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19.7.26

Entendemos mucho de Santos y de Inocentes en España

Lo que debería ser más auténtico de la película los Santos Inocentes es que ya no quedaran ni Santos ni Inocentes. Pero seguimos jugando a engañarnos. Incluso, a dejarnos engañar.

En España abundan los Santos, y nos hacen creer que todos somos unos Inocentes, a los que es muy sencillo engañar.

En estos tiempos de mentiras bien organizadas para joder, lo de menos es contar con un día de Santos Inocentes, pues nos engañan todos los demás que tiene el año. Bajamos la guardia y nos la meten sin darnos cuenta.

Creo que poner el muñequito en la espalda en un día determinado es bullying aunque sea entre adultos, que por cierto son los que más bullying sufren y nos lo callamos. 

¿O no es eso lo que se sufre en muchos talleres y empresas donde la calidad del trato humano brilla por su ausencia? 

La indignidad laboral es tratar de inocentes a los que tienen que soportar las injusticias de relación y de sueldo, porque no hay otra cosa en el mercado laboral y toca aguantar.


4.6.26

Propinas e impuestos en los EEUU

Para los que van la primera vez a los EEUU esto les puede resultar curioso pero además de legal es obligatorio. A diferencia de lo que sucede en España, en New York y en todos los Estados Unidos, los impuestos locales no van incluidos en el precio que marca la etiqueta o la carta de precios y se cobran a la hora de pagar, aumentando el precio final. 

Si a eso le añadimos las propinas, que en algunos sectores de servicios son obligatorias —aunque parezca esto imposible— nos encontramos con unos precios finales que aumentan de forma considerablemente el precio final a pagar.

Sobre el precio marcado en la estantería o la etiqueta, en New York hay que aumentar un 0,38% de impuesto metropolitano. Más otro 4,5% de impuesto de ciudad y otro 4% de impuesto del Estado. En total un 8,88% sobre el precio que nos imaginábamos, aunque estas cantidades pueden varias según el año en que lo analicemos. 

Y como sucede en España, no todos los productos tienen el mismo impuesto, depende de si son considerados de lujo, de primera necesidad o de uso corriente.

Las propinas son otro añadido. Cuando eres atendido por una persona hay que "pagarle" la propina. No es necesario si es un supermercado o una tienda de regalos y ropa. Generalmente es obligatorio en taxi, cafeterías, restaurantes y similares. 

Incluso si dejas menos de las que se considera mínimas, ellos mismos te lo dicen y no te cobran hasta que dejas la cantidad requerida. Puede parecer extraño, pero es cierto, sobre todo en cafeterías y restaurantes.

Puedes dar la propina que tu creas conveniente, pero en muchos sitios tanto al presentarte la nota o factura, como al pagar con tarjeta, te dan ya tres opciones para que elijas. Un 15%, un 20% y un 25%. No es poca cosa, efectivamente.

Sobre todo si eres turista. 

Y si pagas con tarjeta tienes dos opciones. Decirle que te lo aumenten sobre la nota o dejar la propina en dinero efectivo. Las propinas son un buen ejercicio para ir quitándose las monedas pequeñas que nos vayan sobrando, y que no admiten cambio bancario al llegar a nuestro país.

También es habitual que al pagar con tarjeta te presenten una pantalla con alguna opción de dar algún donativo para alguna causa solidaria. Donde además de poder entregar una cantidad que se suma a la factura final, puedes decir con toda tranquilidad que NO, thank you.


8.4.26

Los jóvenes no se afilian a los sindicatos


Los datos son tozudos y duros. Solo el 18% de los jóvenes ya trabajadores, hasta los 45 años de edad —es decir, incluso ya no tan jovenes—, están afiliados a un sindicato. Esta cifra es tremenda, es muy baja, es un síntoma de la enfermedad tan bien tratada por los empresarios y los que no quieren que los trabajadores tengan ni fuerza, ni unión, ni conciencia de clase.

¿Para qué se va a afiliar a un sindicato alguien que trabaja desde las 6 de la mañana, si no se considera un trabajador, si no es de clase obrera, sino de Clase Media?

¿Si además está convencido de que los que dirigen los sindicatos son todavía peores que los que dirigen los partidos políticos?

Estos marcos mentales han calado tan bien entre los trabajadores, que están más afiliados a seguros de decesos que a sindicatos.

La franja de 25 a 45 años representa aproximadamente 12,7 millones de personas en España según el padrón de 2024. No todos están trabajando y eso hace que en porcentaje del 18% no corresponda exactamente.

En Seguros de Decesos hay una estimación para 25-45 años, de entre 4,5 y 5,5 millones de personas aseguradas en este tipo de seguros de entierro. Jopetas.

En Seguro de Vida hay una estimación para 25-45 años de aproximadamente 9,5 a 10 millones de personas. Es, con diferencia, el seguro más contratado en esta franja de edad, ligado fundamentalmente a hipotecas y cargas familiares.

En Seguro de Hogar hay una estimación para entre los 25 a 45 años de entre 5 y 7 millones de personas, con una tasa de penetración probablemente inferior a la media nacional por el alto porcentaje de esta generación que vive de alquiler o en casa familiar.

