funciona perfectamente. Ni manifestaciones, referéndum, hostias a viejecitas o banderas inundando balcones. Lo que ha jodido de verdad es que los bancos y las grandes empresas se vayan.

Un país, incluso gobernado por la CUP no puede vivir sin bancos o sin grandes empresas. Es el poder del dinero, del miedo a perderlo, de la panoja vital, del money money money. 

Da igual si tienes 50 euros o 50 millones, pues es todo lo que tienes y todo el miedo a perderlo todo, inunda el todo mental.

Las nuevas guerras ya no necesitan soldados grises sino señores de corbata decidiendo donde joder con el control del dinero. La ventaja es que produce menos muertos por metro cuadrado para los mismos resultados. 

Un banco puede durar una semana si van todos a joderlo, aunque sea enorme. Un país a lo sumo, un mes mal contado. El BCE he jugado bien sus cartas y le ha advertido a Cataluña que así no. Y amén Puigdemont. Ahora le toca morir políticamente con dignidad.

4.10.17

El Rey exigió a Rajoy más contundencia


Ayer el Rey dió un Golpe de Mesa televisivo y advirtió de forma solemne y muy seria lo que debe hacer el Estado, es decir, el Gobierno, para resolver el problema de Cataluña. Fue una patada en la entrepierna a Mariano Rajoy, para presionar y allanarle un camino que no quiere tomar. Es decir, el Rey se metió en política, para salvar la España monárquica en contra de la España republicana.

Lo que parecía una intervención sobre Cataluña se zanjó sin apelación a dialogar, sin nombrar soluciones políticas, cuando en realidad es un  problema social y político. Demostró que está convencido de que estos problemas se resuelven con las leyes, la justicia y el orden público. Yo pensé en ese momento que mi apreciación de que estábamos en el siglo XXI era un error. 

En estos momentos toda la sociedad necesita recuperar esa calma social que ya hemos roto incluso en los pueblos más pequeños de Huelva, por elegir el sitio más alejado de Cataluña en la Península. ¿Sirvió su intervención para avanzar unos milímetros hacia las soluciones necesarias y posibles?

El cuadro teatral de su espalda con un Rey Carlos con la porra en la mano pudo ser casual (retrato de Carlos III pintado por Anton Raphael Mengs), pero un elemento más para dudar. ¿Era necesaria su intervención en televisión y no la de Mariano Rajoy que es quien en teoría gobierna, para decirnos a todos los españoles que las autoridades catalanes se están pasando de la raya?

Los catalanes no le escucharon, era un mensaje dirigidos al resto de españoles. Y aquí hubo división de opiniones y grandes dudas sobre su oportunidad. El momento es muy grave. Muy grave, repito. Y las intervenciones y decisiones hay que saberlas tomar, si lo que queremos es resolver algo y no estropearlo aún más. Son tantos años de errores con el problema, que se nos ha olvidado mirarlo de frente. ¿Sirvió para avanzar unos milímetros hacia las soluciones?

2.10.17

Viñetas con muy poco humor agradable


Muchas veces una viñeta dice más que mil palabras. Os dejo una de un periódico diario inglés, y otra de Eldiario.com

Muy poco que añadir, así que lo mejor es acompañarlas de mi silencio.

No hay nadie que sepa poner sentido común y diálogo con Cataluña?

Ayer fue un día bochornoso para España, un día muy negativo que nos va a costar un precio desmesurado que no sabemos ni podremos pagar. La actuación desmesurada y excesivamente contundente de la policía y la guardia civil ha dado la vuelta al mundo con la cifra vergonzante de casi 900 heridos.

Anoche Puigdemont en otro paso más hacia el caos institucional y social, advirtió de que en pocos días declarará la independencia de Cataluña. Pocas horas después de que Mariano Rajoy informase de que todo había ido muy bien, de que no se había votado y de que la solución era hablar (ahora) con todos los partidos políticos.

