No dejes de leer por esperar más de la lectura, si acaso cambia de libro

Publicaba hace ya un par de años en El País esta viñeta de la serie: El Trampantojo de Max, con un claro texto cierto en el mensaje. 

Leemos poco, pero además estamos convencidos de que no merece la pena leer más… pues ya lo sabemos todo. O simplemente no nos gusta lo que hemos elegido. ¿No podríamos elegir otro libro?

Es como si naciéramos listos per se, y además nuestra capacidad de ir aprendiendo dependiera de nuestra mirada, de las mierdas que vamos encontrando por la vida mientras caminamos, incluso de las mentiras que nos cuentan con la sana intención de que parezcan verdades fabricadas. 

Tenemos que aprender a mirar, para al menos aprender a ver y separar la paja del polvo y al revés, pues en estos tiempos lo normal es la manipulación. 

Siempre ha sido, para ahora más pues la capacidad de los manipuladores de influir es tremenda.

Nunca dejes de leer por esperar más de la lectura, si acaso cambia de libro, pues hay algo que debemos recordar siempre. 

Ni un libro, ni una película, ni un plato de un restaurante es obligatorio terminárselo. Hay personas a las que no les gusta la carne y en cambio disfrutan tremendamente del sexo. O de unos calabacines rellenos de setas.

Pórtico del Paraíso, Catedral de Ourense en Galicia

La catedral de Orense es el edificio medieval mas relevante de la ciudad gallega y puede que de toda Galicia. Se comenzó a edificar entre los siglos XII y XIII, aunque posteriormente se han sucedido diferentes ampliaciones y reformas.

Si algo destaca sobre el resto en la Catedral de Orense es su Pórtico del Paraíso, situado en el costado occidental. 

Se trata de uno de los conjuntos monumentales más destacados del edificio, tanto por sus dimensiones, como por la calidad de la imaginería, que conserva la policromía del siglo XVIII, cuyos colores han vuelto a ver la luz debido a una reciente restauración.

Tanto sus formas como su disposición muestran la influencia que el maestro Mateo y su taller que construyeron el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela llegó a tener en toda Galicia.

Los pórticos en las catedrales medievales eran, además de antesalas de las iglesias, espacios que servían para usos funerarios, asamblearios, e incluso lugares en donde se impartía justicia. Son lugares en donde la iconografía conforma uno de los elementos fundamentales, aunque hay que tener presente que el Pórtico del Paraíso no era un lugar de acceso al templo.

La disposición del Pórtico del Paraíso es similar al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, e incluso sus dimensiones son muy similares. Está conformado por tres arcos dobles, el central más ancho y ligeramente más alto que los dos laterales, separados por dos gruesos machones, y un parteluz en el arco central. 

Estos pilares tienen un basamento liso, que quizás en su momento se decoró figuras zoomorfas, ya que todavía pueden observarse algunos perfiles. Sobre éste se apoyan pequeñas columnas que rematan en capiteles que sostienen cimacios, decorados con motivos vegetales en su mayoría, aunque también se ven elementos zoomorfos e incluso representaciones humanas.

Sobre éstos hay dieciocho esculturas, nueve apóstoles en el lado del Evangelio y nueve profetas en el lado de la Epístola, que funcionan a modo de columnas, y, sobre sus cabezas, capiteles con cimacios que sostienen el salmer de los arcos, y otras esculturas que sostienen los nervios de las bóvedas de crucería estrellada que cubren este espacio, y que también fueron realizadas en el siglo XVI por Rodrigo Gil de Hontañón.

A pesar de que la influencia del Pórtico de la Gloria es indudable, tanto en la representación iconográfica como en la disposición de las figuras, en el Pórtico del Paraíso también se observan influencias francesas, particularmente de las esculturas de París y Amiens, cuyos ecos sin duda, llegarían a través del Camino de Santiago y del foco burgalés.

