¿Por qué son un éxito los podcast? ¿Qué es un podcast para su fama?


Me asombra la fama que están tomando los Podcast lo que me indica que yo estoy "gagá" es decir fuera de línea. Los 
podcast son grabaciones que se multiplican como champiñones en cueva oscura, archivos MP3 generalmente solo de sonido, de diálogos, sin imágenes, para escuchar con cascos. 

Casi nunca es un vídeo, no es un blog, no es una novela o un cuento, es… un trozo de un programa de radio, hecho en casa. Aunque cada vez más haya profesionales de radio y otros medios de comunicación que hacen sus propios podcast, incluidos famosos que utilizan muy diversos medios de comunicación por su éxito de audiencia.

En su etimología era un producto hecho para los iPod, para escucharse mientras caminabas, un producto casero de radio que hoy hacen ya multitud de personas sin conocimientos profesionales de radio. Comunicación en estado puro, pero solo de sonido y casi siempre NO profesional.

Hablar, contar, explicar, relatar, aconsejar, volver a contar tus mierdas, o volver a inventar historias que has ido escuchando por las calles, entre tus amigos, tus relaciones. Sí, podría tener éxito. Y lo digo en el 2022 que es ya casi un producto viejuno.

Ahora que han inventado el hablarle al ordenador y que él te lo escriba todo sin tener que teclear, inventamos el soltar al aire tus propias palabras en formato audio para escuchar con cascos mientras haces otra cosa. No sé dónde está el punto del éxito, no se lo veo o casi, pero lo admito como fenómeno.

El éxito depende precisamente del poco esfuerzo que hay que hacer para disfrutar de un podcast, pues  para el resto de nuevas opciones de comunicación amateur necesitas estar atento y para el podcast no, simplemente entregas tus oídos y punto. Puedes estar haciendo cualquier otra cosa, es como la música o la radio.

Haces un MP3, a ser posible con un micrófono de calidad para evitar ruidos ajenos y para que quede limpio, lo editas un poco en tu ordenador para quitar espacios vacíos o para cortar y pegar, y lo cuelgas al aire en decenas de lugares en donde te los acogen pagando o sin pagar. 

A sus órdenes, señores gobernantes de no saber hablar

Estamos en unos tiempos complicados para todo el mundo. Si acaso excepto para los que no quieren ver nada de lo que sucede. No, tranquilos que no pienso enumerar problemas, no he venido para eso, sino para si acaso enumeras soluciones. ¿No somos capaces de hablar más entre nosotros? 

He dicho hablar, con palabras, mirándonos, con calma, con diálogo, con sonrisas, con un vinito y unas patatas bravas.

Hemos perdido nuestra capacidad ancestral de hablar, de dialogar, de comunicarnos entre personas con personas, de incluso llegar a unos acuerdos. Ya no sirve todo esto que hemos organizado alrededor de nosotros. Ni sirven los medios de comunicación, ni las Redes sociales, ni los cabreos o insultos, las postverdades, las mentiras o las trampas.

Y lo curioso es que todo sabemos que todo esto no sirve de nada, excepto de llevarnos poco a poco hacia el abismo.

Rusia a invadido a Ucrania por no hablar lo suficiente. Lo sabemos todos. Pero esa falta de diálogo llevan encima de su debilidad muchos miles de muertos, ciudades destrozadas y una Europa herida. 

Por no hablar lo suficiente. Cuando acabe la guerra, cuando sea, se llegará a un acuerdo de paz que se podría haber logrado la semana antes de empezar la invasión y los primeros bombardeos.

Y así es todo en estos tiempos. Ya, no son los primeros en los que demostramos que somos incapaces de saber hablar. pero todos ellos han acabado de la misma manera. 

Cómo y qué aprender en el siglo XXI para encontrar trabajo de calidad

Estamos en el siglo XXI y la forma de adquirir conocimientos y el tipo de formación que necesitan de nosotros es diferente a lo que hasta ahora habíamos conocido. No muy diferente, pero sí con algunos conceptos que está bien tener en cuenta para optimizar nuestros propios recursos formativos.

Además de la formación reglada de la escuela o la universidad debemos tener añadidos formativos en disciplinas laterales que completen y sobre todo otorguen personalidad al conjunto de nuestra formación. Hay que diferenciarse de nuestra competencia y para ello debemos complementar nuestra formación propia con unos conocimientos específicos de las materias que deseemos potenciar. Sin olvidarnos nunca de que dominar las nuevas tecnologías ya no son un complemento sino una necesidad imprescindible.

Debemos ser unas personas activas en la vida y demostrar que lo hemos sido en nuestros trabajos anteriores, emocionalmente debemos saber dominar nuestros impulsos y tener una vida cultural y formativa amplia y constante. Nuestras habilidades sociales se deben ver y se tienen que dejar notar en nuestras explicaciones.

Es muy importante saber comunicar y hablar en público e incluso defender ante otros nuestras posturas, tener capacidad de innovación, de trabajo en equipo, de resolver problemas, de ser críticos razonando las diferencias, de actuar ante casi todo tipo de situaciones, sean en solitario o en grupo, para demostrar que se sabe poner en funcionamiento todo el conocimiento adquirido.
 
