La vacuna rusa ya está llegando. Tiene rabo

Los rusos ya han sacado su vacuna contra el COVID-19 y la han llamado “Sputnik V” que es tanto como suponer que a las anteriores vacunas las habían llamado también Sputnik. No me la imagino en Europa y menos en los EEUU distribuyéndola con ese nombre tan ruso, no haría efecto de protección. 

Lo importante era ser el primero, y así además no mata, aunque no cure del todo, lo primordial era adelantarse a todos los demás. Y los rudos lo han logrado. Enseguida irán los chinos que para eso son unos hachas, y a su vez el gordito de Corea del Norte, que además no la necesita pues allí no ha entrado el virus. Imaginaros de qué forma se estará viviendo en Corea del Norte, que ni el puto virus tienen huevos de entrar.

Los famosos del país ya nos advierten que en esa vacuna va incluido el comunismo de serie en sus nano partículas, y que si te la ponen votarás a Podemos toda la vida sin remedio. Nos quedan breves y hay que elegir.

Enseñemos al preescolar a conocer el mundo que nos rodea

La edad de este ejercicio simple y que más bien es un juego a medias para niños pequeños no es posible indicarla, depende de cada niño entre los tres y los seis años. Es un espacio amplio que depende de la relación que el propio niño haya tenido con lo que vamos a plantear. Se aprende fácil, y no hay normas pues es un juego.

Nos lo vamos a llevar a comprar con nosotros a una tienda de alimentación, a un supermercado. Ya sé que nos lo hemos llevado muchas veces, pero en algún momento hay que decidir que debe intervenir ir y aprender de ese espacio donde tantas cosas se pueden hacer. Podemos convertir en un juego educativo el ir al supermercado.

Ellos ya nos han visto a nosotros hacer lo que ahora le vamos a plantear que él haga con nosotros. Desde indicarle que coja una botella de aceite de plástico, o un paquete de sopa, o una barra de pan, a indicarle que hay mucho tipos de pan a su alcance y que todos son diferentes.

A partir de ese momento le podemos seguir indicando los motivos de esa diferencia entre panes (por poner un ejemplo fácil), incluso las diferencias de tamaños, de peso, de precio, de tipo de cereal. 

Poco a poco y habiendo empezado por uno o dos productos, en la siguiente visita la indicaremos que sea él el que vaya a recoger la barra de pan, que recuerde dónde estaba y qué tipo de pan comprábamos. Y a su vez, podemos indicarle que nos coja otra barra de pan distinta para luego en casa probar un tipo de pan y el otro, y que sea él el que diga cuál le gusta más.

Le podemos indicar poco a poco multitud de elementos nuevos para que amplíe su vocabulario. Los tipos de recipientes en los que están los productos es uno de ellos. En bolsas, en cajas, en frascos de cristal, envueltos en papel, en botellas, etc.

Estamos logrando que trabaja CON nosotros en un ejercicio educativo que se lo estará tomando como un juego, y además le estaremos haciendo participe de lo que compramos. 

¿No le gusta el tomate al natural? Probemos a que sea él el que compre un tomate a su gusto, del color que quiera, del tamaño que quiera. Hagamos que sea "su" tomate y que lo pueda probar tras haberlo comprado.

Las diferencias entre nacer sin vida o no haber vivido, que no todos entienden bien, y que el mundo animal parece aclararnos

Hace cinco años nació sin vida una niña, tras nueve meses de estar poco a poco creciendo junto a la familia, incluso dando patadas el día de antes, nació MUERTA en un alarde de inhumanidad legal que es capaz de retorcer —no sabemos para qué— los conceptos de la vida y la muerte. Es como si parir no fuera siempre parir, como si nacer no fuera un concepto plenamente incluido en el ser humano.

Pero las legalidades parecen estar siempre por encima de los sentimientos, de las sensaciones, de los dolores. La sensibilidad no viene de fábrica por el hecho de ser funcionario, tal vez tendrían que recibir cursos de sensibilidad humana.

