18.10.17

De qué debería hablar España en estos momentos?

Me cuesta sentarme a reflexionar antes de ponerme a escribir sobre la situación de España y Cataluña, pues entiendo que si ambas partes se están saltando las normas políticas básicas, la Ley o están jugando con ella o la están retorciendo, un pobre escribidor no es nadie para opinar sin antes no ponerse a llorar de pena. Entiendo de ajedrez, pero no de tute o de subastado. Y por eso me pierdo. Pero voy a lo magro.

¿Qué papel está jugando la izquierda española en todo este conflicto grave?

No es nada fácil para la izquierda española —que llegó tan dividida a este problema—, saber qué hacer, por dónde mirar, qué opinar, con quien caminar de la mano. Los dos grupos —PSOE y Podemos— han optado por posicionarse en diferentes posiciones y eso debilita las soluciones progresistas, dando más fuerza a las conservadoras.

Inevitablemente y aunque partiendo de conceptos muy similares —el derecho a decidir de los catalanes—, los movimientos pendulares de sus respectivos aliados ante el problema —por un lado el PP y por otro el independentismo moderado— hace que ante los constantes conflictos se tengan que distanciar y posicionar en diferentes líneas ideológicas.

El corto plazo es resolver sin violencia el problema de Cataluña; que es muy complicado sobre todo por su enquistamiento ante la inanición de excesivos poderes de todo tipo, en Madrid y Barcelona. La violencia tiene muchas aristas y colores, no siempre es física, no siempre es soportable, no siempre se olvida. Y sobre todo siempre deja huellas en la historia.

Pero sobre todo me preocupa y mucho el medio y largo plazo. No escucho a nadie hablar del 2020 ante este problema. Todos deben pensar un: “¡Ya veremos!”. Y ese error me parece dramático. Lo que vaya a suceder en el 2020 o en el 2030, lo estamos escribiendo hoy. No sabemos en qué punto estaremos dentro de 2 ó 15 años, pero dependerá de los aciertos o errores que hoy mismo estemos gestando. Por eso es fundamental pensar en el medio y largo plazo.

¿Y esta reflexión me sirve para Cataluña y para la izquierda?

El papel del PSOE es el de la responsabilidad española. Pero está excesivamente abrazado al oso conservador del “padre protector” que tanto ha calado en la sociedad española. Y el papel de Podemos sigue siendo un libro de hojas desgrapadas, diversas y sin unas portadas o tapas que resulten claras para adivinar de qué libro se trata, con solo una mirada.

El juego de las banderas me parece destructor. Por debajo de esas banderas existe un componente de violencia frenada, de muchas personas anónimas y en muchos casos desafectados de todo tipo de política, que ya se nota entre amigos, familiares o compañeros de trabajo.

Si sumamos el concepto de que la política es negativa, junto al uso de trapos de colores, mensajes rápidos y vacuos, manipulaciones de todo tipo en todos los lados, juegos de justicia, medios de comunicación manipulados, incapacidad de diálogo real y juegos de cartas para la galería, nos encontramos en un momento mucho peor, aunque no haya violencia de sacar los colores.

¿De qué debería hablar España en estos momentos?

España debería haber hablado de su pobreza, de su mercado laboral, de su nueva economía productiva, de su formación mal utilizada, del encaje de todos los territorios en una Constitución ya ajada, del efecto empobrecedor de la última crisis de una década, de sus debilidades políticas y sociales, de su autoestima.

Pero en cambio nuestra sociedad está hablando de autodeterminación sin saber qué representa eso y ni si es lógico, bueno o un error. Hablamos de Europa como el padre al que le queremos pedir consejo pero sin que se entere nadie. Jugamos al electoralismo más imprudente para tomar posición en el tablero, aunque este se nos caiga al suelo antes de hacer enroque. Estamos hablando de presos políticos que es un concepto de los años 70 mientras odiamos la Transición donde sí supimos hablar y negociar en calma pero avanzando.