La iconografía del programa escultórico del Pórtico del Paraíso no narra escenas de los evangelios o relatos hagiográficos de un santo, no se trata de una biblia en imágenes, sino que las figuras representan a profetas y apóstoles, los testigos de la vida de Cristo. 

Todo esto debe entenderse en el contexto de las herejías que fueron tan frecuentes a lo largo del siglo XIII y las que se intentó frenar mediante el IV Concilio de Letrán (1215-1216) que, en algunos de sus capítulos, recomienda expresamente este tipo de representaciones.

En la imagen superior vemos a la izquierda, las almas de aquellos que se han salvado en el Juicio Final, que aparecen representadas como cuatro figuras, que son llevadas a los cielos por medio de Ángeles que visten mantos y túnicas policromadas. 

Algunas de éstas aparecen coronadas, y la fisionomía de los ángeles también da muestra de una clara intención naturalista por parte de los escultores. En su lado contrario estarían representadas las figuras que tienen que ir al infierno y parte de los sufrimientos que allí les esperan.

Nota.: Parte de los textos son de http://www.arteguias.com

Es fundamental crear más empleo para todas las capas sociales

Se empiezan a tomar tímidas decisiones para intentar crear empleo juvenil sin huecos entre los estudios y el empleo. Hemos estado excesivos años sin resolver un problema social grave, ante la inoperancia —no sé si por miedo o por incapacidad— de todos los que deben tomar las medidas necesarias. 

Los jóvenes deben trabajar desde los 16 años, desde los 20 años a lo sumo, nunca desde los 25 o 30 años, pues eso suponen cambios en sus formas de entender la vida laboral, que convierte en muy complicada la dignidad en el trabajo. 

Las personas tenemos que encadenar los estudios con la percepción de la utilidad personal, y de que es posible lograr la emancipación. Y eso hay que trabajarlo mejor.

El desempleo juvenil es un drama como lo es el de mayores de 50 años o el de cualquier otra persona que lleva un año o más en el paro. 

España necesita soluciones urgentes y medidas que no discriminen tanto por edad. Queda dudas, flecos sin aclarar como si estos periodos sin tener que pagar Seguridad Social pero trabajando, contabilizarán para los periodos futuros de jubilación o no. 

Las medidas no pueden ser tibias ni grises, se necesitan medidas atrevidas, incluso medidas equivocadas pero con suficiente cintura como para ir cambiándolas. 

Es prioritario lograr más y mejor empleo para que España sea mejor en Europa. 

El propio mercado volverá a colocar los derechos laborales en una posición mejor que la actual, hoy denigrante y esclavista, que no es soportable excepto por la penosa situación actual de drama social. 

Pero siempre es mejor un empleo precario que un NO empleo, para desde ese puesto poder hacer palanca en formación y sobrevivencia para tener fuerza en aprender y cambiar de empleo. 

Un mal trabajo no debe ser nunca para siempre. 

Un mal país puede ser para muchos más años que una mala solución a un gran problema.


Si las malas ideas triunfan, podrían ser buenas

A veces la arquitectura parece rara vista desde fuera resulta casi imposible imaginar qué contiene, pero algo las ha movido a ser así, a construirla como es. Y no me estoy refiriendo solo a las urbanas, sino también a las sociales, a las personas y sus decisiones, a las empresariales.

Hay veces que una idea, por si sola, es ya capaz de mover conciencias de grandes grupos. No se necesita más, ni desarrollarlas, ni plantear objetivos, ni ofrecer garantías. 

Solo con la idea ya sirve para creer en ella. Tal vez nos falta entenderla mejor y desarrollar sus expectativas. Pero de entrada podríamos decir que nos gusta.

El triunfo a veces existe por llegar en un momento especial, otras por ser la única idea, o la diferente, o caer del cielo cuando más agua se necesitaba para regar. 

Si logras creer y consiguen que otros crean, ya has logrado lo más complejo: crear sinergias víricas que se contagian ellas solas. 

