16.4.26

La Sanidad y la Salud, junto a la IA



El uso de la Inteligencia Artificial en la Sanidad es algo inevitable y sobre todo positivo. Lo que nos lleva al siguiente punto. Hay que explicarlo bien, para convencer a la sociedad de sus beneficios, pues lo habitual es ver a la IA con algo incompatible con la Salud.

Es cierto que la Salud se fundamenta en gran medida en el contacto entre personas, en las relaciones y en los diagnósticos que en gran medida requieren el humanismo para entender qué sucede. Pero la IA es una simple herramienta, o más bien, la suma de varias herramientas que ayudan al profesional, y se basa en los conocimientos de miles de profesionales.

No es una máquina, pero incluso si lo fuera, tampoco deberíamos dejar de creer en ella. Nadie duda del tensiómetro y de las cifras que nos ofrece, nadie del 108 de la medida de Glucosa que nos entrega una herramienta o aparatito. 

Lo cierto es que nos faltan profesionales de la medicina y de enfermería en España, y que hay que admitir que la entrada de nuevas herramientas muy testadas, nos puede ayudar en ese déficit en el mundo occidental, pero todavía más en países de complicado acceso a la Sanidad. 

El crecimiento de la IA en la Sanidad es tremendo, y es cierto, nos falta aceptarla como herramienta imprescindible para ayudar en los tiempos de atención, sobre todo en los profesionales de Atención Primaria. 

La IA ayuda mucho en esos trabajos administrativos que tienen que hacer los médicos de AP y que no vemos, pero a la vez es capaz de ayudar en diagnósticos, en el tipo de pruebas que se debe configurar, etc.

De hecho ya funciona bastante en algunas consultas de AP de la Sanidad Privada, poco a poco va entrando muy lentamente en algunas consultas de la AP de la Pública, y se sigue analizando su implantación, cuando todavía no se ha logrado que todos los profesionales de la Sanidad dejen de escribir en papeles sus diagnósticos y lo hagan SIEMPRE en las fichas informatizadas de los pacientes dentro de su Historia. 

La Historia Clínica de cada paciente, dentro de su confidencialidad, debe ser completa siempre, a base de irse añadiendo los distintos profesionales de AP, Urgencias u Hospitales, para que desde cualquier espacio sanitario de todo el país, cualquier profesional sepa qué historia clínica tiene una persona. 

Ayer me decía un paciente que el médico estaba hablando con el ordenador a la vez que hablaba con él, algo a lo que nos tendremos que acostumbrar por lógica. A nadie nos extraña desde hace años que teclee; pues… hablar con la pantalla es mucho más sencillo y resta funciones del profesional, para mejorarlas.

Es semi automatizar la Atención Primaria, y tal vez haya que explicarlo a la sociedad mucho mejor. 

Ya hay sistemas de detección de enfermedades en sus estados iniciales, que utilizan vídeo, fotografía o voz para determinar esos procesos. Mandar una imagen de unos lunares en la espalda o la mano a un especialista desde la AP, puede servir de forma muy rápida para determinar de inicio unas posibles lesiones o unos procesos que solo son estéticos.

La IA nos permite hablar con especialistas de otros países ante enfermedades complejas, y recibir sus consejos sin que el idioma sea un problema. 

Hacer una encuesta a un paciente con 100 preguntas para que las responda en su casa, puede servir para que una máquina al analizar las respuestas encuentre fallos en la alimentación, en problemas de sueño, en trastornos de Salud Mental… antes de que se conviertan en problemas muy serios.

Muchos de nosotros consultamos con la IA temas menores, pero su uso puede ser muy amplio y muy profesional si los Agentes de IA trabajan para nuestro conocimiento y con arreglo a lo que ya sabe que necesitamos como profesionales de la Salud. 

Lo habitual es que cualquier pregunta haya sido hecha antes miles de veces y tenga recogida miles de interactuaciones de los que consultan desde la profesionalidad. 

La IA puede analizar en un segundo todo nuestro historial personal médico, saber qué problemas familiares han tenido nuestros abuelos, y decidir con arreglo a toda esa información SI SE LO PERMITIMOS conocer. No nos obliga nadie a que en el futuro estos procesos de IA sean invasivos y/o actúen en contra de nuestra decisión de confidencialidad. 

¿Se equivocan la IA? SI, SE PUEDE EQUIVOCAR, como lo hacen los profesionales que no utilizan la IA. Pero posiblemente menos, o al menos tendrán más información sobre nosotros mismos, que los que no consentimos que se utilice la IA. 

La IA en los cribados de cáncer de mama, es mucho más eficaz que un profesional para detectar pequeños problemas. Se puede calcular además la resolución o el tamaño de lo que se quiere buscar. Y detectar o eliminar lo que no sea necesario revisar. Lo mismo para analizar unos resultados en una analítica pues tiene en consideración todo nuestro historial, incluida la edad y la medicación que tomamos. 

Nos conoce y los resultados nos los puede dar desde ese conocimiento, para que nuestro médico de AP tenga ya una idea mejor. La decisión final sobre subirnos o bajarnos el tamaño de la pastilla, será de nuestro médico, y no de una máquina.