Mañana hay convocado una huelga general en Cataluña, hoy los medios de comunicación mundiales abren don informaciones muy negativas para España. Necesitamos a políticos catalanes con los que hablar, y no los podremos tener en la cárcel. Y para más caos, Rajoy nos amenaza con elecciones anticipadas si no le apoyan en todo, dando ejemplo de responsabilidad.

¿Y a partir de ahora? Pues cada día es más complicado encontrar soluciones válidas y positivas. Se aceleran los tiempos, se multiplican los problemas graves, se sabe que hay una base fija de al menos dos millones de catalanes del censo electoral que quieren una vez y hasta en tres ocasiones electorales en los últimos pocos años, la independencia de España. Incluso la desafección hacia España se nota crecida mientras que el odio a los catalanes en el resto de España aumenta.

¿No hay nadie con mando en Plaza, que sepa poner sentido común y diálogo, sentido histórico del momento y tranquilidad?

1.10.17

Alguien pensó que internet era libre?

Este blog que habla de Cataluña de vez en cuando —no hay otra—, está siendo vigilado por “alguienes”. No pasa nada, es lógico y habitual con según qué temas. Pero es muy fácil de detectar. Hay días en los que tengo varias veces al día unos picos de visitas en un momento dado, muy altos. Podría parecer casual o motivado por algún rebote en redes sociales, pero lo curioso es que siempre son picos de 125 visitas en muy pocos minutos. No 128 o 97 o 187. Noooo. Son de 125. Y en horas “en punto”.

Como este fin de semana es un poco especial, estoy teniendo picos de exactamente 200 visitas. Es decir, ya son 200 los robot que están analizando quien escribe sobre Cataluña y de qué manera. 

¿Alguien pensó que internet era libre?

La imagen de una España poco democrática, es triste

Los gobiernos y los Estados, algunas veces, demuestran una incapacidad social para realizar su trabajo, que asombra. España es una nación violenta y así lo demuestra su historia. Provocadoramente violenta, en unos ejercicios sociales que se van cociendo con los años hasta que explotan. Y vuelvo a referirme a la historia como ejemplo triste y muy doloroso.


Está demostrado que en las provocaciones sociales surgen los embriones de las violencias sociales. Y también está demostrado que ante la provocación de unos se debe actuar con inteligencia social y nunca con provocaciones mayores para poderles vencer.


No se trata de convencerles con razones, pues eso muchas veces es imposible y una herramienta menor. Pero tampoco y mucho menos con sinrazones pues eso crea una caldo social de violencia que aunque soterrada, crece hasta explotar.


El trabajo del político debe ser el de diagnosticar bien el problema, el de aplicar un tratamiento que desmonte las defensas razonadas del contrincante social, y de entender a la sociedad y no al otro político que intenta provocar. Con Cataluña hemos cometido desde Madrid el error de creer que el problema era Puigdemont y algunos políticos catalanes. Y lo que necesita diagnóstico y tratamiento es la sociedad catalana, que4 se siente ninguneada desde Madrid.


Llevamos 11 años desde que se elevó por parte del PP al Tribunal Constitucional el Estatut aprobado primero en el Parlamento de Cataluña y luego en referéndum legal. Llevamos siete años desde que el Tribunal Constitucional lo enmendó de forma extraña pues retiró artículos que sí figuran en otros estatutos de otros territorios vecinos. La sentencia anuló 14 artículos, reinterpreta y modificó 27 preceptos y declaró sin "eficacia jurídica" el término nación que figura en el preámbulo. ¿Por qué se sometió a un referéndum tras la aprobación por el Parlamento, si luego si lleva al Constitucional para que lo enmiende?


Si la solución para este problema social es mandar a la Guardia Civil a quitar urnas y a tirar al suelo a ancianos que hace fila para votar, es un tratamiento que logra todo lo contrario. Hoy Cataluña es menos española que ayer por no saber medir la solución. Con unas votaciones sin censo, sin urnas homologadas, pudiendo votar todos en cualquier lugar, sin oficina electoral, sin campaña electoral y menos de la del NO, lo lógico es dejar votar pues el resultado no sirve de nada. Y evitar más problemas.