Debes disponer de buenas herramientas de formación personal. Un ordenador y una buena conexión a internet es básico, pero esto no sirve de nada si no están acompañados de los programas necesarios. Una buena base de datos con todo lo concerniente a tu carrera laboral y formativa es insustituible, llena de mucha información de todo tipo. Pero también una excelente biblioteca debe formar parte de tus herramientas básicas. Sin tener a mano los conocimientos que otros antes ya han publicado es complicado poder ampliar los conocimientos.


 

Recogiendo trapos en el lago Jawaharlal Nehru de India

Es un joven indio, casi un niño, buscando trapos y basuras que pueda luego vender y que se amontonan en la orilla del lago Jawaharlal Nehru después de la inmersión de los ídolos del Señor Ganesh que marcan el final del Festival Ganesh, en la ciudad de Bhopal, India

La imagen es del fotógrafo Sanheev Gupta. Sobran mas comentarios, es la vida, es la sociedad, es una parte que no queremos ver de la realidad de este siglo XXI. Cuando hablamos de inmigraciones y creemos sabernos todas las posibilidades y opciones, no somos conscientes de la humanidad que todos deberíamos tener, incluso si se quiere de ese apartado religioso de no desear para los demás lo que no deseas para tí.

¿Desearías ver a tu hijo en estas condiciones? Pues algo deberíamos empezar a pensar, para la sostenibilidad en paz de toda nuestra sociedad.

¿Dependemos en exceso del consumismo dirigido?


¡Nuestras noches son más hermosas que vuestros anuncios!

No sé si la traducción es la más correcta, creo que quieren hablar de ir en contra de las modas impuestas para consumir, para comportarnos como les gusta a los diseñadores del consumo. 

No tenemos que ir vestidos de una determinada forma para sentirnos felices, incluso ir desnudos puede ser un buena manera de empezar a disfrutar desde el principio.

¿Que hay colgajos? Sí. Pero no sucede nada. Ya decía un tal Domínguez, que la arruga es bella, todo depende del punto de vista y de lo que se vaya buscando por la vida.

Esto es Occidente, es el Primer Mundo, es el Futuro, el siglo XXI


Los tiempos son tan raros que cuando viene un Rey que se escapó de su país dos años, lo seguimos vitoreando como si fuera un exiliado por castigo. nadie queremos ver las realidades, las tapamos, las disimulamos. 

Esta calle es Europa, es Francia, es muy cerca de España. Podría ser Berlín o Madrid, Roma o Zaragoza. existe en todas las grandes ciudades simplemente por no saber resolver este problema. Sabemos, admitimos que es un problema, un drama humano y social, pero no sabemos resolverlo.

Y curiosamente los que menos saben resolverlo dicen que es culpa de los que deciden estar en estas condiciones infrahumanas. Están porque quieren. 

Como llevamos ya casi dos décadas caminando hacia peor, poco hay que decir desde mi punto de vista casi setentón. me la sopla, es un tema vuestro. Yo simplemente observo e intento no cabrearme más que vosotros. Es malo para mi cuerpo viejo.

Quiero seguir paseando cogidos de la mano


Yo soy de los que gusta pasear cogidos de la mano, y sé que es una tontada, pero de tontos malos está el mundo lleno, así que ¿por qué yo no puedo llenar el club de los tontos buenos? 

El amor es algo que se acaba como las pilas, y que no vale con comprar otras, porque esto se recoge de la naturaleza, como el que va en busca de caracoles y los espera en las curvas que es donde frenan. 

Hay que saber buscar y esperar, tener paciencia y buenos modales, confianza en uno mismo y saber estar, tener autoestima para poder de esta forma amar al otro con la mente fuerte y llena de ganas por el futuro. 

El amor es futuro, e incluso a veces presente. 

Pero lo que nunca debería ser es pasado, a lo sumo un contenedor de buenos recuerdos.


¿A la escuela se va a estudiar o a pensar?

No sé bien si a las escuelas se va solo a estudiar, a reflexionar sobre lo que se estudia, a pensar sobre lo que se aprende, a que te vayan domando según las modas de los tiempos…, pero creo que de lo que no se trata, eso seguro, es que de aprendas a ser libre.

Perich decía en la viñeta que a la escuela se viene a estudiar, no a pensar. Lo cual es una gran tristeza. 

Pensar sobre lo que se estudia es el fondo de la forma, es lo que debe importar si queremos que lo aprendido se nos quede dentro. 

¿No es posible aprender a pensar mientras se piensa sobre lo que se aprende? 

Pero a veces es que damos la sensación de que lo que queremos que se nos quede dentro no es lo que nos interesa como personas, sino lo que le interesa a los que dominan los procesos.

Los mediocres triunfan. Los buenos ya se han ido


En política se está para trabajar para la sociedad, o al menos para las ideas que cada uno de nosotros tenemos sobre la sociedad que creemos gestionar. 

Cuando esta sociedad no se siente bien representada, bien gestionada, nuestro papel político es una actuación ridícula. 

Y debemos dar un paso atrás y dejar de estar de actor no aplaudido.

La política es brutalmente injusta. Pero eso no resta nada a la frase anterior de que la política es brutalmente injusta con los que la ejercen. 

