La mejor razón para tener razón

Seamos sinceros, hay varias formas de tener razón, algunas de ellas son sin razones, pero sirven por el poder. La razón no se tiene siempre, pero en cambio si tienes poder para tomarla en brazos es como si de verdad la tuvieses desde siempre. 

Carteles de una peluquería de Madrid. Celtiberia pura


Los clientes siempre tienen la razón… hasta que dejan de tenerla. Estos dos carteles de una peluquería de Madrid son de esa Celtiberia que nos muestra nuestra personalidad tan maravillosamente peculiar. Pequeñas frases con un ligero toque de humor que remarca (casi) las verdades sin meterse con nadie. 



Chico Whitaker habla de política social urgente

El brasileño Francisco Chico Whitaker ha sido uno de los fundadores del Foro Social de Porto Alegre y con sus 90 años en este 2021 nos dejó en el año 2014 algunas frases que debemos tener en cuenta. Veamos algunas citas.
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“No es que otro mundo sea posible, es que es urgente”
“Quiero cambiar al mundo. No es una batalla del 99% contra el 1% de los poderosos. Es cuestión del 1% de los críticos para lograr que despierte al 98% y entre todos podamos competir contra el 1% de dirige el sistema”

“El secreto para la revolución está en los gestos de la vida cotidiana”

“En el 2001 hablábamos de desigualdad. Pero ahora es urgente hablar de la ecología. Estamos destruyendo el planeta y no tenemos a donde ir”

“Todos los nuevos caminos de la política social (15M o PAH) necesitan mayor participación de la gente. Pero cansa, es difícil”

“La demonización de la izquierda sigue en el imaginario colectivo. Hemos cometido errores pero queremos enmendarlos. El problema es que cuando tú niegas a la izquierda, por el cansancio y el miedo, acabas dar argumentos para que otros ocupen ese espacio”

“La irrupción de las redes sociales es importante pues amplía la participación y movilización, pero no genera compromiso. Haces clic en una petición y al otro día te olvidas”

“Al Papa Francisco hemos de acompañarlo en su lucha. Ha puesto su dedo en muchas llagas y no podemos dejarlo solo”

Ciudades Humanas, para no demonizar las ciudades


Estamos escuchando cada vez más que las ciudades ya no nos sirven
, que no es calidad de vida, que no son sostenibles, que incluso van en contra de la buena vida de las personas y que hay que buscar otros espacios más habitables y humanos para trasladarnos. Sin ser cierto tampoco es equivocado el planteamiento.

Pero la solución no está en huir de las ciudades, algo que es imposible, sino en plantearnos qué tipo de ciudad necesitamos para el futuro.

Es imposible huir de las ciudades pues en caso de hacerlo lo único que lograríamos es llevar la ciudad y sus errores a otros lugares, convertir en ciudades con los mismos errores otros espacios que ahora son muy diferentes.

Si nos fijamos en los últimos cambios, empujados incluso por la propia pandemia, observamos que hay cosas que hacemos mal y que además aplaudimos y copiamos, sabiendo que son errores. No hay criterios fijos y ya reflexionados de hacia dónde deben moverse las ciudades hacia su futuro. 

Sabemos que el coche ya es insoportable en las ciudades densas, pero es muy tímido lo que se hace y sobre todo es muy lento cuando se habla de reformar los servicios de transporte urbano de calidad. No es posible entender los cambios sin coste económico, pero nos confundimos a la hora de señalar dónde se encuentran los costes insoportables.

Sabemos también que hay que ir a ciudades verdes, pero seguimos anclados en un diseño de zonas verdes muy plano y artificial, costoso de mantener en ciudades con climas específicos que deseamos pinar del mismo verde sean ciudades secas o ciudades húmedas.

Admitimos con normalidad los consumos desmedidos de todo tipo de servicios, al coste más barato posible, cuando eso sabemos que muchas veces crea pobreza (los Rider por ejemplo), o la encastra en nuestras ciudades. 

Por ejemplo no consumimos lo necesario en nuestros comercios de proximidad, sin que nadie explique la seguridad pasiva que desprenden los comercios o locales de servicios abiertos en nuestros barrios. 

Tenemos muchos datos del funcionamiento de las ciudades. Pero aunque se publican y se saben, no siempre nos sirven pues no queremos reflexionar con decisión y con las ganas suficientes como para tenerlos en cuenta. Nuestras ciudades deben fijarse en las "Ciudades Humanas" y debemos entre todos caminar hacia la solución de los problemas que ya tenemos, y sobre todo para que no lleguen los que no tenemos pero conocemos muy bien.

¿Y qué es la llamada "Ciudad Humana"? Pues está perfectamente diseñada en miles de documentos diseminados por todo el mundo. Quien tiene que tomar las decisiones los conoce bien pero no siempre 


Ponga un kilo de libros en su vida y será libre


Hay que comprar más libros, sobre todo ahora que ya se pueden comprar por kilos. Puedes elegir, no es necesario que te los leas todos, los puedes comprar por colores, por tamaños, que te encajen bien en el salón o en la cocina. Hay libros blancos, negros, de colores, con fotos o sin fotos, gordos o delgados. Según los vayas necesitando. Ponga un kilo de libros en su vida y todo cambiará, seguro.

La viñeta de Chumy Chumez es del año 1967, pero estamos en las mismas.

¿Qué es la Caridad? ¿No suena a un error social?


¿Qué es la Caridad? ¿No suena a un error social? ¿No es algo antiquísimo de los tiempos de Mary Castaña? Es necesaria mucha más Justicia Social, que eso parece joder bastante a los que creen en la Caridad. Las personas necesitan Justicia social para que ellos sean capaces de edificarse su futuro con más igualdad. El resto suena a una enfermedad mal resuelta.

Las venas de la vida son similares en las personas y en los árboles


¿Te has dado cuenta que los árboles, como nosotros, todos igual, tenemos venas por las que circulan nuestras alimentaciones?

Ellos lo llaman savia.

La mayoría las tienes escondidas pero unos pocos las sacar al sol para demostrarnos que funcionan como nosotros.

Nosotros nos creemos sabios.

A los españoles nos gusta aprender poco y hacer muchas filas


Ayer estuve en una charla que daban en el barrio de La Jota de Zaragoza, un barrio populoso y de una edad media elevada, por si alguno no es de aquí. Era muy necesario que la gente hubiera venido ya que era para decirnos como poder usar el programa de Salud Informa y todo lo que se puede hacer con el programa dentro de esos problemas que muchos tenemos en la llamada Brecha Digital. 

