Expresiones y decires, flor de un día. Cosas viejunas


A vueltas hoy con la resiliencia, nos salen las siguientes expresiones a los crecidos en democracia ya talludos
. Intentaremos por la presente no darles ese sentido de diccionario sino poner un ejemplo concreto, no como se usan. A todas ellas debe añadirse este nuevo recurso estilístico también importado del inglés que enfatiza artículos y posesivos o cambia acentos, tan usado por los políticos…

Laaa resiliencia es tener paciencia y la relaciono con una goma de tirador que se estira y se encoge. Viniendo a significar una mezcla entre valor ante la pérdida y capacidad de levantarse. Sí tiene relación con recuperación pero no le veo tanto con transformación. Si la resiliencia se relaciona con la última, hay una mano económica de colaboracionistas con el virus que lo ven como mucho más que una oportunidad.

La sostenibilidad, a escala estatal, autonómica, de ciudad o de cada individuo, implica un planteamiento que pasa por alto: que no a todo el personal se le exige la devolución de deudas ni se les aplica intereses cuando piden créditos y que no devolver más que intereses solo depende del peso político, militar, económico o en información en pilladas a poderosos que tengas. No todo el valor es económico. Comentario idéntico para plan de ajuste.

La inmensa mayoría, expresión cuadrada de Rajoy. Amigo de reduplicar significantes y que usaba expresiones gallegas porque difícilmente en su caso se podría decir que eran riojanas. Porque las cosas son como son, no como a uno le gustaría que fueran… O sí…

Crispar desde Zapatero no lo dice nadie, menos en Barbastro cuando fríen hojas de borraja. Este político centró su imagen de bueno de centro con toques legislativos de político de mucha izquierda, adobando su discurso con acusaciones de elevar la crispación al resto. Vendiendo paciencia como activo político, cosa que también hizo su sucesor. Que la tierra solo pertenece al viento –en momento de burbuja inmobiliaria y constantes transformaciones catastrales-, de octava potencia mundial y, sobre todo, afirmar que la crisis era una falacia son otras de sus grandes aportaciones al idioma. Atentados contra los verbos copulativos…

Aznar, si recordáis, llegó al gobierno pactando con Puyol, hablando catalán en la intimidad y liberalizando todo el suelo no protegido. Seseñizando que es gerundio. Tenía aquel lenguaje agresivo que hoy exhiben ¿sus herederos políticos? En su boda le hubiera gustado parecer al segundo padrino, a De Niro. 

Del inventor de la sutil expresión hoy caída en desuso “masoquismo histórico”. Ferviente partidario de las oposiciones porque, afirmaba, en la vida con atajos no se llega. Es curioso que luego no lo aplicara con la familia política, a la que lanzaba al estrellato empresarial, o ya estaba antes. Que gastaba mucho la palabra “privatización” no es noticia.

Felipe González ¿se hacía más de centro de lo que era? ¿o es que estaba a la derecha pero mucho de Guerra e incluso de su primera mujer? Su florido verbo sevillano, que dicen los cronistas, asombraba cada tiempo rezumando pasión por Kant y Hegel, mediante el uso de adverbios de modo como “por ende”, “por consiguiente”… que a mí y otros nos marcaron. Huyó del casticismo oportunista de izquierdas, del “lo tienes claro” y “al loro” del más bien pellejo duro, alcalde Tierno Galván.

De esa misma época, podemos destacar el lenguaje directo e incluso de barrio de Labordeta en determinadas réplicas, que ha dejado impresión de poco poeta cuando dejaba de cantar; de Puyol y su copiada apropiación de Cataluña como sujeto mayestático (de él y su mujer, que eran nos, compartido con sus hijos que no pasaron la ITV); del genial Pepe Bono, campeón de varias olimpiadas de bienquedismo, que utilizaba para ETA y sus componentes la expresión “escoria social” y mucho el verbo “pintar” para descalificar la igualdad e importancia de cualquiera cuando le parecía que pintaba poco…

Podemos prometer y prometemos que no veremos a Felipe the Sixth decir que siente ningún orgullo ni satisfacción en estas fechas tan entrañables. Lo que no sabemos muy bien es qué dice, parece que aún le han robotizau más que el que hace loooos textos de Sánchez.

Vamos al cementerio de expresiones que solo ya mete Guayomin en alguna entradilla:

Tronco, de qué vas bitter Kas, efectiviwonder, leña al mono, alucinar pepinillos, lo tienes claro, kantidubi, el binomio kenivelmaribel-mepirovampiro, chachi, dar un voltio o dos a las cosas y lacagasteburtlancaster. Porque nanay de tu peluquín. A mí me gustaba por su culteranismo, no te enrolles Charlesboyer.

Los de los 90 hoy cuarentones y en bucle positivo, más vividores, usaron frasecicas de nula impresión a un millenial y ojo las uses en First Dates si te encajan alguien de 10 años menos tales como: me abro, verywellfandango, hastaluegolucas (y la inmortal revisión de Chiquito), dígamelon (que se quedó por Martes 13) o, sobre todo, la generalización de moda mazo. Pasada por el huevo y panko del gran Camilo Sesto.

La siguiente generación de millenials ya todo lo acorta, no usan giros barrocos sino que navegan directos al tweet. Han globalizado su ejpañol no castizo con rollos a lo influencer, LOL o mordor. Eso sí, pa todo cancelan o posturean, expresión que a mí me encanta por su amplitud casi total de abarcar cualquier ceremonia o momento familiar. También me gusta su utilización culta de random y serendipia, porque no todo es un mojón.

