26.9.16

MOMENTUM como ejemplo nuevo del socialismo de futuro

Hace un año se creó dentro del Partido Laborista, e impulsado por Jon Lansman, un grupo político interno que alrededor del líder Jeremy Corbyn y que con el nombre de “Momentum” ha ido formando una corriente interna, con más ideas de izquierdas socialistas, que aquellas que eran las oficiales hasta que Jeremy Corbyn ha logrado ya, asentarse en el Partido Laborista como su líder de futuro.Un giro a la izquierda de un partido que debería ser siempre de izquierdas.

Ya se habla de Momentum como un Podemos inglés pero interno a un partido político de izquierdas y no externo a un partido socialista o comunista. En este caso del Partido Laborista. Con poco más de un año de vida, tiene más de 50 grupos activos de trabajo y unos 18.000 miembros del partido laborista (o no) dentro de sus propias filas como corriente interna.

La utilización de marcos progresistas en comunicación es una herramienta que utilizan para facilitar la formación clara de la forma de trabajo social, trabajan mucho sobre redes sociales, emplean un logotipo con una “M” que es muy utilizado por sus miembros para diferenciarse del resto de miembros del Partido Laborista, empleando el color rojo en sus vestimentas para reunirse.

Tienen un activismo menos elitista y más horizontal, en muchos casos un trabajo social previo como marco de trabajo que acompañe a sus militantes, un activismo anterior en grupos de solidaridad, y está integrado este Momentum por personas de todas las edades incluidos jubilados, teniendo a personas conocidas de la cultura entre sus integrantes, nuevas ideas en educación para los niños, y sobre todo trabajando para desear y lograr convertir en atractivo ser de izquierdas, editando una pequeña revista propia que se vende entre sus militantes como en las viejas revistas ciclostadas, para lograr fondos añadidos.

Son y así se reconocen, simples trabajadores. Pero con mayúsculas. TRABAJADORES del Partido Laborista y trabajadores en su vida habitual. Buscan a los ciudadanos que ahora NO ESTÁN en el Partido Laborista, no se preocupan de sus compañeros de partido, sino de sumar nuevas personas de la sociedad inglesa a su Momentum. Desean ampliar el poder de las minorías, incluso dentro de su propio partido, protegiendo el trabajo y sus leyes, dignificando los derechos laborales y los sueldos, protegiendo a los trabajadores ante el abuso de normas laborales que restan derechos.

Plantean edificar más viviendas en alquiler, pisos dignos y con precios asumibles según los sueldos. Apoyan a la familia y a todo tipo de comunidades sociales o de barrio. Abrazan al socialismo, analizando sus ideas fundacionales pero adaptando si es necesario algunas, a los tiempos actuales.

Asesoran y forman a nuevos miembros activos de su organización, tanto hacia su trabajo político como social, en acción colectiva, orientando y apoyando a colectivos menos representados en las acciones políticas, sean discapacitados, mujeres, personas de color o de otras culturas, LGBT o personas excluidas hasta el momento, para que el grupo total sea lo más amplio posible.

Analizan cómo realizar todo tipo de eventos y movilizaciones para lograr una sociedad más democrática, equitativa, sostenible, decente, digna y libre. Defienden una acción sindical diferente, con más protección al trabajo y a la negociación colectiva, buscando una redistribución de la riqueza y un poder social mayor de las mayorías sociales que son las que representan las minorías económicas.

Existen grupos de Momentum en todas las ciudades del Reino Unido, más en aquellas que son más industriales, pues es un movimiento sobre todo de trabajadores afiliados al Partido Laborista. Pueden pertenecer a Momentum todos los miembros del Partido laborista pero también aquellas personas que así lo deseen aunque no sean afiliados a los laboristas. 

Su cuota mensual va desde una libra a 40 libras al mes. Tienen un presupuesto anual de unas 30.000 libras. Buscan la unión de trabajo con otras organizaciones sindicales y políticas que estén a la izquierda del Partido Laborista oficial hasta el año de su fundación, 2015, no tanto ahora que ya gestiona el partido Jeremy Corbyn, que sin ser el fundador, si es el que mejor representa sus ideas de programa político y social.

Momentum. En rojo. Quédense con este nombre

Toca el momento de que en el PSOE se levanten los militantes de izquierda, que son muchos, y decidan crear su Podemos interno, su Momentum como han hecho en el Partido Laborista británico, y se pongan a trabajar creando ideas progresistas nuevas, del viejo socialismo adaptado al siglo XXI. Se van a encontrar con las viejas glorias que en realidad lo que desean es crear un PSOE blando, como de gominola, casi pepero, no se sabe bien basados en qué teoría política o económica de futuro. Así que nos enfrentamos al momento de la verdad para el PSOE. O se vuelven a donde han venido, es decir a la izquierda, o se esconden en la cueva de la jubilación y disimulan mientras les valga esto para algo.