En la misma medida en que te puede aupar te asesina. 

Y si nos merecemos el respeto al trabajo por globalizar las críticas, al final es lógico que se abandone y que surjan los mediocres para tomar esa labor, esa responsabilidad.

Y eso es lo que sucede en la actualidad. 

Que son los mediocres los que efectivamente se aúpan como los nuevos políticos.


Sobre la utilidad de la experiencia. O no


"La experiencia nos enseña… que la experiencia no sirve para nada. 

Perich

Con mis 66 estoy entre los 60 y los 70. Qué cosas nos suceden


Yo con mis sesenta y seis me sigo considerando un joven loco mayor, un tipo que se da cuenta de los engaños, que lee y disfruta de lo que le gusta, que viaja y se da cuenta de los problemas que nos abruman pero que admitimos de muy buen grado, pues ya es hora de que sea otra generación la que los intente gestionar.

Sobre todo porque a nosotros ya no nos dejan.

Una cosa que sí jode es admitir que te orillan a partir de los 60, aunque nadie lo quiere reconocer. Incluso te orillan los jóvenes de 50 que son gentes tan cercanas a nosotros que nos dan incluso pena. Es cuestión de pocas bocanadas a la vida para que a vosotros os orillen también: chavales.

Desde el año 2008 y de eso hay ya 14 años pasados, llevamos enganchando crisis tan crisis sin ver ni la luz ni atisbos de soluciones o de cambios.

Muchos años han tenido los "jóvenes" que hoy tienen 52 y entonces tenían 38, para intentar resolver los problemas. En aquel 2008 se las prometían muy felices con sus 40 tacos, ahora van camino de los 55 que es la meta por la que tras pasar la puerta de la edad te orillan hacia el desempleo o el abandono. Tranquilos que ya os queda poco.

Pero no hay problema pues con 66 se pueden seguir haciendo locuras y tonterías. Todo depende de cada uno.

Incluso todo te importa de otra manera, no te digo yo que menos, pero sí lo miramos desde la óptica del taoísmo, de la calma, del silencio incluso. Que se rompe en cuanto no nos damos cuenta de la edad que tenemos. 

Con 60 se está todavía en la lucha entre los 50 y los 70. Y a veces salen los bríos.

Como ya estamos orillados no deben preocuparnos estos problemas actuales, no vamos a poder hacer casi nada, aunque guardar silencio no vaya con nosotros. 

Así que disfrutaremos de ver como se equivocan los que hoy tienen 50 y se creen jóvenes, y que en breve veremos asomados a las obras y criticando lo que hacen los de 40 de hoy que cuando empezó la crisis del 2008 tenían 26 años. Eran unos críos.

¿Qué le sucede a la izquierda en Europa?


Ha ganado Macron en Francia, sí, ha ganado la derecha en unas elecciones entre dos derechas. Y en donde la derecha más centrada deberá mirar de reojo a la derecha más extrema pues le pisa los talones, no ella misma, sino los millones de votantes que han votado a Le Pen aunque hayan sido mayoría los que han elegido a Macron para gobernar Francia.

¿Y la izquierda, existe la izquierda en Francia? Ya, sí, sé que existe, pero si no tiene poder suficiente, al final dejará de contrapesar. ¿Y eso es bueno?

La pregunta se podría hacer de otra manera.

¿Qué está haciendo la izquierda en Europa para que esté sucediendo todo esto en la última décadas? 

¿Pensamos que son simplemente modas, que pasarán de largo sin dejar huellas? ¿No debería cambiar la izquierda europea, la española entre ellas, para repensar incluso ideologías?

¿Para qué sirve una ideología de un partido político si no es capaz de ponerla a funcionar con sus gestiones?

Otra cosa es la ideología teórica, la intelectual, la filosófica incluso, que todas ellas no necesitan al poder para plantear reflexiones. Pero la izquierda política si necesita gestionar para demostrar que es capaz de cambiar lo que no se está repartiendo bien. 

¿Cómo cuidamos la memoria para que crezca mejor y más abierta?

¿Cómo sembramos la memoria para que crezca mejor y más abierta?

¿Con qué revoluciones personales has tenido que pelear?

¿Sabías que tu cuerpo tiene memoria?

¿Te sientes seguro ahora mismo?

¿Quién puede hablar y explicar y quién no debe, y es mejor que siga escuchando?

¿Puede la memoria colectiva guardar, preservar fielmente la realidad de una crisis sociopolítica?

¿A qué te agarras cuando tiembla el suelo que pisas, tus propias ideas, tus experiencias caducadas?

¿Cómo se construye la memoria colectiva, en esta era de comunicación en donde todo nos da la sensación de que ya viene cocinado de fuera o directamente manipulado?


Mascarillas NO obligatorias. ¿Y recomendadas?

Hoy hemos dicho en España adiós a las mascarillas en interiores en algunos lugares, tras 700 días de llevarlas obligadas, y ahora algunos dicen que les parece prematuro. Es posible que los datos de la pandemia no sean excelentes, incluso ni buenos, pero nuestra incapacidad global para saber encontrar soluciones a la pandemia tras 27 meses de ser declarada en el mundo, nos lleva a tener que tomar decisiones que hace un año no hubiéramos tomado.

