20.10.26

Voy a comentar algo sobre Economía

Viñeta sobre la competencia

La Economía nos parece tremendamente compleja, un tostón, un lío, dificilísima. Todos pueden ser adjetivos tremendos. Pero por el hecho de no saber de Economía lo suficiente, unos se aprovechan y otros empobrecen. Y a veces la economía puede ser tan básica que todos la entendemos.

De nuestro desconocimiento, otros se hacen millonarios.

Esta viñeta es un ejemplo sencillo para explicar qué es la competencia en un negocio, qué puede representar para todos los que están implicados, desde productores, comerciantes o clientes. Y como además la producción está llena de impuestos, también para las instituciones, para los Estados, para el resto de la sociedad.

No voy a entrar en una explicación sobre la viñeta. Es muy simple y se entiende ella sola. No es solo lo que vemos, lo que leemos en ese devenir entre las dos empresas. Es mucho más, pues al final ambas cerrarán, y los clientes que observan contentos como van bajando los precios sin parar, se quedarán sin servicio.

Y si las dos empresas hacen lo contrario, es decir subir los precios…, los productores se quedarán sin ventas suficientes para mantener su negocio, pues por precio nadie podrá (o deseará) comprar sus productos. 

¿En qué punto son capaces de regularse los precios casi ellos solos, para que sean beneficiosos para todas las partes?

¿Quien controla ese punto dulce, o realmente se comporta libremente y se regula solo?

Que cada uno se contesta solo, y siga pensando lentamente sobre el barullo de las economías micro, las pequeñas, y sus maneras de comportarse. 


Mundo Futuro desde el año 2026 - 03

Jóvenes buscando empleo


El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, una persona formada y con información privilegiada para opinar de lo que dijo, explicó esta semana de octubre de 2026 en Bangkok, que en los próximos 10 a 15 años, tendremos unos 800 millones de jóvenes en todo el mundo para los que será imposible encontrarles un trabajo con las condiciones actuales de la economía productiva.

Se explicación fue muy clara: “En los próximos diez o quince años, 1.200 millones de personas accederán al mercado de trabajo, para las que solo habrá 400 millones de empleos”. El ejecutivo del Banco Mundial hizo su predicción apocalíptica en pleno de la reunión conjunta anual de su organismo y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

No se habló de soluciones, solo de realidades próximas que ya parecen inevitables. Como neoliberal, sus opiniones se basan en las leyes del mercado, y no en buscar soluciones que puedan doblegar esas posibles realidades.

Y lo curioso es que no solo se achaca a las nuevas tecnologías esta bajada en las necesidades de tener empleo para los jóvenes, sino en el concepto abstracto como puede ser la rentabilidad de los puestos de trabajo, sin querer nunca admitir ni financiación ni ayudas públicas para revertir este problema, si fuera real. Que posiblemente sí es real.

Curiosamente el propio FMI dice en sus informes que las diferencias entre España y el resto de Europa —en sus datos macroeconómicos— se deben a la entrada en el país de inmigrantes de muchos otros países. 

Da por hecho que una de las soluciones es tener mejores estructuras de empleo en países que deben asumir el reto tremendo de crecer en personas, para crecer en economía. Los habitantes de España son mucho menores que en otros países vecinos, incluso más pequeños en territorio.

España con un 60% más de territorio que Italia, tiene un 83% de la población del país vecino. 

La cifra de 1.200 millones de jóvenes es relativamente sólida. Es sobre todo una proyección demográfica: gran parte de esas personas ya ha nacido. El crecimiento se concentrará especialmente en África subsahariana, Oriente Medio y parte de Asia meridional. Por tanto, salvo catástrofes demográficas enormes, sabemos con bastante seguridad cuántos jóvenes llegarán a edad laboral entre 2025 y 2035.

La cifra de 400-420 millones de empleos, en cambio, es una proyección económica. Y eso es muy distinto. Depende del crecimiento del PIB, inversión, productividad, participación laboral, creación de empresas, tecnología, comercio, migraciones, guerras, políticas económicas, etc. 

Los propios economistas del Banco Mundial reconocen en un estudio de julio de 2026 que cuanto más se intenta precisar la futura necesidad de empleo, más supuestos hay que introducir y que variables como el crecimiento, la elasticidad empleo-crecimiento o la participación laboral son imposibles de conocer con precisión a diez años.

El Banco Mundial matiza estos números, maquillándolos. De esos 1.200 millones ya nacidos, aproximadamente 480 millones continuarían estudiando o formándose cuando les llegue la edad de trabajar, unos 420 millones tendrían empleo y alrededor de 300 millones quedarían sin una vía clara hacia un trabajo productivo. No son 800 pues más de la mitad tendrán que seguir estudiando ¿Hasta cuándo?

Su informe mundial más reciente, de agosto de 2026, calcula unos 67 millones de jóvenes desempleados entre los 15 a 24 años en el año 2025, con una tasa mundial del 12,4 %. Aproximadamente un 20 % de los jóvenes —unos 260 millones— están fuera del empleo, o de la educación y la formación.

Ciertos países occidentales como España necesitan mano de obra de jóvenes en multitud de empleos. Pero la formación que se imparte no ayuda a que esos jóvenes quieran trabajar en esos empleos, y a que incluso sepan trabajar en ellos. 

Cuando hablamos de la inmigración se nos olvida entender (no queremos) que en ciertos países de Europa falta mano de obra, las tasas de reemplazo poblacional son muy negativas si no fuera por la llegada de personas de otras zonas del planeta, y que eso lleva al empobrecimiento de Europa.

Julio Puente