25.10.26

Ingresos, gastos y ahorro familiar o personal


En la función del consumo básico que todos tenemos que hacer constantemente para vivir o sobrevivir, tenemos que ser conscientes de la independencia entre gastos e ingresos.

Si nuestros ingresos no son constantes, y eso sucede en numerosas personas que bien por ser autónomos en su trabajo, no tener seguridad en su empleo o por otras diversas funciones del tipo de trabajo, sus ingresos no siempre son fijos ni iguales cada mes, deben ser conscientes de analizar esa realidad.

En Realidad, normalmente y con ligeros cambios, sus gastos sí son constantes, casi siempre son fijos, excepto en dos veces al año, en periodos vacacionales o de final de año. 

Por eso es importante saber hacer nuestra pequeña contabilidad personal o familiar, a base de utilizar medidas de tiempo diferentes al mes.

Y para ello, además, es imprescindible tener un ahorro o un remanente acumulado con anterioridad, para compensar o encajar bien la contabilidad anual de nuestros ingresos y gastos. 

Llevar una libreta o tener un sistema de sobres o paquetes divididos por temas de gasto, es fundamental.

El ahorro movible es similar a lo que hace una empresa. Los sueldos en una empresa no son constantes, pues dos veces al año hay que pagar o gastar el doble en sueldos. 

Y dos meses al año además hay menos facturación (ingresos) por ser verano y vacaciones de todos, incluidos clientes. Ni son tampoco constantes los impuestos y numerosos gastos, incluso de proveedores.

Una persona o una familia no tiene fácil ahorrar, es cierto en estos tiempos. Pero debe hacerlo para tener un remanente de al menos seis meses de sus ingresos ordinarios. 

Y eso en España en donde el Estado de Bienestar nos garantiza el desempleo y la sanidad, es también necesario. En otros países hay que tener un remanente mayor o incluso mucho mayor.

Es verdad que podemos recurrir al crédito, pero si fuera necesario, tenemos que ser conscientes de que a partir de ese momento y por no tener ahorros anteriores, tendremos más gastos fijos. 

Lo que no supimos o pudimos ahorrar antes, a partir de ese momento tenemos que aprender a realizarlo, para compensar el aumento de gasto fijo.

Miguel Puente

24.10.26

Es humor y es verdad social


Es humor, esa forma de expresión literaria y artística que quiere decir verdades del barquero con muy pocas palabras. Es humor y es verdad. Pues el humor nace de la sociedad, de lo que percibe el autor, de su punto de vista al comprobar a muchas formas de pensar y ser, de comportarnos todos.

23.10.26

Tenemos dos manos. Y una es la izquierda


Sí, amigos lectores. Tenemos dos manos. Y en los últimos tiempos, ambas, parecen ser derechas. Pero se equivocan los que no saben mirar bien. 

No es que saquemos una mano desde debajo de las piedras, es que la mano izquierda estaba ligeramente escondida.

Este viñeta es del mayo de 1973. vivía el enano dictador.

Mundo Futuro desde el año 2004 - 05 - Globalización


Todo parece indicar en este mundo ya globalizado en la parte que les interesa globalizar al gran mercado, que lo lógico es hacer buenas ofertas y demandas, en donde el ser humano es simplemente un producto más, capaz de comprar y vender, de producir y consumir, y por consiguiente de ser administrado y controlado para que no desvirtúen ese mercado que llaman libre.

Como producto que somos dentro de un mercado, hay que administrar su número para que no desvirtúe el normal funcionamiento del mismo. Sólo los elegidos y en la medida que sea necesario, son admitidos en el grupo de los consumidores óptimos, los llamados occidentales.

Pero en estos países que consideramos pobres también existen ricos, e incluso estos suelen ser muy ricos en comparación a sus propios vecinos, porque necesitan serlo para demostrar que son ricos en el mundo exterior. 

Para serlo, para estar a la misma altura económica que los ciudadanos de países ricos, necesitan tener a su alrededor más poder y dinero que el necesario para ser respetados por igual si eres rico en los países del primer mundo. Y en los países de pobres, necesitan que estos, los ciudadanos con pocos recursos, les entreguen más de su parte de riqueza nacional. Es por desgracia un mero juego de números hecho con personas.

Hoy sabemos que en el año 2003, cerca de 4.000 millones de euros fueron enviados por inmigrantes que trabajan en España a sus países de origen, a sus familias. Son casi 700 mil millones de las antiguas pesetas que se escapan de España sin que con ellas se consuma en el país en donde se cobra el sueldo, y al no gastarse aquí no se retroalimenta el sistema capitalista que es el que funciona en España.

(Nota de 2026.: En 2025 se calcula que se han ido como remesas unos 12,3 millones de euros. No es netamente negativo este fenómeno, aunque represente el 0,7 del PIB, pues es una parte mínima de lo que representa lo que producen y consumen en España, los ciudadanos que mandan las remesas, los trozos de su sueldo por trabajar en España. Volvamos al año 2004.)

Son divisas que legalmente han ganado con su sudor unos ciudadanos que han trabajado para nosotros, pero ese dinero no ha cumplido el ciclo completo que es volver al mercado en forma de consumo y por consiguiente volver al círculo económico que necesita producir mercancías para pagar los impuestos correspondientes. Sería un dinero comparable al que se escondía antiguamente entre los ladrillos de los pueblos. Un dinero parado que no beneficia al sistema. No, no es dinero en B, es dinero que no funciona por los cauces que todo lo parecen controlar.

Yo no defiendo esta concepción algo simple del sistema económico, pero la plasmo como ejemplo de que es importante que esos dineros en realidad se nos escapen al control consumista, que es el que mueve todo el mercado. El dinero lo quiere el mercado para que sigamos consumiendo y con ello se siga produciendo para seguir consumiendo. Y lo quiere todo.

