5.12.16

Vuelve el fascismo a Italia? Gana el NO, en otro error político

El grito al cielo de la asociación CasaPound pidiendo “Vota NO”, ha llenado las calles de Italia estas semanas, como un grito de guerra contra el poder político ya establecido, al que considera viejo y caduco. ¿Os suena a algo cercano? Parece al escribir estas líneas que ha ganado finalmente el NO.

CasaPound es un ¿new partido político? o asociación política de la extrema derecha italiana (ellos no admiten esta calificación, y con la boca pequeña algunos dicen ser fascistas de izquierdas) con más de una década de vida a sus espaldas.

Su emblema es una tortuga, ya que esta lleva su casa a cuestas, vital para su supervivencia pues gran parte de su ideario primario y que les sirvió de nacimiento es representar la defensa de la vivienda para los italianos.

Defienden las ideas de Mussolini y llenan sus filas en la calle con jóvenes de 16 a 30 años, perfectamente organizados para multiplicar sus fuerzas con unos escenarios bien estudiados, casi teatrales a veces.

Con más de un centenar de sedes repartidas por toda Italia, principalmente en aquellas ciudades donde más problemas de inmigración hay, tiene un crecimiento muy considerable y multiplicador hacia Europa.

Su ideología se basa en un programa muy de derechas populistas viejas, que incluye la nacionalización de la banca, la congelación de la deuda pública, la salida del euro y la impresión en Italia de su propia moneda, nacionalizar ciertos sectores estratégicos, un nuevo plan de inversiones al estilo del I.R.I. fascista, bloqueo de las fronteras a productos de países con salarios bajos, fin de la inmigración, fin de la financiación pública a la política y sustitución del Senado por una cámara de representación laboral y un referendo sobre los tratados y acuerdos comerciales de la UE.

Según su ideología, en Europa hay que combatir los nuevos logros y valores en derechos humanos y civiles, la globalización, para volver a estructuras estamentales, jerárquico-elitistas, autoritarias, biologistas y antidemocráticas de la sociedad. Nacionalismo centralista y no tanto racismo puro como exigir que cada ciudadano no salga de su país ni para estudiar ni para trabajar o vivir.

Ellos se consideran como “tradicionalistas“ involucrados en una “revuelta contra el mundo moderno”. Pero además están totalmente a favor de los adelantos tecnológicos o en salud, y hacen un uso tremendo y muy bien organizado de todo el movimiento en internet.

En contra del capitalismo, a favor de la rebelión, saben trabajar muy bien los movimientos sociales de rechazo a lo establecido. La autodefinición de no ser “ni de izquierdas, ni de derechas” les define en todos sus discursos o conferencias que multiplican sin parar.

¿Cómo han trabajado su crecimiento los dirigentes de CasaPound? Pues tienen varios grupos de música famosos (Zetazeroalfa y Compagnia dell'anello entre otros) que transmiten textos pegadizos que son un caldo de cultivo que no parece de extrema derecha a los jóvenes que acuden a bailar o a escuchar sus músicas. Abren bares para servir cerveza y reunir a vecinos de los barrios donde se asientan, pero sin que la política allí sea lo importante. Tienes club de motos y otro de montañismo, más un fuerte sindicato estudiantil. Disponen de una ONG propia que ayuda a personas necesitadas. Trabajan la cultura básica con Centros Cívicos propios y hacen pedagogía simple pero muy bien dirigida. Tienen una radio, una buena red de blog e identidades en las Redes Sociales. Un grupo de voluntarios muy numeroso que ayudan en Protección Civil y aprenden a estar en las calles. Ocupan edificios enteros que están vacíos y los distribuyen entre familias con necesidades de vivienda y con ellos los arreglan y vigilan. Dicen no ser un partido político sino un movimiento social ajeno a la política. Distribuyen gratuitamente libros con sus ideologías a través de su propia APP.