10.01 Luis Iribarren

Con las estructuras hemos topado, amigo Sancho


No se puede ir de Quijote por la vida pues al final siempre te topas con los problemas puestos para despertarte y que asumir la realidad. Lo decía Chumy Chumez en 1967 y seguimos igual. Siempre hay piedras en el camino, puestas a conciencia para frenarnos.

Si el trabajo nos da felicidad, sirve para crecer todos


No tenemos gusto o deseo vital por el trabajo, no es que lo veamos como un castigo —que también— sino casi como una obligación para que existan parados y jubilados. Jope en qué nos estamos convirtiendo. Se está dando la curiosa fantasmada de que algunos de los que tienen trabajo desearían disponer del desempleo como complemento a su felicidad. O se jubilan antes de tiempos por "si acaso".

Cada día hay menos personas que son felices con su trabajo, y menos todavías… que además reconozcan al trabajo como parte importante de su felicidad.

Hoy nos produce placer el consumo, la contemplación, incluso el sufrimiento de "otros", la queja y la crítica, pero el duro trabajo ni se contempla como fábrica de placer. 

Y en cambio el ser humano desde su asentamiento y evolución, ha tenido el trabajo como una necesidad de "ser" de sentirse útil ante la vida. Sin trabajo no es posible ser feliz, aunque todos admitimos que "algunos" trabajos están muy mal pagados y no siempre organizados para lograr la felicidad de quien los realiza.

No es bueno generalizar, es cierto, y debo reconocer que hay personas amantes de sus labores, pero van en una disminución preocupante. 

No somos capaces como sociedad moderna de construir personas sobre la felicidad de su trabajo y así la mediocridad como sociedad se multiplica como otro virus. 

Para ser el mejor, incluso para ser bueno en lo tuyo, debes amar lo que haces, pues solo del amor surge el respeto y las ganas de mejorar. 

Y hemos perdido el gozo natural del trabajo bien realizado, del respeto a tu propio puesto de trabajo, de la pertenencia a un grupo laboral que hubo un tiempo se llamaba gremio y luego oficio, para ahora ser eventual.

Mientras como sociedad no volvamos a valorar al trabajo no levantaremos cabeza. Y vendrán otros y nos empujarán al agujero.

Pero si además nos pagan lo necesario por nuestro trabajo… miel sobre hojuelas. Si encima somos capaces de vivir de ello, tenemos una suerte tremenda en estos tiempos jodidos, en los que tener trabajo no es sinónimo de NO ser pobre. 

Pero sobre todo debemos ser felices, así que creamos en lo que hacemos, como mejor camino para ser felices.  Y tratemos de mejorar nuestras condiciones de trabajo y de vida.

Y si nos pagan o nos sueldan de forma insatisfactoria, abandonemos el lugar, la empresa, pero no la actividad si esta nos gusta. Seamos inteligentes y busquemos recambios.

Aprendamos a vivir de lo que nos gusta, que los sueldos vendrán, seguro.

Sube el pan un 20% y seguimos sin saber quien es el responsable de verdad


Mientras a mi me sube el sueldo un 4% y el IPC ha superado el año 2021 el 6,5% mal contado y peor explicado, el pan de barra como primero elemento de consumo básico incluso para el que no tiene ingresos, sube casi un 20% en dos días. Intentan decirnos que es culpa del precio de la luz, como si la luz tuviera un precio. ¿A los que compramos pan no nos ha subido el precio de la energía?

El aceite subió un 55% antes de que subiera el precio de la electricidad, y nadie dijo nada. Estamos en subidas del IPC como no se veían en 30 años, y seguimos soportando un nivel de empleo de bajísima calidad. 

Pero todo parecemos ser capaces de soportarlos sin mover una ceja, fuera de insultar en Redes Sociales. ¡¡Uff!!

¿Qué es el esclavismo en el siglo XXI?


El esclavismo sigue existiendo pero ahora lo hacemos de forma muy educada. Incluso pedimos por favor y damos las gracias a nuestros esclavos cuando les ordenamos las cosas. Ahora si te apetece que te traigan a casa unas hamburguesas a las 12 de la noche, es cuestión de llamar por teléfono y pagar una puta mierda para que te las traigan a casa una persona que está para eso, para atenderte. Si en vez de hamburguesas quieres unos condones da igual, o un rosario de la aurora o el periódico del día. Todo tiene un precio que para muchas personas es irrisorio. 

Hay muchas personas a las que pagar una puta mierda para ellos, por tener un servicio al instante, es de lo más habitual y de los más barato. Y además son bien vistas y nunca se las trata de ladrones. Es curioso, aunque estén robando el tiempo de vida de las personas, pagando una miseria que a ellos les sobra. Cosas de la modernidad aceptada.

No es lo mismo perder que dejar de ganar


Pues no, lo sabemos, no es lo mismo perder que dejar de ganar. Los pobres perdemos, y los ricos dejan de ganar. Para ellos eso les parece lo mismo, para nosotros es tremendamente diferente. Cuando los ingresos solo nos vienen desde un sitio, las posibilidades de que las crisis nos afecten a tope son mucho más numerosas. No hay defensa posible.

La viñeta de Chumy Chumez es de año 1967, casi 55 años hace y seguimos en las mismas.