Si quieren declarar la Independencia Unilateral, lo harán con más ganas tras unas imágenes de la policía rompiendo cristales de las puertas de los colegios públicos catalanes, que con unos millones de votos que han sido realizado sin control, con duplicidad de votos, totalmente antidemocráticos.

Ante los problemas sociales, siempre, soluciones políticas y no soluciones judiciales o policiales. Si lo que queremos es resolver de verdad el problema en el medio plazo, y no en el “ahora”. Las imágenes de hoy darán las vuelta al mundo y España está hoy más pobre que ayer. Con menos razones, con menos democracia.

29.9.17

Ideas fuerza del laborismo 2017

Tras el Congreso de los laboristas británicos, han surgido las ideas de un nuevo proyecto socialista en una europa donde las fuerzas progresistas están cayendo de una en una, por su incapacidad para saber leer las jugadas que la sociedad necesita. Veamos qué nos plantean desde el laborismo británico.

Somos un partido unido y avanzando
Tenemos una militancia joven que quiere un viraje
Somos ya un gobierno a la espera de ponernos a gobernar
Su frase de entrada es: “Únete a la fiesta”
Hay que estar preparados para escenarios de juegos de guerra contra el socialismo
El laborismo somos ya la corriente mayoritaria en la sociedad
Nos están tomando en serio, y eso es muy importante
Tres medidas urgentes: Renacionalizaciones, universidad gratis y subida de impuestos a los más ricos y a las corporaciones
Más sentido común en el trabajo del gobierno
Hay que crear una maquinaria de propiedad pública que garantice un crecimiento sostenido
Hay que trabajar para la mayoría, no para unos pocos
Debemos crear un Banco Nacional de Inversiones

Debemos trabajar por los derechos de todos, por una agenda laboral contundente, y por cuidar el nivel de vida de los ciudadanos

28.9.17

Nacionalismo e independentismo. No son lo mismo

No es lo mismo nacionalismo que independentismo. Y esto que nunca se ha sabido ni querido explicar, es uno de los errores básicos a los que se agarran ambas partes —nacionalistas e independentistas— para tener más fuerzas en sus ideas de construcción del nuevo futuro.


 A algunos nacionalistas les interesa amagar con el independentismo, para asustar y tener más razones de presión ante sus demandas.


 A los centralistas les interesa unir independentismo y nacionalismo, para intentar demostrar que ambos son lo mismo y así quitarles a los dos sus razones.


 A los independentistas les interesa unirse de forma básica e inseparable al nacionalismo para demostrar que son muchos más de los que realmente son.


Pero además de no ser lo mismo, aunque no quiera decirlo nadie, tal vez sería bueno reconocerlo para poner en su sitio las diferentes ideologías, y dar valor a unos para quitárselo a otros. Donde crece el independentismo, decrece el nacionalismo puro. En número y en sentido social.


Estaría en la misma línea que durante algunas décadas poco democráticas, se intentó decir que era lo mismo socialismo que comunismo. No solo son diferentes, sino antagónicos en muchos casos.


Un nacionalista simplemente intenta cuidar, mimar, defender, conocer, poner autoestima y algo de asertividad en su propia sociedad, en un ejercicio básico a veces de simple supervivencia. La sociedad fuerte nunca necesitaría ser nacionalista. Excepto si lo que pretende es ser nacionalista propio para absorber a otras posibles nacionalistas mucho menores. Como un nacionalista quiere lo mejor para su sociedad, nunca aspira al separatismo pues sabe en el siglo XXI que cualquier forma de trocear un territorio o una sociedad es un seguro al empobrecimiento.


El independentista busca la independencia pura y dura, ajena incluso al nacionalismo racional. Y por diversos motivos sociales, donde todas las partes tienen responsabilidad (los que la pretenden y los que la niegan), incluso buscan la independencia admitiendo en voz suave que les puede ir peor. Y equivocándose en algo básico, y es que después de la independencia es posible que no sean ellos —los que luchan por conseguirla, los separatistas natos— los que gestionen sus consecuencias.