¿Podemos admitir que tendremos que llevar mascarillas para siempre? No parece positiva esa opción, así que hay que buscar de forma algo forzada, esta decisión inevitable de quitar la obligación, o admitir que el mundo se nos escapa. Que esto es lo más fácil.

Tenemos entre nosotros (siempre) decenas de peligros realmente importantes y no por ello somos capaces de construir prohibiciones. 

Habría que prohibir el alcohol, el tabaco, los azúcares, trabajar, ir en coche, contaminar, tener hijos o casarnos e incluso vivir en viviendas de dos alturas.

La vida es riesgo y peligro, la seguridad completa no existe, las enfermedades llevan entre nosotros miles de años, desde siempre, el cáncer mata como mata la cirrosis, los accidentes laborales o la peritonitis. Incluso me dicen que también los médicos se mueren de enfermedad.

Así que, inevitablemente hay que tomar decisiones que entrañan algún riesgo añadido. Y quitarse las mascarillas en algunos interiores es una de ellas.

Lo que se quita es la obligación, que esa es otra que hay que explicar bien. Quien desee llevarlas incluso en su propio hogar, puede hacerlo. No hay obligación pero además no se quita esa obligación en todas las circunstancias. Así que parece incluso una medida menor.

Si observamos lo que se está haciendo en China y lo comparamos con Europa, la comparación es odiosa. Yo creo que ellos se equivocan, y el ejemplo lo tomamos de aquí. 

Dos años de relativa prohibición social han traído un aumento muy alto en afecciones psicológicas entre mayores que les ataca la soledad y entre jóvenes que no han cubierto sus ciclos básicos de desarrollo con la normalidad que se necesita.

Forzar en exceso algunas medidas de control social, tiene unos efectos que no se ven en el momento, pero que son tan negativos como lo que pretenden evitar. 


¿A quién le escribo? ¿Quién eres tú… si eres mi lector?


Mis lectores, vosotros, los que os acercáis a leer este blog, sois en casi la inmensa mayoría españoles de España, valgo la redundancia para remarcar lo que deseo decir. Estoy encantado con mis lectores, pero me pregunto muchas veces qué lleva a una persona a entregar unos segundos o minutos a un blog, leyendo temas de otra persona, que nunca sabes como autor y cuando lo escribes, si realmente interesará a alguien lo que dices. Incluso simplemente si entretendrás a alguien.

Desearía ser leído en castellano por muchas más personas que no fueran españoles de España, es decir, por  gente de Iberoamérica, de otros países, simplemente para multiplicar mis lectores. Pero tampoco esto lo tengo claro. ¿Con qué me conformo?

No sé qué leen las personas que se pegan a un teléfono móvil o a un ordenador y que deciden no estar atados a una Red Social. ¿Por qué me regalan un tiempo de su vida para leerme?

Es verdad que San Google es un gran tirano, que te puede traer lectores o frenar los que decide frenar o priorizar. Nunca sabes bien el motivo. Y todos desearíamos conocerlo, penetrar más en otros regazos, en otras tablet. En otros hogares.

Sobre todo porque si no se sabe a qué lectores te estás dirigiendo, es complicado acertar en los temas que sueltas, en lo que repartes, en los modos incluso de planificar lo que escribes. 

Tal vez eso sea lo hermoso del escritor, la incertidumbre.

Sí observo —en las últimas semanas— una tendencia a leer los lectores más temas serios, o temas algo más profundos que el año 2021. 

No sé si es producto del posible final de la pandemia, la nueva Guerra contra Ucrania, la nueva crisis económica, algo de cansancio hacia lo fácil…, o son modas que creo ver y no son ciertas.

Cuando ya se tiene una cierta edad —una edad que desearía que fuera incierta pero que se nota en las arrugas y en la silueta— a uno le gustaría repartir, entregar tonterías que considero válidas como la experiencia, la alegría conservada, las ideas viejunas que nunca pasan de moda.

Y en todo eso estoy, cuando como siempre me van llevando las dudas, el poco tiempo que tengo para reflexionar. 

¿Merece la pena seguir dudando? 

¿Qué tamaño es el correcto de una entrada? 

Hasta la siguiente.

Nunca dejes de preguntarte sobre las cosas que te rodean


Nunca dejes de preguntarte sobre las cosas que te rodean, sobre tus dudas, sobre lo que miras y/o ves. Preguntarse es una actividad vital que dura toda la vida, y si no te preguntas nada, es que estás muerto, aunque sigas moviéndote.

La curiosidad existe para hacernos más útiles, para que podamos crecer y hacer crecer nuestros ambientes, nuestra sociedad, lo que nos rodea, lo que vamos necesitando para sobrevivir.

Seamos humildes en nuestra curiosidad, pues es mucho lo que podemos, debemos, necesitamos aprender. Pero aprender es algo que nos regala la propia vida, el propio sistema que tenemos, y aunque es una decisión nuestra, debemos ser agradecidos con esta opción de mejora.

¿Por qué crece la ansiedad hasta convertirse en un grave problema?