Si además otros creen en ti o en tus ideas, están logrando que tú mismo creas todavía más en ti y desarrolles mejor tus proyectos.

Para que una idea triunfe no tiene que ser muy buena, no es necesario que se explique ella sola, incluso a veces, vista separada de su contexto, nos puede parecer una mala decisión.

Pero si está triunfando será por algo y eso es lo más importante. 

Eso, y saber por qué lo está haciendo, porqué triunfa si en realidad no nos parece tan buena. 

Porque nos puede parecer irregular cuando la observamos desde fuera, parcialmente, desde otro punto de vista, pero si es la elegida será por la suma de varios conceptos. 

Adivina cuales y multiplícalos. Aprende de los éxitos de tus propias ideas que no te parecen tan buenas.


¿Por qué son un éxito los podcast? ¿Qué es un podcast para su fama?


Me asombra la fama que están tomando los Podcast lo que me indica que yo estoy "gagá" es decir fuera de línea. Los 
podcast son grabaciones que se multiplican como champiñones en cueva oscura, archivos MP3 generalmente solo de sonido, de diálogos, sin imágenes, para escuchar con cascos. 

Casi nunca es un vídeo, no es un blog, no es una novela o un cuento, es… un trozo de un programa de radio, hecho en casa. Aunque cada vez más haya profesionales de radio y otros medios de comunicación que hacen sus propios podcast, incluidos famosos que utilizan muy diversos medios de comunicación por su éxito de audiencia.

En su etimología era un producto hecho para los iPod, para escucharse mientras caminabas, un producto casero de radio que hoy hacen ya multitud de personas sin conocimientos profesionales de radio. Comunicación en estado puro, pero solo de sonido y casi siempre NO profesional.

Hablar, contar, explicar, relatar, aconsejar, volver a contar tus mierdas, o volver a inventar historias que has ido escuchando por las calles, entre tus amigos, tus relaciones. Sí, podría tener éxito. Y lo digo en el 2022 que es ya casi un producto viejuno.

Ahora que han inventado el hablarle al ordenador y que él te lo escriba todo sin tener que teclear, inventamos el soltar al aire tus propias palabras en formato audio para escuchar con cascos mientras haces otra cosa. No sé dónde está el punto del éxito, no se lo veo o casi, pero lo admito como fenómeno.

El éxito depende precisamente del poco esfuerzo que hay que hacer para disfrutar de un podcast, pues  para el resto de nuevas opciones de comunicación amateur necesitas estar atento y para el podcast no, simplemente entregas tus oídos y punto. Puedes estar haciendo cualquier otra cosa, es como la música o la radio.

Haces un MP3, a ser posible con un micrófono de calidad para evitar ruidos ajenos y para que quede limpio, lo editas un poco en tu ordenador para quitar espacios vacíos o para cortar y pegar, y lo cuelgas al aire en decenas de lugares en donde te los acogen pagando o sin pagar. 

A sus órdenes, señores gobernantes de no saber hablar

Estamos en unos tiempos complicados para todo el mundo. Si acaso excepto para los que no quieren ver nada de lo que sucede. No, tranquilos que no pienso enumerar problemas, no he venido para eso, sino para si acaso enumeras soluciones. ¿No somos capaces de hablar más entre nosotros? 

He dicho hablar, con palabras, mirándonos, con calma, con diálogo, con sonrisas, con un vinito y unas patatas bravas.

Hemos perdido nuestra capacidad ancestral de hablar, de dialogar, de comunicarnos entre personas con personas, de incluso llegar a unos acuerdos. Ya no sirve todo esto que hemos organizado alrededor de nosotros. Ni sirven los medios de comunicación, ni las Redes sociales, ni los cabreos o insultos, las postverdades, las mentiras o las trampas.

Y lo curioso es que todo sabemos que todo esto no sirve de nada, excepto de llevarnos poco a poco hacia el abismo.

