Tener un mal vecino es un serio problema de compleja solución. Puede ser en tu casa o en tu país. En todos los casos solucionar el problema requiera mucho tacto y calma, o al contrario, mucha energía e inteligencia política y social.
Hablo de Marruecos.
Para los próximos días se habla de otro intento de invasión de Ceuta, es decir, de España, y se dice en las Redes de forma abierta. No hay mesura, no hay freno, y al menos esta vez parece que el CNI español sí se está dando cuenta del problema. Algo es algo.
Los jóvenes y niños que cruzaron hace una semana desde Marruecos a Ceuta, dicen que en más de 70.000 de los que más de 100 perdieron la vida, eran personas engañadas por sus dirigentes políticos a los que nadie osa de responsabilizar de nada.
Siempre hay excusas, incluso para explicar los motivos por los que camiones marroquís con ayuda de policías transportaban jóvenes hasta cerca de la frontera. Nadie sabía nada.
Marruecos es el niño tonto de la clase al que el matón de turno manda hacer las putadas mientras que el resto se ríen de las situaciones. El matón se llama Donald, y los que salen perdiendo son por una parte los niños y jóvenes marroquíes y España que ya sabe bien que no es fácil meterse con el matón de la clase.
El heredero al trono de Marruecos, ese chico muy joven también, alto, espigado, observa y no habla. Todavía no debe hablar. Pero sabe que tiene que hacer alguna promesa muy gorda en cuanto llegue al poder.
Marruecos es el niño tonto de la clase al que el matón de turno manda hacer las putadas mientras que el resto se ríen de las situaciones. El matón se llama Donald, y los que salen perdiendo son por una parte los niños y jóvenes marroquíes y España que ya sabe bien que no es fácil meterse con el matón de la clase.
El heredero al trono de Marruecos, ese chico muy joven también, alto, espigado, observa y no habla. Todavía no debe hablar. Pero sabe que tiene que hacer alguna promesa muy gorda en cuanto llegue al poder.
Es ley no escrita de su país que todos antes han cumplido. Esto de Ceuta es solo la preparación de la masa, antes de meterla al horno.