La ansiedad es algo más que la consecuencia de una vida con mucho estrés, de hecho en realidad el estrés no tiene (casi) nada que ver con la ansiedad aunque algunos síntomas sean muy parecidos. Son trastornos cercanos, similares a veces, pero que requieren análisis distintos.

También debemos reconocer que la ansiedad es contagiosa, así como el estrés patológico es una emoción que tienda a contagiarse hacia los que nos rodean. 

Hay una cierta forma de relacionarse mostrando empatía entre personas con ansiedad y estrés, buscando conocer como resuelven sus problemas unos u otras personas pero que al final convierten en un círculo peligroso pues se retroalimentan conjuntamente las personas con los mismos problemas. 

Incluso es habitual que una persona que ya esté superando sus crisis de ansiedad se crea capacitada para ayudar a otras personas con los mismos problemas, y siendo esto cierto, también lo es que resulta más fácil recaer y no terminan venciendo sus problemas.

Los pensamientos ansiosos se van convirtiendo en preocupaciones y estas preocupaciones en miedo que se vuelven otra vez en pensamientos negativos y ansiosos. 

Se van retroalimentando unos con los otros. Y se amplifican en estos procesos, se van creciendo ellos solos.

Si le damos excesivas vueltas a los problemas sin tener capacidad para resolverlos, se convierten en ansiedad, en depresión. 

Y creamos un problema mucho mayor del que inicialmente estábamos analizando para poder ser resuelto. 

La sensación patológica de ansiedad es real, la persona está sufriendo. Pero muchas veces sufre por problemas que no son reales o que sin duda son menos importantes que la propia ansiedad que se padece. 

Repito. La ansiedad es un gran problema REAL, pero se sustenta en problemas que no son tan importantes y que siempre son menos importantes que la propia ansiedad. Y entender esto no es sencillo, ni para quien lo padece ni para quien está cerca.


¿Qué es escribir para un autor de éxito en ventas?


El escritor Francesc Miralles nos deja en su blog algunos consejos básicos para escritores recogidos de otros escritores con escuela y años de trabajo. 

El siguiente me parece a mi el principal.: “Escribir no va sobre hacer dinero, hacerse famoso, conseguir citas o una ocupación o hacer amigos. Al final va sobre enriquecer las vidas de aquellos que leen tu trabajo y enriquecer tu propia vida al mismo tiempo.” - Ernest Hemingway 

Pero además en su última entrada nos deja otras perlas sobre la escritura de otros autores.

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. - Oscar Wilde

“Antes de sentarte a escribir, debes levantarte para vivir”. - H.D. Thoreau

Si quieres ser escritor debes hacer dos cosas sobre todo: leer mucho y escribir mucho.” - Stephen King

“Se debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir. - Virgina Woolf 

 Protege tu horario de escritura y el lugar en el que escribes. Mantén alejado a todo el mundo mientras lo haces, incluso a tus seres queridos”. - Zadie Smith

Todo esto no te sirve de mucho, lo sé, pero son signos, avisos, advertencias de maestros, para que no creamos que el escribir es algo diferente a lo que realmente es, una necesidad de transmitir, de leer también para ir recogiendo datos, y de regalar.

La jaula no es el espacio, la jaula es el tiempo


La jaula no es el espacio, la jaula es el tiempo. La jaula no es realmente el encierro en donde nos tenemos que mover, pues todos estamos dentro de jaulas mas o menos grandes, que nos parecen incluso que no son jaulas, que nos entregan una libertad total. La auténtica jaula de cada uno de nosotros es el tiempo, y eso sí que está tasado de muy diversas formas.

Tiempo diario, tiempo para las cosas, tiempo que entregamos o vendemos, tiempo que dura cada una de las cosas importantes, incluso la vida. Tiempo de relación, de odio, de miedo, de amor, de sexo.

Tiempo para contemplarnos y para contemplar, para mirar y para ver y dejarnos ver. Tiempo para pensar en el tiempo. En el que queda y en el que ya hemos utilizado.

La imagen es de Luis Iribarren, viajero de la Zaragoza más extendida del mundo mundial

Son torpes sociales, así que sí, ¡Al lío!


Es verdad, es un lío de textos, todos amontonados para quitarle sentido a la frase principal, a la primitiva. Somos así de torpes y de lerdos.

!Al lío! …a veces pretendo ser normal, pero me aburro y vuelvo a ser YO!

Los que se deben aburrir son los que se compran pinturas para firmar en cualquier espació vacío que pillan por sus zonas de influencia. Y repiten las firmas como si de ello dependiera ser más o ser menos. Lo dicho, torpes sociales.

¿Y los huecos vacíos de arriba? Es que son bajitos los torpes de las firmas y no llegan.


¿Estás pensando en emprender, en innovar? Eres minoritario


Me decía el otro día un profesor de Universidad que entre sus alumnos era muy complicado encontrar a alguien que estuviera pensando en emprender, en innovar, en crear una empresa. Que la inmensa mayoría solo aspiran a trabajar por cuenta ajena, a lo sumo por ser funcionarios de cualquier estamento, pues no les importa cuál, sino lograr ser funcionario.