Rusia a invadido a Ucrania por no hablar lo suficiente. Lo sabemos todos. Pero esa falta de diálogo llevan encima de su debilidad muchos miles de muertos, ciudades destrozadas y una Europa herida. 

Por no hablar lo suficiente. Cuando acabe la guerra, cuando sea, se llegará a un acuerdo de paz que se podría haber logrado la semana antes de empezar la invasión y los primeros bombardeos.

Y así es todo en estos tiempos. Ya, no son los primeros en los que demostramos que somos incapaces de saber hablar. pero todos ellos han acabado de la misma manera. 

Cómo y qué aprender en el siglo XXI para encontrar trabajo de calidad

Estamos en el siglo XXI y la forma de adquirir conocimientos y el tipo de formación que necesitan de nosotros es diferente a lo que hasta ahora habíamos conocido. No muy diferente, pero sí con algunos conceptos que está bien tener en cuenta para optimizar nuestros propios recursos formativos.

Además de la formación reglada de la escuela o la universidad debemos tener añadidos formativos en disciplinas laterales que completen y sobre todo otorguen personalidad al conjunto de nuestra formación. Hay que diferenciarse de nuestra competencia y para ello debemos complementar nuestra formación propia con unos conocimientos específicos de las materias que deseemos potenciar. Sin olvidarnos nunca de que dominar las nuevas tecnologías ya no son un complemento sino una necesidad imprescindible.

Debemos ser unas personas activas en la vida y demostrar que lo hemos sido en nuestros trabajos anteriores, emocionalmente debemos saber dominar nuestros impulsos y tener una vida cultural y formativa amplia y constante. Nuestras habilidades sociales se deben ver y se tienen que dejar notar en nuestras explicaciones.

Es muy importante saber comunicar y hablar en público e incluso defender ante otros nuestras posturas, tener capacidad de innovación, de trabajo en equipo, de resolver problemas, de ser críticos razonando las diferencias, de actuar ante casi todo tipo de situaciones, sean en solitario o en grupo, para demostrar que se sabe poner en funcionamiento todo el conocimiento adquirido.
 
Debes disponer de buenas herramientas de formación personal. Un ordenador y una buena conexión a internet es básico, pero esto no sirve de nada si no están acompañados de los programas necesarios. Una buena base de datos con todo lo concerniente a tu carrera laboral y formativa es insustituible, llena de mucha información de todo tipo. Pero también una excelente biblioteca debe formar parte de tus herramientas básicas. Sin tener a mano los conocimientos que otros antes ya han publicado es complicado poder ampliar los conocimientos.


 

Recogiendo trapos en el lago Jawaharlal Nehru de India

Es un joven indio, casi un niño, buscando trapos y basuras que pueda luego vender y que se amontonan en la orilla del lago Jawaharlal Nehru después de la inmersión de los ídolos del Señor Ganesh que marcan el final del Festival Ganesh, en la ciudad de Bhopal, India

La imagen es del fotógrafo Sanheev Gupta. Sobran mas comentarios, es la vida, es la sociedad, es una parte que no queremos ver de la realidad de este siglo XXI. Cuando hablamos de inmigraciones y creemos sabernos todas las posibilidades y opciones, no somos conscientes de la humanidad que todos deberíamos tener, incluso si se quiere de ese apartado religioso de no desear para los demás lo que no deseas para tí.

¿Desearías ver a tu hijo en estas condiciones? Pues algo deberíamos empezar a pensar, para la sostenibilidad en paz de toda nuestra sociedad.

¿Dependemos en exceso del consumismo dirigido?


¡Nuestras noches son más hermosas que vuestros anuncios!

No sé si la traducción es la más correcta, creo que quieren hablar de ir en contra de las modas impuestas para consumir, para comportarnos como les gusta a los diseñadores del consumo. 

No tenemos que ir vestidos de una determinada forma para sentirnos felices, incluso ir desnudos puede ser un buena manera de empezar a disfrutar desde el principio.