Muy interesante la App y su acceso a web, en mi familia lo tenemos todos y pensábamos que lo sabíamos usar perfectamente, pero siempre se aprende de algo más. 

La pena es que estábamos seis personas, pero dos eran enfermeras del centro de salud, otra la asistente social, dos miembros del Consejo de Salud del ambulatorio y yo. De una Zona Básica de Salud con 33.000 cartillas y en una actividad que se había publicitado de forma clara.

Me sentí mal, mal por la persona que daba la charla, por que se había publicitado bastante…, pero la gente solo sabe quejarse, en las filas, en los bares cuando te encuentras con el vecino y parece que con eso lo arreglan todo. 

No señores, tengamos la edad que tengamos siempre hay que estar aprendiendo, es por nuestro bien, aunque algunos piensen que es por el bien de otros. 

Si todos hubiéramos sabido hacer antes las opciones que nos permite la App de Salud Informa, y si hubiéramos tenido nuestro PIN cuando sacaron la App hace 2 años, ahora no tendríamos que hacer filas. 

Aunque últimamente me estoy dando cuenta que a la gente le gusta hacer filas y pasar frío, no entiendo como se puede hacer fila para entrar a un bar, o entrar a una churrería, filas de más de 40 personas. Y no digamos para sacar lotería antes de abrir el lotero. 

Ahí todos junticos, ya no digo en la calle, si no en el bar o en la calle, ahí que se está sin mascarilla con la que está cayendo. Ahora… si estamos en la fila del consultorio y ahí todos son quejas. Que bien se nos está lo que nos pasa.

María Ángeles Ajovín

¿Cómo recordaremos este año 2021?


Se recordará este año 2021 como un mal año para todo, un año de barros políticos, de pocas amabilidades sociales, de insultos pero también de incapacidades manifiestas, de cambios a peor, de empobrecimiento y de pandemia sin control. 

Lo recordaremos como el Año de las Vacunas de las que esperábamos mucha más eficacia, de los muchos contagios y el crecimiento de las desigualdades. 

Lo recordaremos sobre todo como el Año de las Incapacidades. Un año de tránsito entre lo malo y lo que no sabemos si podría ser todavía peor o si hemos tocado fondo. Solo sabemos esperar.

El disfraz y una pegatina abren el mundo de la gobernación


Las minorías casi siempre son la mayoría, es decir, los más numerosos. La palabra Minoría ya hace mucho que no quiere decir "los menos" sino los que menos voz tienen, los que menos fuerza pueden o saben utilizar para demostrar que no son la minoría. Lograr que la minoría se crea la minoría es un gran ejemplo de la eficacia del control para el beneficio propio. Todo un Arte. Uno puede ser más fuerte que 100 si se sabe vestir de poder, y con eso, un buen traje de miedo y si acaso un documento que acredite que eres el que manda… ya sirve para mandar. Curioso pero cierto. El disfraz y una pegatina abren el mundo. Y lo mejor es que nadie sepa de qué va esa vestimenta y mucho menos ese documento del Poder. 

Mi ordenador piensa por mi, y así yo soy mejor


El Roto a través de sus viñetas en El País nos da bofetadas en la cara un par de veces a la semana, como poco. Creemos vivir dentro de nosotros mismos, encerrados en nuestras verdades, cuando es mentira, vivimos dentro del ordenador, de lo que en él aparece, manipulado o cocinado para que lo podamos engullir sin mucho trabajo, sin tener que pensar. Y nos quedamos tan contentos, incluso sabemos que quien nos dice que ¡así no!… son unas bestias salvajes que no tienen ni puta idea.

¿Cómo se puede salir de estas tonterías? Pues posiblemente saldremos… cuando inventen otras tonterías.

Los Derechos Humanos son lo más simple. Humanos dando derechos a los humanos


Cuando veo a los humanos machacar a otros humanos empiezo a pensar que lo de los Derechos Humanos parece una fábula, como si fuera algo ajeno a los propios humanos, como si fuera un Derecho, pero no también una obligación. Los Derechos Humanos los damos los humanos a otros humanos. Y siendo así de simple, no lo entienden los que nos los respetan repartiéndolos, o realmente y tal vez, lo que sucede es que quien no los entiende soy yo mismo.

Parecen los Derechos más sencillos de lograr. Que los humanos abracen los Derechos Humanos pues son para todos por igual. ¿Quién es el que se cree que está por encima de los Derechos Humanos? ¿Aquel que cree que no van a ir nunca con ellos, que no los va a necesitar?

He visto tremendas torres vapuleadas cuando ya no tenían edad para defenderse bien, por mediocres que los zarandeaban psicológicamente. Cuidado con no abrazar los Derechos Humanos, no vaya a ser que cuando los necesites no haya nadie a tu lado que los quiera poner en práctica.


Somos tan débiles, que los soplos de muerte no sabemos por donde vienen


Estamos todo con la pandemia, con el COVID que nos cagamos de miedo ¿es para tanto? Gente que no sale de casa por miedo 
a infectarse aunque ya esté vacunada…, y luego y sin avisar viene una mierda de cáncer y te vas en dos días.

Sí, sí, dos, tres días o meses… pero que no te queda tiempo de pensar ni siquiera en qué ha pasado. 

Puedes pensar que sí, que tenías mucho cuidado de unas cosas, pero que ya no vivía como antes, pensando en el contagio y… ¡zas! sin comerlo y sin vivir, mierda de cáncer, nos puede volver la vida al revés. 

Estoy triste por una amiga, una mujer madre de un amigo y todavía joven, una señora buena, amable, que se quedaba sin vacaciones para que el hijo no tuviera que hacerse las cosas de casa cuando volviera de trabajar. Una persona MUY familiar. 

Y ahora de buenas a primeras se va a ir sin poderse cabrear siquiera. 

En fin… pensaremos que se ha ido a esas vacaciones que bien se merecía…, pero no es justo, no señor, no es justo. 

El COVID es una mierda, pero si lo comparamos con el montón de gente que tiene otras enfermedades tal vez lo veremos desde otro punto de vista. No es lo único. 

Y que no hayan conseguido una vacuna o un tratamiento efectivo para esta mierda de enfermedad con nombre jodido, con los años (siglos) que lleva entre nosotros. ¡¡Jodo!!