Como estas páginas intentan hablar de los cambios que se prevén en el mundo desde la óptica del año 2004, debo explicar qué significan todas estas líneas anteriores. Yo pienso que gran parte de los cambios que se nos vienen encima van a ser motivados por una mezcla de avances tecnológicos y una mezcla con todas las consecuencias de culturas nuevas y de gentes de otros países. De nuestra capacidad para entender esto y saber administrarlo, está gran parte del éxito o del fracaso.




22.10.26

Mundo Futuro desde el año 2026 - 04. Un G3


Ahora mismo está sobre las mesas de alto nivel político en el mundo, la posibilidad de que en breve periodo de tiempo se cree un G3, con los tres países que se consideran más importantes en el mundo de 2026. Los EEUU, China y Rusia.

La cuestión ya no es puramente teórica ni de los medios de comunicación. El 19 de octubre de 2026 Donald Trump se mostró dispuesto a una posible reunión trilateral con Xi Jinping y Vladímir Putin durante la cumbre de APEC de noviembre en China. Moscú también ha dejado abierta esa posibilidad mientras Pekín, hasta ahora, no ha confirmado públicamente una reunión a tres.

El tema principal planteado en un principio, sería el control nuclear claro, pero no se nos escapa que podrían entrar en esas negociaciones el comercio globalizado, la guerra de Ucrania y otras cuestiones estratégicas o de división del mundo.

Es verdad que se debe hacer una distinción fundamental. Una cosa es una reunión entre los tres dirigentes y otra muy diferente la formación y asentamiento de un verdadero G3 que actuara como directorio de las grandes potencias para repartirse el mundo. Deberíamos incluso pensar si realmente le interesa a los tres por igual, esa idea tan radical.

Una cosa es reunirse los tres a la vez, otra es llegar a ciertos acuerdos sobre crisis, y otra diferentes es repartirse el mundo a base de dividirse áreas de influencia. 
Yo América, tú Asia, y tú lo que quieras comerte de Europa. 

La primera opción parece lógica en estos tiempos, la segunda es posible y si fuera sincera podría ser lógica, y la tercera sería una patada en las partes bajas del resto del mundo, pues supondría una transformación profunda del sistema internacional.

Parece seguro que los tres países podrían obtener ventajas de un G3, pero ninguno confía en estos momentos y completamente de los otros dos países, para construirlo.

EEUU tema que exista de hecho un G2 entre China y Rusia. Y de ya existir ese G2 al menos de forma informal, a estos dos países no les interesa nada llegar a acuerdos con los EEUU. Hay una vieja lógica de política internacional: evitar que China y Rusia formen un bloque demasiado cohesionado. Y en eso entran los EEUU.

La principal fuente de poder estadounidense no es solamente su economía o su ejército. Es también su extraordinaria red de alianzas con Europa, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá y muchos otros socios. Y a ninguna de estas zonas les gustaría que existiera un G3.

China tendría una ventaja inmediata en un G3, la de ser reconocida definitivamente como una de las potencias que determina el funcionamiento del sistema internacional. China tendría mucho que ganar evitando una nueva guerra fría tecnológica completa. 

Un G3 también reduciría el riesgo de que Estados Unidos y Rusia llegasen por separado a una aproximación que dejara a China estratégicamente aislada. Desde Pekín resulta preferible estar dentro de cualquier grupo de presión, aunque en estos grupos llamados "G" ha permanecido muchos años fuera.

Pero Wang Yi recordó en 2026 que existen más de 195 países y rechazó la idea de que "el mundo pueda ser gobernado por grandes países". La posición oficial china es defender una estructura "multipolar" en la que también tengan peso países medianos y el Sur Global. Son palabras.

Pero China se ha mostrado muchas veces como la defensora de una mayor voz para África, América Latina, Asia y los países emergentes.

Para Rusia un G3 tendría una ventaja especialmente importante. Un claro reconocimiento de su estatus mundial, y aunque no es comparable a Estados Unidos ni China, dispone de otros elementos de poder como su enorme territorio, recursos energéticos y minerales, capacidad militar, asiento y veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y uno de los dos mayores arsenales nucleares del mundo. 

Para Moscú sería estratégicamente útil poder jugar con ambas relaciones con los EEUU y con China. Así de dependería tanto de ninguna de ellas. Aunque Rusia sabe que está llamado a ser “La Tercera Silla”.

Desde una perspectiva puramente económica, algunos estudios consideran mucho más lógico crear un G3 formado por Estados Unidos, China y Unión Europea, o incluso un G4 añadiendo a los tres anteriores a Japón, creando esa configuración como un hipotético comité económico director del mundo. ¿E India qué opina?

La gran ventaja para el mundo de ese hipotético G3 sería el de reducir el riesgo de una gran guerra entre grandes potencias, tanto estratégica como nuclear.

Un diálogo estable Estados Unidos-Rusia-China podría crear límites sobre misiles estratégicos, armas espaciales, sistemas hipersónicos, inteligencia artificial aplicada a armamento nuclear, sistemas antimisiles, guerra del espacio, guerra híbridas muy crueles, y mecanismos para evitar lanzamientos accidentales.

La versión más peligrosa del G3 sería la de un mundo perfectamente troceado por áreas cerradas de influencia. Estados Unidos predominante en toda América y buena parte del Atlántico. Rusia reconocida como potencia dominante en determinados territorios del antiguo espacio soviético que hoy son europeos. China con una primacía mucho mayor que la actual en Asia oriental.

¿Qué sucede con Ucrania? ¿Qué ocurre con Taiwán, Japón, Corea, Europa, Asia Central, India, Filipinas, África, Australia?

El mundo actual está demasiado interconectado para dividirlo limpiamente en tres. Hay demasiados espacios con intereses propias y contrarios a los de las grandes potencias. Europa sería probablemente la región más incómoda de gestionar. Dentro y fuera de esa Europa.

Francia y Reino Unido son potencias nucleares y miembros permanentes del Consejo de Seguridad. La Unión Europea posee una economía comparable en escala a las mayores del planeta.