No todos los que están por el NO de hoy en Italia son fascistas ni populistas, pero este apoderamiento de la política de tertulia, por parte de los populismos nuevos, es tan significativo como lo es también la incomparecencia del resto de fuerzas políticas para saber resolver los problemas de las sociedades. Unos crecen simplemente por la incapacidad de gestionar de todos los demás. Cuidado con el camino tomado.

Además de tener una profunda relación con partidos de extrema derecha de casi toda Europa, también en España tienen su asociación similar, y últimamente en Zaragoza y Madrid se han realizado ocupaciones por parte del MSR (Movimiento Social Revolucionario) que es el grupo español más parecido al caso italiano. Denominándose “Hogar Social” toman conscientemente el ejemplo de trabajo y organización de CasaPound.

Conocer los movimientos políticos que van surgiendo en Europa es conocer las reglas donde todos nos tenemos que mover, para ser más capaces de evitar situaciones que podrían ser dramáticas. Lo fácil es acusar a este blog de alarmista, cuando no directamente de demagogo. Ójala fuera simplemente eso.

4.12.16

Si eres de izquierdas, no sigas leyendo. Es un consejo

Advierto con el título, para no pillar a nadie de izquierdas desprovisto en defensas naturales. Lo que a continuación intento explicar no es literatura ficción, sino apuntes del natural tras una tarde charrando con un ciudadano de extrema derecha. Ya te advertí, querido lector de qué iba a tratar esta entrada y que el tema podría ser duro.

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Para poner en situación, estamos hablando de una persona sesentona, trabajadora por cuenta ajena desde los 14 años, con grandes dificultades en los últimos 10 años para mantener el puesto de trabajo, con hijos, simpático, apático en políticas sociales y que no intervienen para nada en política. Su nivel de inteligencia es entre medio y alto aunque falla en inteligencia emocional e incluso en ser listo, no tiene estudios superiores pero su formación profesional es muy alta y en algunos temas laborales es un reconocido profesional. Es de extrema derecha sin saberlo bien. Nivel de vida normal para un trabajador.

Se levanta todos los días a las 7 de la mañana, no puede comer en casa y vuelve a las 8 de la tarde. Es decir, sin ningún privilegio. Es trabajador de bata. Las palabras duras no son mías, sino fruto de recopilarlas tras su conversación. Lo siento, pero hay que trasladarlas como un ejemplo de forma de pensar.

Como hombre es un homófobo aunque está totalmente en contra de la violencia contra la mujer lo cual no es incompatible y menos mal, racista contra el Este de Europa, América del Sur, China y África (racista contra los pobres), nada integrador y su mensaje es brutal.

Prefiere una guerra (de verdad y razonada) para resolver la actual situación que según él es insoportable, pues como trabajador tiene que llevar la mochila de varios moros sobre sus espaldas y media docena de jubilados “sujetaobras”.

Sobra gente y antes esto se resolvía con una guerra y punto. Los jubilados además de ir a la obra a criticar, están todo el día en el bar jugando a la baraja o haciendo trabajos manuales como los niños.

La izquierda es un conjunto de  mierda enmedio, vagos, incapaces, inútiles y en el mejor de los casos “un grupo de buenistas”. Personas que creemos que con hacer el bien, estamos realmente haciendo lo correcto para toda la sociedad, sin darnos cuenta de que se están riendo de nosotros.

Los sindicatos hace dos décadas que no cumplen su función, no se ocupan más que de recibir subvenciones para no trabajar y estar acomodados, y para ocuparse de los funcionarios y los trabajadores de empresas grandes que están asentados en ellas. Se olvidan de los trabajadores de las pequeñas empresas, de los desempleados y de los trabajadores que terminan trabajando dentro de las grandes empresas pero con contratos nuevos de basura. Nunca van por las zonas rurales, fuera de las grandes capitales, y solo salen a la calle en cuatro días que tienen que hacer manifestaciones para demostrar que existen.