María Ángeles Ajovín

Si para tener razón te tienes que morir antes, tú mismo


Lo malo de esta apreciación sobre el coronavirus de la viñeta de Flavita Banana, es que teniendo razón pues somos libres de pensar como nos venga en gana, este señor no se enterará de si tenía o no razón, hasta que esté muerto. 
Si para tener razón te tienes que morir antes, tú mismo, pero lo veo mal negocio.

Así que lo recomendable contra la pandemia del COVID sería no apostar todo a que para ganar tengas que estar muerto, pues maldita la gracia de intentar ser el ganador de tu verdad, a costa de tenerte que morir.

Miremos siempre quien se queda debajo de los que están arriba


Debemos desconfiar de los que nos prometen amplias y profundas reformas sociales sin explicar bien a quién les van a afectar. Las sumas siempre se mantienen, así que si unos salen ganando es inevitable que otros salgan perdiendo. Y si no lo explican así, nos están mintiendo o son tan tontos que incluso ellos mismos se creen sus errores. Si unos se elevan, es porque se suban a otros que se quedan abajo.

Tu éxito es también el éxito de todos los demás


Seamos egoístas, si tú triunfas en la vida, en tu trabajo, triunfamos un poco todos. Tú más, pero todos un poco pues la sociedad está interconectada, globalizada. Por eso tu éxito es nuestro éxito, aunque se nos olvide o no lo queramos entender.

Las envidias son muy malas para crecer… todos. Acércate a la persona que triunfa, no para que te entregue parte de su éxito económico o vital, sino para aprender de sus motivos, para que te entregue parte de su camino recorrido, para que te enseñe cómo lograrlo.

La riqueza que logra una persona puede quedársela para él solo, de forma egoísta puede creer que le pertenece aunque la haya logrado en un Sistema Social que es de todos. Nadie logra triunfar si no es afianzándose en nuestra propia forma de vida, que él ya se encontró construido. 

Pero sus triunfos son temporales, por eso de alguna forma sus éxitos son también nuestros éxitos, aunque no los podamos disfrutar o aprovechar. Al final los perderá pues nada es eterno, y volverán a la sociedad de varias maneras.

España es un país de quejas y de quejicas


¿Y ahora nieve? ¿No será invierno verdad? Venga, sí, es el final de otoño, de un otoño frío, pero en estas épocas es normal que nieve en las zonas de montaña. La viñeta es del año 1971, pero encaja perfectamente hoy mismo.

¿Tu no eres pobre? Pues ten miedo a los pobres

Hubo un tiempo, mucho tiempo —casi llega hasta ahora mismo— en que una parte de la sociedad en general le tenía miedo a los pobres. Solo eso les sucedía con ellos. Miedo. E intentábamos no acercarnos a ellos, por si acaso. Los pobres solo desean una cosa en la vida y es salirse de pobres, y eso es peligroso para los que no se sientan pobres. A veces, dicen, intentan lo peor de todo. Reclamar lo que creen que es suyo. ¡Vaya osadía!

Ahora esto ya no sucede… pues casi todos somos pobres, o al menos un poco más pobres que hace unos años y vamos tomando conciencia de que pobres… pobres somos casi todos.


¿Cuántos modos de café se pueden tomar en España?


En España podemos tomar café de muchas y variadas formas. Es posible que en ningún otro país sea así de complicado ser camarero de cafés. En la viñeta no ha querido el autor añadir las posibilidades para edulcorar el café. Con azúcar blanca, con sacarina o edulcorante variado, con azúcar morena, incluso sin nada. La gran duda es… si para un café hemos sido capaces de inventarnos tantas maneras diferentes de tomárnoslo… ¿qué podríamos llegar a imaginar si nos dejaran libre mercado en la peticiones para una Constitución a nuestro gusto?

La viñeta es un lujo de fotografía social, de J. L. Martín

El cuento de la lechera del poder sin freno


En realidad con el poder sucede como con todo, nada es suficiente. Admitimos que más de dos botellas de un buen vino es excesivo, que medio kilo de caviar del caro empacha y empalaga, pero… ¿dónde ponemos el freno cuando hablamos del poder? ¿cuánto es mucho, si se va desenfrenado? La viñeta de Chumy Chumez es del año 1971

En la dictadura española los políticos se engordaban en las cenas más que ahora


Las cenas políticas ya empezaron en plana Dictadura en la España franquista. Las acciones buenas para el estómago van siempre por delante de las acciones buenas para las ideas y la libertad. Esta viñeta es del 1071, el dictador todavía tenía cama libre en su palacio y le quedaban unos años, pero la vida social de los mandamases escondidos ya celebraban cenas y comidas políticas para conocerse, probar nuevos embutidos y chuparse los dedos. 

Son cosas que pasaban más antes que hoy, mucho más, pero en cambio entonces no había libertad para criticarlas, y ahora nos pasamos sin saber medir. ¡¡Uff!!

Simplificación de un problema y planteamiento de su solución


En una fotografía personal del poeta Luis García Montero y la escritora Almudena Grandes he encontrado de fondo este cartel que muestra en muy pocas palabras un problema y su solución. Esquematización poética. Simplificación del problema y planteamiento de su solución en seis palabras. 

¿Qué es realmente la ignorancia? Cuidado con los engaños

 

Heraldo de Aragón y el dibujante Alberto Calvo nos dejan una clase teórica de filosofía de Calle. ¿Qué es realmente la ignorancia? Cuidado, que nos están equivocando. La ignorancia es sobre todo dar por cierto algo que es falso, y los tontos muy listos se aprovechan de esta ignorancia para afianzar sus propias ideas, que como es lógico, las benefician a ellos.

Entramos como salimos, salimos más mayores


Acabamos noviembre como quiere acaba un mes cualquiera, pero es el último del año, antes del último. No es el penúltimo, no, diciembre es que es otra cosa, es distinto, es simplemente Diciembre con mayúsculas, y todos los demás se quedan un poco al margen, empequeñecidos. 

Diciembre nos enfrenta al Año, nos dice que lo que ya no hemos logrado, ¡miau!, ya no lo conseguiremos y tendremos que esperar a otro año; que las ideas se agostaron al finalizar agosto y que si no fuimos capaces de ponerlas en valor en ese septiembre que parece que todo lograr revivir, ya no hay tiempo. 

Diciembre empieza con Puente, como siempre, y acaba con Fiestas, como siempre. Y en medio queda ese espacio temporal de los gastos si se pueden, y de las penas si nos falta alguien. 