15.10.17

La quinta crisis de España en un década


Como muy bien nos dice El Roto, el PODER real está muy concentrado, mientras que los que no tenemos poder estamos excesivamente divididos. Y cuando nos creemos unidos no es para construir o para edificar y reflexionar, exigir o participar, sino para atacar con violencias de todo tipo, incluidas verbales o simbólicas, y casi siempre además manipuladas por los que sí tienen PODER.

En esta década España se la ha jugado al menos cuatro veces. Las anteriores (crisis económica, crisis de partidos, cambio de Rey, imposibilidad de formar gobierno) las ha salvado mal, pero las ha soportado bien aunque con pérdidas para las bases sociales. Todos esperábamos más de estas cuatro crisis, y todos sabemos que se debería haber logrado un camino de futuro mucho más libre de piedras.

Ahora estamos en la quinta crisis en una década. El conflicto con Cataluña. 

¿Dónde quedará la solución? 

¿Quién será capaz —si es necesario— de reconstruir los edificios derribados entre Cataluña y España?



13.10.17

Siempre es igual el teatro de la violencia

A Puigdemont se lo han puesto a huevo para irse a su casa con algo de sentido de Estado. Bastaría con decirle a la CUP y a ERC que la respuesta a la primera pregunta de Rajoy es NO. De esa forma duraría como President lo que dura un caramelo en la puerta de un colegio. Lo malo puede ser que quiera pasar a la historia con letras grandes, aunque sean torcidas.


La gran duda española es saber si declaró la independencia de Cataluña en el Pleno del Parlament o si en cambio no la declaró. No se puede suspender aquello que antes no se tiene. Y por otra parte no es necesario que una orden salga en el Boletín Oficial de Cataluña, para que socialmente sea válida. Jurídicamente puede que no, y por eso hay estas grandes dudas. ¿Qué importa más una base jurídica o una base social?


Las bases jurídicas, es decir, las decisiones ya firmadas y publicadas, no tienen marcha atrás ni marcha adelante. Son fijas y quedan. Las bases sociales se pueden activar, acelerar, parar, suspender, olvidar, luchar, dialogar, modificar o explicar con manipulación o sin ella. ¿Qué es mejor en estos momentos?


Dentro de unos años, incluso de unos meses, estos días nos parecerán historia, historias incluso. Pero la realidad es que nos estamos jugando el camino. De Aragón, de España y de Cataluña, casi en este orden. De aquí se saldrá, aunque nadie sabe todavía ni el cómo ni a qué precio. Es importante saber quién pagará el estropicio, como lo es saber que antes de que lo tengan que sufrir sociedades enteras, es mejor que lo sufran personas concretas. Nada volverá a ser igual en el 2018. O tal vez si.

Si vemos la imagen de arriba, sobre la independencia de México, podemos observar una constante en todos estos procesos. Religión y vírgenes. Militares o guardias desfilando mezclada con gente del campo y las ciudades. Armas y cadenas. Sentimientos de Nación. Papeles con nuevas leyes. Y muchas caras serias y cabreadas. Y oscuridad. Siempre es igual el teatro de la violencia.

12.10.17

La verdad puede ser más peligrosa que la mentira

En este mundo actual donde todos nos mienten, hay que huir de los que nos dicen la verdad. Por algo será, sin duda. No está de moda decir la verdad, así que no nos dejemos embaucar. La verdad puede ser más peligrosa que la mentira.

11.10.17

Es muy complejo acudir al diálogo sobre Cataluña

Es muy complejo acudir al diálogo sobre Cataluña en las actuales condiciones, aunque sea la única forma de lograr desatascar este grave problema, sin lograr nuevas afecciones sociales. Es tarde, es un juego de manos burdo, es poco generoso con las soluciones el ofrecimiento que ayer hizo Puigdemont tras proclamar la República y la Independencia en una Cataluña dividida.

Ni España puede permitir la mediación de Europa pues supondría la aceptación de nuestra minusvalorada capacidad, ni es posible entablar un diálogo con una parte que saltándose las leyes del propio Parlamento catalán, se ha saltado las leyes de España. Cataluña necesita un nuevo enfoque en España, pero con los actuales políticos es imposible.