Admite que los empresarios son unos ladrones y unos jetas, pero porque se ven obligados a ser así, pues la corrupción es total en todos los ámbitos. Nadie trabaja, y los pocos que lo hacen como él, tienen que soportar a una docena de imbéciles. Odia a los catalanes y vascos, nunca viaja a esas zonas de España, no es franquista aunque considera que debería haber hombres (uff!, sí hombres) que supieran enderezar la situación.

No vota (de momento), no tiene vicios, cree que somos todos unos idiotas por no ver a la situación hacia la que nos han llevado las invasiones que tenemos en una guerra moderna donde ya no se emplean grandes armas, cree que en cualquier momento el terrorismo islámico atacará brutalmente contra todas las instituciones empezando por España pues la quieren reconquistar.

Piensa que ayudamos a los inmigrantes en un exceso brutal, que les damos dinero para que se lo gastan en tonterías, que les damos vivienda y se la quitamos a los españoles, que les ayudamos con abogados pagados por todos para que nos ataquen constantemente. Que en nuestras calles hay nidos de terroristas que se ayudan entre ellos, en el Rastro de Zaragoza por poner un ejemplo, que lo sabemos tanto los políticos como los policías, y no hacemos nada por “buenismo”.

Quiere más policía, no quiere más leyes sino menos jueces y más poder para la policía. Cree en la pena de muerte, debería haber más cárceles, en los hospitales hay que pagar, no se debe ayudar en la sanidad a los jubilados con excesivas ayudas en medicamentos, no es religioso ni nunca lo ha sido, considera que el nivel medio de la sociedad es muy bajo, está discutido con más de medio mundo y sus razonamientos están bien estructurados para su forma de pensar.

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¿Qué he intentado con estas líneas? Sin duda explicar lo que ya todos sabemos o intuimos. Hay una extrema derecha escondida, callada, superior en número a la que sale en los papeles, que aplaudirán con las orejas ciertas medidas que nos parecen brutales. Nada es nuevo, excepto la mezcla del personaje a través de su fotografía social con la recopilación de sus ideas. Es una constatación del siglo XXI que el caldo de cultivo que hubo en Alemania en los años 30 y 40 del anterior siglo, es una respuesta posible entre cierto grado de sociedad que crece y se multiplica. Retratar a una parte de la sociedad muy primitiva en su inteligencia social y emocional, que solo es capaz de encontrar explicaciones desde el simplismo social.Y dentro de ese simplismo se aloja la violencia al menos verbal.

3.12.16

La Transición y sus anuencias en sombra

Leía anoche mientras buscaba el sueño un texto sobre la Transición en España, ese periodo sin duración determinada que ahora algunos quieren revisar. Y surgió en el texto la palabra “anuencia” en varias ocasiones, como una decisión admitida y a veces necesaria. Es verdad que en toda negociación te dejas músculo y razones. Pierdes para ganar. Dicen, decimos, que si en la negociación no salen descontentos ambas partes, es que no ha sido una buena negociación. Alguien ha ganado sobre el contrario.

La Transición fue una negociación entre la izquierda inexperta y la derecha escondida.

Una derecha muy fuerte que contaba con el estamento militar y el dinero, que poseía la economía y el poder. Incluso tenía el Cielo y el Infierno para demostrar que la razón estaba de su lado.

La izquierda tenía tan solo un elemento. La razón, la necesidad de que España avanzara y saliera de la dictadura para presentarse a Europa y a la OTAN.

La negociación era pues imperfecta. Desequilibrada. Unos podían imponer y los otros solo razonar. Y con la única herramienta, que era la razón de país, se logró lo que nos ha permitido llegar hasta aquí. Los jóvenes no recuerdan aquella España, pues no han querido escuchar nunca a sus padres y tal vez hayan hecho hasta bien. Pero aquella España es el preludio de esta. Sí, de esta imperfección.