En cambio personas afiliadas a un Sindicato de Clase hay entre 1,2 y 1,6 millones de personas de entre los 25 a 45 años. En cálculos más optimistas se suben hasta los 2,3 millones de personas, pues no en todos los estudios se entiende igual qué es un sindicato de clase.

Casi tres veces más, los jóvenes hasta los 45 años, piensan en asegurarse el entierro que pertenecer a un sindicato para que negocie convenios, defienda sus intereses laborales, logre beneficios laborales para todo el que trabaja por cuenta ajena. Las conclusiones que las ponga mentalmente cada uno.

25.3.26

Motivar al Grupo, con carteles y frases


Cuando hablamos de motivación aceptamos que hay muchos modelos para intentarlo, e incluso que hay muchas excusas para no hacer nada para motivar al personal de un grupo.

Motivar al Grupo es interesante pues además de que de esa forma se obtienen mejores resultados, es un modelo barato de conseguir mejoras y beneficios, del tipo que sea. 

Me sirve igual un Grupo Deportivo, los Militantes de un Partido, una Empresa de Cosmética o una Asociación de Voluntarios. Motivar es imprescindible para lograr más calidad.

Esta imagen es de la entrada de una empresa. Son un buen montón de carteles con frasees, con objetivos, con ideas. Daría igual qué dice, daría igual también a qué tipo de empresa se refiere. 

Lo interesante es que lo ven todas las personas que entran en la empresa. Sean los colaboradores o sean los clientes.


19.3.26

Cómo dividir a la sociedad según su clase social


Tenemos dudas a la hora de tener claro si somos trabajadores o clase media. Aunque muchos responderán enseguida que a ellos esto no les importa y que no tienen duda de ningún tipo. Somos trabajadores que además las están pasando canutas, aunque aspiremos a ser Clase Media

Marx, el filósofo, dividió a la sociedad entre burgueses y proletariados. Hoy esto está superado sobre todo por la incursión, en medio de estas dos divisiones, de la muy importante clase media, a la que todos creen pertenecer sin decirlo, pero a la que no tantos pertenecen de verdad.

Entre las muchas formas de clasificar las partes sociales, hay una manera que me resulta muy clarificadora y sencilla.

Están los que tienen que trabajar todos los días (laborables se entiende) para poder subsistir. Serían los proletariados llevados al modernismo pues entran aquí incluso los que tienen un adosado, una profesión liberal o son autónomos. 

Pero no puede vivir ni un mes sin tener que trabajara “para otros”. Tener vivienda habitual en propiedad no cuenta, pues se necesita para sobrevivir.

Luego viene la clase media, pero indicada por un factor que no siempre tenemos en cuenta. Sería clase media moderna quien puede vivir unos meses sin trabajar, sin tener que vender su tiempo y su vida a otro congénere, manteniendo su nivel de vida lógico a base de sus ahorros. 

Es decir, una persona de clase media es quien no necesita estar vendiendo constantemente su tiempo vital a otra persona, pues puede vivir un tiempo de sus ahorros.

Y por últimos tendríamos las burguesías modernas que son las que no tienen que trabajar nunca para poder vivir como les plazca, pues tienen ahorros en posesiones que pueden vender, o liquidez suficiente que les permite vivir incluso trabajando si así les apetece.

O tienen acciones, o propiedades en alquiler, etc.

Estas divisiones son tan extrañas a la hora de verlas desde fuera, que ya no sirve creer que quien vemos trabajando es siempre un proletariado ni al contrario, quien vive sin trabajar es un burgués, pues puede ser un joven que adora vivir de sus padres o de la tele, por poner ejemplos sencillos.

Por cierto, hay otras formas de clasificar las clases sociales que pueden imponerse en pocos años. Por ejemplo clasificarnos entre hijos, padres y abuelos. Cada una de estas divisiones con distintas funciones y economías de ingresos diferentes también sirven pues tienen marcadas funciones sociales. 

¿Y qué tal dividirnos entre los que son propietarios de su trabajo (y actividad vital y social) y los que dependen del trabajo de otros?

6.3.26

Es efectivo tener en casa algo de dinero? ¿Es peligroso no tener efectivo?


Desde Suecia y en estos tiempos de guerra en medio mundo, a modo de preparación o de información institucional que se considera útil, el propio gobierno de este país aconsejaba a sus ciudadanos que tuvieran al menos unos 95 euros (en su propia moneda) por persona, en efectivo.

En concreto les informaba desde el Riksbank, el banco central del país, de la necesidad lógica  de que los hogares guardaran en casa 1.000 coronas suecas por persona.

El motivo era simple. En Suecia ya casi no se utiliza el dinero en efectivo, más del 90% de los pagos se realizan por métodos digitales, bien con tarjetas o con el teléfono. Incluso para pagos muy pequeños.

Pero ante un conflicto social severo, puede haber fallos de electricidad, o caídas en los modelos de control del pago digital, y su recomendación hablaba de tener lo necesario en efectivo, para el consumo de alimentos para varios días, de una semana al menos.

No es mala idea ampliar este concepto de incluso llevar siempre en la cartera algo de efectivo. Hace ya unos años que un amigo me decía que él siempre llevaba mínimo en la cartera el equivalente a 30 ó 50 euros, por si le atracaban en la calle. Que era una forma de seguridad para que no ejercieran violencia.

