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¿En qué se diferencia un niño pobre de un niño rico?

¿En qué se diferencia un niño pobre de un niño rico?

No es complicado saberlo.

Los niños ricos no tienen mocos.

Los niños ricos visten de nuevo.

Los niños ricos son muy riquiños.

Los niños pobres no existen, pues no los queremos ver.





¿Son gusanos, caracoles, babosas o aves tipo palomas, las que se comen las hojas tiernas?

El otro día me preguntaron si las hojas de una planta que aparece comida, se puede saber si se la comen las aves del entorno como palomas o los gusanos, babosas o caracoles. La respuesta no es totalmente contundente, pero vamos a acercarnos.

Si se la comen como vemos en la imagen, sean lechugas o brotes verdes de algunas plantas, suelen ser gusanillos o babosas. Estas se lo comen desde el rabillo hacia fuera.

En cambio si fueran aves, se comen desde las zonas exteriores de la hoja hacia el centro. por ejemplo con las lechugas algunas palomas.

Los caracoles se acercan más al tipo de los gusanillos o babosas, pero como son más grandes pueden ir a comer las puntas antes de comerse el centro.

¿Qué era el inmovilismo en los años 70?


Volvemos al humor de los años 70, cuando a lo reaccionario, a lo carca, a las derechas retrógradas les llamábamos "inmovilismo" pues en realidad no querían que anda cambiara, quería que nada se moviera.

Y cuando surgían voces de que cambiar era excesivamente arriesgado, era inevitable que ante el cambio solo había dos opciones. O ir hacia Europa, o retroceder. Ramón lo explica muy bien en esta viñeta.

Humor desganado para un domingo de borrasca


Vamos a ir a esa viñeta del día, un poquito de humor sencillo, fácil, suave, para abrir nuestras ganas de sonreír. Solo un poco. No hay que abusar tampoco de la risa. A veces el humor es mejor si simplemente es tenue, sencillo. Depende del momento.

Una viñeta de Ramón, reclamando verdades


Más importante que lo que nos prometen, es saber por qué nos lo prometen y qué garantías tienen de poderlo llevar a buen término. Prometer es muy sencillo, sirve incluso para engañar, por eso hay que escuchar lo que lleva dentro, las opciones de que aquello que se dice no sea simplemente humo.

Con el humor, sin duda, también se pueden decir verdades, como hizo Ramón en esta viñeta.

Humor del Día, para tiempos de peleas


Creo que en tiempos de peleas, el humor es de las pocas cosas que nos puede calmar los humores. Esta viñeta también es de 1973, como la anterior, pero con una temática distinta. 

Parece imposible pensar que en el año 1973, con la Dictadura de Franco, sin política en España, se pudiera publicar esto. Por menos se censuraban aunque ahora suena a curioso.

En aquel 1973, la inmensa mayoría de los españoles no sabían qué era la Oposición a un Gobierno. 

Ni existían todavía los permisos reales para crear Asociaciones de Vecinos y se tenían que agrupar como Asociaciones de Cabezas de Familia que con una Ley de 1964 ya se podían constituir pero con unas normas muy claras y contundentes.

El dibujante abulense, Ramón Gutiérrez Díaz, que firma como Ramón, es el autor de esta viñeta que salió publicada en el diario Pueblo.

La guerra con bombas, hace 50 años


Ahora que nos preocupa la III Guerra Mundial, tranquilos todos, no va para el corto plazo, todavía no tenemos todo dispuesto y preparado para ello. 

En el año 1973 esta viñeta de Máximo nos anunciaba que se estaba trabajando en miniaturizar las bombas importantes. Es posible que todavía no lo hayan logrado, aunque ya han pasado 51 años de aquello.

Las guerras van para largo, excepto para los que van muriendo mientras se preparan en un sitio o en otro. 

Eso es lo peor de todo, que nunca sabemos en dónde se pondrán a experimentar con nuevas herramientas de matar.


No quieren saber qué opinamos los españoles de la amnistía


Hoy le han preguntado a un ministro del gobierno socialista cuál es el motivo por el que ante un tema tan importante y controvertido como es la amnistía para los que intervinieron en los sucesos de Cataluña para intentar lograr la independencia de España, no se les pregunta a los españoles.

A los españoles se nos pregunta muy poco. Cada cuatro año se nos dice que hay que ir a votar, vamos algo más de la mitad, metemos un papelito y a chiflar a la vía. No sabemos valorar la importancia de ese voto, no tenemos otra opción. Si nos equivocamos, punto pelota. 

España no es Suiza. No hay duda de eso. Los políticos no nos quieren preguntar de verdad, es decir, no quieren que nuestras respuestas valgan para algo.