28.5.26

Golpe al estado, en minúsculas


Estamos asistiendo sin darnos cuenta a un Golpe del estado político, contra el "otro" estado político. No es un Golpe de Estado (con mayúsculas) aunque lo parezca, es la sucesión de malas praxis que nadie, ninguna de las partes democráticas, deberían haber empezado. Y al final cuando nos presenten la factura, nos cabrearemos de veras.

Yo con mi nombre tengo un lío de narices, mis amigos me están jorobando y los tengo que aguantar. Me llamo de apellido Puente y de nombre… muchos me llaman Julito. Del primer apellido, me dicen mis amigos que soy primo del Ministro pues además mis abuelos son de un pueblo de cerca del suyo. Del segundo, del apelativo cariñoso del nombre e igual al encausado en los líos de Zapatero, no digo nada, pero sonrío. 

 

En cualquier momento me confundirá la UDEF, si no lo ha hecho ya, y se quedará con mis grabaciones y discos duros. Jodo petaca, qué trabajo les espera. Y todo por un apellido y un apodo en el nombre. Pero no me importa, así conoceré a más gente.

 

Julito Puente soy yo. Cosas del destino. De joven me quisieron mandar a Valladolid un par de meses para hacer un curso de Cabo Primero, que era una manera entonces de hacer profesión de ferroviario. Me insistieron mucho mis oficiales, pero me negué pues en Valladolid los veteranos eran unos cabrones de verdad y jodían a los que llegábamos a su cuartel escuela con ganas de aprender a mandar.

 

Nunca se sabe, igual si me hubiera hecho militar, ahora ya jubilado, hubiera tenido contactos con las tramas castellanas y socialista. Yo es que me meto en todos los tinglados. Pero el Julito famoso es de Alicante, y de esas me libro. 

 

Yo pedí hacer el curso en Zaragoza, pero no coló. Y, aun así, como estaba en una ciudad pequeña, en un cuartel muy pequeño, me tocó hacer cuatro semanas de Suboficial de Semana. Creo que era ilegal hacerlo como Cabo de Segunda, pero me lo endiñaron. A cambio tenía después una semana en mi casa de vacaciones.

 

Ser Suboficial de Semana es un cargo importante con unos 300 soldados, aunque solo hubiera unos 45 de reemplazo. Yo tenía que dormir vestido de militar durante todos los días de esa semana y llevar la pistola a la cintura a todas las horas. Os juro que cagar con pistola es complicado, por si hay dudas, aunque lo hagas con la puerta cerrada de un cuartel.

 

A partir de la primera semana me salté parte de los protocolos, pues dormir con botas era terrible y hacer mis cosas sin quitarme el cinturón podía ser incluso peligroso. Tenía ventajas, lo advierto. Por ejemplo una habitación para mi solo, con cama de verdad.

 

Yo recuerdo ahora con sonrisas, que hice algunas putadas al Reglamento, de esas que solo las hacen los irresponsables. Si me hubieran pillado en alguna de ellas, pues no sé, igual estaba todavía en el calabozo. Algunos favores se hacen sin saber bien las consecuencias si salen mal los favores. 

 

Por eso posiblemente el abogado de Julito Martínez haya decidido abandonar la defensa legal del amigo de Zapatero. Es posible que el encausado no quiera seguir sus líneas de defensa jurídica, pues los amigos… son los amigos. 

Estamos dentro de unos años malos


Yo recuerdo los años malos, los muy malos también, los de ETA matando por las mañanas. Era terrible. en cuanto cortaban las emisiones las radios, es que algo gordo había sucedido. Todas las mañanas. Ahora por la mañana es parecido, pero en versión de que entra la Guardia Civil a las casas de alguien que sea socialista a mirarles las basuras. Les quitan los teléfonos, se les llevan los discos duros y les registran las fregaderas por si han metido algo entre el codo del lavabo y la madera del fondo.

Lo curioso es que el juez luego te saca unos Sumarios con las conversaciones de hace seis años, de las que ya ni te acordabas nada de nada. Te señala visitas a lugares que se te habían olvidado, pero no por ilegales, sino porque no te arcaron para nada.

—Pero señor juez, cómo me voy a defender de lo que me dice que dije hace seis años, si yo no tengo ni idea de lo que hablé ayer. Pero los representantes de esas siglas tan policiales lo tienen todo. ¿Con quien dice? Pero si con eso no me hablo.

Hay que estar muy preparados por si las moscas. Yo me apunto todo lo que hago por las noches, las Series que veo y lo que me sacan para cenar, por si algún día tengo que demostrar que estuve comiendo sopa de arroz con ave un día de 2014, y ya no lo recordaba.

Ayer le dije a mi mujer que me sacara todas las joyas que tenemos, las familiares, las de siempre. Jodo. Había igual media docena de relojes muy antiguos e incapaces ya de tener brazo. Ninguno de nosotros recordábamos de dónde los habíamos sacado. De qué tía o abuela los habíamos heredado. 

Así que nos pusimos raudos revisando todo para ponernos de acuerdo los dos. Este con el cristal rayado de… de la tía de Huesca. Y este mohoso del tío Julio. Y el que parece de oro, aunque sea de latón del abuelo, sí, ese de tu padre. No vayamos a decir lo contrario cada uno, pues entonces ya no sirve defenderse.

Mañana por la mañana pondremos a las 9 las noticias para ver a quien le visitan hoy los jueces. Y seguiremos pensando que todo esto no es una moda, sino algo mucho más peligroso. Se busca un objetivo concreto, y si no se logra, igual tienen que aumentar la presión. Y es que entonces… jodo… vete a saber con qué intentarán presionar.

—¿Y dice usted, señor juez, que yo estuvo en Avilés el 2019, visitando a un señor de Murcia que se hospedaba en un edificio muy bonito cerca de la playa? Pero… ¿en Avilés hay playa? ¿Y me bañe de verdad?