28.7.17

El empleo en España es para llorar, no para aplaudir

Los agradecimientos a Mariano Rajoy de algunas personas por los premios de la Medalla de Oro al Trabajo, han resultado vomitivos. No eran necesarios, tapan un componente degradante del empleo en España, se oculta que la calidad del trabajo no es comparable al de hace una década ni al que existe en Europa para los nativos de cada país, y esconde una pátina de caspa sucia que denigra a quien la dice y a quien la recibe con cara sonriente y aplaudiéndose él mismo.

España no puede estar orgullosa de lo que le está sucediendo con el empleo. Ni cuando lo perdía en una sangría constante, ni ahora que lo recupera de forma rápida pero indigna en sueldos y condiciones. Así España no logrará ponerse a la altura de sus vecinos europeos históricos. Podemos ser como Bulgaria, como Rumanía o como Lituania, pero no como Francia, Italia, Alemania o Suecia.

Yo no me conformo con ser parecido a Bulgaria o Polonia, quiero ser francés o alemán. Y por eso no puedo aplaudir por crear empleo de servicios sin valor añadido, sin sueldos dignos, sin posibilidad de independencia para los jóvenes, sin cotizaciones que aseguren las pensiones. Lo siento.

24.7.17

Desde la izquierda podemos seguir perdiendo. Lo hacemos muy bien

El cainismo es una mala enfermedad invalidante en política, pero no es fácil que lo detectemos. Ahora en España podemos estar en la fase de convertir a la izquierda política en inútil como herramienta política para transformar la sociedad desde el poder, pero creemos que opinar así es no ser de izquierdas.

La izquierda como ideología social es MUY necesaria (e imprescindible) como herramienta de freno de abusos y de transformación en el reparto y control. Pero para ello y si seguimos jugando a dividirnos en trozos, no es necesario tener partidos políticos, sino organizaciones sociales, sindicatos, ONG, fundaciones políticas o asociaciones territoriales.

La izquierda empieza por asumir en pequeños corros, que somos “las izquierdas” como la mejor y más tonta forma de minusvalorarnos. El plural aquí divide salvajemente, en vez de sumar. Hay una ideología con algunos matices, con cambios lógicos según el momento histórico y las necesidades de cada momento.

Sin duda existen muchas derechas, pero sin duda entre ellos siempre son “la derecha”. Pero en cambio, a la izquierda nos hace hasta gracia sacar nuestras diferencias como un valor añadido. Incuso creemos que es un valor que nos da marchamo de una democracia superior, de más demócratas que los que van siempre unidos y de la mano. En realidad nadie habla de pensar igual, sino de actuar y trabajar por los mismos objetivos.

La diferencia es que existen muchas derechas, muy diferentes, pero todas ellas tiene un único objetivo. El PODER. Las izquierdas somos entre nosotras mucho más parecidas, pero la meta la queremos alcanzar desde muy diferentes caminos, por muy diferentes senderos. Y así nunca llegamos al final de los caminos con garantías de éxito. Nuestras tropas caen en todas las emboscadas, por debilidad.

Si la izquierda no va unida a los andurriales en los que han convertido la actual sociedad los manipuladores de laboratorio social, político, económico y laboral —si no va unida la izquierda, repito— no sirve de nada que sigamos existiendo.

Pues para perder ocasiones de cambiar la sociedad, para seguir jugando a darle el poder a la derecha, no hace falta que nos disfracemos de partidos políticos de izquierda. Hay muchas otras maneras de ayudar a la sociedad necesitada, de incidir y cortar los abusos sociales. Y la realidad es que cada vez hay más comprometidos con las ideas sociales de progreso que ya trabajan en esos campos, alejados de la política de partidos.

21.7.17

Cataluña se nos va. Lo vuelvo a avisar

Me da la sensación de que no estamos entendiendo nada de Cataluña, y es una pena, pues así no seremos capaces de encontrar soluciones. El “contra peor, mejor” que se quiere practicar desde Madrid ayuda a los independentistas a creer que se les odia y de que no hay más solución que la independencia.

Suena chulo intentar colapsar la financiación, pero eso no nos lleva a ningún lugar. Otro motivo más para que sientan la necesidad de salir de esta relación que a los catalanes, cada vez mas, les parece tóxica. Cuando a una sociedad de siete millones de personas se les intenta bloquear sus razones, suelen buscarse más razones para compensar.

Tampoco soy partidario de darles manga ancha ni de prometerles cancelaciones de deuda, son promesas absurdas que crearían más problemas. Pero tratarlos como a unos apestados, os puedo asegurar que supone no conocerlos. La mayoría NO quiere la independencia, por miedo, pero muchos de esa mayoría prefieren quedarse en casa a esperar.

Para resolver el órdago catalán hay que haber vivido en Cataluña sin prejuicios añadidos a tu propio entender social. Hay que saber sociología de las sociedades y analizar el camino lento emprendido hace muchas décadas. Y no pensar de antemano que el dinero es algo que los catalanes no saben administrarlo bien y para sus propios intereses. Si se les pide, lo darán. A quien ellos quieran. Que no haya duda.

A mi me preocupa y mucho la deriva de este asunto, pues no veo a nadie con capacidad de entender soluciones, ni de ser capaz de sentarse o de parar hacia un tiempo muerto. Este problema no es de testosterona, sino de movimientos finos. Y llevamos más de una década jugando a joder.

La Ley tiene razón, pero muchas veces no tiene razones. Y para ciertos problemas, son más importantes las razones de la razón, que la razón de la Ley.

El programa "Las Cloacas del Estado" no lo verás en televisión

Sin aportar nada nuevo, el programa de televisión que sólo lo han puesto las televisiones vasca y catalana “Las Cloacas del Estado” es suficiente contenedor en su poco más de hora de duración, como para que se te revuelvan las tripas. Todo junto, unido en una hora, es poco soportable y sobre todo esclarecedor para saber en qué país vivimos, y hacia dónde vamos si no hacemos nada.

Realizado por Mediapro se puede ver en YouTube para los masoquistas de querer saber más y mejor de qué va esa parte de España que nos está jodiendo el futuro. No ser capaces el resto de políticos, de poner remedio a esto, es otra vergüenza más.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...