25.9.16

El PSOE pasa de tocado a hundido

En Galicia el resultado es duro para el PSOE. Perder 45.000 votos, quedar con 17.000 votos menos que En Marea, perder 4 diputados, quedar el tercer partido y ver que entre el PP y Ciudadanos suben en 48.000 votos, es complicado de admitir sin una sensación de derrota.

En el País Vasco queda la penitencia de que al menos entre los diputados del PNV y los del PSOE pueden lograr mayoría suficiente para que el PNV no tenga que contar con otros que no sean los socialistas. Pero perder 7 diputados (de 16 han logrado 9) y pasar de 213.000 votos a 126.000, perdiendo 87.000 en un país en el que llegó a gobernar en tiempos pretéritos, además de duro es sintomático. Queda el PSOE como cuarta fuerza política, con un PP que le pisa los talones por detrás, y con 30.000 votos menos que Elkarrekin Podemos. Un desastre.

Podríamos hablar del papel de Ciudadanos, del PP, de Podemos, del BNG o del PNV. Pero eso lo haremos en otro momento. De momento queda claro que el PSOE ha salido muy dañado y que debe analizar con cuidado los resultados. No quedan muchos errores posibles, antes de hundirse del todo.

23.9.16

Las leyes contra las mujeres difamadoras, en Mulhouse, Francia

Sobre el lado derecho del edificio del antiguo Ayuntamiento de Mulhouse en Francia, pende esta máscara de piedra que hace una mueca; es una copia del auténtico Klapperstein, que pesaba de 12 a 13 kg y se colgaba del cuello de las mujeres calumniadoras mientras recorrían la ciudad sentados sobre un asno. Aquellas mujeres que hablaban por hablar, que no eran capaces de callarse ante nada, que mentían sobre sus vecinos, que hablaban de más, eran castigados con llevar este colgante por la ciudad, como castigo a sus vacías palabras. Este castigo que en otras ciudades de la zona era sustituido por dos grandes piedras alargadas pero también de unos 12 kilos, llevaba a las mujeres desde una puerta de la ciudad a la otra, mientras era insultada por los vecinos.

Los hombres no recibían este mismo castigo. Ellos eran condenados a una multa y se libraban del escarnio. Este castigo parece ser que se instauró en el siglo XIII y estuvo hasta finales del siglo XVIII. La auténtica máscara se puede ver en el Museo Histórico de la Ciudad y en algún periodo la mujer castigada iba andando moviendo la máscara pesada con el cuello pero en otras iba montada en un asno, pero mirando la mujer al culo del animal, paro poder recibir durante más tiempos los gritos de los vecinos. 

Si os parece una pena brutal contra la mujer debo deciros que estáis equivocados, pues era un gran adelanto para la época. En ciudades algo alejadas, por el mismo motivo la ley establecía la lapidación con piedras de los vecinos contra la mujer difamadora. Y en Mulhouse se suprimió esta pena por la de llevar estas piedras o máscaras. Todo un avance, aunque suene a sarcástico.

La Europa de las personas ¿para cuándo?

El Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht del año 1992 supuso la puesta en funcionamiento de una nueva concepción de la Europa Común, pero en realidad fue un error tremendo que incidió otra vez más sobre los aspectos económicos de la Unión Europea, olvidándose de los aspectos políticos y sociales. Tras aquel tratado vinieron algunos retoques, intentos por acelerar o frenar, arreglos y apaños. Pero en realidad seguimos en una situación de inoperancia política hacia la meta de la Unión Europea real. Estamos en una fase que dura muchas décadas, en donde hemos avanzado más o menos de la misma forma en que lograríamos avanzar con la firma del TTIP o CETA con EEUU y Canadá. Nos hemos ido construyendo a base de tratados comerciales, económicos, de libertad financiera, de reducción de la importancia de las fronteras, pero poco más.

La austeridad mal repartida para intentar salir de la crisis económica, la implantación del Euro de una forma dura y sin los suficientes análisis de futuro, nos han llevada a la Europa de varias velocidades, de diferentes posibilidades, donde unos como siempre, harán de pobres, mientras otros harán de ricos. Y ya no por sus posibilidades, sino por sus procedencias. No por personas, sino por países. Ya solo nos ha faltado el Brexit y la crisis de refugiados para que en este año 2016 hayan saltado todas las alarmas, y los primeros estudios de que tal vez hay que derribar lo construido y empezar de nuevo…, cuando toque.

Mientras no entendamos todos, pero los primeros los dirigentes políticos, sociales y culturales de la actual Europa, que hay que realizar una Unión Europea de las personas, con aquellos países que se decida pero sin la constante ampliación que desvirtúa las soluciones, no lograremos avanzar nada. Hay que definir el campo de trabajo. Y pensar que son las personas, no las actuales sino las futuras, las que deben soportar esa Europa Unida y hacia las que se deben intentar construir esa nueva Europa. Para crear Mercados Unidos ya están los Tratados. Y la Unión Europea debe ser un proyecto de vida en común, no un tratado de comercio o de dinero.

