5.9.19

Estadío, sunsido, estadizo. Aragonés para aragoneses

Ayer me puse a discernir entre las diferencias de palabras poco utilizadas. Ambas aragonesas, o al menos ambas utilizadas con/por mi familia aragonesa. Una de ellas es “Estadío” con acento en la I. Y la otra es “Sunsido”.

La palabra “estadío” no la he podido pillar y la que más se parece es “estadizo”. Algo estadío según mi familia es algo pachucho, sobre todo en gastronomía, algo pasado de fecha de consumo, ajado, incluso rancio. Que ha perdido su brillo y su tersura, si por ejemplo eran verduras o guisos.

En cambio “sunsido” es algo que se ha quedado seco, como sin caldo, referido también principalmente a la gastronomía. Algo que también ha perdido su brillo pero que además se ha encogido, ha quedado como mustio. Una carne sunsida es un guiso que se ha quedado en los huesos, sin caldo, arrugado ya de llevar unos días en la nevera.

Yo tengo un amigo facha. ¿Y qué pasa pues?

Llevo un día de hablar que parezco un cura. Mucho cuidado con los curas que ahora los de Huesca ya no dejar hacer alabanzas de los muertos en las misas. Las alabanzas solo Dios y cuando se llega al Cielo. Pues eso, lo que decía, que llevo un día de hablar… jodo,  largo y tendido que miedo me da acordarme de todo.

En total han sido cinco conversaciones con cinco personas distintas, la de menos de media hora y la de más de dos horas y media. Me ha venido justo para comer. Sí, he empezado pronto. Pero ha merecido la pena casi todas. De la que reunión que no estoy seguro es de la que todavía no he logrado aclaraciones suficientes. Todas las conversaciones en buen rollo. Positivas.

Hablar es la mayor/mejor de las posibilidades del ser humano. Esa, más la de escribir y la de tener dedo gordo. Para sujetar la copa de vino o el vaso de bourbon.

Hablar supone escuchar. También. Hablar sin escuchar es tan de idiotas como hablar y no lograr que te escuchen. Hablar es intercambiar. Es aprender. Es abrir camino y rectificar. Es que esto hay que remarcar bien. Hablar y escuchar sirve para aprender porque se rectifican sensaciones.
Ayer tuve otra jornada intensa. pero más amigable, más de amigos de siempre. Con un amigo muy conservador. De los duros. Él ya sabe que solo puede hablar de política con sus amigos “muy” conservadores… y conmigo, porque yo le aguanto toda la gasolina.

Eso es amistad. La suya también lo es, pues soporta mis discursos contrarios totalmente a los suyos. Y nos reímos juntos. Es posible hablar sin faltar, desde opciones de izquierdas y de muy conservadores en contra la una de la otra, y reírnos de las discrepancias sabiendo que es mejor reírse que tirarse de los pelos. 

No es diálogo de sordos ni de tontos. Es de amigos. Yo nunca pretenderé que mi amigo cambie de opinión. Sobre todo por que él tampoco lo pretende conmigo.

2.9.19

El jazz tranquiliza despertándote. Te envuelve

Todos nos metemos en charcos. Todas las semanas como poco. Pisamos huevos y luego no sabemos limpiarnos bien porque a veces es imposible. Y lo que ya no podemos nunca es lograr que los huevos aparezcan enteros. 

Decía Baltasar Gracián que los silencios hay que saberlos emplear, y que sin duda son muy útiles. Bueno, lo decía con otras palabras pero el fondo es el mismo. Antes de hablar tonterías, cállate para no demostrar que efectivamente, eres tonto.

Estoy escuchando algo de jazz que tranquiliza el cuerpo. La mente no… pues obliga a movernos sin movernos y eso siempre te mueve por dentro. Es un movimiento alegre y tranquilizador. Como un sonido vital y envolvente que te despierta y lo que es más importante, te advierte de que despierto se está mucho mejor.

Nota.: La viñeta es de Peñarroya.

Ya no interesa tener un anillo con diamantes

En los años 40, poseer un anillo de oro con brillantes era la hostia. Así que la gente corría a comer gato en vez de liebre con tal de intentar jugar a poseer. Hoy esto sería imposible, impensable, ilógico. Habría que meter un iPhone en las tripas del conejo, para lograr engañar a la gente. Ya no interesa un anillo con diamantes. Todo cambia.

¡¡Feliz Año Nuevo de Septiembre!!

Hoy empieza el Año Nuevo y lo sabes. Te has puesto guapo para comenzar el largo periodo que va desde la vacaciones a las vacaciones, como si todo fuera a ser enormemente largo y tedioso. ¿Te has puesto el traje gris como si te hubieran robado el mes de abril y lo vieras tan lejos que no sabes dónde lo has dejado?