Tener 100 euros en casa por persona, como recomienda el Riksbank, para la mentalidad española parece corto. Es verdad que eso depende de cada persona, pero tener algo de efectivo es lógico y de sentido común. 

No solo billetes, sino también monedas, dinero fraccionario para bajar a comprar lo básico. Y también recomienda tener al menos dos sistemas de pago digital activo, y tener dos tarjetas de crédito de diferente marca o redes, por si falla solo una. Y recordar el PIN de las tarjetas, pues para según qué tipo de pagos de bajo nivel, podrían pedírtelo aunque nunca lo hayan hecho con anterioridad.

Todo tiene también algo que ver, con la necesidad de que Suecia mantenga en funcionamiento su sistema de efectivo, pues al no pagarse ya casi nada con billetes y monedas, el sistema de los bancos está en serias dudas, con recomendaciones desde el BCE de que no se deje caer el sistema pues los propios bancos privados se impondrían en los controles y costos del sistema.

La desaparición total del metálico "dejaría a los ciudadanos a expensas del sector privado a la hora de tener acceso al dinero y los métodos de pago", advierte la vicegobernadora del Riksbank, Cecilia Skingsley, en un reciente artículo publicado por el Foro Económico Mundial. 

¿Deben los gobiernos explorar la idea de tener sus propias monedas digitales o modelos de pago, ajenos a las grandes empresas bancarias?

26.1.26

Las tormentas de ideas y la Regla 6-3-5

Todos sabemos lo que son las Tormentas de ideas, Lluvias de ideas o Brainstorming, las reuniones en grupos elegidos y de un tamaño no muy grande, para sacar sobre la mesa todo tipo de opiniones e ideas sobre los temas que quien las dirige va modelando y planteando poco a poco. 

Pero una cosa es recoger o hacer brillar ideas principales o laterales, problemas y soluciones; y otra bien distinta tomar decisiones.

Si para una tormenta de ideas perfecta se necesita un grupo de entre 10 y 20 personas como máximo, que atormente al que dirige la sesión —la regla 6-3-5 se basa en solo seis miembros en la reunión—. Para la toma de decisiones es más útil tener solo un reunión entre dos o tres personas a lo sumo. 

No saldrán decisiones importantes y menos si son arriesgadas si se intentan tomar desde un grupo más numeroso de personas.

La Regla 6-3-5 se refiere a que 6 personas participan, cada una propone 3 ideas, y debe defender su propuesta en un máximo de 5 minutos.


En una tormenta de ideas lo que importa es la CANTIDAD.

En la toma de decisiones lo que importa es la CALIDAD

24.12.25

Curiosidad del número 2026 y sus propiedades matemáticas


Voy a dejaros unas curiosidades del número 2026, que estoy seguro os suena como poco al número del Año Nuevo en el que parte de los ciudadanos de este mundo vamos a entrar dentro de unas semana. 

La numerología tiene sus caprichos, sus curiosidades y sus formas de leerse.

Se une la matemática, se analiza de unas formas curiosas como poco y nos damos cuenta que el año 2026 puede ser un año feliz y cortés pues eso es el número. 

Y a partir de estas casualidades y curiosidades, que cada uno crea lo que quiera creer.

MPA


11.12.25

Seis consejos para emprender una actividad o empresa nueva

Si quieres emprender una actividad o empresa importante y nueva en tu vida, si quieres emprender una nueva empresa, la que sea, para que te reporte más ingresos o simplemente más felicidad, debes tener en cuenta algunos asuntos básicos, que estoy seguro ya has tenido en cuenta. 

Pero vamos a revisarlos, para ver si alguna de ellas te inspira una nueva luz.

Debes analizar bien y con calma tu nueva actividad y tus posiblidades. La información es muy importante. Y no la que se logra saber lo necesario de esa nueva actividad en un sólo día, nacesitas varias sesiones distintas, para que tú mismo te analices y te juzgues, veas sus posibilidades de forma amplia y desde varios puntos de vista. Calma, pero sin abandonar.

En este proceso debes ser positivo. Seguro que te afectarán miedos y dudas, ganas de olvidarlo todo y abandonar. No te hagas caso, continúa, pues abandonar es lo último que se hace siempre. Abandonar es cerrar y perder, antes de comenzar. Si es necesario cerrar la nueva libreta…, lo harás sin duda, pero será lo último y cuando ya no exista otra posibilidad.

Emplea tu intuición, tu experiencia, y debes tener en cuenta que si has llegado hasta aquí es por algo. Escúchate, debes saber que sí eres capaz, que es cuestión de analizarlo todo y borrar lo que ya no sirve. No dejes que las palabras negativas de los demás te frenen. Si acaso recoge información de todos ellos, pero valora más la intuición tuya.

Eres excelente, tú sí puedes, y además quieres hacerlo. Si estás analizando una nueva actividad, un nuevo proyecto, es porque eres buena en lo tuyo. No decaigas y sigue adelante. No será fácil, ya lo sabías antes de comenzar, pero eso es lo interesante, que antes de entrar ya sabías que ibas a tener que emplear todo tu conocimiento y fuerza.