Para ellos, la niña no nació y por ello tampoco murió. Y en los Juzgados zaragozanos no la quisieron poner, incluir, nombrar, empleando en la explicación unos tonos y unas formas que parecían sacados de la Edad Media. Los tontos parecíamos nosotros por no entender la diferencia entre nacer y no nacer. Un cuaderno de espiral servía en esos momentos para apuntar a los que la ley considera LEGAJOS, aunque su corazón latiera nueve meses, legalmente “NO” HUBIERAN NACIDO —al nacer fallecida— en un hospital de la Seguridad Social. Aunque hubieran estado nueve meses con vida dentro del vientre de su madre, comunicándose con una familia y, hoy siga dentro de esa familia . Pero… la niña no nació, no vivió, con “todas las de la Ley”, que sin duda hay que modificar.

Cinco años más tarde se nos ha muerto la perrita que ha estado con la familia 18 años, un ser vivo queridísimo en la familia, pero que 5 años después, tras recoger sus cenizas, nos invita a reflexionar. Resulta que la perrita sí que ha muerto, simplemente porque legalmente estaba viva. Y acudimos a una empresa de cremaciones para animales donde nos trataron maravillosamente, con sumo tacto, con —curiosamente— una humanidad que no demostraron nunca las personas de los juzgados ni de la funeraria aunque en un caso fuera una niña, una hija, y en el otro una perrita.

Y nos han entregado las cenizas de la perrita desde la EMPRESA PRIVADA con una carta de condolencia, un certificado, una legalidad sobre el chip, unos detalles dignos de recordar, junto a la huella de su patita.

De la niña tenemos una fotografía porque las amistades en el hospital y nuestra perseverancia juzgada de locura en aquel momento, permitieron que se pudiera ver, y plasmar para el recuerdo al que legalmente llaman “LEGAJO” que era tratado legalmente como algo ajeno al dolor de la familia. Al amor de la familia. Al amor a la primera hija de una familia, hoy hermana mayor de tres hijos.

Y tras incinerarla se nos entregó, fríamente, un bote de mucha menos calidad humana que el de la perrita y sin ninguna carta ni certificación. Sin por supuesto ppder inscribirla en nuestro libro de familia, sin que el padre apareciera ni se mencionara en ningun escrito. En los Juzgados de Zaragoza y tras apuntarla en un cuaderno de espiral a bolígrafo junto a otros niños y niñas NACIDAS SIN VIDA como un LEGAJO pues así nos lo dijeron, quedó la hija registrada.

Nosotros sí sabíamos que la pequeña había nacido, y que había nacido muerta. Y nosotros siempre la seguimos tratando como a una niña que no pudo experimentar la entrada en este mundo, cómo a nosotros nos hubiese gustado, vete a saber por qué motivo. Y le seguimos poniendo flores en el cementerio, y sus hermanos le siguen haciendo dibujos, como hacen ahora con la perrita. Nos da igual que la inhumanidad “legal” hacia la pequeña y todos los niños y niñas que nacen sin vida sea la de ser tratados como legajos. Nos preocupa la inhumanidad de los inhumanos. Los NO avances de la ley.

Y es que simplemente nosotros no fuimos capaces nunca de entender al funcionario de los Juzgados y ahora nos agrada ver que sí hay otros seres humanos como los del Crematorio de de mascotas, que saben entender de seres humanos, de sus sufrimientos y sus dolores, del valor de la vida y de la muerte. Gracias a la Morada de Noé.


Ser egoísta es peligroso. Se puede volver en contra

Ser egoísta es peligroso. Se puede volver en contra de todos nosotros pues todo tiene una medida. Este cartel es contundente y clarísimo. Otra cosa es que lo queramos leer, lo queramos entender, o pensemos que son tonterías de los "Buenistas" que tanto abundan según algunos y tan pocos hay según otros.

"Si los derechos que yo tengo no los tienen los demás, entonces no son derechos, son privilegios"