El temor sería que Washington y Moscú alcanzasen acuerdos sobre seguridad europea, sobre la guerra de Ucrania, las sanciones, despliegues militares o fronteras estratégicas, sin que los europeos tuvieran capacidad equivalente de negociación.

Europa continúa dependiendo de Estados Unidos en capacidades esenciales como en inteligencia militar y civil, transporte estratégico, defensa antimisiles, guerra del espacio y mando militar conjunto. Un G3 podría terminar produciendo el efecto contrario al deseado al acelerar la transformación de Europa en una cuarta gran potencia más autónoma.

India sería el gran ausente. India supera a China en población, es potencia nuclear, tiene una economía en rápido crecimiento, enormes fuerzas armadas y una posición estratégica decisiva en el Índico. Nueva Delhi lleva décadas defendiendo precisamente un orden multipolar en el que ellos no tengan que elegir entre Washington, Pekín y Moscú.

Países de África, América Latina, Oriente Próximo y sudeste asiático han aumentado precisamente su capacidad negociadora porque pueden relacionarse simultáneamente con Washington, Pekín, Bruselas, Moscú, Nueva Delhi, Ankara, Riad, Abu Dabi, etc. Un mundo realmente multipolar les permite jugar con varias alternativas.

Pero existe además un peligro nuclear inesperado pero lógico. Supongamos que Japón, Corea del Sur, Alemania, Polonia o incluso otros Estados empiezan a pensar que su protector puede negociar su seguridad con otra gran potencia.

Una posible reacción de esos países sería buscar mayor autonomía militar y reabrir debates sobre armas nucleares propias o sobre nuevas formas de disuasión compartida. Esto se llama de forma táctica: “Miedo al Abandono”. 

Julio Puente

Mundo Futuro desde el año 2004 - 04


Un país como Noruega, con 4,5 millones de habitantes, casi similares a los que Sierra Leona, produce en el año 2004 un Producto Interior Bruto (PIB) por persona de 30.000 euros. El país africano sólo tiene 400. Pero si pudiéramos analizar en manos de quien están estos euros, veríamos como las diferencias son todavía más brutales, ya que mientras que en Noruega el reparto de la riqueza nacional es bastante justa, en Sierra Leona gran parte de los datos de estas estadísticas están en muy pocas manos, lo que empobrece todavía más al gran resto de sus habitantes. 


(Nota de 2026.: Hoy en 2026 hablamos de 100.000 euros de PIB por persona en Noruega y de 820 en el caso de Sierra Leona. Si hubiera aumentado en la misma proporción, hoy Sierra leona debería tener un PIB por persona de 1.300, pero lo tiene de 820. Volvamos al año 2004.)


La esperanza de vida del país europeo es de 79 años, muchos más que los 34 del africano. Sólo el 23% de las mujeres de Sierra Leona saben leer y escribir contra el 100% de las noruegas. Y la mortalidad infantil pasa del 0,4% al 17,8% en ambos países. En ambos casos son seres humanos con alma que nacen con un Dios.


(Nota de 2026.: En el 2026 el 56% de los hombres saben leer y escribir y solo el 41,3% de las mujeres tienen esos conocimientos tan básicos. En ese factor ha crecido la educación aunque está a mucha distancia, pero sigue siendo insuficiente. Y además hay que entender que en la medida en que se vuelven más formados pero disponen todavía de menos recursos, son inevitablemente caldo de inmigración hacia otras zonas del planeta. Noruega ha pasado de tener en el año 2004 un total de 4.591.743 habitante, a tener en el año 2026 aproximadamente 5.652.989 habitantes, pero ese crecimiento es debido sobre todo a la llegada de inmigrantes. A su vez Sierra Leona tenía en el año 2004 un total de 5.355.716 habitantes (bastante similar a Noruega) y tiene en el año 2026 ya cerca de los 10 millones de habitantes. Emigran muy pocos desde Sierra Leona, pero tristemente para ellos los que se van son los mejor preparados, sobre todo médicos. Volvamos al año 2004.)


Lo curioso de estos datos tremendos, es que la solución para el acercamiento entre estos dos países como ejemplos tremendos de distancia en números,  no es sencilla ni va a ser rápida, y que muchos ciudadanos africanos saben de la existencia de estas diferencias brutales. Hace unas décadas los desposeídos de todo, no conocían y no podían comparar los diferentes sistemas de vida del mismo mundo. Y desde luego desconocían totalmente cualquier posibilidad de acceder a ese otro Primer Mundo. Hoy esto ha cambiado radicalmente. 


En los países del Tercer Mundo es muy normal ver antenas parabólicas que reciben imágenes de todo el mundo para todo el mundo. Es muy normal ver en pequeños locales de las grandes ciudades, mal acondicionados pero suficientes, a jóvenes estudiantes que se apegan a la pantalla de Internet para ver páginas internacionales, donde adquieren la información que les abre la envidia y la necesidad de emigrar a otros lugares.

Ellos están esperando el momento de dar el salto, saben dónde acudir e incluso el cómo hacerlo, para que su vida cambie radicalmente y lo que les resulta todavía más esperanzador, para que puedan ayudar a cambiar las vidas de sus familiares.

 

Como su país no se mueve apenas, lógico es pensar que llegan a la conclusión que los que  necesitan moverse son ellos.

 

En los pueblos y en las pequeñas ciudades de Marruecos es posible adivinar las casas de las familias, que tienen a un miembro de las mismas, viviendo como emigrantes en países europeos, y que reciben regularmente cantidades de dineros que les permiten arreglar sus hogares para diferenciarse del resto de vecinos. Eso es una gran llamada a la retroalimentación inmigrante, ya que no sólo los que se van saben que es posible vivir mejor, sino que además algunos de los que se quedan sienten la necesidad de dar el salto, para que ellos y sus familias puedan crecer económicamente y no pierdan el tren económico incluso dentro de su propio país.