Anuencia me pareció una palabras bastante exacta. Era admitir, esa asumir como mal menor. Se consentía aquello que se creía no poder discutir, no poder pelear. Se intentaba sobre todo sacar algo de sustancia aunque fuera dejando en la gatera los desgarros de una democracia imperfecta. 

Todo es mejorable, pero todo lo es si se analiza para juzgarlo con las leyes que imperaban en aquellos tiempos. No ya leyes legales y de libro, que también, sino leyes del sentido común, de la realidad escondida en los bancos, iglesias o cuarteles.

Han pasado 40 años y el gran error no estuvo en los años que van desde 1975 a 1982. Los errores son los que hemos ido cometiendo muchos años después y que no hemos sabido resolver.  
 
A partir de 1990 España debería haber dado el salto hacia la construcción de un país moderno en su economía, en su sociedad, en su formación y en su mercado laboral. Tuvimos un espejismo en 1992 que duró unos meses y otro periodo de luces que duró lo que duró Zapatero en su primera legislatura (2004-2007). Lo demás han sido sombras de diferente poder.
 
Estoy esperando a que salgan a la luz los secretos de aquel periodo,  lo que no hayan roto, para escribir y conocer algunas verdades hoy claramente mentidas.

1.12.16

Tras el 23F 1981, llegó el 01O 2016 contra todos?

Leía el otro día algunos síntomas que sucedieron el 23F de 1981 y no dudé en ningún momento que aquel día, aquellos meses, nos estuvieron engañando a los jóvenes españoles. Han pasado muchos años, pero igual que con aquello…, pensé ahora que nos han vuelto a engañar con la jugada contra Pedro Sánchez o contra el PSOE. Y no veo fantasmas, no me gustan.

En ambas jugadas estuvo Felipe González y El País. Creo que en la primera, la de 1981, estuvieron como mal menor o con el silencio cómplice que no se esconde, al igual que con aquellos otros 23F de años posteriores, o con algunos secuestros importantes o con los movimientos de las extrema derecha que no quería la democracia. No está escrita la Transición aunque algunos sí la tienen escrita pero no publicada.

Al analizar toda la información en bloque me pongo a pensar si en estas decisiones segundas contra Pedro Sánchez no habrá existido ese componente de “responsabilidad” absurda que algunas personas creen en el deber de repartir e imponer a toda la sociedad. ¿Sería posible o es imposible hoy en día pensar, que la negación a la entrada de Podemos a los Gobiernos estuviera impuesta por alguien más importante que Felipe González, El País o el Rey? Y si es así…, la pregunta siguiente es…: ¿Y Por qué? No me importa quien, me da realmente igual. Me preocupa el motivo real y potente como para jugar a joder al PSOE.

Uno ya no cree en las tontadas de que Podemos son de las nuevas izquierdas. Lo fueron en los años 80 los socialistas que venían de Andalucía (o eso creíamos). Se admitió la legalización del PC con un estamento militar arropado por unos potentisimos poderes civiles y escondidos, y nadie se rasgó las vestiduras. Incluso en el Golpe de Estado del 23F, en esas listas del Gobierno del Elefante Blanco, figuras nombres que nos pondrían rojos a todos.

¿Qué ha sucedido para que Podemos sea apartado de la posibilidad de gobernar? ¿Alguna vez sabremos qué movió (de verdad) a Felipe González a salir contra Pedro Sánchez, sabiendo que eso supondría la ruptura y una herida tremenda, pues otra cosa no, pero de tonto no tiene nada para calcular?

27.11.16

Respeto de una generación a Fidel Castro

Fidel Castro, Osvaldo Dorticos, Ernesto Che Guevara, Augusto Martinez. 1959
Ayer moría Fidel Castro y todos los medios de comunicación se han dividido en dos grupos perfectamente disociados y de tamaño muy distinto. los que hablan de la figura de Fidel como un líder del siglo XX y de los que hablan de Fidel como un gran dictador. Posiblemente las dos cosas, pero para analizar con la calma de la historia.