Esto es lógico, le dije, es que en la universidad no se les enseña a emprender, si acaso algún profesor si interesa sobre eso, pero posiblemente incluso sus ideas sobre el emprendimiento sean muy teóricas y nunca abrazadas por él mismo. Si el profesor no cree en el emprendimiento, es complicado lograrlo transmitir a sus alumnos.

No se trata de poner empresarios como profesores, pues casi seguro que tampoco quisieran ni valdrían. No es esa la solución. Pero tal vez la de tener mas formación empresarial —los propios profesores— ayudara a saber compartir esos valores.

No es posible pensar en un país válido sin emprendedores, ni tampoco sirve que no enseñemos la enorme diferencia entre especuladores y emprendedores, pues no todos los  empresarios son alumnos de ladrones, ni todos buscan el beneficio fácil. 

Pero sí es cierto que la meta del emprender es crecer, es crear, es abrir nuevos espacios, mercados o ideas, servicios y productos.

No es válido para ninguna sociedad que los nuevos empresarios, los nuevos emprendedores sean los hijos de los viejos emprendedores. 

Eso no sirve como recambio y la historia empresarial nos lo dice con claridad. Lo tienen más fácil, es simplemente continuar lo comenzado, pero es un emprendimiento débil, pues no se asienta sobre sus propias ideas, sino sobre las que ya le vienen dadas por herencia.


Todos en fila, para que sea muy fácil aplastarnos de un solo pisotón


Caminamos en fila, como corderos uno detrás de otro. Nos dejamos llevar tanto por las noticias verdaderas como con las falsas, sin saber diferenciarlas. Preferimos las negativas, debe ser porque consideramos que nuestra vida es negativa y se asemejan esas quejas a las que nosotros necesitamos resolver. 

Pero siempre en línea, uno detrás de la dirección que tome el otro.

En verdad esta decisión es de una debilidad tremenda, vital. Es muy fácil aplastarnos si seguimos así de torpes.

Todos en fila, uno detrás de otro y… con un simple pisotón del que quiera destrozar nuestro camino, con un solo pisotón lo tiene muy sencillo. 

No debe ni pensar, solo pisar siguiendo una única línea. Todos caeremos a la vez. Nadie se salva ni aunque sea un despistado el poderoso.

El teatro de los locales de alterne amable


Una ciudad no es nada sin la amabilidad de sus locales abiertos al público. Todas las ciudades modernas necesitan espacios interiores en donde esconderse de uno mismo, en donde convertirse en otra persona por unos minutos, en donde dejarse envolver por decoraciones diversas para hacernos soñar. Si además hay música, color, ambiente, bebidas bien preparadas, y amabilidad, el sueño se consigue.

En España somos muy amigos de locales de este tipo, de bares y similares. No son para beber, no nos confundamos, son para dejarnos llevar, para relacionarnos, para continuar con la vida, para saborear de otro modo el instante, las horas, las relaciones con personas.

Una ciudad mediterránea sin bares, tascas, pub, tabernas, cafeterías o similares, no es una ciudad. Si acaso la suma de calles y adoquines. 

La imagen es de nuestro corresponsal por el mundo.: Luis Iribarren. En esta imagen no estamos viendo un bar, sino un paisaje. Estamos viendo un escenario teatral para crear vidas con toques de amabilidad.

Normas de trabajo muy celtibéricas


Hay auténticas normas de trabajo que son de una pura Celtiberia apabullante. Los horarios, el no poder utilizar ciertas zonas o parte de la vivienda, los minutos de la merienda, parece normas lógicas. pero llamar al dueño de la plantación AMO en los finales del siglo XX suena ya a curioso.

Esta cartel estaba en una masía mallorquina, pegado detrás de la puerta de la habitación en donde se cambiaban los trabajadores del campo. Y sí, fumar no está muy bien visto, pero lo que ya está prohibido es fumar porros. En el año 2007 todavía estaba pegado en la puerta, por si era necesario hacerle caso.

¿Somos capaces de vencer los miedos sociales, las depresiones actuales?

Ayer recibí de una amigo desde hace 56 años el siguiente texto.: En estos momentos sólo me supera la situación general, simplemente me da miedo. Sí, y el futuro de nuestros hijos también.  Si solo fuéramos nosotros me daría igual.

Es una condensación de lo que hablamos, de lo que yo ya llevo meses detectando entre la sociedad a través de mis participaciones en diversos Foros de Sanidad y Salud

Hay miedo, hay depresión social, primero con una pandemia de dos años que nos ha tocado los pilares de lo establecido, y ahora con una guerra que se nos ha venido encima casi sin preverlo. 

En las consultas médicas ha crecido poco a poco la llegada de problemas de seguridad personal y familiar, de miedo, de ansiedad, de hundimiento moral que no se expresa como algo que nos sucede por los "de fuera" sino como algo que sucede "por lo que nos pasa dentro".

Nadie nos ha preparado nunca para entender lo que sucede. Ni la pandemia, ni las debilidades sociales, ni tampoco el funcionamiento de la sociedad. Nos hemos ido llenando de insultos, de violencias verbales mentirosas y nos hemos creído que todo es así.