 

Si uno viaja por estos países del que podemos llamar Segundo Mundo, observa enseguida algo realmente sorprendente, y es la facilidad con la que un occidental puede ir y volver, entrar y salir, vivir en un lugar y en el otro, aprovecharse de casi todas las comodidades del mundo occidental en esos países. Pero ellos no pueden hacer lo mismo que como occidental puedes hacer tú. 


Para un occidental, en los aeropuertos te resulta muy fácil entrar y los controles son casi imperceptibles. Una vez en el país eres tratado con todo lujo y comodidades. En muchos lugares funcionan perfectamente los teléfonos móviles y los canales internacionales de televisión, es posible incluso tener prensa extranjera y desde luego poder degustar en las grandes capitales de países pobres de una hamburguesa con Coca-Cola, con igual sabor que en tu Madrid o París. Y ves en los locales y a un precio de venta del producto igual que en las grandes capitales del mundo, a clientes del propio país disfrutando de los mismos productos que cualquier ciudadano de Milán, New York o Moscú. Se necesita una gran diferenciación económica entre ciudadanos del mismo país de ese Segundo o Tercer Mundo, para que se de esta paradoja.


Pero en paralelo existen un inmenso número de ciudadanos que no tienen acceso económico ni a la formación necesaria para poder distinguir entre productos y menos para sentir la necesidad de tenerlos. Es como si se administrara el número de ciudadanos mundiales que se desea meter dentro de la globalización.

 

Tendríamos que preguntarnos ahora si es buena, y para quien, la tan nombrada globalización. Es cierto que acerca posturas y posibilidades, pero no las reparte equitativamente.


Julio Puente


21.10.26

Mundo Futuro desde el año 2004 - 03


Estamos asistiendo en este 2004 y de forma algo balbuceante al nacimiento y crecimiento de una nueva Europa Unida que crece muy rápidamente, pero con bases nada sólidas. En pocos meses hemos llegado a una Europa de 25 países, pero sin tener todavía Constitución propia, sin saber hasta donde quiere ir en esta unión, si sólo será económica y no política, o si será el comienzo histórico de una nación de naciones o un mero intento por crear un gran mercado de producción mundial para competir con el resto.

Los propios ciudadanos de esta Europa damos muestras claras de agotamiento político con unas respuestas en los últimos comicios para su Parlamento que no superaron el 40% de participación. Países de nueva incorporación que son los que más provecho económico van a tener con esta incorporación no quieren pertenecer a la misma, reflejando sus ciudadanos en encuestas el deseo personal de seguir siendo independientes incluso en temas económicos.

Hoy todo el planeta gira alrededor de un solo gran país, los EEUU, de un presidente irregular, George W. Bush, perteneciente al Partido Republicano. 

Esto es incuestionable, marca los pasos y la velocidad, marca la cultura, la tecnología y sus avances, la economía y sus ciclos, las guerras y las alianzas, las reglas de juego y los repartos de poder. Tal es así, que los demás asistimos callados a sus decisiones, dejando para un consumo interior las críticas a sus actos por miedo a que el gigante mundial se enfade.

Él consume y reparte las cuotas de poder mundial que deja en manos de aliados que él mismo elige, ofrece delegaciones mundiales en campos diversos para aquellos que están de su lado, lo que arrastra a colocar en el otro a todos los que disientes de sus posturas políticas o económicas. Como gran poder mundial, y dependiendo además de algo tan frágil como una sola persona que ejerce de Presidente, y que toma sus decisiones sin consultar a terceros, todo el mundo lo toma como referencia para lo bueno y para lo malo.

España en los últimos meses ha pasado, de ser el segundo país más fiel aliado, a un apestado con el que no se quiere hablar, por la retirada unilateral de las tropas españolas de la guerra de Irak. (Y lo pongo aquí como ejemplo de lo que explico solamente, pues esto puede cambiar radicalmente para bien o para mal en el transcurso del presente libro). 

Ciertamente no fue —a mi entender y visto con perspectiva de 24 años después— una decisión acertada, por mucho que nuestro presidente Zapatero lo hubiera prometido en su programa electoral. No acertada en las formas más que en los fondos, pero ese es otro tema que de momento se nos escapa aquí por su análisis necesariamente más profundo por lo que significa de cara a sus aliados. 

Nota de 2026.: Aquella decisión, de alguna manera, debilitó Europa.

Quiero decir con esto que las alianzas nunca han sido eternas, pero que en la misma medida en la que los cambios se suceden unos a otros a una velocidad muy rápida, le sucede lo mismo a las decisiones políticas o a las posiciones en el mapa mundial. Por eso nadie está seguro de casi nada, dependemos excesivamente de muchos factores que no podemos controlar.

Diríamos que sólo une el idioma y no siempre. Los países anglosajones tienen estas alianzas mucho más asentadas que el resto de los países del mundo. De hecho el castellano no une casi nada.

Mientras todo esto se sucede a nuestro alrededor a una velocidad que no detectamos pero que es muy alta, hay una gran parte del mundo que no se mueve absolutamente nada. Esto quiere decir que de ellos nos estamos distanciando un poco más cada año que pasa.

Pero como no se mueven los países que conforman ese mundo, eso casi obliga a emigrar a sus habitantes más osados, hacia países que ya saber que su forma de vivir es muy diferente a la que ellos tienen.

Nota de 2026.: La imagen del inicio del texto no refleja bien lo que veíamos de aquella Europa del año 2004 que es la fecha del texto que hemos leído, aunque ya intuíamos debilidades. El BREXIT no había llegado, y ahora en el 2026 es mucho más aceptable creer que Europa se acerca a lo que refleja la imagen. Pero en todos los tiempos, siempre depende de nosotros, de los europeos.

La economía del trueque, del intercambio


Ayer hablaba ligeramente de Economía, básica, de la de empezar a conocer todos un poco más, para evitar que nos engañen. Tenemos que saber que la inflación nos hace más pobres y a su vez conocer en qué medida y qué debemos decidir cuando nos ataca. De eso saben mucho los argentinos, por desgracia para ellos.