¿Que hay colgajos? Sí. Pero no sucede nada. Ya decía un tal Domínguez, que la arruga es bella, todo depende del punto de vista y de lo que se vaya buscando por la vida.

Esto es Occidente, es el Primer Mundo, es el Futuro, el siglo XXI


Los tiempos son tan raros que cuando viene un Rey que se escapó de su país dos años, lo seguimos vitoreando como si fuera un exiliado por castigo. nadie queremos ver las realidades, las tapamos, las disimulamos. 

Esta calle es Europa, es Francia, es muy cerca de España. Podría ser Berlín o Madrid, Roma o Zaragoza. existe en todas las grandes ciudades simplemente por no saber resolver este problema. Sabemos, admitimos que es un problema, un drama humano y social, pero no sabemos resolverlo.

Y curiosamente los que menos saben resolverlo dicen que es culpa de los que deciden estar en estas condiciones infrahumanas. Están porque quieren. 

Como llevamos ya casi dos décadas caminando hacia peor, poco hay que decir desde mi punto de vista casi setentón. me la sopla, es un tema vuestro. Yo simplemente observo e intento no cabrearme más que vosotros. Es malo para mi cuerpo viejo.

Quiero seguir paseando cogidos de la mano


Yo soy de los que gusta pasear cogidos de la mano, y sé que es una tontada, pero de tontos malos está el mundo lleno, así que ¿por qué yo no puedo llenar el club de los tontos buenos? 

El amor es algo que se acaba como las pilas, y que no vale con comprar otras, porque esto se recoge de la naturaleza, como el que va en busca de caracoles y los espera en las curvas que es donde frenan. 

Hay que saber buscar y esperar, tener paciencia y buenos modales, confianza en uno mismo y saber estar, tener autoestima para poder de esta forma amar al otro con la mente fuerte y llena de ganas por el futuro. 

El amor es futuro, e incluso a veces presente. 

Pero lo que nunca debería ser es pasado, a lo sumo un contenedor de buenos recuerdos.


¿A la escuela se va a estudiar o a pensar?

No sé bien si a las escuelas se va solo a estudiar, a reflexionar sobre lo que se estudia, a pensar sobre lo que se aprende, a que te vayan domando según las modas de los tiempos…, pero creo que de lo que no se trata, eso seguro, es que de aprendas a ser libre.

Perich decía en la viñeta que a la escuela se viene a estudiar, no a pensar. Lo cual es una gran tristeza. 

Pensar sobre lo que se estudia es el fondo de la forma, es lo que debe importar si queremos que lo aprendido se nos quede dentro. 

¿No es posible aprender a pensar mientras se piensa sobre lo que se aprende? 

Pero a veces es que damos la sensación de que lo que queremos que se nos quede dentro no es lo que nos interesa como personas, sino lo que le interesa a los que dominan los procesos.

Los mediocres triunfan. Los buenos ya se han ido


En política se está para trabajar para la sociedad, o al menos para las ideas que cada uno de nosotros tenemos sobre la sociedad que creemos gestionar. 

Cuando esta sociedad no se siente bien representada, bien gestionada, nuestro papel político es una actuación ridícula. 

Y debemos dar un paso atrás y dejar de estar de actor no aplaudido.

La política es brutalmente injusta. Pero eso no resta nada a la frase anterior de que la política es brutalmente injusta con los que la ejercen. 

En la misma medida en que te puede aupar te asesina. 

Y si nos merecemos el respeto al trabajo por globalizar las críticas, al final es lógico que se abandone y que surjan los mediocres para tomar esa labor, esa responsabilidad.

Y eso es lo que sucede en la actualidad. 

Que son los mediocres los que efectivamente se aúpan como los nuevos políticos.


Sobre la utilidad de la experiencia. O no


"La experiencia nos enseña… que la experiencia no sirve para nada. 