Yo —que como ya se sabe pertenezco a un partido de izquierdas— me reuní hace mes y medio con una representación de todos los partidos políticos en las Cotes de Aragón. Estaban desde VOX a Podemos, desde el PSOE y el PP a Ciudadanos y CHA, y estuvimos tres horas debatiendo sobre un problema, el sanitario, pero de una manera muy amplia. Solo entre nosotros y una representación minoritaria de laboratorios, farmacias y profesionales de sanidad. NO DISCUTIMOS, NO NOS INSULTAMOS aunque difiriéramos con educación de nuestros puntos de vista.

La semana pasada asistí a una Jornada sobre Enfermedades Raras también como representante de mi partido, por Zoom, con representantes de todos los partidos políticos del Congreso de los Diputados.  NO DISCUTIMOS, NO NOS INSULTAMOS aunque difiriéramos con educación de nuestros puntos de vista.

La percepción que tiene la sociedad es MUY DIFERENTE, cree que nos odiamos a muerte, que nos insultamos en cuanto nos vemos, que no somos capaces de hablar con la educación que aprendimos en nuestros diferentes colegios. Y todo se mueve a través de que no somos iguales cuando hablamos entre nosotros, que cuando hablamos para vosotros. 

Y eso crea tensión, y odios, y multiplica las reacciones adversas de la sociedad, que cae en los miedos, en las violencias de todo tipo, en las tonterías torpes e inútiles. Tenemos que empezar nosotros, por explicar, que a veces quedamos para tomar unos vinos aunque seamos de partidos muy diferentes. Y eso no quita que sigamos diciéndonos cosas fuertes.

Y tenemos que explicar más veces, que nos debemos a vosotros, que gestionar lo que sea, solo es posible desde el consenso, la educación, la tranquilidad, la reflexión. Y que creerse todo lo que nos cuentan, no siempre es bueno, pues se vende la espectacularidad.

La próxima semana tengo una jornada en donde debo explicar de qué manera se han logrado ciertos consensos que parecen complicados de lograr. En una reunión deberé comentar los caminos emprendidos hasta conseguir que unas personas dispares se pongan de acuerda para trabajar por un objetivo común.

Parece "buenismo", pero la diferencia entre el "buenismo" y la capacidad de lograr avances, radica en los objetivos conseguidos. 

Solo una última apreciación. Apuntarse los tantos, los éxitos, es uno de los primeros errores para conseguir los logros. Las cosas que se consiguen no depende de una persona, sino de varias y de diversos elementos que están esperándonos para ponerse a funcionar. Nadie es importante, pero la suma de varios logran los objetivos. Así que el único truco consiste en saber y poder unir a varias personas en el mismo trabajo.

Julio Puente

¿Y qué podemos hacer si ya no tenemos yodo? ¡Uff!

Primero fue el aceite de girasol a finales de la semana pasada, luego vinieron enseguida el papel de wc, las legumbres en botes de cristal, incluso las bombonas de butano. Ahora escucho que están aumentando en España (hablo siempre de España) del agotamiento en algunas farmacias del yodo, y del crecimiento de empresas que se dedican a construir búnker. ¿Estamos tontos?

Lo del yodo es demencial, no sirve de casi nada, es peor con sus efectos secundarios, para lo poco que podría resolver si nos cayera una bomba atómica encima. Los miedos del aceite, siendo posible que nos falte, se resolverá con otros aceites. Peor puede ser la falta de piensos para las granjas. 

¿Compramos corderos enteros y los congelamos?

¿Y si se nos va la electricidad por una bomba atómica y no tenemos yodo para sobrevivir y para comernos el cordero frito con aceite?

Puede suceder de todo, pero lo más grave, de momento, es tener miedo, y lo peor si al final sucede lo que nadie queremos ni nombrar, no será la falta de aceite, ni de papel de wc, sino nuestras calles hechas mierda y puré. 

Así que de momento, tranquilos todos, y a seguir viendo los menos Telediarios posibles, que también tienen efectos secundarios y que estos no se curan con yodo.

Sí, la imagen es de Zaragoza, de finales de la semana pasada. Somos torpes hasta para comprar. Hace poco meses ese aceite estaba en el Día a 0,99 euros la botella.


La Democracia no es una Meta, es un camino


Desgraciadamente la viñeta de Quino es totalmente cierta. Las opciones de poder entrar a los lugares públicos de gestión, los de todos, son cada vez más escasas. Ya no hay la misma capacidad de participación o de consulta, o de reclamación que antes. Ahora los que mandan han aprendido a poder mandar desde la democracia…, pero cerrando las puertas para no ser molestados.

Utilizan la democracia para llegar al despacho, pero luego ya en el sillón, cierran las puertas hasta que sean despedidos por el mismo procedimiento con el que entraron. Y eso no es democracia.

A veces nos han explicado que la Democracia es un Meta, y es un gran error; la Democracia es un camino, es una herramienta, nunca llegamos a ella pues hay que estar constantemente alimentándola, avanzando, cuidándola, revisándola incluso para que no se nos ponga malita. 

No hay tampoco una sola forma de ser Democracia, hay varios tipos de democracia, y ese es otro error. Se puede ser demócrata y ser un dictador, se puede ser demócrata y ser un inútil, se puede ser demócrata y ser un ácrata, incluso se puede ser demócrata y no querer que lo sean los demás. 

¿Y si me hubiera dedicado a una sola cosa?