Seguimos igual. Los que dicen que mandan y es mentira, también se han ido de vacaciones. Han constatado que no mandan, que simplemente representan a los que mandan. Y como buenos obreros del Estado, se han cogido vacaciones. Viene en su convenio. España sigue siendo mandada por los de siempre, incluso cuando los que dicen que mandan se van de vacaciones. Solo los necesitamos para que den la cara.

Ahora ya no vuelven las colecciones de fascículos como antes en septiembre, ahora vienen otra vez los estrenos de Series televisivas, la vuelta de los presentadores de siempre, de los programas que añoramos tras las playas y las montañas del calor y la cerveza. 

Todo sigue igual aunque nos hayamos entrampado con el hotel de costa o con el viaje a Croacia. Volvemos a la anormal normalidad y a tener que seguir trabajando duro para pagar los estudios de los chicos, esos mismos que ellos han decidido no aprovechar. 

Nos moriremos con la tele apegada al costado, que es la forma más simple de morirse. Todo es mentira. La Series también.

29.8.19

Brandy español contra decisiones de otros países

En el Reino Unido y en Italia ya han venido de vacaciones y nada más llegar de los calores de sus fiestas han decidido tomar cambios políticos que sorprenden. Lo de menos es el motivo o incluso el qué o a favor de qué o quién. Lo guapo es que hayan cambiado nada más llegar de sus agostos. Eso es urgencia y no la calma o flema española que todo lo reta a controlar los tiempos calmos, los vagos, los pasmados.

El brandy español se vende menos cada día, nos va cambiar al whisky o incluso a la ginebra o la tequila. Así que ahora podemos tomar excelente brandy andaluz o catalán a precios casi baratos. Salimos ganando con esto de los precios de los mercados. No dudo que el bourbon es excelente, me gusta un par de marcas que me callo. Pero excepto esos detalles de madera y sabor viejo, los brandis si sabemos comprarlos son excelentes.



28.8.19

Soñé con una máquina que no servía para nada

Hoy he soñado que me vendían una máquina de hogar que no servía para nada. Hacía de todo, pero no servía para nada excepto para joderme los ahorros. Una vez que la compraba todo eran visitas para venderme más “cositas” que tampoco servían para nada. Era oscura y alargada, pero nunca he logrado saber más de ella, ni para qué servía ni para qué puñetas la he comprado. Pero siempre estaba encima de mi mesa.

Creo que la vida es así, una constante sucesión de compras de nadas, de utensilios con los que se cae en la trampa del consumismo infantil y absurdo. Pero no solo de productos para el hogar, también de políticos, de ideas, de ciudades, de trabajos, de parejas, de hogares. 

Tenemos la obligación de autoengañarnos para no ser libres, pues no estar endeudado y disponer de un seguro de monedas, debe ser muy peligroso. No tener miedo es peligroso.

No pretendo elevar a rango de maravilla el ascetismo, es bueno estar entrampado de la propia vida. Son cuatro días y hay que saborearlos e incluso mal gastarlos. Pero al menos apoyo la idea de saberlo. 

Yo quiero ser tonto, pero antes quiero poder elegir ser tonto. Incluso si es posible quiero elegir qué tipo de tonto quiero ser y en qué tamaño de tontuna me quiero mover. 

Nota.: La imagen de arriba no es la realidad de mis sueños y ni se parece en nada.

27.8.19

Se acerca el otoño, es decir el inicio de Año Nuevo

Todo lo que hacemos tiene importancia. No hacerlo también. Todo son decisiones que se nos van amontonando. Todas nos afectan. Incluso algunas de ellas mucho más de lo que pretendemos al tomarlas. Es la vida, la ley de la selva vital. Creo que hoy he mandado a tomar por el culo a un buen montón de amiguetes, pero es que estoy hasta…, estoy cabreado.

Hoy han operado de cáncer a una amiga. El cáncer dentro de unos años, de unas décadas, será la enfermedad crónica que molestará. Pero no matará. Y se acordarán de ella en clave de comparación, diciendo que de ella se moría antes. Hoy ya empieza a ser una crónica enfermedad dura de complejo tratamiento. Que asusta sobre todo. Que marca la vida. Poco a poco.

Se acaba agosto, empiezan a volver aves del norte marcadas no tanto por el frío como por sus relojes biológicos. Empezará septiembre con todo sin hacer. Lo malo es que incluso no sabemos qué hacer. Creemos que sí, que todo lo tenemos controlado, que somos capaces. pero en realidad marcamos un inicio del siglo XXI (y llevamos 19 años) con muchas dudas y cada vez menos capacidades.

26.8.19

La justicia, el pollo asado y una cárcel

La justicia o la injusticia tiene sus aristas. Es curiosa. Pensaba ayer que si era el dueño de un supermercado y decidía poner el precio del pollo asado a 4,60 en vez de a 4,50, como vendo 50 pollos al día ganaría unos 5 euros más cada jornada. Y solo era una subida de 10 céntimos en pollo asado.