Ya hemos acabado el Año aunque nos demos unos días de propina, así que nada, a pensar en el 2022, que ya viene con un Ómicron bajo el brazo, para jodernos. Lo curioso es que nos vamos a tener que acostumbrar y a ir cerrando ventanas de futuro. 

Con 63 años me vino la pandemia, tendré pronto 66 y seguirá como si nada, jodiéndome las ganas. Algunos ya pensamos que será así hasta siempre.


Con la publicidad la mierda puede saber a chocolate

 

Estamos pillados y nos damos cuenta todos. El Roto lo dibuja y los exterioriza, pero todos sabemos bien que si nos dicen que algo es bueno, nos lo comemos, aunque sean ideas o pasteles, información o mentiras. 

Dominar la publicidad es dominar el noble Arte de mentir por las buenas, para que nadie sufra con el intento. Si hay que tragar mierdas, lo mejor es que te pongas un babero y te cojas una cuchara limpia. Así se disimula mucho mejor.

Europa no quiere saber de pobreza, pues ella es Rica… y tonta


Intentar una Europa alejada del mundo, elitista y rica, de ciudadanos de Primera aunque en el mundo haya excesiva pobreza o enfermedades sin cubrir, es de egoístas tontos. Pero mientras nos creemos que esto es crear Europa para el futuro, cuando en realidad es pan para hoy y hambre compartida para mañana, nos sentimos felices. 


¿Qué son las criptomonedas? ¿Para qué sirve una moneda digital?

La inmensa mayoría de nosotros NO sabemos lo que son las criptomonedas, y eso nos salva. No tengáis deseos de saberlo, es peligroso, se puede caer en la trampa y salir perjudicados.

Una criptomoneda es un activo digital, monedas digitales que utilizan métodos y un cifrado criptográfico para garantizar quien es su titular y asegurar la seguridad (relativa, pues si pierdes las claves o te las robas es como si te robaran el dinero) de las transacciones, y controlar la creación de unidades adicionales, es decir, evitar que alguien pueda hacer copias de forma digital como haríamos con una fotografía o un disco de música .

Estas monedas no existen de forma física: se almacenan en una cartera digital. 

No están reguladas ni controladas por ninguna institución y no requieren de intermediaros en las transacciones. 

Las criptomonedas (en si mismas) no tienen la consideración de medio de pago, no cuentan con el respaldo de un banco central u otras autoridades públicas y no están cubiertas por mecanismos de protección al cliente como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores. 

Una vez que se realiza la transacción con criptomonedas, es decir, cuando se compra o vende el activo digital, no es posible cancelar la operación porque el blockchain es un registro que no permite borrar datos. Para “revertir” una transacción es necesario ejecutar la contraria.

Hay muchas criptomonedas, las bitcoin fueron las primeras pero ahora hay decenas, con distintos precios, diferentes rentabilidades, subidas y bajadas de su valor a la venta.

Hay espacios de compra venta en donde además de poder pagar en euros o dólares, se permite pagar con Bitcoin, Ether, Ethereum, Litecoin, Binande Coin, Cardano, Solana o Dogecoin por poner algunos ejemplos. pero cualquier impuesto que vaya unido a la compra hay que pagarlo en euros o dólares, y no en criptomonedas.

¿Y para qué sirve de cara al futuro? 

Pues sobre todo para intentar garantiza menos coste en las transacciones y para que no quede rastro de quien paga y quien cobra. 

Si yo le pago a una persona en EEUU 200 euros por su servicio, sea una transferencia o por PayPal por poner dos ejemplos, los intermediarios entre el emisor del pago y el receptor del cobro nos van restando de esa cantidad o nos aumentan un precio añadido para su trabajo. 

Y además vamos dejando pistas de quién paga, quién cobra, en qué día y hora, de dónde sale el dinero y a qué cuenta llega. 

Todo esto desaparece con los sistemas de pago por Criptomonedas. De momento. 

Son transacciones de números encriptados, aceptados y que en realidad son monedas que funcionan en un mundo lateral al oficial. Las transacciones no son totalmente gratuitas aunque su coste es mucho menos a las que emplean intermediarios bancarios tradicionales.

Llevamos ya 12 años con esta tecnología, no es tan nueva, y las transacciones que se hacen en ella no se saben con certeza. El primer país que la acepto como moneda fue El Salvador, pero ya hay cajeros para Bitcoin, en España por ejemplos casi 200. 

Y el precio al cambio de estas monedas es muy irregular y cambiante. Por poner un ejemplo al año 2021, una moneda puede costar hasta 60.000 veces más que otra criptomoneda, al cambio de dólares o euros. Con 60.000 euros puedes lograr 1 Bitcoin, o puedes lograr 60.000 XRP. Hoy ambos casos valen lo mismo al cambio en la compra, pero nadie sabe cuánto valdrán dentro de una semana y mucho menos dentro de 1 año.

Las criptomonedas nunca fueron diseñadas como moneda o activo para la inversión, para el ahorro o el almacenaje de dineros reales, convertidos en criptomonedas. 

Pero su rápido crecimiento según algunas personas o empresas, y su fuerte subida las ha ido convirtiendo más en monedas de inversión. Pero al entrar en esa posibilidad hay que tener MUCHO cuidado, pues no tienen garantía añadida. No es un proceso de moneda artificial creada como método de inversión de grandes cantidades, aunque se haya convertido en eso. 

Era en un principio y lo repito, un método de pagar y cobrar con menos gastos y de forma anónima. No todas las criptomonedas son igual de seguras y hay que entender mucho de economía para poder entender sus posibles problemas.

¿Es el futuro? 

Pues depende de varios factores, uno de ellos, casi el más importnate, es que serán lo que les dejen ser el futuro los propios mercados reguladores de las actividades económicas

¿Y si las convierten en ilegales qué sucede con lo invertido? ¿Se puede convertir en ilegal o prohibir su uso, siendo que ya de entrada no están reguladas por los Bacos Centrales o los Gobiernos? Nada es imposible, incluso nada se escapa a los deseos de que se quiera controlar o de que ya estén controladas (o en proceso de intentarlo) sin que lo sepamos.




¿Qué son las Zonas Catastróficas? ¿Qué deberían ser?


¿Pueden existir Zonas Catastróficas que sean personas de verdad, seres humanos y no solo espacios geográficos? ¿Podríamos declarar Zonas Catastróficas a los Ricos que están sufriendo lo inimaginables viendo la pobreza que les rodea a ellos? 

