26.10.26

Mundo Futuro desde 2026 - 05

Vamos teniendo constancia poco a poco de algunos cambios mundiales que nos están ya afectando poco a poco a todos. Y efectivamente,  no todos lo vamos a notar a la vez, ni como personas ni como países o sociedades, lo que todavía creará más desigualdades.

Primera: la inteligencia artificial empieza a producir cambios económicos verificables. Ya no hablamos únicamente de expectativas tecnológicas. Hay empresas que anuncian reducciones de plantilla, inversiones industriales y nuevas formas de organización del trabajo. Sin embargo, todavía no sabemos si el resultado global será una destrucción neta de empleo o una transformación de las ocupaciones existentes.

Segunda: la electricidad se está convirtiendo en un recurso estratégico todavía más importante. La expansión de los centros de datos, la automatización, la climatización y la electrificación industrial obliga a reforzar las redes y a garantizar suministros estables. La disponibilidad de energía puede condicionar dónde se instalan las industrias del futuro.

Tercera: el envejecimiento demográfico empieza a modificar las prioridades económicas. Los países con poblaciones envejecidas necesitarán más servicios sanitarios, cuidados y automatización. Al mismo tiempo, otras regiones tendrán que generar millones de empleos para poblaciones jóvenes en crecimiento.

Cuarta: la crisis climática entra en una etapa diferente. El nuevo informe de Naciones Unidas señala que superar temporalmente los 1,5 °C ya no puede evitarse. Esto no significa que todas las consecuencias sean inevitables: la magnitud del calentamiento futuro dependerá de las decisiones que se adopten ahora.

Quinta: la geopolítica está transformando la economía mundial. La seguridad energética, la autonomía industrial y el control de las tecnologías avanzadas están adquiriendo un peso creciente en las decisiones de los gobiernos.

Tenemos pues cinco puntos principales, pero hay muchos más, que tenemos que tener en cuenta o no, depende de cada uno de nosotros, sabiendo que la suma de todos configuramos lo que será el comportamiento de las sociedades y los países. Estemos atentos, aprendamos y tengamos la mejor formación posible si estamos en edad de crecer personalmente. Entre los 12 y los 99 años de edad.

25.10.26

Ingresos, gastos y ahorro familiar o personal


En la función del consumo básico que todos tenemos que hacer constantemente para vivir o sobrevivir, tenemos que ser conscientes de la independencia entre gastos e ingresos.

Si nuestros ingresos no son constantes, y eso sucede en numerosas personas que bien por ser autónomos en su trabajo, no tener seguridad en su empleo o por otras diversas funciones del tipo de trabajo, sus ingresos no siempre son fijos ni iguales cada mes, deben ser conscientes de analizar esa realidad.

En Realidad, normalmente y con ligeros cambios, sus gastos sí son constantes, casi siempre son fijos, excepto en dos veces al año, en periodos vacacionales o de final de año. 

Por eso es importante saber hacer nuestra pequeña contabilidad personal o familiar, a base de utilizar medidas de tiempo diferentes al mes.

Y para ello, además, es imprescindible tener un ahorro o un remanente acumulado con anterioridad, para compensar o encajar bien la contabilidad anual de nuestros ingresos y gastos. 

Llevar una libreta o tener un sistema de sobres o paquetes divididos por temas de gasto, es fundamental.

El ahorro movible es similar a lo que hace una empresa. Los sueldos en una empresa no son constantes, pues dos veces al año hay que pagar o gastar el doble en sueldos. 

Y dos meses al año además hay menos facturación (ingresos) por ser verano y vacaciones de todos, incluidos clientes. Ni son tampoco constantes los impuestos y numerosos gastos, incluso de proveedores.

Una persona o una familia no tiene fácil ahorrar, es cierto en estos tiempos. Pero debe hacerlo para tener un remanente de al menos seis meses de sus ingresos ordinarios. 

Y eso en España en donde el Estado de Bienestar nos garantiza el desempleo y la sanidad, es también necesario. En otros países hay que tener un remanente mayor o incluso mucho mayor.

Es verdad que podemos recurrir al crédito, pero si fuera necesario, tenemos que ser conscientes de que a partir de ese momento y por no tener ahorros anteriores, tendremos más gastos fijos. 

Lo que no supimos o pudimos ahorrar antes, a partir de ese momento tenemos que aprender a realizarlo, para compensar el aumento de gasto fijo.

Miguel Puente