Por otro lado contemplaba que si una persona con graves problemas económicos y que no pudiera dar de comer a su familia me entrara a robar al supermercado un pollo asado, sería un ladrón que posiblemente tendría que ir a la cárcel por su fechoría.

Yo en un mes ganaría sisando a mis clientes el equivalente a unos 25 pollos asados. El hombre que pasa hambre con robar uno solo ya sería declarado ladrón. Por eso la justicia y la injusticia tiene sus aristas.

Esta persona si se la condena a entrar en la cárcel gozaría de poder comer pollo asado gratis todos los días. Pero su familia seguiría pasando hambre. Incluso más hambre que antes de que robase el pollo asado. El supermercado ficticia y durante el mes del robo solo ganaría sisando a sus clientes el equivalente a 24 pollos asados. Uno menos. Los graves perjudicados serían los hijos de la persona que roba por hambre.

La justicia o la injusticia tiene sus aristas. Es curiosa. Si esta persona solo roba una vez no iría a la cárcel. La sociedad no es tonta y no va a mantener a pollo asado a una persona por que sí. Pero si roba dos o tres veces entonces ya empieza a compensar meterlo a la cárcel. El dueño del supermercado… bueno… es el dueño.

25.8.19

La borraja sin langostinos. Y la morcilla crujiente por fuera.

Hay muchas maneras de que el humor nos muestre la verdad escondida. Es lo que tiene el humor, que se le permite meterse por los recovecos de la vida hasta mostrarnos las penurias mientras sonreímos. Nada como no sentirnos nunca esclavos de los momentos como disfrazarlos de maravillosos tiempos de calidad alta.

Esto en el marketing se emplea mucho. Una colonia no es más que agua con algunas gotas de esencia de flores. No sabemos dónde la han mezclado, quien la manipula, de dónde vienen las hojas de olor. pero si nos la meten en un cristal de diseño dentro de una caja diferente a las demás y además nos la publicitan en la tele, miel sobre engaño. Nos pueden cobrar el ojo de la cara. El de arriba. Uno de los dos.

Es posible que sea espliego de Soto de San Esteban, cocido en El Burgo de Osma, pero nos han convencido de que es la misma fragancia que se pone la actriz famoso de las tetas sobresalientes. Y con eso y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.

Con la restauración actual sucede lo mismo pero de otra forma. Nos pueden dar una sopa de cocido, pero si nos la sacan en pequeña cantidad —pues no vamos a alimentarnos sino a disfrutar— mientras huele a mies recién segada… pueden convencernos mejor de que estamos en los campos de la Castilla del mes de julio. 


Una morcilla ya no es una morcilla. Ni es cilíndrica ni con piel de los intestinos del animal. Si acaso sigue siendo negra pero no es seguro. Incluso pueden decirnos que ahora es dulce cuando las morcillas dulces llevan siglos en nuestra cocina. 

Tranquilos pues así vamos cambiando nuestra concepción del mundo, creyendo que todo se modifica y que los inventos actuales son fabulosos. 

¿Habéis probado la borraja cocida y aliñada solo aceite de oliva del bueno? Que no os engañen, no es necesario nada más. Los langostinos como están bien es frescos, francos y de Castellón. Sal y calor de brasa o parrilla. Si quieres y si eres de Murcia, con unas gotas de limón. Pero con la borraja es estropear los langostinos. Y la borraja.

La tortilla con cebolla. La paella sin cebolla

En el País Vasco (francés) se han reunido los del G7 que por si no lo sabemos son los amos, los dueños del mundo mundial aunque ellos tengan que obedecer a sus “Jefes” que son otros amos. Estamos llenos de amos, es decir, somos unos meros esclavos del siglo XXI.

Ahora la participación es breve y manipulada, pero no sucede nada, ya nos hemos acostumbrado a eso. Como dice el texto de arriba, hay que aprender a convivir de forma comunitaria y si la mayoría cree que es tiempo de rumores y mentiras lo mejor es decir amén, vayas o no vayas a la iglesia.

Se nos va el calor y tras jodernos durante unas semanas de exceso no es capaz ni de despedirse escapándose de tapadillo. El sol ya no sale por donde antes, aunque bien mirado somos nosotros los que nos hemos movido. Y lo curioso es que nos movemos sin darnos cuenta. Desde siempre. Incluso en nuestras empresas, en nuestras relaciones.

Los domingos toca paella. Hoy de setas con langostinos. Depende del domingo. Y del cocinero, servidor de vosotros, aunque no os voy a invitar a paella. Sin cebolla claro. Con ajo, algo de romero y un toque de vino rancio. Cosas de la vieja cocina vieja. La tortilla española sí, con cebolla, pero sin que se note en la boca. La cebolla muy picada y dando suavidad y algo de sabor. Pero sin que se note nada más.