Creo que en la distorsión de nuestras palabras con el tiempo, de la inconstancia casi constante que nosotros mismos tenemos, vamos construyendo la realidad de estos tiempos, aunque parezca todo una obra casi abstracta. Somos la suma como sociedad, de todos nuestros errores y nuestras mierdas.

Somos flojos, no queremos, sabemos, podemos continuar con lo que empezamos con muchas ganas. Y a veces esto es —incluso— mucho mejor que sea así. 

¿Merecemos la pena? Pues desde dentro podríamos pensar que no lo sabemos, pero sí debemos admitir que cada uno de nosotros somos una parte diminuta del todo, y por ello somos parte de lo que finalmente se va formando.

Yo por ejemplo, bastante bobo pero sencillo (creo), voy cambiando de ilusiones, de proyectos, con excesiva facilidad. 

Pero a la vez soy MUY fiel a mis principios, mis herramientas, mis amigos, mis lugares. Cambio de proyectos, pero en su substancia son los mismos, es un cambio leve en el fondo, tremendo en la forma.

Reconozco que con mis ya casi 66 años he vivido importantes situaciones de muy variado tipo. 

Tremendas por lo importantes, desde el punto de vista de muchas personas que no tienen esa suerte. Por su variedad, por lo que nos ha tocado vivir a la gente de nuestra generación. Y también por el lugar en las que me ha tocado mirarlas.

Podríamos —la gente de nuestra edad— tener una visión compacta casi de muchísimas cosas, pero no siempre es sencillo sumar todas las experiencias, agruparlas, recordarlas incluso. Unas tapan a las otras, las evitan, nos obligan a olvidarlas.

Llevo años —¿excesivos?— escribiendo diarios, textos, relatos, cuentos, libros de variado tipo. Y para nada, lo sé, lo cual ni me importa. Me gusta y eso para mi ya es suficiente.

Pero a veces me pregunto…: ¿Y si me hubiera dedicado a una sola cosa?

Nadie tiene razón en una guerra. Ni tampoco razones



¿Para qué sirven las guerras? Para vender. Para fabricar odios y para apoderarse de territorios. Para matar y hacer vacíos. Para crear odios entre los jóvenes, que tardan muchos años en curarse. Las guerras son un gran invento para los poderosos y una forma legal de matar inocentes voluntarios o no. Las guerras son tan fuertes, que llevamos miel de años con ellas y no sabemos derrotarlas. Hay que joderse y aguantarlas.

¿Qué somos en relación a todos los que nos rodean?



No siempre sabemos qué somos, quien somos entre todos los demás. No solo somos lo que nos creemos, sinos sobre todo lo que nos dejan ser. Y en ese recorrido vital tenemos que recapacitar para saber la dimensión de todo el entorno, y de lo que representamos dentro de ese entorno.

La viñeta de Quino es genial para explicarnos nosotros mismos qué nos debemos considerar y si en realidad debemos dar tanta importancia a lo que nos rodea o si realmente lo único importante es el cómo nos sentimos en los ambientes.

Cuidado con lo que pides. No te lo vayan a conceder


Hay que tener mucho cuidado con lo que pedimos, pues a veces lo conseguimos y entonces es peor. Antes de pedir, incluso a veces, antes de preguntar, hay que estar seguro de que la respuesta nos va a convencer. Si podemos salir mal parados, lo mejor es reflexionar. El genial Quino nos dejó aquí una muestra de que no siempre pedir es lo mejor.

El buen clima laboral ayuda a aumentar la productividad


La productividad tiene algo que ver con trabajar con menos esfuerzo para cansarnos menos y poder trabajar más o al menos mejor. Así que toda variable sobre los métodos de trabajo que dulcifique el esfuerzo, ayuda a que se produzca más y mejor. 

Sucede lo mismo con procurar que los que tienen que trabajar estén más contentos con su trabajo, haya alegría en el clima laboral. Si hay malas leches, cabreos, malas noticias constantes, broncas al de al lado nuestro, la productividad será menor y la calidad del producto también será más deficiente.

Y si esto es alto tan básico… ¿por qué nos cuesta tanto entenderlo?

La soledad del que se sienta debajo del poder


Desde las escaleras de la importancia se contempla todo el mundo que siempre nos rodea como mucho más pequeño, aunque el diminuto seas tú mismo si estás rodeado de soledad.

Cuando te llenas de grandes columnas poderosas tu tamaño disminuye y te tienes que poner colores fuertes encima para que se fijen en ti. 

Es Ley de Vida, de lo más común y humana vida animal.

Pero incluso con la vida de los colores añadidos, te quedas pequeño ante el peso de las responsabilidades.

Si te sucede esto, no levantes la vista para observar el tamaño de las Columnas del Poder. 

Sé tú mismo, compórtate como crees que te debes comportar, pues si te dejan sentarte en esas escaleras es porque habrás demostrando antes que mereces estar sentado allí.

Y sigue trabajando desde tu diminuta pero responsable posición, que es la única manera de hacer las cosas bien para todos los demás, que son igual de diminutos que tú.

Nunca te subas a las columnas, pero tampoco permitas que te aprisionen. Las columnas las pusieron allí otros humanos como tú.