Nos ofuscamos en juzgar la historia desde la mirada parcial de los tiempos presentes, cuando esto enseguida se nos muestra falso y tramposo. Decir que Cuba es un país pobre por culpa del castrismo es mentira. Es pobre, sin duda, pero la culpa es de los EEUU y su embargo. La culpa de la historia de Cuba es una responsabilidad compartida entre los EEUU que primero se la robaron a España y luego se la quisieron robar a los cubanos.

Fidel fue un mal menor en un tiempo determinado, cuando no una salvación en aquellos finales años 50. Estábamos en plena guerra fría y los EEUU no permitieron —posiblemente con acierto—, que en sus tripas estuviera un país comunista anidando. Con acierto para los americanos y el mundo capitalista nuevo, pero con dictadura para los cubanos. A partir de ese momento todo era ya inamovible.

Para muchos españoles jóvenes, que en los finales años 60 y principios de los 70, creíamos que otra forma de vivir, fuera de la dictadura, era posible, representaron una bocanada de posibilidad. Para nosotros al menos, fueron la ilusión del David contra el Goliat. Así que por aquellos tiempos de ilusión fallida, yo le debo un respeto.

Las historias las escriben de momento los ganadores. Pero eso no quiere decir que en este siglo y en el anterior al menos, se nos olviden las verdades que no se escriben. Toda América, de punta a punta, se quiso convertir en americana de verdad. Y posiblemente Cuba fue la que marcó el punto del NO. Es muy posible que representara el freno mental, para que todo el continente fueran Estados Unidos a los Estados Unidos. Unos estados serían pobres y otros Estados Unidos serían ricos.

Ayer moría Fidel Castro, que supo plantar cara al chulo de la clase. Y sin duda tuvo que ser más chulo que el chulo, para meter miedo al chulo. Y acusarle de chulo es lógico, es además cierto, pero sin su chulería nadie podemos hoy decir cómo sería hoy América.
—¡Ah! pero…, ¿es de otra forma que no una sucursal de los EEUU?

21.11.16

12 trabajos que deben hacer los políticos por devoción

Los políticos tienen que asumir que están para gestionar y para…, ganar elecciones. Ambas cosas van unidas y cuando se plantea el separarlas se hunde la idea, el concepto, el éxito. 

GESTIONAR BIEN
COMUNICAR MEJOR lo que se gestiona
SABER GANAR

Si no se logra gobernar es casi imposible lograr que tus proyectos se puedan materializar, esos proyectos que son los que te dan sentido y no solo ideológico. ¿Para qué quieres tener buenas ideas si eres incapaz de poderlas poner en práctica?

Pero para gobernar hay que ganar y a veces se cometen errores que hacen casi imposible llegar a esa meta, errores que nada tienen que ver con las buenas ideas de los proyectos, sino con el orillamiento de que para ganar hay que conocer algunas técnicas básicas de gestión del márketing.

A la izquierda le da vergüenza asumir que además de producir ideas hay que saber venderlas, como hace cualquier empresa del mundo. Tan importante es fabricar un buen producto como saber venderlo. Y en política los errores en la venta de las ideas se pagan como en la vida real con los errores de la venta de lo que se produce. Y darse cuenta tarde es el primer error.

Cuando hablamos de errores a la hora de comunicar, de transmitir, explicar o vender, nunca nos referimos a errores puntuales, sino a errores de estrategia, constantes y mantenidos. Equivocarse en una campaña se paga caro, pero no es tan grave como equivocarse en los planteamientos de planificación.

Nunca hay que menospreciar al adversario, pues lo han elegido votantes parecidos a los tuyos, que dudan y que a veces antes ya te eligieron a tí.  Si insultas al votante que opta por el adversario, se vuelve fiel ante ese adversario tuyo. El adversario es tan listo como tú. Y si en realidad es tonto, lo verán los demás, no tú. De lo que se trata no es de que lo vean tonto tus fieles, sino “sus” fieles.