Hace unos años se empezó a hablar del trueque, del intercambio de servicios entre las personas. Es algo antiquísimo como conocemos. Mi amigo me arregla el grifo da la bañero y yo le hago las declaraciones de impuestos, como ejemplo sencillo. Era una manera de volver a crear aquellos Bancos de Horas, o Bancos de Tiempo. En algunas Comunidades funciona mejor que en otras.

No es sencillo, no cuajó, pero se mantienen mucho entre amigos, entre conocidos. Cada día más, si tienen un amigo que es médico de familia, tienes un tesoro, aunque ellos lo sientan como un excesivo peso. Cuando la Sanidad Pública va lenta, los que pueden pagar la Privada lo hacen, los que no podemos, buscamos alternativas y los amigos o las Farmacias son a veces esa alternativa.

En esas viñetas os dejo un poco de humor sobre lo que es el trueque. Si eres descalzo y te ofrecen zapatos, tal vez esos zapatos los puedas cambiar por barras de pan o por unas camisas.

En realidad todo es trueque. Yo te doy parte de mis horas diarias de vida, para que las utilices como quieras, y a cambio me das unos números en mi banco, para yo poder comprar zapatos o pescados. Efectivamente, como hace miles de años.

La economía del trueque es una forma de intercambio en la que no se usa dinero del que fabrican los que gobiernan. En vez de pagar por algo con euros, dólares o cualquier otra moneda, una persona entrega un bien o un servicio a cambio de otro bien o servicio.

Pero tiene varios problemas. El principal es que las dos personas tienen que querer justo lo que la otra ofrece. Si tú tienes pan y quieres zapatos, pero el zapatero no quiere pan, el intercambio se complica. A esto se le llama a veces “doble coincidencia de necesidades”.

También es difícil poner precios. ¿Cuántos kilos de trigo equivalen a una cabra? ¿Y cuántas horas de trabajo equivalen a una bicicleta? El dinero solucionó en gran parte ese problema porque sirve como medida común de valor, al trocear con números el valor de las cosas y servicios.

Miguel Puente



20.10.26

Voy a comentar algo sobre Economía

Viñeta sobre la competencia

La Economía nos parece tremendamente compleja, un tostón, un lío, dificilísima. Todos pueden ser adjetivos tremendos. Pero por el hecho de no saber de Economía lo suficiente, unos se aprovechan y otros empobrecen. Y a veces la economía puede ser tan básica que todos la entendemos.

De nuestro desconocimiento, otros se hacen millonarios.

Esta viñeta es un ejemplo sencillo para explicar qué es la competencia en un negocio, qué puede representar para todos los que están implicados, desde productores, comerciantes o clientes. Y como además la producción está llena de impuestos, también para las instituciones, para los Estados, para el resto de la sociedad.

No voy a entrar en una explicación sobre la viñeta. Es muy simple y se entiende ella sola. No es solo lo que vemos, lo que leemos en ese devenir entre las dos empresas. Es mucho más, pues al final ambas cerrarán, y los clientes que observan contentos como van bajando los precios sin parar, se quedarán sin servicio.

Y si las dos empresas hacen lo contrario, es decir subir los precios…, los productores se quedarán sin ventas suficientes para mantener su negocio, pues por precio nadie podrá (o deseará) comprar sus productos. 

¿En qué punto son capaces de regularse los precios casi ellos solos, para que sean beneficiosos para todas las partes?

¿Quien controla ese punto dulce, o realmente se comporta libremente y se regula solo?

Que cada uno se contesta solo, y siga pensando lentamente sobre el barullo de las economías micro, las pequeñas, y sus maneras de comportarse. 

Miguel Puente


Mundo Futuro desde el año 2026 - 03

Jóvenes buscando empleo


El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, una persona formada y con información privilegiada para opinar de lo que dijo, explicó esta semana de octubre de 2026 en Bangkok, que en los próximos 10 a 15 años, tendremos unos 800 millones de jóvenes en todo el mundo para los que será imposible encontrarles un trabajo con las condiciones actuales de la economía productiva.

Se explicación fue muy clara: “En los próximos diez o quince años, 1.200 millones de personas accederán al mercado de trabajo, para las que solo habrá 400 millones de empleos”. El ejecutivo del Banco Mundial hizo su predicción apocalíptica en pleno de la reunión conjunta anual de su organismo y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

No se habló de soluciones, solo de realidades próximas que ya parecen inevitables. Como neoliberal, sus opiniones se basan en las leyes del mercado, y no en buscar soluciones que puedan doblegar esas posibles realidades.

Y lo curioso es que no solo se achaca a las nuevas tecnologías esta bajada en las necesidades de tener empleo para los jóvenes, sino en el concepto abstracto como puede ser la rentabilidad de los puestos de trabajo, sin querer nunca admitir ni financiación ni ayudas públicas para revertir este problema, si fuera real. Que posiblemente sí es real.

Curiosamente el propio FMI dice en sus informes que las diferencias entre España y el resto de Europa —en sus datos macroeconómicos— se deben a la entrada en el país de inmigrantes de muchos otros países. 

Da por hecho que una de las soluciones es tener mejores estructuras de empleo en países que deben asumir el reto tremendo de crecer en personas, para crecer en economía. Los habitantes de España son mucho menores que en otros países vecinos, incluso más pequeños en territorio.

España con un 60% más de territorio que Italia, tiene un 83% de la población del país vecino. 

La cifra de 1.200 millones de jóvenes es relativamente sólida. Es sobre todo una proyección demográfica: gran parte de esas personas ya ha nacido. El crecimiento se concentrará especialmente en África subsahariana, Oriente Medio y parte de Asia meridional. Por tanto, salvo catástrofes demográficas enormes, sabemos con bastante seguridad cuántos jóvenes llegarán a edad laboral entre 2025 y 2035.