Rajoy se resiste a tomar medidas constitucionales drásticas, pues sabe que supone entrar en un callejón con una salida muy incierta. Por eso prefiere otro tipo de actuaciones a la de andar por el 155. Medidas que en realidad pueden ser incluso más contundentes. Cualquier decisión todavía tiene un recorrido válido siempre que no entre en acción la violencia.

El error policial del 1-O cerró varias puertas de golpe, y ahora se está provocando para que otros errores similares abran ventanas a Europa. Cuidado con las trampas, pues el tiempo se acabó para todas las partes hace al menos dos meses.


10.10.17

Las hienas ya nos avisan. Y se están acercando

En nuevatribuna.es nos dejan esta viñeta para oler como hacen las hienas, que la sangre la estamos sacando al aire, para poderla oler ya podrida. 

Bueno…, entre todos la tenían, y ella sola se murió. 

Y luego diremos que no sabíamos nada de nada. Que nadie nos advirtió.





Estamos enfrentados por ideas manipuladas

Hoy podría abrirse la puerta de Cataluña, no para salir ni para que entre aire, sino para joder. ¡Así no!, dicen muchos, yo diría que ni así ni de ninguna forma, pues el mundo globalizado del Siglo XXI no encaja con independentismos simples ni sin un motivo brutal. Pero algunos malos políticos juegan a engañar, no sabemos bien por qué motivos reales.

¿Cuánto nos cuesta a cada español esta situación que no sabemos resolver?

Los políticos NO hemos estado a la altura de las circunstancias. No ahora, que sin duda también, sino desde hace bastantes años. Al menos más de una década. Y Ahora simplemente estamos entre todos recogiendo la cosecha. Divididos, o mejor dicho troceados pues nos han ido separando a golpes de idiotez, no somos capaces de construir ideas nuevas para problemas viejos.

Nadie puede decir que lo que vaya a suceder esta tarde no se preveía con suficiente tiempo como para evitarlo de una forma o de la otra. La DIU (Declaración Independencia Unilateral) no lleva más que a un sitio claro. Y lo sabemos también. A la confrontación. A la violencia que poco a poco va en aumento. Lo de menos es lograr hoy la independencia, lo único que buscan es asentar un caldo de cultivo cabreado, más, dramático y victimista. Más.

¿Dónde han estado, dónde estamos los políticos? 

Cada vez que es un banco, una empresa, un juez quien decide por los políticos…, la política y la democracia sale herida. Y lo sabemos y lo permitimos, divididos y ahora separados por telas con barras. O tres o nueva barras nos dividen. Jodo. Lo estamos haciendo tan mal los políticos de cualquier nivel o idea, que tenemos que irnos a casa. Pero antes tienen que salir unos nuevos. El vacío de poder, NUNCA.

9.10.17

Estamos divididos, para podernos manipular mejor


Tan simple como la viñeta de El Roto es toda la explicación posible y entendible. Da igual si son cacerolas, banderas o canciones de manolo Escobar, policías o mossos. Al final son manipulaciones sociales que nos acercan a la violencia. Todavía no ha llegado el palo diário, pero o se ponen medios para evitarlo, o si ponemos arengas al final no lograremos parar lo que regamos. Esta viñeta es del año 2014. No hemos mejorado en nada.

7.10.17

El Sistema está ganando la guerra desde el dinero

El Sistema, esa cosa amorfa que nos envuelve a todos por encima, ha demostrado que funciona perfectamente. Ni manifestaciones, referéndum, hostias a viejecitas o banderas inundando balcones. Lo que ha jodido de verdad es que los bancos y las grandes empresas se vayan.

Un país, incluso gobernado por la CUP no puede vivir sin bancos o sin grandes empresas. Es el poder del dinero, del miedo a perderlo, de la panoja vital, del money money money. 

Da igual si tienes 50 euros o 50 millones, pues es todo lo que tienes y todo el miedo a perderlo todo, inunda el todo mental.