Emprender un nuevo camino agota, es duro, te entrará el desánimo en esos tiempos flojos de dudas. Confía en ti mismo o misma. Eres capaz de salir de esas dudas con más conocimiento y experiencia. Y pide ayuda si la necesitas. Algunos de los que te rodean estarán encantados de apoyarte.

Analiza qué se está haciendo desde otras opciones parecidas a la que ya has decidido emprender. Aprende, apunta, copia en una libreta qué ves de positivo y de negativo en lo que ya se hace. Apunta qué cambiarías de lo que hacen otros para mejorarlo. Aprende de lo que ya están haciendo en otros lugares, y selecciona. No se trata de poner en marcha copiando todo exactamente, sino de aprender y observar, de poner en marcha algo con tu propio sello personal.

30.11.25

El origen de la crisis de 2008: Capital - Trabajo o Lucha de clases


Voy a dar publicidad a un artículo titulado “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual” del profesor Vicenc Navarro que curiosamente nunca fue publicado en El País aunque fue remitido y admitido por este periódico, y que finalmente se publicó en “Le Monde Diplomatique” en julio de 2013. 

En ese artículo se analizaba en el año 2013 la relación entre el mundo del capital y del trabajo que nos ha llevado a la actual crisis financiera y económica iniciada en 2008. Se puede leer el texto completo más abajo o en la página personal del profesor Vicenc Navarro.

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En la extensísima literatura escrita sobre las causas de la crisis actual, pocos autores se han centrado en el conflicto capital-trabajo (lo que solía llamarse “lucha de clases”). Una posible causa de ello es la atención que ha tenido la crisis financiera como supuesta causa única de la recesión. Eso ha desviado a los analistas del contexto económico y político que determinó y configuró la crisis financiera así como la económica, la social y la política. En realidad no se puede analizar cada una de ellas y la manera como están relacionadas sin referirse a tal conflicto capital/trabajo. Como bien dijo Marx: “La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”. Y las crisis actuales son un claro ejemplo de ello.

Durante el periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial, el conflicto renta del capital versus renta del trabajo se apaciguó gracias a un pacto entre los dos adversarios. Este pacto determinó que los salarios, incluyendo el salario social (con aumento de la protección social basada en el desarrollo de los servicios públicos del Estado del Bienestar) evolucionaran con el aumento de la productividad. Consecuencia de ello: las rentas del trabajo subieron considerablemente, alcanzando su máximo (a los dos lados del Atlántico Norte) en la década de 1970 (la participación de los salarios, en términos de compensación por empleado, en EEUU fue del 70% del PIB; en los países que serían más tarde la UE-15, este porcentaje era el 72,9%; en Alemania un 70,4%; en Francia un 74,3%; en Italia un 72,2%; en el Reino Unido un 74,3% y en España un 72,4%).

A finales de la década de 1970 y principios de los años 1980, este pacto social se rompió como consecuencia de la rebelión del capital ante los avances del mundo del trabajo. La respuesta del capital fue el desarrollo de una cultura económica nueva basada en el liberalismo, pero con una mayor agresividad. Es lo que llamamos el neoliberalismo, cuyo objetivo es recuperar el terreno perdido mediante el debilitamiento del mundo del trabajo. A partir de entonces, el crecimiento de la productividad no se tradujo tanto en el incremento de las rentas del trabajo, sino en el aumento de las rentas del capital. Y esta respuesta, mediante el desarrollo de las políticas neoliberales (que constituían un ataque frontal a la población trabajadora), fue muy exitosa: las rentas del trabajo descendieron en la gran mayoría de países citados anteriormente. En EEUU pasaron a representar en 2012 el 63,6% del PIB; en los países de la UE-15 el 66,5%; en Alemania el 65,2%; en Francia el 68,2%; en Italia el 64,4%; en el Reino Unido el 72,7%; y en España el 58,4%. El descenso de las rentas del trabajo durante el periodo 1981-2012 fue de un 5,5% en EEUU, un 6,9% en la UE-15, un 5,4% en Alemania, un 8,5% en Francia, un 7,1% en Italia, un 1,9% en el Reino Unido y un 14,6% en España, siendo este último país donde tal descenso fue mayor.

Tales políticas fueron iniciadas en 1979 en el Reino Unido la Primera Ministra Margaret Thatcher y en 1980en Estados Unidos por el presidente Ronald Reagan. También fueron aceptadas como “inevitables y necesarias” por el gobierno socialista de François Mitterrand en Francia en 1983, al sostener que su programa de clara orientación  keynesiana (con el cual había sido elegido en 1980) no podía aplicarse debido a la europeización y globalización de la economía, postura sostenida por la corriente dominante dentro de la socialdemocracia europea conocida  como Tercera Vía (en España, a partir de 1982, por los gobiernos socialistas de Felipe González).

La aplicación de estas políticas neoliberales, definidas como “socio-liberales” caracterizaron las políticas de los gobiernos socialdemócratas en la UE. Todas ellas tenían como objetivo facilitar la integración de las economías de los países de la UE en el mundo globalizado, aumentando su competitividad a base de estimular las exportaciones a costa de la reducción de la demanda doméstica, reduciendo los salarios. Una consecuencia de estas políticas fue que el aumento de la productividad no repercutió en el aumento salarial, sino en el aumento de las rentas del capital.