Hay que darle una vuelta a todo esto, pues tal vez no solo se puedan resolver con dineros las declaradas como Zonas Catastróficas, sobre todo si nos sobran las panojas a los ya ricos. Los males de las Zonas Catastróficas podrían ser muchas y que nos afectaran a muchos más. 

¡¡Siempre pensando en los pobres, joder!! ¿Y los ricos no lloramos? ¡¡Tienen tanto poder los pobres para quejarse, que da vergüenza que todavía no hayan resuelto sus problemas!!

Viñeta del año 1971 del genial Chumy Chumez

Los apolíticos siempre son de derechas, y no sucede nada


Este señor, el de la viñeta, es de lo más habitual, no hay apolíticos de izquierdas, es imposible. En cambio sí hay muchos apolíticos de derechas. No sucede nada por eso, es lo lógico, es así al menos en España. Quien no quiere saber nada de la política siempre es de derechas, por lógica histórica. Aunque dentro se escondan en algunos casos otras motivaciones. En cambio quien se sienta de izquierdas, siempre se preocupará de la marcha de la política, aunque a veces le de ascos los comportamientos de otras gentes que dicen ser de izquierdas. En el asco está también la participación de cada uno de nosotros. La viñeta es de 1971, cuando en España todavía dormía en su cama el Dictador.

Tenemos DERECHOS, pero también DEBERES, los unos dependen de los otros


Está muy claro que todos tenemos DERECHOS Humanos, pero también debería estar muy claro que todos tenemos DEBERES Humanos para que todo esto funcione un poco mejor. No hay derechos sin que todos tengamos deberes y los cumplamos, pues muchos de los derechos de cada uno de nosotros, dependen de que los demás cumplan con sus deberes.

La culpa de la situación actual de Sanidad es de TODOS

Estoy muy cansada o cabreada, no sé qué estoy más. ¡Con todos, con el Sistema, con la sociedad que muchas veces se comporta como niños y se deja manipular! Llevamos casi tres años desde que se podía pedir el número PIN de la Seguridad Social para la aplicación Salud Informa, y desde que nos pusieron la segunda dosis de la vacuna por lo menos varios meses que era necesario ese PIN para poder tener las citas y el Certificado COVID, y ahora la mayoría de la gente se da cuenta que se necesita, que nos hace falta. Y saturamos los Centros de Atención Primaria, para poder ir al fútbol o a las discotecas.

Eso si, la culpa siempre la tienen los mismos, los políticos, y en este caso repartimos también las culpas entre los médicos o enfermeras. 

Por cierto, ese PIN te faculta ver en tu teléfono, las Citas, pedirlas, ver tus análisis de sangre, tus radiografías, tu historial médico, tu medicación y la fecha de caducidad y su dosificación. ¿Que estás sano y no lo has necesitado? Bien, perfecto, pues entonces no vengas a saturar los Centros de Salud y espérate sin colapsar a los que sí acuden con enfermedades y necesidades de Salud.Si no puedes ir este fin de semana de bares, no pasa nada, miles de personas están enfermas y tampoco pueden.

Señoras, señores hay que estar más en el mundo. Escuchar, u oír cuando nos dicen las cosas, pero —va! queda tiempo, para que lo voy a necesitar.

Eso pensaban todos estos que ahora están ahogando los centros médicos. Que obligan a los que sí necesitan pedir hora para el médico estar en largas filas, y los teléfonos colapsádoslos. 

Y piensan: nosotros somos perfectos, los que trabajan en el centro de salud… eso esos síi que son ineficaces. 

Pues no señores, somos nosotros, los usuarios que creemos que siempre tenemos la razón, y por culpa de todos estos tranquilones, pachorras, guevazos, y lo paganos todos.

Y ahora tengo que oír por todos lados que lo han dicho con poco tiempo para poderlo hacer. Que no pueden entrar al fútbol o bien por que no tienen el pasaporte COVID o que no tienen ni una dosis de vacuna. 

Hay que joderse. 

Pero… ¿es la gente piensa que solo ellos están en el mundo. Que nunca les va a afectar a ellos nada. Que no existe la autoexigencia personal de que estar en el mundo es algo más que creer que papá Estado va a estar siempre cuidándonos y amamantándonos?

Muy… pero que muy cabreada. 

Ah! Y qué coste que no soy ni médico, ni enfermero, ni trabajo en ningún Centro de Salud. Ni yo ni nadie de mi familia cercana. Pero ¡¡hostis!!, por favor, más responsabilidad individual.

Y por favor, al médico hay que ir lo justo, cuando de verdad lo necesitas, que hay gente que va para pasar el rato, obligan a los profesionales por no ser mal educados el estar escuchando y escuchando, sin pensar que hay más gente esperando. 

Pues ya me he quedado un poco más tranquila. Pero ojo, todo esto se nos está hundiendo, y la culpa es de todos, luego las soluciones tienen también que ser de todos.


Nuestro mundo feliz se hunde por culpa de Omicrón.


En 24 horas todo el mundo "feliz" se ha reactivado ante la pandemia, se nos han acabado las alegrías del verano y ahora ya todos nos hemos ido llenando otra vez del miedo a las restricciones, a unas navidades a medio gas. ¿Se debe/puede pasar en 24 horas de la normalidad artificial al miedo? Sin duda como sociedad dejamos mucho que desear. 

Nos han ido convenciendo poco a poco de que Papá Estado está por encima de nosotros cuidándonos siempre, y que nosotros como niños inseguros vivimos muy bien escondidos entre la protección de laboratorio social.

De golpe ahora nos dicen que ya no podemos pensar en la altura del Árbol de Navidad de la plaza, del número de led que alumbran el cemento, y que tenemos que volver a prohibirnos nosotros mismos el entrar a los bares. ¡¡Chicos malos!!

Es el peligro de pasarse con la idea de Papa Estado tan fácil para manipularnos desde algunas culturas. No en todas sucede lo mismo. Así que nada, volvamos a las filas, a las caras templadas, al susto  y sin trato, y a pensar que somos muy débiles e incapaces de gestionarnos a nosotros mismos. Siempre nos quedará Doña Manolita.


Humor de pobres y para pobres


El humor tiene muchas maneras de mostrarse y muchos colores. Negro, gris, rosa, amarillo, verde. ¿Hablan de polución en el año 1970? No creo, deben hablar de pobreza, de esas desigualdades sociales que pueden tener muchos colores, muchas maneras de manifestarse. Una mirada diferente a la pobreza desnuda y descalza.