En la suma de triajes por revisiones de tensión arterial, cardiovascular, respiratoria, glucosa, etc. en un sistema de Urgencias, es más eficaz si se le añade una visión en vídeo o por imagen del paciente, un análisis de su voz, recoger sus impresiones de su problema, etc. para emitir un diagnóstico primero de evaluación. Y para tomar las decisiones urgentes o no, a partir de ese triaje inicial ayudado por la IA. 

Ante una sociedad cada vez más envejecida, con más mayores de 60 años en los hogares y por ello más enfermedades crónicas, es inevitable pensar en el control con ayuda de la IA de sus problemas. 

Los relojes inteligentes son ya pequeñas IA que llevamos en el brazo. Sus datos de Salud sirven, y estamos en la prehistoria. Pueden servir para ajustar medicación, para detectar cambios en nuestra forma de andar o en el equilibrio, y si se lo permitimos, mandar esos datos si son de Alarma, a nuestro historial clínico o personal.

Esto no es deshumanizar la Sanidad, quitar la relación con el médico, es facultar al servicio de AP que cada vez hay mejor atención si es necesaria, y un mayor tiempo del médico o de mayor calidad, al tener más datos controlados del paciente. 

Y en Salud Mental, el trabajo de la IA es todavía poco conocido, y más utilizado que conocido, y de entrada ya está ayudando en la Soledad no Deseada. No es lo ideal, pero es mucho mejor que nada. 

Que una máquina puede mantener conversaciones con una persona no es comparable con hablar con tus hijos, pero al menos este sustituto lo puedes utilizar muchos minutos al día, y está escuchando cuando lo necesites. 

E incluso es capaz de lanzar un mensaje de Alerta a quien tú le digas, si esa IA detecta en tu voz, en tus palabras, comportamiento diferentes, ajenos a la normalidad que ya te conoce de muchas conversaciones anteriores.

Para finalizar un serio consejo. Ante cualquier duda, LOS ÚNICOS que de verdad puede opinar son los profesionales, Lo que he comentado antes, es solo el futuro que ya está entre nosotros.

Julio Puente Mateo - Miembro —NO profesional de la Salud— del Consejo de Salud de Aragón


10.4.26

Hablamos del suicidio (2) en Aragón


Hemos hablado antes sobre algunos pocos detalles del suicidio en España. Los datos sociales y geograficos no son iguales en toda España, ni por edad, ni por eso, ni por mundo urbano o mundo rural, y aunque son simples estadísticas, nos deberían servir para entender el problema, para poderle aplicar más atención según estamos hablando de un tipo de sociedad o de otro.

Sabemos que estas diferencias siguen patrones conocidos, siendo los principales el envejecimiento, la vulnerabilidad social, el aislamiento, estar en el mundo rural o en el urbano, vivir en el Norte o en el Sur, ser hombre o ser mujer.

Os dejo un cuadro en donde vemos la incidencia del suicidio entre las diversas edades y tanto por hombre como por mujeres. Datos que restan valor a los datos que a veces nos intercambiamos. Sin duda los suicidios entre jóvenes son muy dramáticos, tremendos, pero en donde más suicidios se dan es entre hombre y muy mayores. Los hombres se suicidan aproximadamente 3 veces más que las mujeres. El riesgo crece con la edad hasta la mediana edad (45–60) y luego se mantiene alto.

Es a partir de los 30 años de edad cuando la subida es clara posiblemente por problemas familiares, laborales, de presión ante la vida, y es también cuando se empiezan a diferenciar claramente los datos entre hombres y mujeres.

Y es a partir de los 45 años de edad cuando el problema se encuentra en su punto de subida mayor, y que a partir de los 60 años se sigue manteniendo sobre todo entre los hombres. Edad por cierto, que no se suele tener en cuenta como edad crítica en estos problemas, a nivel de conocimiento de la sociedad.

El suicidio en España NO es principalmente juvenil, aunque socialmente se perciba así, en realidad. Es sobre todo un problema de hombres de mediana edad.

En Aragón se producen aproximadamente unos 120 suicidios al año, una tasa de 10 por 100.000 habitantes que es similar o algo más alta que la media de España, con unos datos del suicidio consumado del 75% en hombres. Son datos estos últimos de Aragón.

Es verdad que el perfil de Aragón es un territorio más envejecido que la media de España y más rural también, que son dos factores negativos para analizar el problema.

La diferencia por edades de Aragón con la media de España se da a partir de los 65 años, en donde Aragón tiene un pico de subida, más alto. En el año 2024 (el último del que tengo datos) hubo 34 suicidios en Aragón de mayores de 65 años. Y su influencia estadística en los núcleos urbanos es también mayor en Aragón que en el resto de España.

Es cierto que Huesca y Teruel elevan la media en Aragón, y que se nota el envejecimiento de la población. Se sabe también que la soledad cuando se produce entre hombres mayores de 65 años es un factor desencadenante muy a tener en cuenta. Y que el casi nulo acceso a servicios de Salud mental en el Aragón Rural, hace que en estas edades y lugares, aumente junto a su mayor facilidad, a que aumenten los datos muy negativamente.

SOLUCIONES.:
Las soluciones pasan sin ninguna duda por ampliar los servicios de Salud Mental Pública en las zonas rurales de Aragón. Y buscar fórmulas que eviten la soledad no deseada (incluso la deseada) entre hombres de más de 65 años, en todo Aragón. Y dotar a las localidades pequeñas de servicios de locales públicos, sean bares, locales de reuniones, bibliotecas, lugares de interacción cultural, etc.

Julio Puente