Todo ser humano individual necesita ser en un momento dado independiente. Y en ese ejercicio vital que surge en la adolescencia no hay paredes que le detengan. Y eso es bueno. Incluso es imprescindible y muy bueno.


Pero eso no tienen nada que ver con el ejercicio básico de todo ser humano para ponerse en valor, para exigir respeto y futuro, para crecer y ser capaz de valorar lo propio en un ejercicio de autoestima y de asertividad que le sirve para ser feliz  a la vez de para ser mejor.


Trasladado de una persona a una sociedad, estaríamos explicando de forma bruta lo que diferencia al nacionalismo del independentismo. Ser independiente es simplemente no ser dependiente. Pero eso no quiere decir que haya que enemistarse con la familia y dejar de tener trato con ellos. Una vivienda o una cueva no forma familia, no es el símbolo básico que crea sociedad. Lo es la relación, la ayuda, el apoyo, la convivencia.

Yo soy nacionalista aragonés. Pero estoy en contra del separatismo aragonés. No solo advierto que no están cerca lo uno de lo otro como ideología, sino que aviso de que a veces son antagónicos, y uno evita que tome valor el otro. Incluso diría más, si estas palabras las lee un separatista o un presunto nacionalista viejo que aspira a la independencia, verá en mí a su mayor enemigo ideológico.

27.9.17

Andalucía nunca debe aparecer como la enemiga de Cataluña

La Andalucía que aplaude fervorosamente a los guardias civiles que va a la guerra simbólica a Cataluña en una de las imágenes más dolorosas de este proceso que se tenía que haber parado mucho antes. Las imágenes de la guardia civil desfilando debajo de enormes banderas de España por las calles de ciudades andaluces es de un error tremendo que costará cicatrizar en Cataluña, sea al final lo que sea, lo que suceda a partir del día 2 de octubre.

La sensación de que el sur de España está contra el norte es terrible y hay que desenchufarlo con urgencia y sobre todo con inteligencia social. Cuidado con los errores, que alientan otros errores mayores.

25.9.17

Las tres claves para avanzar con Cataluña

En el programa Salvados de La Sexta pudimos ver ayer una calidad de estadista algo escasa en un Puigdemont nervioso, tocado y totalmente deprimido. Y con unos asesores que no supieron marcar el tipo de iluminación de la entrevista, por poner un simple y sencillo ejemplo. Creo que en el Gobierno de Cataluña hay mejores mimbres que siguen en la recámara o a medio gas. Claro que en Madrid la incapacidad también es manifiesta, sin (creo) darse cuenta ninguno que tras el día 1 suele venir el día 2. Y que esto no va de Puigdemont sino de los catalanes y Cataluña.


La tensión se va trasladando a las calles de Madrid o de Zaragoza, en un contagio que podría ser complicado de gestionar a poco que sigamos todos cometiendo errores de bulto grueso. Hoy ya se habla de detener a Puigdemont como una posibilidad. Ayer de que el propio Puigdemont declarara la independencia de Cataluña desde el balcón, como sus anteriores President en años de República. ¿No hay nadie que sepa responder con sentido común?


Europa nos mira de reojo, deseando que esto no vaya a más. De momento su obligación es estar callada, pero podría darse el caso que empezara a llamar a los despachos proponiendo algunas soluciones lógicas.


¿Existen proposiciones lógicas? Pues si. Claro que sí. Ayer mismo, en la entrevista y a una pregunta de Évole, Puigdemont deslizó alguna y sus detalles casi permanecieron envueltos en la bruma.


Estarían dispuestos a un referéndum pactado, y no sería problema ni la fecha, ni los porcentajes, ni la pregunta. Tres claves fundamentales para hacer un referéndum lógico y con sentido democrático. Voy a mojarme, pues para eso escribo.