Perich

Con mis 66 estoy entre los 60 y los 70. Qué cosas nos suceden


Yo con mis sesenta y seis me sigo considerando un joven loco mayor, un tipo que se da cuenta de los engaños, que lee y disfruta de lo que le gusta, que viaja y se da cuenta de los problemas que nos abruman pero que admitimos de muy buen grado, pues ya es hora de que sea otra generación la que los intente gestionar.

Sobre todo porque a nosotros ya no nos dejan.

Una cosa que sí jode es admitir que te orillan a partir de los 60, aunque nadie lo quiere reconocer. Incluso te orillan los jóvenes de 50 que son gentes tan cercanas a nosotros que nos dan incluso pena. Es cuestión de pocas bocanadas a la vida para que a vosotros os orillen también: chavales.

Desde el año 2008 y de eso hay ya 14 años pasados, llevamos enganchando crisis tan crisis sin ver ni la luz ni atisbos de soluciones o de cambios.

Muchos años han tenido los "jóvenes" que hoy tienen 52 y entonces tenían 38, para intentar resolver los problemas. En aquel 2008 se las prometían muy felices con sus 40 tacos, ahora van camino de los 55 que es la meta por la que tras pasar la puerta de la edad te orillan hacia el desempleo o el abandono. Tranquilos que ya os queda poco.

Pero no hay problema pues con 66 se pueden seguir haciendo locuras y tonterías. Todo depende de cada uno.

Incluso todo te importa de otra manera, no te digo yo que menos, pero sí lo miramos desde la óptica del taoísmo, de la calma, del silencio incluso. Que se rompe en cuanto no nos damos cuenta de la edad que tenemos. 

Con 60 se está todavía en la lucha entre los 50 y los 70. Y a veces salen los bríos.

Como ya estamos orillados no deben preocuparnos estos problemas actuales, no vamos a poder hacer casi nada, aunque guardar silencio no vaya con nosotros. 

Así que disfrutaremos de ver como se equivocan los que hoy tienen 50 y se creen jóvenes, y que en breve veremos asomados a las obras y criticando lo que hacen los de 40 de hoy que cuando empezó la crisis del 2008 tenían 26 años. Eran unos críos.

¿Qué le sucede a la izquierda en Europa?


Ha ganado Macron en Francia, sí, ha ganado la derecha en unas elecciones entre dos derechas. Y en donde la derecha más centrada deberá mirar de reojo a la derecha más extrema pues le pisa los talones, no ella misma, sino los millones de votantes que han votado a Le Pen aunque hayan sido mayoría los que han elegido a Macron para gobernar Francia.

¿Y la izquierda, existe la izquierda en Francia? Ya, sí, sé que existe, pero si no tiene poder suficiente, al final dejará de contrapesar. ¿Y eso es bueno?

La pregunta se podría hacer de otra manera.

¿Qué está haciendo la izquierda en Europa para que esté sucediendo todo esto en la última décadas? 

¿Pensamos que son simplemente modas, que pasarán de largo sin dejar huellas? ¿No debería cambiar la izquierda europea, la española entre ellas, para repensar incluso ideologías?

¿Para qué sirve una ideología de un partido político si no es capaz de ponerla a funcionar con sus gestiones?

Otra cosa es la ideología teórica, la intelectual, la filosófica incluso, que todas ellas no necesitan al poder para plantear reflexiones. Pero la izquierda política si necesita gestionar para demostrar que es capaz de cambiar lo que no se está repartiendo bien. 

¿Cómo cuidamos la memoria para que crezca mejor y más abierta?

¿Cómo sembramos la memoria para que crezca mejor y más abierta?

¿Con qué revoluciones personales has tenido que pelear?

¿Sabías que tu cuerpo tiene memoria?

¿Te sientes seguro ahora mismo?

¿Quién puede hablar y explicar y quién no debe, y es mejor que siga escuchando?