24.8.19

Loa a las prostitutas del Madrid que madruga

Tras estar unos días por Madrid, mi Madrid, el de todos, vengo esperanzado. La derecha tampoco es capaz de hacer en 24 horas lo que yo sé no es posible hacer ni en cuatro años. Todo igual, incluso igual de bien. 

Madrid es como Londres con algunos toques de New York. 

Y lo curioso es que mientras los madrileños han optado hace unos meses por dejar en la estacada a Carmena, los millonarios del mundo siguen apostando por Madrid, comprando edificios enteros que ponen en obras como si fueran castillos. Hay varios y en las mejores calles de mi Madrid. En pocos meses será más Londres, más New York todavía.

Si los millonarios de marca creen en Madrid, es buena señal. 

Nada dejó de ser importante en Madrid con Carmena. Y los turistas que no se enteran de las trampas de los sitios a los que visitan, tampoco. Hay tantos como cuando más. Tantos que casi preocupan. Entrar en algunos museos es muy complicado. Menos mal que yo voy a las plantas menos visitadas y aun así me tengo que ir apartando a codazos si quiero ver los carteles indicativos.

Madrid puede ser caro o barato. Depende de lo que conozcas Madrid. Y en las horas de sol es una ciudad muy segura pues han sacado a la guardia de azul por las calles para que lo parezca más. 

El otro día tuve que madrugar un poco y a las 8 ya estaba por las calles. Las prostitutas de oficio, las de las esquinas céntricas, no descansan. Un duro oficio nunca respetado pero que lleva algunas mujeres a estar a las 8 en su puesto de trabajo, haga frío o color, que lo he visto con estos ojos. 

¿Para cuándo entender que la prostitución es dura, casi cruel, y sin duda un oficio?

El dinero llama al dinero. Es curioso esto

Esta viñeta, muy americana ella y de los años anteriores a la Gran Guerra, sigue siendo actual por mucho que casi haya pasado un siglo por encima. Los ricos, los guapos y elegantes poderosos del dinero, cuanto más dinero invierten… más ganan. 

Pero lo curioso es que la viñeta no habla de invertir sino de subvencionar. Es como si se dijeran en plena euforia: —Cuando más pasta metemos disimulando en ayudar a proyectos de "otros" más dinero nos viene a nosotros.

Nada, no hagáis caso, la gente del dinero es buena gente. Tan buena gente… que el dinero le viene solo. Sobre todo si inviertes en medios de comunicación, donde el dinero puede venir desde muchos lugares.

18.8.19

Mañana lunes empieza el mundo. Pero mi verdulería seguirá cerrada

Acaba la semana de la fiesta, de las vacaciones, de la ausencias. Ninguna otra semana del año está España más parada. Totalmente parada. No hay ni periodistas para disimular. Es como si todo se dejara funcionar a su propio ritmo, sin empujar nada, a velocidad de crucero. Y sin Gobierno.

Yo esta semana de todos los años… desde siempre las paso como amulagado, sin irme de fiestas ni viajes, como escondido deseando que se pase la semana. Sé que solo son siete días pero parecen cien. No hay ni coches. Me da miedo incluso ir por el centro, no vaya a ser que no haya nadie y me cojan para lo más inverosímil. ¿Y si de verdad en un momento dado no hay nadie más que tú?

Mañana empieza el mundo otra vez, bueno la verdulería de mi calle, que la llevan unos chinos no abre, dice que para la próxima semana. Y el bar de abajo tampoco, que tienen fiesta en su pueblo. ¿No será que lo que era una semana se está convirtiendo en dos semanas? ¡¡Uff!! no sé si lo podré aguantar.

17.8.19

¿Te atreves a viajar sin teléfono ni internet?

Hoy se habla en El País de la maravilla que debe ser viajar sin teléfono, sin internet o redes. Es una osadía tremenda. Planteárselo da miedo del bueno. Yo ahora juego a medirme los kilómetros que ando, o incluso los que me desplazo por otros medios. No sé para qué. Pero lo de viajar sin teléfono es muy curioso e igual lo pruebo un día de estos. Y sin saber noticias de nada. ¿Y si se hunde el mundo?

Cuando vuelvo de los viajes cortos en el ordenador me esperan unos 200 email de tontadas en su 90%. No logro engañarlos como “correo no deseado”… o ellos son más listos que yo y se me cuelan. 


En un viaje corto se me cuelan un mínimo de unos 60 mensajes de redes en el teléfono que en su inmensa mayoría no caducan en cuatro días. Pueden esperar. Nada es tan urgente a mi edad como para ser contestado desde la jubilación.

Me llaman por teléfono para saber qué estoy comiendo, dónde estoy viendo cuadros, qué tiempo hace. Tonterías asumibles. Como decía el periódico, si te va a suceder algo malo, se enteran todos de todas formas y sin problemas. Mando fotos, me mandan fotos. ¿Y para qué? Si son interesantes ya se verán a la vuelta. O no.

Es posible que viajar sin teléfono sea la mar de libre. 