Europa no puede ser una teórica “reserva” de europeos, pues de querer hacerlo así, al final efectivamente nos podemos convertir en una reverse real de europeos, con el peligro que eso supone a medio plazo. Hoy también los europeos necesitamos para vivir (con la calidad de vida que hemos decidido vivir) a los inmigrantes, a los refugiados, a la diversidad, incluso a los jóvenes que no sabemos tener.

Europa debe seguir siendo un espacio abierto pero como es lógico, con los controles suficientes para que no se cuele lo que no es positivo, tras decidir claramente hacia dónde queremos ir. No hablo de una selección en bruto de personas, por favor NO, hablo de planificación, de inteligencia social para los que ya estamos y para los que tienen que venir.

Y mientras tanto seguir colaborando desde todos los estamentos mundiales para que los países emisores de personas tengan más capacidades económicas y para que sea admisible un mundo menos violento, más justo, más sostenible y con una constante modificación migratoria por motivos económicos —que también ya son medioambientales— pues la economía se mueve también por el cambio climático.

Si hay países que son capaces de comprar terrenos para sus negocios mundiales de control de la producción de los alimentos, y que son espacios mayores a la superficie de algunos países, debemos ser capaces para solucionar el problema de las personas que se desplazan por motivos económicos que entre todos nosotros provocamos. Por acción, por negligencia o por omisión del deber de defensa de la justicia universal.

Los inmigrantes deben poder integrarse con formación y posibilidades dignas y de justicia social, deben ser respetados en sus costumbres, culturas y religiones. Pero se les debe exigir que ellos respeten también las sociedades que se encuentran ya formadas y funcionando. El papel de la mujer es fundamental en ambos lados del asunto. Cualquier mujer que venga a Europa debe saber que tiene los derechos de los europeos, y debe exigirlos a todo el mundo. Incluidos a los que han venido con ellas. Un futuro mejor es posible en Europa, si somos capaces de legislar con una meta enfrente, sin miedo y desde la justicia social. Si dejamos que todo siga igual, Europa quedará en manos de los que desean desintegrarla. Debemos sopesarlo.

22.9.16

Podemos necesita gozar de buena salud, para la izquierda del futuro

Los últimos días nos han dejado la muestra de la diversidad de Podemos que puede parecer un acto de participación, de transparencia, de horizontalidad, pero en realidad se esconde tras un acto de disputa ideológica clara, de dos formas diferentes de concretar qué quieren distintos grupos que sea Podemos en el futuro de mañana mismo. Y no debemos olvidarnos que sobre el futuro de Podemos pivota en gran medida el futuro de la izquierda en España, por acción o por omisión, por espacios vacíos u ocupados.

Es cierto que resulta complicadísimo elaborar un partido político estatal y con una sola ideología, desde la horizontalidad de la extrema participación y de la concurrencia de toda la sociedad que libremente decide acudir a círculos en búsqueda de la clarificación de una sociedad herida. En esta forma de construir política, además de las contaminaciones, se junta sin duda la compleja labor de integración, y de que en cada espacio geográfico surja un concepto político parecido pero no idéntico.

No existe un sólo Podemos en España, incluso en algunos espacios del Estado hay dudas de si hay algun Podemos, como tampoco lo hay en donde está integrado, como una sola ideología, ni una idea clara de qué forma seguir construyendo y seguir avanzando. No hay un solo criterio. No hay un líder indiscutible, aunque haya una figura claramente mayoritaria como icono, rodeado ya, de varios líderes más que buscan posicionamiento.

Por eso las divergencias entre líderes territoriales o de origen ideológico distintos, son lógicas, tienen la buena fe de intentar defender su propia ideología, pero el gran error de que la sociedad ha entrado en un punto de decisión, que puede llevar al castigo electoral y de aprobación social a quien no demuestra claridad y objetivos claros.

La sociedad española necesita ver ver LUZ a sus problemas, y aun asumiendo que en medio del camino quedan muchos recodos sin explorar, sobre todo y con urgencia necesita ver soluciones y eso que en los últimos meses está muy callada y tranquila, mientras espera.

Y quien no ofrezca un futuro mejor y más creíble será castigada. Y si se dice en Podemos que han perdido un millón de votantes y se habla desde posibilidades equivocadas, o desde análisis mal realizados, Podemos volverá a perder otro millón y seguirá sin saber el motivo real de por qué los ha perdido.

Es mucho más fácil hacer política que mantenerse en la política desde posiciones de gobierno y de trabajo. Pero si no se tienen bien construidas las edificaciones, hay que sentar los cimientos y luego ponerse a construir, antes de ponerse a vivir, a cuplir con tu obligación de gobierno. Por eso la urgencia es un factor necesario.