Juego educativo para aprender a imaginar esculturas


La educación artística en las Escuelas ha ido muchas veces unida a la educación en trabajos manuales, que siendo totalmente diferente el concepto, encajan si somos capaces de seguir alimentando la imaginación. Al final es simplemente “hacer” con las manos “cosas”.
Hace más de un siglo en la Institución Libre de enseñanza de Madrid que desde 1876 empezó a buscar métodos de enseñanza que modernizaran la sociedad, puso entre sus objetivos la ampliación de la Educación Artística y la Educación más al Aire Libre. 

Es curioso que un siglo después estemos pensando en innovar volviendo a los mismos planteamientos.

Este ejemplo que os dejo es un juego de piezas, de figuras, creado por el escultor Ángel Ferrant en los años 30 del siglo XX y que él llamó “Arsintes” .

Se trataba de un conjuntos de piezas simples, cuadrados, círculos, triángulos o rectángulos de distintos tamaños pero todos planos y similares de textura, que los alumnos movían y utilizaban hasta crear figuras que ellos se imaginaban. En principio parecía un juego "para crear" en plano. Pero es el inicio de "crear" modulando, moviendo o girando elementos para configurar espacios.

Estamos hablando de figuras planas, de cartón delgado en el proyecto, con las que de forma abstracta se podían crear figuras, caras, personajes, espacios, paisajes, etc. Todo dependía de la imaginación del niño. 


Si pensamos en este juego sobre una mesa, y le añadimos la opción imaginativa de levantar o poner en pie las piezas, vemos que ya estamos hablando del inicio de la escultura

Lo siguiente sería el clásico juego de "las construcciones" con piezas de madera que ya configuran un ejercicio en relieve, en tres dimensiones. En un principio dirigido a modular "casitas" pero que se puede utilizar a poco que se crean piezas diferentes, hacia modular personajes, animales, etc.

Las formas de las piezas en su proyecto de trabajo iban creciendo en dificultad según se destinaban para una edad u otra. Y sin duda aunque nunca se desarrolló al completo pues nunca pasó de ser un proyecto en cartón que no se hizo en metal como era la idea primera, muestra un proyecto pedagógico muy interesante que se adentraba en la configuración espacial de la modulación más simple, lo que abría el camino hacia la escultura, hacia la pintura abstracta y/o surrealista, hacia la cerámica o sobre todo al mundo de la imaginación mezclada con la creación de personajes o espacios.


El dibujo que vemos es un boceto de las posibilidades de las piezas y la imagen de un diseño de las posibles piezas. En un principio era simples recortes que se ponían uno al lado del otro para formar figuras, pero en los últimos tiempos ya se han ido haciendo juegos con clavijas pequeñas donde se sujetan las piezas.