No me imagino paseando por la Quinta Avenida con la sensación de que en ese momento nadie de mi mundo sabe dónde estoy. Incluso con el deseo propio de que no quiero que nadie lo sepa. Desearía recuperar ese miedito con un conquilleo fino que me producían los viajes de antaño, yo solo por ciudades extranjeras, y donde a las 7 de la mañana, madrugando antes que nadie de mi grupo, me levantaba a pasear por las calles desconocidas sin que lo supieran los colegas de trabajo.

Era como un riesgo raro que la última vez lo hice ya hace unos años, fue por Bruselas pero con teléfono en el bolsillo. Lo empecé hace varias décadas en Kiel (Alemania) y os juro que sobre todo tenía una enorme duda llena de miedo. ¿Y si no sabía volver al hotel?

Nunca pensé en nada arriesgado, ni en una caída o en un accidente. Daba por hecho que sin casi inglés y menos alemán, lo único peligroso era no encontrar el hotel de vuelta. Llevaba tarjeta y moneda local. Un taxi hubiera resuelto el problema. ¿Y si no encuentro taxi? 

Eso era libertad y viajar de verdad. Hoy es pisar ciudades con todo excesivamente resuelto. 

Igual tiene razón quien aboga por viajar sin teléfono.

Somos como el kéfir, contamos parte y nos reservamos "la madre"

Apuntar la vida es un trabajo de Diarios, algo que parece que va en aumento por esa manía de los tiempos actuales por contar o al menos recontar qué hacemos, qué miramos. Presentamos imágenes con nuestros viajes, enseñamos el crecimiento de los hijos, opinamos de todo algunas veces con gritos o exabruptos, nos mostramos tan naturales que a veces nos confundimos con la basura.

Pero todo cambia con el tiempo, son modas pasajeras que normalmente acaban en todo lo contrario. Es cuestión de tiempo. Los blog son otra herramienta para mostrarnos al desnudo. Pero cuidado, pues a veces dentro hay un componente literario que disfraza los ingredientes. Lo ahcen los poetas, los escritores, con creadores de opinión o los que cantan sus dichas. Nada hay de verdad total en toda la verdad contada.

Necesitamos vaciarnos, pero siempre nos dejamos algunos posos, parte de la substancia para poder seguir creando fluidos. Es un poco como con el kéfir, si no dejamos “madre” dentro del frasco, se nos muere. Por eso nunca nos bebemos la substancia real, sino sus fluidos. Sus creaciones.

Pero es que tampoco se necesita más para disfrutar del kéfir de la vida de otros. Con saborear lo que se ofrece, si es sabroso y sirve para alimentarnos un poco cuidando nuestra forma de mirar, ya es suficiente.

16.8.19

Estoy a favor de todo lo que está a favor y en contra de todo lo que está en contra

Yo estoy a favor de todo lo que está a favor. De casi todo. De lo legal, se entiende. Y de lo que tiene que ser legal por sentido común. Y en cambio estoy en contra de todo lo que está en contra. Cuando alguien está en contra me mosqueo, no me gusta que se esté en contra. Calma. hay que mirarlo bien. Si se está en contra es porque ahora o antes algo hizo que se estuviera a favor. Así que hay que mirarlo con calma.

¿Quienes somos nosotros para cambiar lo que durante años, décadas, siglos fue un sistema admitido? Ya, que sí, lo sé. Avanzamos, nos movemos. A veces nos movemos hacia atrás. Es que no siempre lo que queremos reformar es para bien. O al menos no es tan simple como para que siendo para bien, hayamos tenido que esperar miles de años para darnos cuenta. ¿Y seguro que desde los griegos o romanos hemos avanzado tanto como podría suponer la cifra de 2.000 años?

Yo sé que nosotros somos una mierda. Un suspiro en la historia. Estamos aquí lo que tarda en crecer una nube. Así que admitiendo que estamos aquí de paso y además solo unos instantes, prefiero dedicarlos a estar a favor que a estar en contra.

Estar a favor es la hostia. A veces es más osado que estar en contra. En realidad es lo mismo, pero parece que es al revés. Lo más cómodo es no estar ni a favor ni en contra. Ser de los avestruces que esconden la cabeza. ¡Joder! si encima de que estamos aquí un suspiro, nos dedicamos a abstenernos, no servimos para nada.

15.8.19

Ahora podemos saber los números epactas para plantar ajos

El mundo actual no se mueve, no avanzamos nada, no somos capaces de adivinar el futuro y mucho menos el presente. Estamos dormidos y encima nos creemos que somos unos vivales. 

En el año 1852 ya eran capaces de adivinar lo que iba a suceder hasta el año 3800 que debe ser una cifra aproximada en donde es casi seguro que ya no estemos ni tú ni yo. Pero bueno… nunca se sabe.

Lo de menos es que se supieran los Santos de cada día hasta el 3800 pues en eso han fallado, pues no habían detectado que se podrían producir nuevos Santos como así está siendo constantemente. Los Ayuntamiento ponen calles a sus gentes de bien y los católicos ponen Santos.