En 1971 ya se advertía que los chinos invadirían el mundo


Claramente hace 50 años, en el mismo noviembre que ahora pero en 1971, en el Diario Madrid el genial Chumy Chúmez nos dejaba su miraba acertadísima con mucho tiempo por delante. Hace muchas décadas que veníamos diciendo: "Cuando el Gigante chino despierte, el mundo temblará", así que nada, ya hemos tenido tiempo para prepararnos. ¿O no?

Nunca hay que presionar mucho, para que no se rompan los beneficios de los poderosos


El Roto lo explica con muy pocas palabras. Esta es la clave de muchas de las decisiones que toman los Poderes Escondidos.Quieren ganar pero quieren que todo esto no explote nunca. Así que todas las medidas que realizan para lograr sus objetivos a costa de restárnoslos a nosotros, a todos los demás, se basan en un Principio muy sencillo. 

Hay que optimizar los beneficios, pero sin que nunca se rompa la baraja. Los riesgos que están dispuestos a asumir los poderosos tienen mucho que ver con los riesgos que estamos dispuestos a soportar en la sociedad. Nada debe romperse, pero sí hay que mantenerlo en la complicada línea de flotación. Cada vez son más listos.

Humor de médicos y de fútbol de 1978


Desde Argentina, en la revista Humor Registrado del verano de 1978 recojo esta viñeta de médicos, humor sutil, leve, dolorido y peligroso. Pero humor, pues nos podemos, debemos reír de todo para sentirnos bien todos, y en este caso, también los médicos. ¿Autocensura? La menor, por favor.

Humor político que ya no tiene sentido


El humor político es de los primeros tipos de humor que pierden su gracia, no porque no la tenga, sino porque al perder la actualidad el sentido de muchos giros y bromas, ya incluso nos e entiende. Esta viñeta de Cerón de principios de 1986 hoy resulta sin sentido para ls nuevas generaciones. En aquellos meses poco antes de tener que votar OTAN sí o no, había juegos de manos para que pareciera una cosa siendo otra y al revés. El caso es que la gente sin logra entender nada fuera a votar. Si lo entendía ya había posibilidad de que el resultado no gustase.

No se debe dar lo que es justo, por si acaso

Lo justo parece exigible, pero a veces lo justo lo tienen ya otros, que no lo quieren soltar. Lo justo es agradable, válido, y sobre todo sirve para sobrevivir en la libertad. Así que aquellos que no quieren que seamos libres nosotros, para poder seguir siendo libres ellos, no le parece muy correcto que el reparto de lo justo, sea justo. 

Buena gente, educada, elegante, con dono para convencer de que son nuestros salvadores y los que tienen razón. Como siempre hay otros peores que nosotros, con convencernos de que la culpa es de esos, ya les vale. No pueden ceder entre sus poderes, no vayan a perder el sillón y el golf. Los pobres nos quedamos con la petanca. Es cambiar hierba por tierra y grava. No es más. Ni menos.




Las mierdas que dejamos cuando nos vamos


Es lo habitual, cuando te vas de un sitio, cuando te despiden o cesan, no quieres dejar buenos recuerdos, prefieres hundirte con el sitio, aunque sepas que es una mala idea de cara al futuro. Esta viñeta de Summer del año 1975 es ideal para entenderlo. Aunque hayan pasado 46 años seguimos siendo igual. ¿Lo harían así los romanos o los griegos?

Antes el ocio nocturno empezaba a las 5 de la tarde

 

Los mayores, los de mi generación, teníamos el ocio nocturno a las 5 de la tarde. Era la hora en que abrían las discotecas. A partir de las tantas, de la medianoche, solo había ocio para los pudientes y Zaragoza se convertía en un espacio selecto, de lugares elegidos y de poder. Los jóvenes estábamos en casa. 

Ahora el ocio nocturno está lleno de jóvenes que ya no tienen que madrugar. Han salido ganando, no se trabaja y no importa el horario. 

Hay tanto ocioso disfrutando de su ociosidad, que los que trabajan tienen envidia. Malos tiempos para repensar el futuro.

¿Por qué se durmió Joe Biden en Roma? ¿Se puede evitar?


El Jefe del mundo, Joe Biden, se nos ha dormido en la reunión de la Cumbre del Clima en Escocia tras un fin de semana en la que tuvo que asistir en Roma a la Cumbre del G-20, y además lo han pillado las cámaras respirando profundamente, sabiendo que no es la primera vez que en un acto público le sucede algo similar. Mal ejemplo, mala solución.

Se le puede achacar a la edad, que es lo más sencillo, pero también al cansancio lógico de un tiempo acelerado por muchas reuniones y muchos momentos de tensión, y también por una mala planificación de los tiempos por parte de sus asesores.

Yo mismo estuve trabajando con una persona que tenía una actividad tremenda con otras personas, con reuniones alternativas y constantes y además siendo todas ellas muy distintas las unas de las otras. 

El cerebro se agota, necesita hacer un reset cada cierto tiempo como les sucede a las máquinas. Y no es ninguna broma que el cansancio que se genera en una actividad mental muy cambiante, es tremendo.

Y esta persona tenía un pequeño truco para remediar este problema de cansancio sobrevenido por agotamiento mental. 

Tenía unos 65 años cuando le ví en varias ocasiones con su técnica. Simplemente se dormía un minuto. Solo un minuto y ya era suficiente. Tenía tan interiorizado ese tiempo, ese estado mental, que lo lograba sin problemas. Era como un acto de relajación altísima, que le hacía vaciarse de todo lo anterior y afrontar lo nuevo con nueva actividad.

Se dormía sentado sobre la mesa poniendo los brazos debajo de la cabeza. Pero su forma ideal era tumbado recto y boca arriba, con los brazos cruzados sobre el pecho. Un simple minuto. 

¿Pero cómo te tumbas recto si mides casi 1,80 en un despacho donde sólo hay sillas y mesas? 

Pues curiosamente esta persona en su propio despacho tenía una pequeña plataforma que servía para recoger una persiana de garaje, de unos 3 metros de larga y escasamente 50 centímetros de ancha. Era su cama preferida para ese minuto. pero lo he visto dormirse en un sillón con las piernas estiradas sobre una mesa baja. Lo importante no es el cómo, sino el minuto para hacer el reset.