¿Puede la memoria colectiva guardar, preservar fielmente la realidad de una crisis sociopolítica?

¿A qué te agarras cuando tiembla el suelo que pisas, tus propias ideas, tus experiencias caducadas?

¿Cómo se construye la memoria colectiva, en esta era de comunicación en donde todo nos da la sensación de que ya viene cocinado de fuera o directamente manipulado?


Mascarillas NO obligatorias. ¿Y recomendadas?

Hoy hemos dicho en España adiós a las mascarillas en interiores en algunos lugares, tras 700 días de llevarlas obligadas, y ahora algunos dicen que les parece prematuro. Es posible que los datos de la pandemia no sean excelentes, incluso ni buenos, pero nuestra incapacidad global para saber encontrar soluciones a la pandemia tras 27 meses de ser declarada en el mundo, nos lleva a tener que tomar decisiones que hace un año no hubiéramos tomado.

¿Podemos admitir que tendremos que llevar mascarillas para siempre? No parece positiva esa opción, así que hay que buscar de forma algo forzada, esta decisión inevitable de quitar la obligación, o admitir que el mundo se nos escapa. Que esto es lo más fácil.

Tenemos entre nosotros (siempre) decenas de peligros realmente importantes y no por ello somos capaces de construir prohibiciones. 

Habría que prohibir el alcohol, el tabaco, los azúcares, trabajar, ir en coche, contaminar, tener hijos o casarnos e incluso vivir en viviendas de dos alturas.

La vida es riesgo y peligro, la seguridad completa no existe, las enfermedades llevan entre nosotros miles de años, desde siempre, el cáncer mata como mata la cirrosis, los accidentes laborales o la peritonitis. Incluso me dicen que también los médicos se mueren de enfermedad.

Así que, inevitablemente hay que tomar decisiones que entrañan algún riesgo añadido. Y quitarse las mascarillas en algunos interiores es una de ellas.

Lo que se quita es la obligación, que esa es otra que hay que explicar bien. Quien desee llevarlas incluso en su propio hogar, puede hacerlo. No hay obligación pero además no se quita esa obligación en todas las circunstancias. Así que parece incluso una medida menor.

Si observamos lo que se está haciendo en China y lo comparamos con Europa, la comparación es odiosa. Yo creo que ellos se equivocan, y el ejemplo lo tomamos de aquí. 

Dos años de relativa prohibición social han traído un aumento muy alto en afecciones psicológicas entre mayores que les ataca la soledad y entre jóvenes que no han cubierto sus ciclos básicos de desarrollo con la normalidad que se necesita.

Forzar en exceso algunas medidas de control social, tiene unos efectos que no se ven en el momento, pero que son tan negativos como lo que pretenden evitar. 


¿A quién le escribo? ¿Quién eres tú… si eres mi lector?


Mis lectores, vosotros, los que os acercáis a leer este blog, sois en casi la inmensa mayoría españoles de España, valgo la redundancia para remarcar lo que deseo decir. Estoy encantado con mis lectores, pero me pregunto muchas veces qué lleva a una persona a entregar unos segundos o minutos a un blog, leyendo temas de otra persona, que nunca sabes como autor y cuando lo escribes, si realmente interesará a alguien lo que dices. Incluso simplemente si entretendrás a alguien.

Desearía ser leído en castellano por muchas más personas que no fueran españoles de España, es decir, por  gente de Iberoamérica, de otros países, simplemente para multiplicar mis lectores. Pero tampoco esto lo tengo claro. ¿Con qué me conformo?

No sé qué leen las personas que se pegan a un teléfono móvil o a un ordenador y que deciden no estar atados a una Red Social. ¿Por qué me regalan un tiempo de su vida para leerme?

Es verdad que San Google es un gran tirano, que te puede traer lectores o frenar los que decide frenar o priorizar. Nunca sabes bien el motivo. Y todos desearíamos conocerlo, penetrar más en otros regazos, en otras tablet. En otros hogares.