La cifra de 400-420 millones de empleos, en cambio, es una proyección económica. Y eso es muy distinto. Depende del crecimiento del PIB, inversión, productividad, participación laboral, creación de empresas, tecnología, comercio, migraciones, guerras, políticas económicas, etc. 

Los propios economistas del Banco Mundial reconocen en un estudio de julio de 2026 que cuanto más se intenta precisar la futura necesidad de empleo, más supuestos hay que introducir y que variables como el crecimiento, la elasticidad empleo-crecimiento o la participación laboral son imposibles de conocer con precisión a diez años.

El Banco Mundial matiza estos números, maquillándolos. De esos 1.200 millones ya nacidos, aproximadamente 480 millones continuarían estudiando o formándose cuando les llegue la edad de trabajar, unos 420 millones tendrían empleo y alrededor de 300 millones quedarían sin una vía clara hacia un trabajo productivo. No son 800 pues más de la mitad tendrán que seguir estudiando ¿Hasta cuándo?

Su informe mundial más reciente, de agosto de 2026, calcula unos 67 millones de jóvenes desempleados entre los 15 a 24 años en el año 2025, con una tasa mundial del 12,4 %. Aproximadamente un 20 % de los jóvenes —unos 260 millones— están fuera del empleo, o de la educación y la formación.

Ciertos países occidentales como España necesitan mano de obra de jóvenes en multitud de empleos. Pero la formación que se imparte no ayuda a que esos jóvenes quieran trabajar en esos empleos, y a que incluso sepan trabajar en ellos. 

Cuando hablamos de la inmigración se nos olvida entender (no queremos) que en ciertos países de Europa falta mano de obra, las tasas de reemplazo poblacional son muy negativas si no fuera por la llegada de personas de otras zonas del planeta, y que eso lleva al empobrecimiento de Europa.

Julio Puente


Mundo Futuro desde el año 2004 - 02


Veamos a continuación algunas realidades de este inicio del siglo XXI, analizadas o señaladas en el año 2004, y que afectarán y mucho en el desarrollo de las siguientes décadas. No están puestas por ningún orden de importancia.

Nota de 2026.: Como es lógico hoy en 2026, tras 22 años de funcionamiento del mundo, y los mismos años funcionando mi cabeza, algunas de estas ideas hoy yo no las subscribo en su literalidad. Aunque me sorprendo de lo que escribía en el año 2004. Y me sorprende lo poco que han cambiado las debilidades del mundo actual, aunque hayan pasado22 años, posible señal de que los tiempos históricos se mueven por siglos y no por décadas.

 Muy bajo índice de natalidad en el mundo occidental

 Envejecimiento progresivo muy alto en el mundo occidental

 Hambre en grandes zonas del planeta, generalmente del sur y en zonas cálidas

 Enfermedades incurables en zonas extensas del planeta que son las mismas que pasan hambre, y que pueden crear pandemias

 Dependencia muy alta desde el primer mundo, de las reservas energéticas y naturales del llamado tercer mundo

 Conflictos bélicos estancados durante más de medio siglo en algunas zonas importantes del planeta pobre

 Comportamientos democráticos que van alcanzado a más países, y que cuando lo hacen, estas zonas crecen económicamente de manera muy rápida

 Cambios en el mapa productivo mundial, deslocalización por motivos económicos de los grandes centros de fabricación y producción desde los países industrializados y por ellos ricos, a otras zonas del planeta mucho más pobres

 Entrada en el mercado del consumo de zonas tan pobladas como China y el sudeste asiático o la Europa del Este

 Valoración de la formación como un complemento importantísimo en la producción y por ello de las plusvalías de las inversiones tecnológicas

Inmigración creciente desde los países más pobres del planeta, directamente, a los más ricos. No existe un paso intermedio de crecimiento o adaptación cultural o social. Los movimientos humanos son constantes e incluso internos desde zonas rurales o menos favorecidas hacia las grandes ciudades o zonas del propio país con más posibilidades económicas

 Una libertad creciente y ya casi total de movimientos de capitales, tecnologías, producción y comercio, así como de personas y sus culturas

 Libre asociación entre personas totalmente diferentes y que no se conocen, desde distancias físicas muy altas, para fines de todo tipo

 Creciente igualdad total de la mujer con el hombre en el mundo occidental, en cuanto a derechos, oportunidades y acceso a puestos de responsabilidad, algo que no se refleja en absoluto en el resto del mundo, con pérdida incluso de derechos de las mujeres en algunos países islámicos con relación a décadas pasadas

 Acceso en tiempo real de cualquier situación informativa importante y de cualquier dato que se considere que se puede compartir, por una sola de las partes

 Conocimiento total y por ello compartido entre todo el planeta. de materias tan complejas como la meteorología, la química, la forma de vida, los datos personales, la fabricación de bombas, la dirección de todo tipo de proveedores o la imagen de las personas.

 Convocatoria a tiempo real de grandes grupos de personas afines por un motivo o idea específica utilizando nuevas tecnologías

 Debilidad tecnológica total del servicio de suministro eléctrico y energético

 Debilidad alta en el mundo occidental tanto de las reservas alimenticias como del agua potable, ante plagas provocadas o ataques químicos o bactereológicos

 Cambio de la guerra tradicional en un campo de batalla, por un concepto mucho más amplio mezcla de terrorismo resistente y de terrorismo individual. Se trata ahora no tanto de vencer al soldado enemigo y destruir sus armas, como de aterrorizar y hacer cambiar de opinión a la retaguardia enemiga, a la opinión pública de los enemigos que desean la paz, muchas veces disfrazada para tapar el conformismo, en un deseo de no beligerancia para no perder lo que se tiene

 Importancia creciente del cuarto poder, al que se ha sumado tanto la televisión como Internet