Pero lo de los números áureos y epactas, ya tiene bemoles ¿no? Ya, que tú no sabes lo que es el número epacta y mucho menos para qué sirve. Yo te lo digo. Para plantar ajos. En serio. Que te doy la fórmula y así te puedes quedar contento.

El cálculo del número epacta, lo podemos realizar a partir de las fórmulas de Gauss, aunque este método solo es válido para el calendario gregoriano, que se puso a partir del año 1582. Si naciste antes no te sirve.

Para ello calcularemos la variable "d", la restaremos de 53 y finalmente lo dividiremos entre 30 y nos quedaremos con el resto como número epacta.

Ejemplo:

a=2016/19=resto 2
k=2016/100=cociente 20
p=13+8x20=cociente 6
q=20/4=cociente 5
M=15-6+20-5/30=resto 24
d=19x2+24/30 resto 2
(53-2)/30=resto 21= Número Epacta


¿A que así ya estás mucho mejor y sientes que el día ha merecido la pena? Pues eso. 

14.8.19

La vida te devuelve lo que tú le has dado, así de sencillo

No dejamos de jugar por el hecho de hacernos adultos, nos hacemos adultos cuando dejamos de jugar. Bernard Shaw.
No sabría decir dónde finaliza el juego y dónde la tristeza real de la vida sin ánimo, sin estímulo, sin pasión. Jugar además de ser positivo es una hermosa manera de lograr excelentes objetivos. Picasso o Miró nunca dejaron de jugar muy en serio, y como ellos miles de artistas, empresarios con sus riesgos, innovadores con sus osadías, relaciones públicas con sus experimentos para lograr objetivos positivos, entrenadores para obtener triunfos que levantaran la moral.

Jugar es una de las actividades humanas más válidas. Los animales juegan toda la vida, los humanos como animales que somos también, aunque deseemos disimularlo. No es fácil unir el jugar con la violencia. Cuando te conviertes en violento ya no estás jugando, te estás amargando. Son incompatibles jugar y ser violento, pues el jugar supone delicadeza, disfrute, alegría, pasión, vida compartiendo gozo.

Recuerda que la vida te devuelve lo que tú le has dado. Si eres de los que repartes, recibirás el gozo de la felicidad. Aunque solo sea por saber tú mismo que eres válido repartiendo.


Dios no existe… o es un incapaz

La vida es un constante contrato entre las partes de uno mismo y algo que no conocemos ni somos capaces de imaginar. A veces lo firmamos con letra y otras de forma verbal o con la mirada. Incluso los hay que con un simple apretón de manos dan por finalizado las negociaciones. Un contrato es algo muy serio. Y si hay dudas mirar la viñeta de Gila con la que acompaño el texto.

Nada hay más serio que la muerte programada. Y más válido que la muerte de susto en una noche fría. Lo malo no es la muerte sino el dolor asociado. 


Yo no creo en Dios… pues de existir vaya pedazo de incapaz por permitir el mundo que tenemos. 

Lo digo yo que soy de los que tienen suerte. Si existiera Dios permitiendo el dolor que existe entre inocentes, tendríamos que concluir que es malo. Así que prefiero pensar que no existe.

No sé el motivo por el que hablo de muerte cuando desearía hablar de vida. Debe ser que van unidas. Si viene la primera es porque antes hemos tenido la oportunidad de gozar de la segunda. Otra cosa es que no hayamos podido o sabido aprovechar bien los tiempos. En realidad todo son eso, tiempos entre que empieza la película y asistes a la música final.

Por tus pasos te reconocerán. No te libras

Hoy una vecina con mis mismos muchos años me ha parado para decirme que el otro día no me había respondido a un saludo pues no me vió de cara, y que al pasar yo y volverse ella me descubrió por mis andares. ¡¡Ufff!! ¿Por mis andares?

Yo tengo mil errores reconocidos, pero no sabía que por mis andares me pudieran localizar, reconocer. Debo andar (también) de una forma algo personal. Nunca me lo he mirado. Creo que es complicado mirarse en el andar. Falta sensación de relieve, de espacio, de separarme de mí mismo.

Yo a veces me separo de mí mismo, hacia atrás siempre. Pero me miro por dentro, nunca por fuera. Y claro… así no es posible detectar el tipo de andares que tengo. Personal, ahora ya lo sé. La vecina al menos ha notado que ando raro.

Claro que… andar se compone de muchas cosas. La silueta, el movimiento pendulante, los brazos y sus movimientos tontos, la velocidad. Jodo. ¿En qué sabe ella que soy yo? Ya, lo sé. En la chepa. Y en la calva que se ve desde detrás. ¿Pero eso forma parte de los andares o de la silueta? ¡¡Joder… qué dudas!!