Sobre todo porque si no se sabe a qué lectores te estás dirigiendo, es complicado acertar en los temas que sueltas, en lo que repartes, en los modos incluso de planificar lo que escribes. 

Tal vez eso sea lo hermoso del escritor, la incertidumbre.

Sí observo —en las últimas semanas— una tendencia a leer los lectores más temas serios, o temas algo más profundos que el año 2021. 

No sé si es producto del posible final de la pandemia, la nueva Guerra contra Ucrania, la nueva crisis económica, algo de cansancio hacia lo fácil…, o son modas que creo ver y no son ciertas.

Cuando ya se tiene una cierta edad —una edad que desearía que fuera incierta pero que se nota en las arrugas y en la silueta— a uno le gustaría repartir, entregar tonterías que considero válidas como la experiencia, la alegría conservada, las ideas viejunas que nunca pasan de moda.

Y en todo eso estoy, cuando como siempre me van llevando las dudas, el poco tiempo que tengo para reflexionar. 

¿Merece la pena seguir dudando? 

¿Qué tamaño es el correcto de una entrada? 

Hasta la siguiente.

Nunca dejes de preguntarte sobre las cosas que te rodean


Nunca dejes de preguntarte sobre las cosas que te rodean, sobre tus dudas, sobre lo que miras y/o ves. Preguntarse es una actividad vital que dura toda la vida, y si no te preguntas nada, es que estás muerto, aunque sigas moviéndote.

La curiosidad existe para hacernos más útiles, para que podamos crecer y hacer crecer nuestros ambientes, nuestra sociedad, lo que nos rodea, lo que vamos necesitando para sobrevivir.

Seamos humildes en nuestra curiosidad, pues es mucho lo que podemos, debemos, necesitamos aprender. Pero aprender es algo que nos regala la propia vida, el propio sistema que tenemos, y aunque es una decisión nuestra, debemos ser agradecidos con esta opción de mejora.

¿Por qué crece la ansiedad hasta convertirse en un grave problema?

La ansiedad es algo más que la consecuencia de una vida con mucho estrés, de hecho en realidad el estrés no tiene (casi) nada que ver con la ansiedad aunque algunos síntomas sean muy parecidos. Son trastornos cercanos, similares a veces, pero que requieren análisis distintos.

También debemos reconocer que la ansiedad es contagiosa, así como el estrés patológico es una emoción que tienda a contagiarse hacia los que nos rodean. 

Hay una cierta forma de relacionarse mostrando empatía entre personas con ansiedad y estrés, buscando conocer como resuelven sus problemas unos u otras personas pero que al final convierten en un círculo peligroso pues se retroalimentan conjuntamente las personas con los mismos problemas. 

Incluso es habitual que una persona que ya esté superando sus crisis de ansiedad se crea capacitada para ayudar a otras personas con los mismos problemas, y siendo esto cierto, también lo es que resulta más fácil recaer y no terminan venciendo sus problemas.

Los pensamientos ansiosos se van convirtiendo en preocupaciones y estas preocupaciones en miedo que se vuelven otra vez en pensamientos negativos y ansiosos. 

Se van retroalimentando unos con los otros. Y se amplifican en estos procesos, se van creciendo ellos solos.

Si le damos excesivas vueltas a los problemas sin tener capacidad para resolverlos, se convierten en ansiedad, en depresión. 

Y creamos un problema mucho mayor del que inicialmente estábamos analizando para poder ser resuelto. 

La sensación patológica de ansiedad es real, la persona está sufriendo. Pero muchas veces sufre por problemas que no son reales o que sin duda son menos importantes que la propia ansiedad que se padece. 

Repito. La ansiedad es un gran problema REAL, pero se sustenta en problemas que no son tan importantes y que siempre son menos importantes que la propia ansiedad. Y entender esto no es sencillo, ni para quien lo padece ni para quien está cerca.