Para alcanzar este objetivo, el desempleo fue un componente clave para disciplinar al mundo del trabajo. En todos estos países, el desempleo aumentó enormemente. Pasó de ser un 4,8% en EEUU en 1970 a un 9,6% en 2010. En los países de la UE-15 pasó de un 2,2% a un 9,6%; en Alemania de un 0,6% a un 7,1%; en Francia de un 1,8% a un 9,8%; en Italia de un 4,9% a un 8,4%; en el Reino Unido de un 1,7% a un 7,8% y en España de un 2,4% a un 20,1%, siendo este crecimiento mayor en este último país.

Esta polarización de las rentas, con gran crecimiento de las rentas de capital a costa de las rentas del trabajo, es el origen de las crisis económicas y financieras. La disminución de las rentas del trabajo creó un gran problema de escasez de demanda privada. Pero esta pasó desapercibida como consecuencia de varios hechos. Uno de ellos fue la reunificación alemana en 1990 y el enorme gasto público que la acompañó (a fin de incorporar el Este de Alemania al Oeste y facilitar la expansión de la Alemania Occidental en la Oriental), que se financió principalmente a base de aumentar el déficit público de Alemania, pasando de estar en superávit en 1989 (0,1% del PIB) a tener déficit cada año desde entonces y alcanzando un 3,4% de déficit en 1996. Alemania siguió, pues, una política de estímulo a través del gasto público, que (como resultado de su tamaño y centralidad) benefició a toda la economía europea.

El segundo hecho fue el enorme endeudamiento de la población. Los créditos baratos concedidos por el sistema bancario retrasaron el impacto que el descenso de las rentas del trabajo tuvo en la reducción de la demanda. Este endeudamiento fue facilitado en Europa por la creación del euro, que tuvo como consecuencia la tendencia a hacer confluir los intereses de los países de la Eurozona con los de Alemania. La sustitución del marco alemán y la de todas las monedas de la Eurozona por el euro, tuvo como consecuencia la “alemanización” de los intereses monetarios. España es un claro ejemplo. El precio del crédito nunca había sido tan bajo, facilitando el enorme endeudamiento de las familias (y empresas) españolas, pasando así desapercibida la enorme pérdida de capacidad adquisitiva de la población trabajadora.

Por otra parte, la gran acumulación de capital (resultado de que la mayor parte del aumento de riqueza de los países, causado por el aumento de la productividad, sirviera predominantemente a aumentar las rentas del capital en lugar de las rentas del trabajo) explica el aumento de las actividades especulativas, incluyendo la aparición de las burbujas, de las cuales las inmobiliarias fueron las más comunes, aunque no las únicas. La rentabilidad era mucho más elevada en el sector especulativo que en el productivo, el cual estaba algo estancado, como resultado de la disminución de la demanda. El crecimiento del capital financiero fue la característica de este periodo a los dos lados del Atlántico Norte, crecimiento resultante del endeudamiento y de las actividades especulativas. Este crecimiento se basaba, en parte, en la necesidad de endeudarse, debido al continuo descenso del crecimiento anual de los salarios en todos estos países, una situación especialmente acentuada en los países de la UE-15 (los más ricos). Así, tal crecimiento anual medio en los países de la Eurozona descendió de un 3,5% en el periodo 1991-2000 a un 2,4% en el periodo 2001-2010; en Alemania de un 3,2% a un 1,1% y en España de un 4,9% a un 3,6%.

Los establishments financieros y políticos de la Unión Europea creyeron que la crisis financiera estaba creada y originada por el colapso del banco estadounidense Lehman Brothers y se limitaría al sector bancario de EEUU. Thomas Palley, una de las mentes económicas más claras de EEUU y más desconocidas en Europa, cita al que era Ministro de Finanzas alemán, el socialista Peer Steinbrück (candidato del SPD a la cancillería en las elecciones del próximo 22 de septiembre) que profetizó que aquello –resultado de las debilidades del sistema financiero estadounidense- significaría el fin del estatus de EEUU como gran poder financiero. Este colapso del dólar, según él, beneficiaría al euro.

La gran ironía de estas predicciones es que quien al final salvó a la banca alemana fue el Federal Reserve Board (FRB), el Banco Central de EEUU. El modelo alemán basado en la exportación hizo a la banca alemana enormemente vulnerable a ser contaminada. Los bancos alemanes estaban masivamente intoxicados con los productos especulativos (subprimes) de la banca estadounidense. Grandes bancos (como el Sachsen LB, el IKB Deutsche Industriebank, el Deutsche Bank, el Commerzbank, el Dresdner Bank o el Hypo Real Estate) así como las Cajas (como BayernLB, WestLB y DZ Bank) entraron en el periodo 2007-2009 en una enorme crisis de solvencia, teniendo que ser todos rescatados, muchos de ellos, por cierto, con la ayuda del Reserva Federal de EEUU.