Las nuevas guerras ya no necesitan soldados grises sino señores de corbata decidiendo donde joder con el control del dinero. La ventaja es que produce menos muertos por metro cuadrado para los mismos resultados. 

Un banco puede durar una semana si van todos a joderlo, aunque sea enorme. Un país a lo sumo, un mes mal contado. El BCE he jugado bien sus cartas y le ha advertido a Cataluña que así no. Y amén Puigdemont. Ahora le toca morir políticamente con dignidad.

4.10.17

El Rey exigió a Rajoy más contundencia


Ayer el Rey dió un Golpe de Mesa televisivo y advirtió de forma solemne y muy seria lo que debe hacer el Estado, es decir, el Gobierno, para resolver el problema de Cataluña. Fue una patada en la entrepierna a Mariano Rajoy, para presionar y allanarle un camino que no quiere tomar. Es decir, el Rey se metió en política, para salvar la España monárquica en contra de la España republicana.

Lo que parecía una intervención sobre Cataluña se zanjó sin apelación a dialogar, sin nombrar soluciones políticas, cuando en realidad es un  problema social y político. Demostró que está convencido de que estos problemas se resuelven con las leyes, la justicia y el orden público. Yo pensé en ese momento que mi apreciación de que estábamos en el siglo XXI era un error. 

En estos momentos toda la sociedad necesita recuperar esa calma social que ya hemos roto incluso en los pueblos más pequeños de Huelva, por elegir el sitio más alejado de Cataluña en la Península. ¿Sirvió su intervención para avanzar unos milímetros hacia las soluciones necesarias y posibles?

El cuadro teatral de su espalda con un Rey Carlos con la porra en la mano pudo ser casual (retrato de Carlos III pintado por Anton Raphael Mengs), pero un elemento más para dudar. ¿Era necesaria su intervención en televisión y no la de Mariano Rajoy que es quien en teoría gobierna, para decirnos a todos los españoles que las autoridades catalanes se están pasando de la raya?

Los catalanes no le escucharon, era un mensaje dirigidos al resto de españoles. Y aquí hubo división de opiniones y grandes dudas sobre su oportunidad. El momento es muy grave. Muy grave, repito. Y las intervenciones y decisiones hay que saberlas tomar, si lo que queremos es resolver algo y no estropearlo aún más. Son tantos años de errores con el problema, que se nos ha olvidado mirarlo de frente. ¿Sirvió para avanzar unos milímetros hacia las soluciones?

2.10.17

Viñetas con muy poco humor agradable


Muchas veces una viñeta dice más que mil palabras. Os dejo una de un periódico diario inglés, y otra de Eldiario.com

Muy poco que añadir, así que lo mejor es acompañarlas de mi silencio.

No hay nadie que sepa poner sentido común y diálogo con Cataluña?

Ayer fue un día bochornoso para España, un día muy negativo que nos va a costar un precio desmesurado que no sabemos ni podremos pagar. La actuación desmesurada y excesivamente contundente de la policía y la guardia civil ha dado la vuelta al mundo con la cifra vergonzante de casi 900 heridos.

Anoche Puigdemont en otro paso más hacia el caos institucional y social, advirtió de que en pocos días declarará la independencia de Cataluña. Pocas horas después de que Mariano Rajoy informase de que todo había ido muy bien, de que no se había votado y de que la solución era hablar (ahora) con todos los partidos políticos.

Mañana hay convocado una huelga general en Cataluña, hoy los medios de comunicación mundiales abren don informaciones muy negativas para España. Necesitamos a políticos catalanes con los que hablar, y no los podremos tener en la cárcel. Y para más caos, Rajoy nos amenaza con elecciones anticipadas si no le apoyan en todo, dando ejemplo de responsabilidad.

¿Y a partir de ahora? Pues cada día es más complicado encontrar soluciones válidas y positivas. Se aceleran los tiempos, se multiplican los problemas graves, se sabe que hay una base fija de al menos dos millones de catalanes del censo electoral que quieren una vez y hasta en tres ocasiones electorales en los últimos pocos años, la independencia de España. Incluso la desafección hacia España se nota crecida mientras que el odio a los catalanes en el resto de España aumenta.