Pero sin sacar la cara a Joe Biden, he de decir que si por casualidad se crean actividades intelectuales a ciertas horas, por ejemplo a las 3 ó las 4 de la tarde, y son actividades sedentarias, las personas tienden a dormirse si están simplemente escuchando. No es un drama, es algo habitual que lo sabemos todos y por eso se programas las actividades teniendo en cuenta todo esto, que es natural.


¿Por qué no hay suministros industriales suficientes en España?


Antes de saber bien de qué forma acabará el proceso desbocado que no se entiende aunque se informa de él exhaustivamente todos los días en los medios de comunicación, sobre la subida del precio de la electricidad y el gas, hay que advertir que este problema está sucediendo de similar manera en toda la Europa occidental, que en España viene maravillosamente bien para poder hacer palanca contra el gobierno, y que opino que tanto Rusia como algunos otros países de la zona son responsables de una Guerra Comercial para posicionarse en otra nueva Guerra Fría sin declarar, en donde y con la pandemia los grandes países del mundo buscan debilitar a unos para posicionarse ellos.

Cuando hablamos de adivinar el futuro no podemos dejar de estar atentos al presente que se mueve y que es el que nos lleva al futuro. La pandemia del COVID moverá muchos más elementos que ya creíamos totalmente asentados, pues todos buscan que este serio problema global no les afecta a ellos más que a sus vecinos, y para eso es necesario detectar las fortalezas propias de cada territorio y aprender a defenderte con ellas, contra los que son en teoría unos enemigos fríos o blandos, contra los que pelear en el mundo que salga de todo este proceso.

Y en este proceso entra en juego una nueva acción política global que de alguna manera va unida a la anterior. La falta de suministros de muy variado tipo en esta “Nueva Normalidad” que nos lleva a una clara debilidad industrial del posiblemente mal llamado mundo occidental.

Los posicionamiento políticos globales de esta nueva instabilidad nos llevan ya a una situación de escasez de materias esenciales

Las grandes fábricas de automóviles o de lavadoras han tenido que ir parando semanas alternas por la falta de suministros de chip que vienen desde China o desde el Sudeste Asiático. Todas las cadenas de montaje parecían perfectamente engranadas para funcionar sin problemas, y se han roto por su punto débil, el de la globalidad dependiente de mercados alejados que no puedes controlar.

Pero esto está sucediendo también con el cristal, los plásticos, el corcho, algunos minerales, componentes muy diversos que impiden por ejemplo un suministro como el anterior en bebidas alcohólicas, en juguetes, en muebles, en hilo, en materiales muy diversos con los que sin ellos no se puede funcionar y que hemos ido adquiriendo en mercados ajenos a nosotros, que tienen las herramientas para marcar los precios y con ello el encarecimiento y nuestro debilidad y empobrecimiento, pero además son los que marcan nuestra producción y con ello nuestro crecimiento o decrecimiento.

Lo vimos claramente y de forma dramática en la primavera del año 2020 cuando nos dimos cuenta que las mascarillas para defendernos de la pandemia dependían totalmente de mercados asiáticos. Y incluso la ropa para la defensa sanitaria en los hospitales no se producía en Europa. 

Eso hoy se ha trasladado a tener que frenar las producciones de innumerables productos. Un coche nuevo hoy puede tardar entre 6 y 8 meses en ser entregado tras la compra bajo pedido. algo impensable hace un año. Pero algo similar sucede si te quieres cambiar las ventanas de tu casa por unas de aluminio de las que no te pueden dar ni fecha ni precio cerrado. Ya hay marcas muy conocidas de bebidas alcohólicas que no se pueden suministrar al por mayor.

Todo esto además aderezado con el problema importante y nunca observado desde la sociedad, con la escasez de capacidad de transporte. 

De transporte por carretera pues cada vez hay menos personas que quieren ser camioneros entre países por lo duro del trabajo, como por transporte marítimo insuficiente ante el crecimiento de la demanda, cuando ya habíamos desmontado todo el tráfico de mercancías a través de redes ferroviarias, o admitimos que con el aumento del turismo es complicado aumentar el tráfico aéreo de mercancías en el volumen que se necesita.

En un par de meses, traer un contenedor lleno de suministros desde China hasta Europa ha pasado de los 2.500 euros a los 14.000 euros, y con dificultades de fecha de entrega. Eso se trasladará a los consumidores, sean fábricas o personas, siempre a los clientes finales, pero además supondrá frenazo en la producción, y con ello gastos sociales para mantener sueldos con ERTE o con desempleo temporal.

Tendremos menos producción, menos ingresos, pero a su vez más gastos sociales y mas debilidades para poder competir en un mercado globalizado. Y de momento sin capacidad clara de una defensa activa, ni de capacidad para torcer esas realidades pues nuestra dependencia es brutal incluso en el mercado de la investigación.

Ya sabemos también que en pocas semanas va a subir brutalmente el precio del gas por el efecto de la demanda al llevar el frío en el hemisferio norte, que en España podemos tener dificultades de suministro por las tensiones entre Marruecos y Argelia, y que incluso teniendo detectado el problema, no es posible remediarlo en el corto plazo.

O el mundo consumista occidental es capaz de organizarse de otra manera o entraremos en un 2022 que será peor, incluso con la pandemia doblegada, que tampoco eso está asegurado en el otoño de 2021, pues hay una corriente clara y potente para desbancar a los EEUU como primera potencia, y que China entre con suma fuerza a intentar mover las palancas de todo el mundo. 

Y con China toda esa zona del Planeta que ha sido ninguneada durante excesivas décadas por el mundo occidental que se creyó el dueño del mundo en anteriores siglos. 

¿Es inevitable una Crisis Económica nueva, una Crisis Energética aupada por una nueva Guerra Fría Comercial, sin declarar de momento para evitar que se creen sistemas de defensa? Lo iremos viendo.

Julio M. Puente Mateo




¿Por qué sube el precio de la electricidad sin control?


Hemos entrado en este Otoño de 2021 llenos de preguntas y dudas, temores y avisos. Es ya esa Nueva Normalidad que todavía no es normalidad. Estamos empezando a ver el precio que hay que pagar por la pandemia y estos casi dos años (de momento) de parón global. Precio que nos llevará hacia una crisis económica.

A partir de este verano 2021 del que creíamos iba a marcar el inicio de una nueva vida nos hemos topado con algo que considerábamos imposible y sobre todo consideramos inentendible. El precio de la electricidad en España se ha ido multiplicando hasta casi X8 cuando considerábamos que era algo que casi no se movía de precio, que afectaba poco en la factura final, y mucho menos que pudiera producir tensiones diarias.