La orientación económica, basada en la exportación (algo típico del modelo liberal), había contagiado profundamente al capital financiero alemán, como resultado de sus inversiones financieras tanto en la banca estadounidense (llena de productos tóxicos) como en los países periféricos llamados PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) y más tarde GIPSI (con la incorporación de Italia), llenas de actividades especulativas de tipo inmobiliario. En realidad la crisis financiera alemana y europea era incluso peor que la estadounidense y, cuando la enorme burbuja especulativa explotó (al paralizarse la banca alemana), apareció con toda crudeza el enorme problema del endeudamiento causado por la reducción de la demanda, ella misma provocada por la bajada de la renta del trabajo.

Una de las causas de ello es la arquitectura del sistema de gobierno del euro, resultado del dominio del capital financiero en  su gobernanza. Tal sistema de gobierno es producto de un diseño neoliberal que se basa, en parte, en la diferencia de comportamientos entre el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal y, en parte, en el distinto tipo de modelo exportador de EEUU y la Eurozona (multipolar en EEUU y centrado en la propia Eurozona en el caso europeo).

El BCE no es un banco central. La Reserva Federal sí lo es. El BCE no presta dinero a los Estados y no los protege frente a la especulación de los mercados financieros. De ahí que los Estados periféricos estén tan desprotegidos, pagando unos intereses claramente abusivos que han dado pie a la enorme burbuja de la deuda pública de estos países. Esto no ocurre en EEUU. La Reserva Federal protege al Estado norteamericano. California tiene una deuda pública tan preocupante como lo es la griega, pero esto no es una situación asfixiante para su economía. Sí lo es en Grecia.

A la luz de estos datos es absurdo que se acuse a los países periféricos de haber causado la crisis debido a su falta de disciplina fiscal. España e Irlanda estaban en superávit en sus cuentas del Estado durante todo el periodo 2005-2007. Eran los discípulos predilectos de la escuela neoliberal, dirigida por la Comisión Europea, siendo el Ministro Pedro Solbes, que había sido Comisario de Asuntos Económicos de la UE, el arquitecto de tal ortodoxia. En realidad, Alemania, durante el periodo 2002-2007, tuvo déficits públicos mayores que la supuestamente indisciplinada España.

No fue su inexistente falta de disciplina, sino la falta de un Banco Central que apoyara su deuda pública lo que causó el crecimiento de los intereses de la deuda pública, provista por los bancos alemanes entre otros, que se beneficiaron de la elevada prima de riesgo. El fin primordial de las medidas de recortes del gasto público, incluyendo el gasto público social, es pagar los intereses a la banca alemana, entre otros. El enorme sacrificio de los países GIPSI no tiene nada que ver con la explicación que se da en los medios y otros fórums de difusión del pensamiento neoliberal que atribuyen los recortes a la necesidad de corregir sus excesos, sino a pagar a una banca que controla el BCE que, en lugar de proteger a los Estados, los debilita para que tengan que pagar mayores cantidades a la banca. La evidencia de ello es abrumadora. El famoso rescate a la banca española es, en realidad, el rescate a la banca europea, incluyendo la alemana, la cual tiene invertidos más de 200.000 millones de euros en activos financieros españoles.

Una variación de esta explicación es el argumento de que el problema de la Eurozona es el grado del diferencial de competitividad, con alta competitividad en el centro –Alemania y Países Bajos- y reducida competitividad en el sur –GIPSI-. Este diferencial explica que los primeros tengan balanzas de comercio exterior positivas (exportan más que importan), mientras que los segundos las tengan negativas (es decir, importan más de lo que exportan). De ahí que la solución pase por un mayor crecimiento de la competitividad de los segundos. Y la mejor manera es bajar los salarios (lo que se llama devaluación doméstica).

Pero tal explicación tiene serios problemas. En primer lugar, ni Irlanda ni Italia tenían balanzas comerciales negativas cuando la crisis se inició. Es más, el crecimiento del componente negativo de la balanza de pagos en los países GIPSI se debió predominantemente al aumento de las importaciones, resultado del endeudamiento, no del descenso de la productividad o competitividad. Y ahora la mejora de su balanza comercial se debe a su escasa demanda. En ambos casos, poco que ver con cambios en la competitividad. En realidad, la productividad laboral estandarizada por actividad económica no es sustancialmente diferente en España que en Alemania. El problema, pues, no puede explicarse por un diferencial de competitividad, sino por un diferencial de demanda, acentuado a nivel europeo por un problema estructural, resultado del descenso de las rentas del trabajo. El motor de la economía de la eurozona se basa en el modelo exportador alemán, cuyo éxito se basa en la moderación salarial alemana (con salarios muy por debajo del nivel que les corresponde por el nivel de productividad), en la imposibilidad de los países periféricos de poder reducir el precio de su moneda (beneficiando a Alemania con ello), en la enorme concentración de euros, la movilidad de capitales de la periferia al centro y el dominio de las estructuras financieras, a través de la enorme influencia sobre el BCE que no actúa como un Banco Central. Ver la balanza de pagos como resultado de una diferencia de productividad es profundamente erróneo.

En realidad, Alemania debería actuar como motor estimulante de la economía, no mediante el aumento de sus exportaciones (basadas en bajos salarios), sino en un crecimiento de su demanda doméstica, incrementando sus salarios y su escasa protección social. El trabajador alemán tiene más en común con los trabajadores de los países GIPSI que con su establishment financiero y exportador. Y en los países periféricos deberían seguirse también políticas de estímulo, revirtiendo las políticas de austeridad que están contribuyendo a la recesión, además del malestar de las clases populares; políticas a las que se opondrán los agentes del capital, pues éstos verán reducidos sus ingresos. Así de claro. Marx, después de todo, llevaba razón.

