15.6.26

Somos libres de no ser libres


Estoy convencido de que El Roto en su viñeta de El País de junio 2026 no quiso ser tan duro como aparenta la viñeta. Seguimos teniendo libertad de opinión, de…, seguimos teniendo…, bueno sí, seguimos.

La vida está llena de Ciclos, de Tempos incluso que nos van modificando las sensaciones. 

Es cierto, existieron tiempos mucho mejores para la Libertad de Prensa, de Opinión, la Personal, y sin tener que insultar. Ahora creemos que por tener libertad de insultar, tenemos libertad de opinión. 

Hemos caído en la trampa.

Ahora, incluso los insultos, están programados. E incluso y esto es lo maravilloso, no nos damos cuenta de que han programado nuestra capacidad de insultar. 

No somos libres ni para ser libres

Ni para insultar, mientras nos creemos que sí somos libres. Je je je. Han sido fabulosos y hay que reconocérselo. 

7.6.26

Cartel por la Ley de Sucesión en España. Año 1947


En las Dictaduras también se vota. Poco, es cierto, con trampas, pero se vota. Sin campañas libres que pidan el voto de una forma o de la contraria, pero se vota para disimular, para darle carácter legal a algunas de las decisiones que toman los dictadores.

Este cartel es de la Campaña Electoral del 6 de junio de 1947 para votar en el Referéndum de Sucesión de España. Con una Ley hecha a medida, se instauraba la Monarquía de nuevo, pero se legitimaba a Franco como Jefe de Estado vitalicio. Iba a ser una Monarquía sin Monarca, sin Rey, para que no mandara como Jefe de Estado.

Era la primera ocasión que se votaba en España tras la Guerra Civil, tras el sangriento Golpe de Estado de Franco.

Como es lógico el resultado estaba cantado de antemano. Pero por si hubiera dudas, votar era obligatorio y a los trabajadores se les exigía que llevaran a la empresa un certificado como que habían ido a votar. 

El truco o el trato de esta exigencia, para que además pareciera normal, es que las Pagas Extras del 18 de Julio, la hoy Paga Extra de Verano, era en aquellos años un "regalo" del Estado que se cobraba o no se cobraba, según quería el mismo Estado. 

Quien no iba a votar y entregaba el certificado, se quedaba sin cobrar la Paga del 18 de Julio, y en tiempos de gran necesidad y hambre, eso parecía imposible.

Con una participación de casi el 89% de los electores, el 93% votó que sí a esa Ley de Sucesión, con un 4,7% en contra y un 2,3% de votos nulos o blancos. No hubo voces pidiendo el NO, pues no era posible.