Los apolíticos siempre son de derechas, y no sucede nada


Este señor, el de la viñeta, es de lo más habitual, no hay apolíticos de izquierdas, es imposible. En cambio sí hay muchos apolíticos de derechas. No sucede nada por eso, es lo lógico, es así al menos en España. Quien no quiere saber nada de la política siempre es de derechas, por lógica histórica. Aunque dentro se escondan en algunos casos otras motivaciones. En cambio quien se sienta de izquierdas, siempre se preocupará de la marcha de la política, aunque a veces le de ascos los comportamientos de otras gentes que dicen ser de izquierdas. En el asco está también la participación de cada uno de nosotros. La viñeta es de 1971, cuando en España todavía dormía en su cama el Dictador.

Tenemos DERECHOS, pero también DEBERES, los unos dependen de los otros


Está muy claro que todos tenemos DERECHOS Humanos, pero también debería estar muy claro que todos tenemos DEBERES Humanos para que todo esto funcione un poco mejor. No hay derechos sin que todos tengamos deberes y los cumplamos, pues muchos de los derechos de cada uno de nosotros, dependen de que los demás cumplan con sus deberes.

La culpa de la situación actual de Sanidad es de TODOS

Estoy muy cansada o cabreada, no sé qué estoy más. ¡Con todos, con el Sistema, con la sociedad que muchas veces se comporta como niños y se deja manipular! Llevamos casi tres años desde que se podía pedir el número PIN de la Seguridad Social para la aplicación Salud Informa, y desde que nos pusieron la segunda dosis de la vacuna por lo menos varios meses que era necesario ese PIN para poder tener las citas y el Certificado COVID, y ahora la mayoría de la gente se da cuenta que se necesita, que nos hace falta. Y saturamos los Centros de Atención Primaria, para poder ir al fútbol o a las discotecas.

Eso si, la culpa siempre la tienen los mismos, los políticos, y en este caso repartimos también las culpas entre los médicos o enfermeras. 

Por cierto, ese PIN te faculta ver en tu teléfono, las Citas, pedirlas, ver tus análisis de sangre, tus radiografías, tu historial médico, tu medicación y la fecha de caducidad y su dosificación. ¿Que estás sano y no lo has necesitado? Bien, perfecto, pues entonces no vengas a saturar los Centros de Salud y espérate sin colapsar a los que sí acuden con enfermedades y necesidades de Salud.Si no puedes ir este fin de semana de bares, no pasa nada, miles de personas están enfermas y tampoco pueden.

Señoras, señores hay que estar más en el mundo. Escuchar, u oír cuando nos dicen las cosas, pero —va! queda tiempo, para que lo voy a necesitar.

Eso pensaban todos estos que ahora están ahogando los centros médicos. Que obligan a los que sí necesitan pedir hora para el médico estar en largas filas, y los teléfonos colapsádoslos. 

Y piensan: nosotros somos perfectos, los que trabajan en el centro de salud… eso esos síi que son ineficaces. 

Pues no señores, somos nosotros, los usuarios que creemos que siempre tenemos la razón, y por culpa de todos estos tranquilones, pachorras, guevazos, y lo paganos todos.

Y ahora tengo que oír por todos lados que lo han dicho con poco tiempo para poderlo hacer. Que no pueden entrar al fútbol o bien por que no tienen el pasaporte COVID o que no tienen ni una dosis de vacuna. 

Hay que joderse. 

Pero… ¿es la gente piensa que solo ellos están en el mundo. Que nunca les va a afectar a ellos nada. Que no existe la autoexigencia personal de que estar en el mundo es algo más que creer que papá Estado va a estar siempre cuidándonos y amamantándonos?

Muy… pero que muy cabreada. 

Ah! Y qué coste que no soy ni médico, ni enfermero, ni trabajo en ningún Centro de Salud. Ni yo ni nadie de mi familia cercana. Pero ¡¡hostis!!, por favor, más responsabilidad individual.

Y por favor, al médico hay que ir lo justo, cuando de verdad lo necesitas, que hay gente que va para pasar el rato, obligan a los profesionales por no ser mal educados el estar escuchando y escuchando, sin pensar que hay más gente esperando. 