Es imposible cambiar la historia, pero sí modificarla


Todos los siglos tienen al menos media docena de hechos importantes que marcan el devenir del futuro, que hacen avanzar o retroceder a la sociedad. Por eso realmente, nos movemos poco si analizamos los siglos.

En el siglo XX fueron desde las dos Guerras Mundiales a la Guerra Fría, pasando por la crisis del 29, la Guerra del Vietnam o la caída del Muro de Berlín, sin olvidarnos del cambio en África y el colonialismo, o la transformación de Asia.

Para este XXI ya tenemos desde su inicio hechos que han marcado el futuro. Desde el ataque a las Torres Gemelas por un terrorismo brutal sin detectar, pasando sin duda por la situación del Norte de África y una sociedad que grita más libertad, y sin olvidarnos de la primera gran crisis económica del mundo occidental en el siglo XXI, y todo ello solo en su primera década. 

En este inicio de la tercera década, nos están marcando sin saber bien hasta donde, la Guerra de Ucrania, de Israel contra todos sus vecinos, el mandato de Donald Trump y el serio peligro de entrar en una dinámica violenta descontrolada. Y sin olvidarnos del COVID que nos dejó muy heridos en múltiples parcelas sociales, que modificaron comportamientos muy diversos.

Fijémonos que casi se podría decir que los tres sucesos del inicio del siglo XXI están sin terminar del todo, sin un final que nos sirva para decir hasta donde nos han afectado. 

Seguimos sin saber cuanto afectarán al mundo occidental en todo este siglo, ni si esta forma de vida social actual, se mantendrá en los finales de este nuevo siglo. 

Hablamos de terrorismo hay controlado de momento por los avances tecnológicos, también de cambio climático y nuevas enfermedades, de crisis económicas descontroladas y a veces inasumibles y muy amplias en temas como la vivienda o las pensiones, y de una África que se ha despertado a la vez que lo hacen desde otras zonas del planeta, etc.

Darse cuenta de los momentos históricos actuales es relativamente sencillo, a poco que se preste atención a los momentos que vivimos. Pero en cambio es casi imposible lograr modificar su importancia o su devenir. 

Todos sabemos que lo que está sucediendo es muy importante pero pocos pueden mover algo las situaciones, para que esto no suceda o para que suceda de una manera determinada que ayude a sus intereses. 

¿Cambiarán nuestras formas de utilizar las energías y los vehículos? ¿La IA será solo una herramienta o en cambio será algo más y entrará en asuntos como la Sanidad, el Derecho o la Política?

Es la historia y su poder casi imposible de dominar.

Se puede señalar que los EEUU podrían hacer no se qué, o que pueden o incluso deben modificar posturas para lograr unos objetivos determinados. Pero lo cierto es que cualquier movimiento tiene su contrapoder, su alternativo movimiento desde otras posiciones, como si todo fuera una partida de ajedrez mundial con múltiples jugadores. 

Nada es sencillo o por casualidad, pues de serlo no es importante ante la historia. Por eso es casi imposible lograr que se muevan las fichas a nuestro gusto, solo a nuestro parecer. 

No sabemos como terminará las crisis de las violencias y guerras a la puerta o dentro de Europa, ni como avanzará el movimiento social de África o de los países emergentes. Tampoco podemos saber si China se adueñará del mundo en sus parcelas económicas o tecnológicas, ni del papel de unos EEUU débiles y alocados, que buscan una Paz provocando otras guerras.

Por eso es casi imposible modificar a nuestro interés sus efectos, pues desconocemos casi todo. Son excesivas piezas en un juego mundial, donde cada una de ellas se mueve según sus propios intereses. Y en donde algunos movimientos de alguna de ellas, mueven a todo el resto de piezas.

28.10.25

Publicidad que buscaba todos los pequeños espacios

Cuando no había medios de comunicación de masas, la publicidad tenía que buscar modos de tener presencia que hoy nos parecen absurdos.

Esta pequeña publicidad que vemos en la imagen iba en la parte trasera de los billetes de tranvía de Barcelona a principios del siglo XX. Era una forma de sufragar el coste del billetaje con el precio de la publicidad.

Salchichón legítimo de Vich, al por menor, en un colmado de la calle Escudillers, cuya especialidad eras los frutos ultramarinos y peninsulares. Colmado Torra y San.

No solo sucedía en Barcelona, sino que todas las grandes ciudades intentaban tener publicidad en cualquier pequeñas posibilidad. 

7.10.25

El reto de los jóvenes por encontrar empleo de calidad


Decía o escribía yo 
en el año 2010 que el reto que parecía imposible para los jóvenes era encontrar un empleo de calidad, y en el final de esta entrada os dejaré el texto que escribía entonces, no sin advertir que si bien el desempleo desde ese año 2010 ha bajado muchísimo en todas las edades en España, eso no tienen nada que ver con la calidad de empleo, ni con tener el problema resuelto. De eso iremos hablando en sucesivos textos. Veamos algunos datos.