¿Cuando? En 2022 o en 2025, dando tiempo a que todo se calmara y volviera a su cauce y a sentar algunos cambios legales básicos, tanto en la Constitución como en el Estatuto de Cataluña.


¿Con qué porcentaje? Con más del 50% de SI y que al menos representaran el 45 % del censo electoral. Se resta el porcentaje de abstención técnica del mínimo de un 50% lógico del censo.

¿Con qué pregunta? Pues olvidándose de mezclar independencia con República, y si al final logran la independencia que sean ellos, después, lo que quieran ser. 

Pero también con la opción abierta a que pudieran ser parte de la monarquía española, como sucede con 16 países que pertenecen a la Mancomunidad de Naciones donde reina Isabel II, por poner un ejemplo suave. Entre ellos Canadá o Australia, y a nadie se le rasgan las vestiduras por ello ni en Jamaica o en Nueva Zelanda, que también son de la misma Mancomunidad de postín y escaparate.

24.9.17

Cataluña es muy importante. Y lo estamos jodiendo

Yo este verano y tras tomar unas cervezas en Suiza y mear en la cafetería fina, pasamos a Francia a cenar y dormir pues era más barato. No noté nada, excepto el precio. Parecían todos iguales, los suizos, los franceses e incluso los españoles.
La mayor y peor independencia que han sufrido mis sobrinos…, es cuando mis hermanos decidieron autodeterminarse libremente y divorciarse utilizando un derecho básico de nuestras leyes. No les preguntaron a mis sobrinos. Su economía se tambaleó y sufrieron todos. Lo decidieron libremente y así debe ser.

Cuando estuve hace un mes en los EEUU tuve que pedir permiso de entrada, me fotografiaron al entrar y me escanearon las huellas digitales de los 10 dedos. Pero cuando estaba en los parques paseando, en las cafeterías tomando un americano o en la universidad o biblioteca analizando datos, nadie sabía si yo era español, colombiano o irlandés. Incluso creo recordar que todos nosotros meábamos de la misma manera. Contra la pared.

Mis dos décadas de fines de semana en Cataluña siempre han sido maravillosos. Nunca me han tratado mal. He comprado, he vendido, he hecho negocios, me he divertido y nunca me he sentido desplazado. Suelo volver un par de veces al año. Me tienen atrapado. Como a Soria, de donde es mi familia paterna. Todos inmigrantes sorianos.

A mi de pequeño, los hermanos Maristas me enseñaron que en la vida hay que dialogar, y luego el profesor Julio de la escuela pública me supo explicar muy bien que hay que llevarse bien con todos, para saber respetarse y entender al diferente.

He visto pobres de verdad en las esquinas de Bélgica, en Francia, en Suiza, en Madrid, en Barcelona, en Zaragoza y en EEUU. Y todos, en menos de 4 meses de tiempo y sin futuro en sus rostros. Excesivos pobres injustos sin resolver, pensé siempre.

Me cuentan lo que algunos borregos dicen en las redes, los he visto gritar en Madrid con mis ojos y envueltos en banderas azules rancias, les ha crecido el odio al catalán tanto…, que ya se les sale de las entrañas. Y yo me digo: ¿Si tanto los odias, para qué los quieres tener dentro de España? ¡déjalos que se vayan! ¿no los odias?

Yo amo al catalán como al andaluz o al extremeño. Por eso los quiero tener dentro de mi país. Pero sé que si ellos quieren irse, de donde no lograrán nunca escapar los catalanes es de estar a 200 kilómetros de distancia de mi Zaragoza. Y con eso me conformo. Es curioso que los que más odian a los catalanes, nunca hayan estado en Cataluña viviendo. No les han visto mear contra la pared. Pues:, pues sí, mean también contra la pared, como los belgas.

Nota.: La imagen parece un lío tremendo de cuerdas y de nudos. pero si te das la vuelta, si la rodeas y te acercas al mar, verás que ya no es nada complejo seguir mirando al horizonte, al futuro.
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