Si no se logra hay que llamar con más fuerza

Parque José Antonio Labordeta - Zaragoza
Si estamos a punto de lograrlo, de poder conseguir nuestros objetivos más básicos, pero siempre nos quedamos en la puerta, es como si llamáramos y nadie acudiera para abrirnos de verdad la puerta y así poder entrar. Así que nos queda lo más básico. ¡¡Lamar más fuerte!!

La vida es un carrusel donde se baja y se sube, muy pocas veces se mantiene fija en una situación que nos agrade, y muchas más veces tenemos la sensación de que estamos a punto de alcanzar la satisfacción, pero alguien no nos quiere abrir la puerta. 


Estamos a casi nada de lograrlo, pero nos quedamos con las ganas.

Llegar hasta allí también es muy importante. 

Tal vez ese punto de suerte o de empuje es el que os falla al final, pero eso mismo nos sucede a muchos. Traspasar la puerta es mucho más complicado que llegar a ella. 

Pero hay que llamar sin reblar, con todas nuestras fuerzas. Llegar no es suficiente, siempre hay que poner todo el empuje para que al final se nos abra la puerta.