Mis libros morirán conmigo. Es la Ley

Mis libros tienen los años contados. No me trascenderán en muchos de los casos, pues hoy los libros ocupan tanto que asustan. Mi hijo tienen casi tantos como yo, que superan los 1.500 y sus gustos no encajan con los míos. Ni el idioma de escritura tampoco. Así que los miro con la mira pena con la que yo me miro al espejo y les sonrío levemente.

No voy a poder leer todos los que me faltan. Entre otras cosas porque ya leo poco. Curiosamente consulto más que leo, dn estos tiempos en los que consultar a Google es tan rápido y sencillo. Pero no todo está siempre en San Google. Yo los libro, más que leer los empiezo. Que algo es algo. Siempre tengo seis u ocho empezados y otros tres o cuatro a medias. Según el temperamento del día cogo uno u otro.

Ellos lo saben y se prestan a mi juego. Son sabios aunque sean de papel. Tengo una biblioteca electrónica de otros 2.000 libros como poco pero esos si que nunca los leeré. Tengo otra media decena para los viajes que dentro de mi iPad juegan a entretenerme cuando la reato es largo y la conversación corta. A veces me sorprenden los digitales y me pregunto yo mismo por qué no soy capaz de seguir leyéndolos en el sofá. Nunca me respondo.

Los libros crean mariposas. Es cierto. Pero en el estómago. Son mariposas libres de los libros. Mariposas que ayudan a viajar sin moverte del sillón. Mariposas amigas y mariposas sabias. No concibo con facilidad esas viviendas que todos conocemos donde no hay libros de verdad. Los libros de postizo, esos que son todos iguales y que se compran por centímetros… esos no son libros.

Siete paradojas del año 1972, que siguen igual hoy, en el 2019

Era el año 1972 cuando para hablarnos entre nosotros en las revistas había que intentar saltarse la censura con… "Paradojas" que era una manera de saltase la lógica y reírse de uno mismo para meter cuñas de opinión por ver si colaban. 

Tiempos de censura, como casi la actual, donde hay que tener mucho cuidado con según lo que enseñas, pues enseguida te castigan. Una teta, si es de señora noooo. Si es peluda y de señor bajito, ya sí se puede. 

La paradoja 1, la 3 y la 6 son maravillosas perlas de verdades disfrazadas. Y la 5 una forma de criticar que no se pueda ver sexo en ningún sitio pues siempre es una cochinada para los poderes, sean religiosos, fácticos o de los otros. ¿Qué cuales son los otros? Pues todos los demás.

El recorte de prensa es de la revista Hermano Lobo. Viendo esto, tan claro, es lógico que la censuraran. Hoy le sucedería lo mismo.

13.8.19

Los años con curas, marcan. A mi para bien

Leer las noticias es duro, casi un ejercicio de osadía mental en riesgo de caer vencido por agotamiento. Yo creo que las noticias las conforman para entretenernos, para hacernos creer que tenemos la obligación de ser felices, pues todos los demás son unos borregos y unos brutos, unos asquerosos o unos desgraciados. De esta manera, pillados en las noticias, nos sentimos mucho más contentos con nuestra vida, sabemos que somos felices aunque creamos lo contrario.

Me llega el caso de un deudor incandescente, de esos que además de ser un jeta está siempre encendido y alguien le debió decir en su día que ir de chulo garantiza meter miedo y tener razones para tener razón. Es un tonto inútil que además no logra en la vida nada satisfactorio. pero es un deudor. Un tipo que se aprovecha de su familia para engañarla. Me toca poco y por eso lo cuento aquí. Y me hace gracia pues lo advertí enseguida. A los jetas se les ve de lejos, casi siempre son iguales o han ido a la misma escuela.

El caso es que tengo que resolver la papeleta y… y por los amigos lo que toque. Me tengo que disfrazar de más jeta todavía, algo que me gusta pues también debí ir a la misma escuela, pero yo he tenido el detalle de no practicar, sino de asesorar. Mis años entre curas me marcaron y me volví persona (casi) normal con solo 3 años entre ellos. Para que luego digan que no marcan.

¿Y cómo se puede ser cristiano comportándonos así?

Hoy hemos tomado cuatro cafés de distinta manera más un bocadillito de tortilla de patata con salsa y unas patatas fritas, un panecillo tostado con mantequilla y mermelada de naranja y un panecillo tostado con jamón que cubría las dos caras abiertas y con un botecito de tomate triturado. El total de los cuatro desayunos han sido siete euros. Ya sé que intuís a qué franquicia me estoy refiriendo. Bien. Calidad bien, precio MUY bajo.

Lo curioso es que el precio tan bajo lo soportan los trabajadores de la franquicia y eso no lo pensamos, o si lo pensamos nos lo callamos. Este servicio, autoservicio, solo es posible si casi no hay mano de obra entre el cliente y el vendedor. Y si el que hay… cobra a pesetica el cacho. Así que los culpables de que los sueldos sean indignos es de nosotros, los que consumimos. Yo el primero.