 Pérdida del concepto nación desde los ciudadanos occidentales, tanto por la propia realidad mundial que hace que cada vez menos decisiones sean solo nacionales como por la apertura de fronteras físicas o comerciales, lo que hace que la globalización sea un hecho incuestionable para bien o para mal

 Crecimiento a la vez que lo anterior, de una defensa de la propia personalidad histórica, de los regionalismos o localismos como respuesta a la pérdida de identidad nacional

 Dominio del mundo tecnológico por unas pocas empresas, que son además las que a medio plazo podrían paralizar el crecimiento en aquellas zonas que lo desearan

 Desprestigio de la clase política democrática en toda la sociedad del mundo. Se acusa al político de venderse a los intereses económicos, pero esas mismas sociedades no quieren participar en política, reconociendo que es un mal oficio, poco pagado y con gran riesgo. Los mejores ciudadanos occidentales no son los que nos gobiernan y eso es un lastre añadido para ser mejores países

 Pérdida de valores tradicionales en el mundo occidental, como la familia, y disminución del respeto a las personas de más edad o con conocimientos, y un cambio del orden de valores del individuo hacia la búsqueda de la riqueza fácil y la infravaloración del esfuerzo, el estudio y la formación

 Pérdida de influencia social del cristianismo y fuerte subida del islamismo o incluso de ciertos cristianismos ultras

 Control amplio de los consumidores, como meros actores necesarios para que la maquinaria siga funcionando.

Todos estos síntomas aquí expuestos son solo una pequeña muestra de la realidad que se detecta en estos momentos especialmente delicados, cuando el terrorismo y las incertidumbres económicas se sitúan sobre los países occidentales, muchas veces en respuesta a no haber querido hacer cambios necesarios en las relaciones internacionales entre los diferentes mundos económicos del planeta.

19.10.26

Mundo Futuro desde el año 2026 - 02


Las imágenes de Francia o de ciertos países europeos en que este mes de octubre de 2026 ha explotado la sociedad, nos pueden producir rechazo, indignación y sobre todo una incapacidad de entendimientos de los motivos que no llegamos a comprender. ¿No lo entendemos o no queremos entenderlo?

No es la primera vez que la sociedad occidental salta, explota. Y casi siempre hay un motivo claro y contundente dentro, aunque tampoco lo queramos ver. 

En este caso, que entre los violentos haya niños en la clle actuando, añade una preocupación más. Y que tengamos la sospecha de que están alentados por extremismos que incluso pueden alojarse fuera de Francia o de Bélgica es otro motivo de temor añadido.

Hay dos tipos de violencia en lo que vemos en Francia, y ponemos de momento a Francia como ejemplo por ser el más visible. La violencia que destruye por destruir, que esa destrucción forma parte de su mensaje. Y la violencia fruto de indignación, de un desencanto tremendo, de una queja ante lo que se considera una pérdida de derechos.

La primera violencia, la más dura y sin sentido, no tiene ni ideología ni lemas, ni mensajes, ni procesos constructivos dentro de ella. Es una violencia llena de caos sin sentido, que busca destruir todo, robar, y es incapaz de distinguir objetivos, modos, frenos, conceptos sociales.

La segunda violencia, siendo violencia y fruto de esas desafecciones claras de la sociedad, no saquea negocios de barrios, no rompe edificios públicos, no ataca a personas, propone unas reivindicaciones que pueden ser utópicas o absurdas, pero existen.

Para combatir esas violencias lo primero es entenderlas, saberlas diferenciar, entender sus motivaciones, pues meterlas en el mismo paquete es convertir dos escenarios en una solo y con ello en algo mucho más grande. 

La primera se alimenta de la segunda. Si actuamos por igual contra todas, la segunda se irá convirtiendo en la primera aumentando su tamaño y dureza.

Lo que históricamente sucede cada cierto tiempo y que no es algo nuevo, de ahora, lo podemos llamar acción directa reivindicativa, puede ser más o menos violento en la calle, pero siempre se resuelve. Pero su línea de ruptura es fina y en eso hay que estar muy atentos. Solo funciona comprender el porqué de estos estallidos, y saberlos tratar. Protestar es bueno, para evitar que todo explote. Y eso no siempre se entiende.

Nos asombra que se quemen edificios, calles enteras, comercios. Pero esto mismo lo hemos visto en Gaza, lo vemos en Ucrania o en Rusia, en Irán o en otros países africanos, y lo disimulamos, sin admitir que las violencias se contagias, y que pueden llegar a nosotros si no somos inteligentes en su gestión.

Mundo Futuro desde el año 2026 - 01


He iniciado una publicación extensa que iré perfilando en pequeños bocadillos, sobre un texto del año 2004 en donde hablaba del futuro que se veía venir. Hoy, en 2026, es bueno hacer también una cierta recapitulación con otros textos actuales, sobre el futuro que vamos viendo ahora, y aderezado con esos pequeños o grandes cambios que ya intuimos. 

Empiezo repasando que ante la posibilidad de que estemos entrando en una Nueva Edad, como ya apuntan algunos expertos, antes debemos conocer qué es eso de “Las Edades” como concepto divisional de la historia.

En el mundo occidental la historia la hemos dividido en Edades. La Edad Moderna, Edad Antigua, etc. Pero en el resto de civilizaciones no funciona igual. En Oriente casi nunca se usó una división universal en “Edades”; lo habitual fue periodizar por Dinastías o por Eras de Gobierno.

En China la historia se cuenta por dinastías: Xia, Shang, Zhou, Qin, Han, Tang, Song, Yuan, Ming, Qing. Cada una marca un ciclo (ascenso, apogeo, decadencia) según el llamado “Mandato del Cielo”. Hoy los historiadores también hablan de periodos como “Primaveras y Otoños” o “Reinos Combatientes”.

En Japón se divide su historia en periodos con nombre propio: Jōmon, Yayoi, Heian, Kamakura, Edo, Meiji… Además usa nengō, eras que cambian con cada emperador (hoy en 2026 estamos en la era Reiwa).