Además de ideas, en política hay que entrar en el corazón, en los sentimientos, en la “clase” en la sociología y psicología de las personas, como individuos y como grupos. Si eres el candidato, aprende a transmitir que eres el mejor. El más cercano, el más capaz, el que tiene las soluciones, que no son muchas pero son muy eficaces y sobre todo muy posibles de realizar.

Hay que emocionar, hay que transmitir sentimientos de grupo y seguridad junto a una capacidad real de conocer y saber resolver. Y hay que decidir qué tipo de emociones queremos tocar, hacia donde nos queremos dirigir. Debes provocar emociones positivas hacia ti…, y emociones negativas hacia el adversario. Si lo haces al revés estás haciendo la campaña de tu adversario con tu tiempo y tu dinero.

La sociedad es muy plural, no requieren un solo tipo de mensaje, exigen guiños y mensajes personalizados. Debes intuir a quien no te estás dirigiendo y darles su parte de mensaje. Cambia de tercio en cada mensaje, sin que se note mucho pero para acceder a todos los segmentos de ese círculo cerrado que es la sociedad que requiere soluciones.

Nunca hay que dirigirse solo a esa parte del electorado que ya es fiel de fábrica. Con los fieles nunca se ganan unas elecciones. Se necesitan muchos infieles de otras alternativas, muchos indecisos, muchos convencidos de última hora.

Hay que saber transmitir imágenes, ideas que se puedan ver y tocar construidas con palabras. Todo lo que se diga debe estar contenido dentro de un paisaje, de un concepto que sea fácil de visibilizar. Las ideas deben entrar en el cerebro sin que nadie se de cuenta…, y para ello necesitamos las imágenes.

Nunca hay que cabrearse, nunca ser violento. Se puede ser contundente pero sonriendo. Se debe ser claro y fuerte, y tras cada zapatazo mental debe llegar un silencio. El silencio ayuda a marcar, a remarcar, a enmarcar. No te defiendas, pero aprende atacar sin violencia de ningún tipo.

El adversario nunca es importante. Y al igual que nunca hay que menospreciarlo, nunca hay que darle espacio ni importancia. El adversario es “poca cosa”, es un mindungui, un sin substancia. Sus ideas son flojas, y por eso nunca deben ser menospreciadas más que con frases cortas y tajantes. No merece la pena perder el tiempo con él, aunque la realidad es muy otra. Por eso hay que saber diseñar muy bien esas frases cortas que no empleen segundos pero emplean mucha efectividad.

Si quieres atacar a tu adversario, busca sus partes fuertes, sus puntos atractivos para sus fieles. Y destrózalos. No digas que es feo…, diles que es muy guapo pero está vacío. A veces amplificar sus puntos fuertes los pone en negativo.

Nunca expliques nada que no seas capaz de explicar bien a un niño de 10 años. Nunca emplees palabras complejas, ideas abstractas que no sabes si te las van a entender bien. Aprende en los bares, sé directo, emplea el idioma no verbal para remarcar, y si quieres explicar algo complejo, avísalo. Pero no es que los oyentes o lectores sean tontos, es que deseas llegar a todos. Incluso a los que no estén atentos.

Diferencia bien y con contundencia las diversas herramientas que empleamos para comunicar. No se debe utilizar las mismas frases ni la misma complejidad para una entrevista en televisión que para un discurso ante tus fieles o una entrevista en una revista especializada.

Y para cerrar…, siempre…, ofrece soluciones. Debes conocer qué les preocupa a tu sociedad, y sin afectar negativamente a los que dudan, ofrece soluciones posibles para todos. Nadie dijo que sea sencillo, pero es aquí donde debe quedar asentada tu ideología social, tu capacidad de liderar la gestión de la sociedad.