¿No hay nadie con mando en Plaza, que sepa poner sentido común y diálogo, sentido histórico del momento y tranquilidad?

1.10.17

Alguien pensó que internet era libre?

Este blog que habla de Cataluña de vez en cuando —no hay otra—, está siendo vigilado por “alguienes”. No pasa nada, es lógico y habitual con según qué temas. Pero es muy fácil de detectar. Hay días en los que tengo varias veces al día unos picos de visitas en un momento dado, muy altos. Podría parecer casual o motivado por algún rebote en redes sociales, pero lo curioso es que siempre son picos de 125 visitas en muy pocos minutos. No 128 o 97 o 187. Noooo. Son de 125. Y en horas “en punto”.

Como este fin de semana es un poco especial, estoy teniendo picos de exactamente 200 visitas. Es decir, ya son 200 los robot que están analizando quien escribe sobre Cataluña y de qué manera. 

¿Alguien pensó que internet era libre?

La imagen de una España poco democrática, es triste

Los gobiernos y los Estados, algunas veces, demuestran una incapacidad social para realizar su trabajo, que asombra. España es una nación violenta y así lo demuestra su historia. Provocadoramente violenta, en unos ejercicios sociales que se van cociendo con los años hasta que explotan. Y vuelvo a referirme a la historia como ejemplo triste y muy doloroso.


Está demostrado que en las provocaciones sociales surgen los embriones de las violencias sociales. Y también está demostrado que ante la provocación de unos se debe actuar con inteligencia social y nunca con provocaciones mayores para poderles vencer.


No se trata de convencerles con razones, pues eso muchas veces es imposible y una herramienta menor. Pero tampoco y mucho menos con sinrazones pues eso crea una caldo social de violencia que aunque soterrada, crece hasta explotar.


El trabajo del político debe ser el de diagnosticar bien el problema, el de aplicar un tratamiento que desmonte las defensas razonadas del contrincante social, y de entender a la sociedad y no al otro político que intenta provocar. Con Cataluña hemos cometido desde Madrid el error de creer que el problema era Puigdemont y algunos políticos catalanes. Y lo que necesita diagnóstico y tratamiento es la sociedad catalana, que4 se siente ninguneada desde Madrid.


Llevamos 11 años desde que se elevó por parte del PP al Tribunal Constitucional el Estatut aprobado primero en el Parlamento de Cataluña y luego en referéndum legal. Llevamos siete años desde que el Tribunal Constitucional lo enmendó de forma extraña pues retiró artículos que sí figuran en otros estatutos de otros territorios vecinos. La sentencia anuló 14 artículos, reinterpreta y modificó 27 preceptos y declaró sin "eficacia jurídica" el término nación que figura en el preámbulo. ¿Por qué se sometió a un referéndum tras la aprobación por el Parlamento, si luego si lleva al Constitucional para que lo enmiende?


Si la solución para este problema social es mandar a la Guardia Civil a quitar urnas y a tirar al suelo a ancianos que hace fila para votar, es un tratamiento que logra todo lo contrario. Hoy Cataluña es menos española que ayer por no saber medir la solución. Con unas votaciones sin censo, sin urnas homologadas, pudiendo votar todos en cualquier lugar, sin oficina electoral, sin campaña electoral y menos de la del NO, lo lógico es dejar votar pues el resultado no sirve de nada. Y evitar más problemas.


Si quieren declarar la Independencia Unilateral, lo harán con más ganas tras unas imágenes de la policía rompiendo cristales de las puertas de los colegios públicos catalanes, que con unos millones de votos que han sido realizado sin control, con duplicidad de votos, totalmente antidemocráticos.

Ante los problemas sociales, siempre, soluciones políticas y no soluciones judiciales o policiales. Si lo que queremos es resolver de verdad el problema en el medio plazo, y no en el “ahora”. Las imágenes de hoy darán las vuelta al mundo y España está hoy más pobre que ayer. Con menos razones, con menos democracia.
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