En India la periodización clásica es más bien religiosa y cultural. Periodo védico, imperios Maurya y Gupta, sultanatos, Imperio mogol, dominio británico. También existe la idea cíclica hindú de los cuatro yugas, que es más cosmológica que histórica.

En el Mundo islámico, en donde se cuentan los años desde la Hégira (622 d.C.), suelen dividirse sus tiempos históricos por califatos: Rashidún, Omeya, Abasí, etc.

Hay una diferencia importante. El esquema occidental (Antigua, Media, Moderna, Contemporánea) nació en Europa y se aplica a otras regiones del mundo casi de forma forzada. Por ejemplo, “Edad Media” no encaja bien en China o Japón, aunque los historiadores a veces la usan como atajo (“Japón medieval”). Por eso muchos académicos prefieren términos como “premoderno” y “moderno temprano”.

Partiendo de esta información, ya tenemos claro que pensar que en Occidente estemos a las puertas de un cambio de Edad, no significa gran cosa para el mundo, más todavía si admitimos que parte de estos cambios en nuestro mundo, están viniendo de otras culturas, otras sociedades, en donde miden y nombran de otra manera los cambios históricos.

Mundo Futuro desde el año 2004 - 01


Si nos planteamos la pregunta de si estamos asistiendo a un cambio radical y rápido de nuestro mundo occidental, lo primero deberemos analizar los síntomas de dichos cambios; detectar si van a ser rápidos y perdurables, si ellos abren nuevas vías que se retro alimentan, si afectan a una parte de la población substancial, bien por número, bien por importancia estratégica en el mundo, si estos cambios son novedosos y si somos capaces de adivinar cuales van a ser y hasta donde nos afectarán en nuestro modo de vida para explicarlos en unas páginas que sirvan de análisis y no de presagio de agoreros.

Los cambios en las sociedades siempre han existido, la renovación de ideas, el avance de la civilización siempre ha sido constante en nuestra historia, por mucho que a veces los avances no siempre han sido hacia delante o a la misma velocidad en el tiempo histórico. Hablar de cambios importantes que afecten de manera extraordinaria a la humanidad, es hacerlo bajo el análisis de que tienen que marcar una tendencia que se mantenga durante un tiempo importante y que además sea muy difícil que resulten reversibles en el corto plazo.

Y creo sinceramente que, en este inicio de milenio, sin tener nada que ver con el hecho cronológico del calendario cristiano, sí que se están produciendo estos cambios de civilización.

Debemos dejar desde el principio muy claro que —desde mi posición de observador— el inicio de la tendencia de cambio profundo se empieza a producir tras la caída del Muro de Berlín, y que nada tienen que ver las tonterías cronológicas de los milenios, y señalar además que sólo algunos analistas fueron capaces de adivinar en el momento de la caída del Muro y que con dicho acto que todos celebramos alegremente allá por el otoño de 1989, un nuevo mundo se nos venía encima, con todos los cambios que esto representa para todos en ámbitos políticos, sociales y económicos.

Y cuando digo que se nos venía encima lo digo casi literalmente, porque en realidad no estábamos preparados para asumir los cambios que se avecinaban ni pensábamos que iban a ser tan pronunciados y rápidos. Quiero eso si avisar desde el principio, que cuando se habla de rapidez en la historia se hace desde cálculos que posiblemente nada tengan que ver con la percepción que de los mismos tenemos los seres humanos, marcados desgraciadamente o no por una existencia corta de nuestra vida frente al soporte sobre el que se producen las modificaciones históricas.

Bajo estos tres síntomas de cambio: políticos, sociales y económicos, voy a analizar las modificaciones que estas sucediendo en nuestros entornos naturales de vida. Somos una sola civilización, muy diversa es cierto y sobre todo muy diferente en el uso y disfrute en estos tres apartados mencionados y hasta la fecha con pocas intenciones de cambios para que esto deje de ser así.

Posiblemente esta cerrazón a admitir un reparto mejor, una distribución mayor de los avances de la civilización nos ha llevado a esta revolución actual, porque si de cambios drásticos hablamos, los tendremos que adjetivar como revolucionarios. Luego veremos si de una manera drástica o suave, si de una manera puntual o literaria.

Para situar la actual situación de la que partimos en 2004 e intentar ver cuales van a ser los principales cambios, creo que debería analizar los síntomas principales en cada uno de los apartados, para que todos tengamos conciencia de qué estamos hablando, de cuales son realmente los cambios a los que hago referencia, y la importancia o no que estos pueden tener en el futuro más cercano de nuestra civilización.

Observaremos enseguida las enormes diferencias de los problemas en los distintos mundos, separados sólo por fronteras geográficas, que hoy ya podemos considerar artificiales. Lo que en la antigüedad era una frontera real generalmente solo geográfica, hoy sólo lo es en el mayor de los casos frontera política y social. Hoy es muy sencillo saltarnos todos las fronteras geográficas, excepto si hay fronteras políticas en esos lugares de control.

Tenemos el ejemplo más claro entre España y Marruecos, países separados por 14 kilómetros de mar o por nada si contamos Ceuta y Melilla. Las diferencias culturales y sociales son enormes, pero en cambio esta diferencia es físicamente menor si la comparamos con la que hay entre Gran Bretaña y Francia, de 33 km en sus puntos más cercanos.

Esa frontera geográfica entre España y Marruecos ha impedido el intercambio entre países durante siglos, entre continentes en este caso. Pero hoy con una lancha rápida se cruza en minutos.


Nota.: Estos textos que iré agrupando bajo el título de "Mundo Futuro desde el año 2004" los escribí en el año 2004. Los publico en el año 2026 como referencia de lo que sucedió, de mi forma de pensar hace 22 años, y como las referencias que nos parecen exclusivas de cada periodo, en realidad no lo son tanto. Algunos irán también con el título de Mundo futuro desde el año 2026, para diferenciar unos de los otros.