Porque lo curioso es que nos hemos ido acostumbrando a que cada día el precio de la electricidad se mueva hacia arriba o hacia abajo en cantidades que pueden rondar un 30% diario. Y que incluso se mueven de precio según horas dentro del mismo día. Empezamos con sonrisas cuando se nos explicaban las tarifas que se cambiaban según las horas del día y hablábamos de tener que poner la lavadora a las 3 de la madrugada. 

Ahora ya sabemos que en realidad el problema no es el horario del lavavajillas sino un precio descontrolado por parte del Gobierno e incluso de Europa, incapaz de controlar y que ya afecta muy negativamente a las empresas.

El problema grave no es que cada uno de nosotros paguemos más por nuestra propia factura de electricidad, de energía pues esto se va a contagiar al gas. El grave problema es por una parte la posible escasez de energía, y por otra que estos precios descontrolados ya los están sufriendo las empresas con facturas de energía mucho más altos que en los hogares, y que necesitan trasladar a sus producciones.

Si ya en este octubre hemos visto como la inflación se ha colocado en un 5,5%, una cifra que no se recordaba desde hace tres décadas, todo puede tender a ser descontrolado. Y eso sí supone un añadido negativo a los hogares españoles que no solo tienen ya que soportar la subida de su energía, sino la de la cesta de la compra, la de cualquier producto que intentan adquirir.

Y volvemos al enunciado inicial. ¿Por qué sube el precio de la electricidad tan desbocadamente? Hace un año el precio del megavarios estaba sobre los 40 euros, y en este octubre hemos llegado a pagar por el 230 euros.

Todo parece que se debe a una serie de factores que personalmente no me explican lo suficiene estas brutales subidas. 

Por una parte el precio impuesto a nivel global por emitir contaminación que repercute en la producción de electricidad. 

Por otra parte es cierto que ha subido el consumo al reactivarse la economía, pero no hemos superado los niveles de consumo de 2019 por lo que tampoco explicaría esta brutal subida. 

Y por otra parte y esto es cierto, los meses más duros de pandemia supusieron un frenazo en la producción de TODO lo que nos ha llevado a tener en reservas menos gas y con ello un lógico ajuste por el efecto de oferta/demanda.

Pero estos factores no parecen suficientes para que las subidas hayan sido tan altísimas. Insisten en que se debió al encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 (debido a que son cada vez más caros porque la Unión Europea pretende reducir el uso de los combustibles fósiles) así como por el encarecimiento de los precios del gas, materia que emplean las centrales de ciclo combinado. 

El Banco de España estima que un 20% de la subida se debe al mayor coste de los permisos de emisión de CO2 mientras que un 50% del subidón de la factura se debe al encarecimiento del gas en el mercado internacional. ¿Y nos tenemos que creer estos números tan de repente y en tal aumento?

De ser cierto tendríamos que ir pensando que en este invierno vamos a llorar frío en los hogares pues el precio del gas también se nos disparará. Aunque mucho más peregrina parece la excusa de que este verano ha sido muy caluroso y el consumo ha subido mucho por los aires acondicionados. 

Es verdad que el calentamiento global es un hecho suave e imparable de momento, pero nunca para darse por ese motivo de exceso de demanda para los aires antes estas brutales subidas.

Los precios del mercado de emisiones también han sufrido un importante incremento de en torno al 100 %, en tan solo seis meses. 

Si antes lo normal es que el precio oscilara entre los 25 y los 30 euros la tonelada de emisiones, actualmente este rango está alrededor de los 50-55 euros. Todo esto afecta a los precios diarios de la electricidad en Europa y supone una subida de unos 10 euros/MWh. Ya tenemos una cifra. Unos 10 euros. 

El principal mercado de gas natural europeo, registró una cotización de cerca de 25 euros/MWh. Esto supuso un incremento del 400 % con respecto al año anterior (que es otra barbaridad), que se convirtió en una subida en el mercado eléctrico de aproximadamente, unos 30 euros/MWh, como explican los expertos.

En el tramo más caro del 7 de octubre de 2021, entre las ocho y las nueve de la noche, el MWh rebasó los 319 euros. Si hablamos de precios medios para dulcificar estas subidas y bajadas podemos decir que en el año 2020 fue de 40,4%, que en el año 2015 de unos 64 euros, o de que en el año 2010 no llegó a los 46 euros. En este septiembre hemos estado sobre los 161 euros el megavatio. Seguiremos atentos.

Humor anticlerical de 1934


El humor en el año 1934 era de derechas o de izquierdas, no había término medio. Incluso era radicalmente de derechas o radicalmente de izquierdas. Así no fue luego, que todo eran malas hostias.

Las Redes Sociales nos van contagiando


Abrazamos las Redes Sociales como las nuevas herramientas de libertad del mundo actual, la nueva manera de influir en estos tiempos tan líquidos y manipulables, cuando en realidad son un peligro social que no entendemos ni valoramos. Pero se han inventado para jodernos y además estamos contento con ello. Y no soy negacionista, y tengo y uso Redes Sociales.

De entrada en las Redes Sociales todos los que intervienen tienen el mismo poder e importancia, algo que podría parecer bueno pues supone la democratización del poder de opinar y criticar, pero esconde una realidad tremenda. 

Sin conocer a quien opina, damos la misma importancia a las tonterías, a las mentiras, a las manipulaciones y datos sin objetividad que a las opiniones de alguien que sabe de qué opina, que tiene una experiencia detrás, que analiza y reflexiona

Todo es igual de válido una vez salido al mundo de las Redes que llaman sociales.

Por otra parte no sirven para la crítica, pues en la manipulación está también el control de quien manipula. Que no nos quede ninguna duda de que si eres de los que pueden preocupar al poder ya saben en donde vives, qué periódicos lees, a qué hora te levantas y si te gustan los crucigramas o el Real Madrid.

Ya sabemos también que algunas Redes Sociales tienen mecanismos para detectar tus ideas y para modificarlas lentamente para que no se nota que lo están haciendo, dando prioridad lenta y leve a otros colegas afines a tus ideas pero que vayan acrecentando tus opiniones hacia los espacios que "algunos" quieran que tú, como activo de las Redes Sociales, quieran que te muevas. 

Y lo sabemos, y lo han explicado trabajadores de esas Redes Sociales en Sede Judicial, y nos seguimos creyendo que es un gran invento de nuestro tiempo. Sin duda es un gran invento, falta por determinar para quien.