Pues ya me he quedado un poco más tranquila. Pero ojo, todo esto se nos está hundiendo, y la culpa es de todos, luego las soluciones tienen también que ser de todos.


Nuestro mundo feliz se hunde por culpa de Omicrón.


En 24 horas todo el mundo "feliz" se ha reactivado ante la pandemia, se nos han acabado las alegrías del verano y ahora ya todos nos hemos ido llenando otra vez del miedo a las restricciones, a unas navidades a medio gas. ¿Se debe/puede pasar en 24 horas de la normalidad artificial al miedo? Sin duda como sociedad dejamos mucho que desear. 

Nos han ido convenciendo poco a poco de que Papá Estado está por encima de nosotros cuidándonos siempre, y que nosotros como niños inseguros vivimos muy bien escondidos entre la protección de laboratorio social.

De golpe ahora nos dicen que ya no podemos pensar en la altura del Árbol de Navidad de la plaza, del número de led que alumbran el cemento, y que tenemos que volver a prohibirnos nosotros mismos el entrar a los bares. ¡¡Chicos malos!!

Es el peligro de pasarse con la idea de Papa Estado tan fácil para manipularnos desde algunas culturas. No en todas sucede lo mismo. Así que nada, volvamos a las filas, a las caras templadas, al susto  y sin trato, y a pensar que somos muy débiles e incapaces de gestionarnos a nosotros mismos. Siempre nos quedará Doña Manolita.


Humor de pobres y para pobres


El humor tiene muchas maneras de mostrarse y muchos colores. Negro, gris, rosa, amarillo, verde. ¿Hablan de polución en el año 1970? No creo, deben hablar de pobreza, de esas desigualdades sociales que pueden tener muchos colores, muchas maneras de manifestarse. Una mirada diferente a la pobreza desnuda y descalza.

En 1971 ya se advertía que los chinos invadirían el mundo


Claramente hace 50 años, en el mismo noviembre que ahora pero en 1971, en el Diario Madrid el genial Chumy Chúmez nos dejaba su miraba acertadísima con mucho tiempo por delante. Hace muchas décadas que veníamos diciendo: "Cuando el Gigante chino despierte, el mundo temblará", así que nada, ya hemos tenido tiempo para prepararnos. ¿O no?

Nunca hay que presionar mucho, para que no se rompan los beneficios de los poderosos


El Roto lo explica con muy pocas palabras. Esta es la clave de muchas de las decisiones que toman los Poderes Escondidos.Quieren ganar pero quieren que todo esto no explote nunca. Así que todas las medidas que realizan para lograr sus objetivos a costa de restárnoslos a nosotros, a todos los demás, se basan en un Principio muy sencillo. 

Hay que optimizar los beneficios, pero sin que nunca se rompa la baraja. Los riesgos que están dispuestos a asumir los poderosos tienen mucho que ver con los riesgos que estamos dispuestos a soportar en la sociedad. Nada debe romperse, pero sí hay que mantenerlo en la complicada línea de flotación. Cada vez son más listos.

Humor de médicos y de fútbol de 1978


Desde Argentina, en la revista Humor Registrado del verano de 1978 recojo esta viñeta de médicos, humor sutil, leve, dolorido y peligroso. Pero humor, pues nos podemos, debemos reír de todo para sentirnos bien todos, y en este caso, también los médicos. ¿Autocensura? La menor, por favor.

Humor político que ya no tiene sentido


El humor político es de los primeros tipos de humor que pierden su gracia, no porque no la tenga, sino porque al perder la actualidad el sentido de muchos giros y bromas, ya incluso nos e entiende. Esta viñeta de Cerón de principios de 1986 hoy resulta sin sentido para ls nuevas generaciones. En aquellos meses poco antes de tener que votar OTAN sí o no, había juegos de manos para que pareciera una cosa siendo otra y al revés. El caso es que la gente sin logra entender nada fuera a votar. Si lo entendía ya había posibilidad de que el resultado no gustase.

No se debe dar lo que es justo, por si acaso

Lo justo parece exigible, pero a veces lo justo lo tienen ya otros, que no lo quieren soltar. Lo justo es agradable, válido, y sobre todo sirve para sobrevivir en la libertad. Así que aquellos que no quieren que seamos libres nosotros, para poder seguir siendo libres ellos, no le parece muy correcto que el reparto de lo justo, sea justo. 