Había tres personas atendiendo, ninguna era nacida (previsiblemente) en España. En la cocina otra persona más en las mismas circunstancias en apariencia. Es decir, comemos barato y bueno porque hay personas trabajando con sueldos indignos, que además han venido de lejos a trabajar a España por sueldos de mierda. Y encima no los queremos dejar entrar y tienen que penetrar entre nosotros a escondidas. ¿Estamos tontos?

Nos beneficiamos de su explotación laboral, pero además somos tan cínicos como para decir que nos vienen a quitar el trabajo. pero… ¿sabemos lo que decimos? 

Yo os propongo un ejercicio. Vamos a ponernos a las 9 de la mañana para no madrugar (nosotros) en cualquier calle o plaza donde permita la carga y descarga. Y vamos a ponernos a contar. Es muy sencillo. Ya sabéis qué hay que contar. Los que cargan y descargan esos camiones o furgonetas y previsiblemente han nacido en España y los que no.

Ahora no les dejamos entrar por mar, los dejamos que naufraguen o que se hundan o se ahoguen. Miramos hacia otro lado, aunque nos creamos socialistas. 

Pero luego los contratamos en negro para limpiar el culo de la abuela, o para que nos sirvan la cerveza bien fría. Para que nos arreglen el grifo en B o para que repartan las botellas de agua embotellada por las casas. ¿Y cómo se puede ser cristiano comportándonos así?

En la librería de viejo vi el valor de los libros de papel

Hoy en una librería de viejo de mi Zaragoza he visto el valor de los libros de papel. Nada excepto para locos. Acudía un buen señor con una treintena de libros y el dependiente se los ha separado en dos paquetes. uno de seis ejemplares y en el otro el resto. Estos seis sí. El resto no sirven pues son autores muy poco vendibles. Se los puede llevar.

El hombre tras decirle que él no los quería para nada, el dependiente le ha dicho que él tampoco. Y que aquello no era un local de reciclaje. ¡¡Uff!!

Pero la sorpresa me ha venido cuando una señora ha entrado sin libros a preguntar si le comprarían una enciclopedia grande. Y la respuesta ha sido más tajante todavía. NO. ENCICLOPEDIAS NO. Ocupan mucho y no se venden.

Pagan a 20 céntimos los libros que de venderse se sacan a 2 euros. Pero incluso a esos precios, el mercado marca leyes y pautas. ENCICLOPEDIAS NO.

Nunca sabremos qué precio tuvo que pagar el abuelo posiblemente ya fallecido por aquella enciclopedia de la que ni se ha preguntado la editorial o el número de ejemplares. ¡¡NO!! Ahora en algún contenedor verde esperará a la trituradora, pues el papel ya no sirve para leer. ¡¡NO!! Libros no. Jodo.

12.8.19

Hoy España no me gusta. Estoy cansado por lo poco que hice

Hace mucho aire, tanto que me lleno de esperanzas por ver si se lleva los malos augurios de una sociedad idiota que no sabe mirar. Saber mirar es importante pues así se aprende a diagnosticar. Cuando uno supera los 63 con las ganas de llegar a los 90… se da cuenta que las cojeras son mucho más habituales que la lucidez y que llegar hasta lejos no es garantía de nada importante.

Hace mucho aire y espero que alguien se de cuenta de que en los años 70 las juventudes de entonces peleábamos por tener un futuro mejor, las mismas hoy ajadas juventudes de entonces que ahora lloramos por las jubilaciones que no llegan. 


Vemos a nuestros hijos mal vivir de su trabajo y a los nietos en nuestra casa para poder sobrevivir las familias. Observamos como todos han ido cayendo en el vicio programado del consumismo y en la trampa del: “…los precios los pongo yo, que para eso es quien me voy a llevar los beneficios”.

Las censuras son similares a las de los finales años 70, cuando se prohibía cantar protesta o enseñar las tetas

 Volvemos a los años 70, pero yo ya no, yo me quedo en los 2020 con mis años y mis cansancios. ¿Para qué tanta pelea y entretenimiento delante de los grises? Pues creo que para nada, pero lo malo es que no sé en qué punto empezamos a perder la luz.

Hoy me duele la ciática, la entrepierna, y no se me calma ni con las pastillas ni con la faja de abuelo. Eso no me pone de más mala hostia, ya venía de mala follá antes de mis dolores de riñones bajos. Por eso ya estoy cansado, a ratos, porque ya solo sirvo para hablar y quejarme. ¿Y vosotros qué…?

5.5.19

Las mentiras están perdiendo eficacia

El Roto es genial y nos advierte que cuando la sociedad se empieza a despertar de sus letargos, hay que volverla a dormir como sea, por las buenas o por las malas. Nada hay peor que una sociedad que no sea capaz de creerse las mentiras que con tanto cariño les vamos formando a su alrededor.
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