En 2010, en plena crisis económica mundial, la tasa de paro juvenil en España alcanzó un alarmante 41,6%, una cifra que triplicaba la media mundial de ese momento (13%). La situación en España era especialmente grave, registrando la tasa más alta de la Unión Europea. Al cierre de ese año, la tasa general de desempleo en el país se situó en el 20,33%. El pico de desempleo juvenil en España durante 2010, que alcanzó una tasa del 41,6%, fue el resultado de una combinación de factores estructurales del mercado laboral y educativo, agravados por la crisis económica mundial iniciada en 2008.

Los principales factores que explican este fenómeno son el impacto de la crisis económica de 2008, junto a una recesión económica mundial que afectó de manera desproporcionada a los jóvenes. En España, la destrucción de empleo se concentró en sectores como la construcción, que había absorbido a muchos jóvenes con baja cualificación durante los años del "boom" inmobiliario.

Hubo una segmentación del mercado laboral. El mercado de trabajo español se caracteriza por una alta dualidad, con una gran proporción de contratos temporales. Los jóvenes suelen ser los más afectados por esta temporalidad, siendo los primeros en ser despedidos al inicio de una crisis. La destrucción de empleo temporal fue una de las principales causas del aumento del paro juvenil, unido al abandono escolar temprano.

España presentaba una de las tasas de abandono escolar más altas de la Unión Europea, el doble que la media comunitaria. Muchos jóvenes dejaron los estudios para incorporarse al sector de la construcción, lo que les dejó sin la formación adecuada cuando estalló la crisis. Esta falta de cualificación dificultó su reincorporación al mercado laboral en otros sectores.

Hay un claro desajuste entre formación y demanda labora. Existía una brecha significativa entre las habilidades y la formación de los jóvenes y las necesidades del mercado de trabajo. Esto se manifestaba mucho más en ese 2010, tanto en el abandono escolar como en la sobrecualificación de algunos universitarios para los puestos disponibles.

La Ineficacia de las políticas activas de empleo ayudó a que el problema se agravara. Las políticas destinadas a fomentar el empleo juvenil no fueron suficientemente efectivas para contrarrestar los efectos de la crisis ni para corregir los problemas estructurales del mercado.

La combinación de estos elementos provocó que, mientras la tasa de paro de la población general aumentaba significativamente, el desempleo juvenil se disparara, incrementándose en casi 25 puntos porcentuales desde el inicio de la crisis en 2008, el mayor aumento dentro de los países de la OCDE.

Para el año 2025, la situación ha mejorado considerablemente, aunque España sigue enfrentando dificultades en este ámbito. Los datos más recientes de la Encuesta de Población Activa (EPA), correspondientes al segundo trimestre del año, fijan el desempleo en menores de 25 años en el 24,5%. 

A pesar de la reducción, España continúa registrando una de las tasas de paro juvenil más altas de la Unión Europea. Según datos de Eurostat de mediados de 2025, la tasa de desempleo juvenil en España duplica la media europea, que se sitúa en torno al 14,7%. En septiembre de 2025, la tasa de paro juvenil se mantenía en el 23%. Veamos a continuación qué decía yo en ese mal año de 2010.

“Los jóvenes no tienen trabajo, no hay empleos para los jóvenes más preparados que nunca, no somos capaces de dejarles entrar en el mercado de trabajo y por ello en la emancipación, incluso en el consumismo, en la participación social. ¿Qué solución esperamos dar a este problema social de primer orden? Creo que no somos capaces de darnos cuenta de este tremendo problema, ni por parte de los políticos ni de los padres que tienen que soportar sus vidas y sus gastos, tal vez en la ilusión de que así al menos, ellos sí que tienen trabajo y les pueden ayudar. Pero es un gran error social, pues estos años de retraso en la incorporación de los jóvenes al trabajo los pagaremos a precio de oro social dentro de pocos años, cuando ellos se hayan hecho mayores y no tengan ni oficio, ni futuro, ni posibilidades de consumir. Se les llena la boca de “mercado” cada vez que hablan de soluciones, pero no se dan cuenta que una generación vacía es un error tremendo para sus ideas liberales. Por propio egoísmo consumista y productivo, es necesario tener a los jóvenes trabajando. Queremos una España con más alta capacidad de producción laboral, y en cambio, en vez de dejar entrar a los jóvenes preparados al mercado laboral, intentamos por ahorrar, obligar a que las empresas tengan a mayores de 65 años laborando. Eso es de bobos ilustrados en el siglo XIX, no de empresarios inteligentes del siglo XX y mucho menos de estudiosos economistas del siglo XXI. Los jóvenes necesitan trabajo, ser necesitan tener capacidad de reconocimiento social, ni capacidad para tener libertad si no se acompaña de la emancipación. Hoy los jóvenes no son libres al no tener capacidad de salir de casa de sus padres. Se les corta las alas de su libertad en lo fundamental, y los convertimos en inútiles sociales a la vez que en cabreados y desahuciados para la participación en su sociedad. ¿Alguien piensa en el futuro de estos jóvenes?, ¿o sólo pensamos en la teoría engañadora de pagar ahora menos pensiones diciendo que así se podrá llegar hasta el 2050?. ¿Pero en qué condiciones sociales llegarán los jóvenes actuales en ese 2050?”.