Buena gente, educada, elegante, con dono para convencer de que son nuestros salvadores y los que tienen razón. Como siempre hay otros peores que nosotros, con convencernos de que la culpa es de esos, ya les vale. No pueden ceder entre sus poderes, no vayan a perder el sillón y el golf. Los pobres nos quedamos con la petanca. Es cambiar hierba por tierra y grava. No es más. Ni menos.




Las mierdas que dejamos cuando nos vamos


Es lo habitual, cuando te vas de un sitio, cuando te despiden o cesan, no quieres dejar buenos recuerdos, prefieres hundirte con el sitio, aunque sepas que es una mala idea de cara al futuro. Esta viñeta de Summer del año 1975 es ideal para entenderlo. Aunque hayan pasado 46 años seguimos siendo igual. ¿Lo harían así los romanos o los griegos?

Antes el ocio nocturno empezaba a las 5 de la tarde

 

Los mayores, los de mi generación, teníamos el ocio nocturno a las 5 de la tarde. Era la hora en que abrían las discotecas. A partir de las tantas, de la medianoche, solo había ocio para los pudientes y Zaragoza se convertía en un espacio selecto, de lugares elegidos y de poder. Los jóvenes estábamos en casa. 

Ahora el ocio nocturno está lleno de jóvenes que ya no tienen que madrugar. Han salido ganando, no se trabaja y no importa el horario. 

Hay tanto ocioso disfrutando de su ociosidad, que los que trabajan tienen envidia. Malos tiempos para repensar el futuro.

¿Por qué se durmió Joe Biden en Roma? ¿Se puede evitar?


El Jefe del mundo, Joe Biden, se nos ha dormido en la reunión de la Cumbre del Clima en Escocia tras un fin de semana en la que tuvo que asistir en Roma a la Cumbre del G-20, y además lo han pillado las cámaras respirando profundamente, sabiendo que no es la primera vez que en un acto público le sucede algo similar. Mal ejemplo, mala solución.

Se le puede achacar a la edad, que es lo más sencillo, pero también al cansancio lógico de un tiempo acelerado por muchas reuniones y muchos momentos de tensión, y también por una mala planificación de los tiempos por parte de sus asesores.

Yo mismo estuve trabajando con una persona que tenía una actividad tremenda con otras personas, con reuniones alternativas y constantes y además siendo todas ellas muy distintas las unas de las otras. 

El cerebro se agota, necesita hacer un reset cada cierto tiempo como les sucede a las máquinas. Y no es ninguna broma que el cansancio que se genera en una actividad mental muy cambiante, es tremendo.

Y esta persona tenía un pequeño truco para remediar este problema de cansancio sobrevenido por agotamiento mental. 

Tenía unos 65 años cuando le ví en varias ocasiones con su técnica. Simplemente se dormía un minuto. Solo un minuto y ya era suficiente. Tenía tan interiorizado ese tiempo, ese estado mental, que lo lograba sin problemas. Era como un acto de relajación altísima, que le hacía vaciarse de todo lo anterior y afrontar lo nuevo con nueva actividad.

Se dormía sentado sobre la mesa poniendo los brazos debajo de la cabeza. Pero su forma ideal era tumbado recto y boca arriba, con los brazos cruzados sobre el pecho. Un simple minuto. 

¿Pero cómo te tumbas recto si mides casi 1,80 en un despacho donde sólo hay sillas y mesas? 

Pues curiosamente esta persona en su propio despacho tenía una pequeña plataforma que servía para recoger una persiana de garaje, de unos 3 metros de larga y escasamente 50 centímetros de ancha. Era su cama preferida para ese minuto. pero lo he visto dormirse en un sillón con las piernas estiradas sobre una mesa baja. Lo importante no es el cómo, sino el minuto para hacer el reset.

Pero sin sacar la cara a Joe Biden, he de decir que si por casualidad se crean actividades intelectuales a ciertas horas, por ejemplo a las 3 ó las 4 de la tarde, y son actividades sedentarias, las personas tienden a dormirse si están simplemente escuchando. No es un drama, es algo habitual que lo sabemos todos y por eso se programas las actividades teniendo en cuenta todo esto, que es natural.