2.11.26

Mundo Futuro desde el año 2026 - 06 La debilidad de europa

Europa renace

Estamos asistiendo en este siglo XXI, en estas segunda y tercera décadas del siglo, no sólo a una inmigración inevitable, sino posiblemente a la Gran Inmigración. Gran parte del trabajo que tenemos que hacer entre todos es hacer digerible esta realidad que parece imparable. Y tenemos diferentes métodos de actuación. Así que toca ser inteligentes a la hora de gestionar.

Una manera sería controlar las maneras y las calidades de estas inmigraciones masivas que se prevén. Pero otra manera sería hacer innecesarias dichas necesidades de cambio geográfico a base de proveer mejoras económicas en los países deprimidos. Y la otra saber aceptar las nuevas realidades y aprender a gestionarlas e integrarlas.

En los años 50/80 del siglo XX, en nuestro país se redistribuyó la población, dejando el medio rural casi vacío y acudiendo a las industrias y a las ciudades. Aquel reto necesario se planificó, aunque no lo pareciera, los Polos de Desarrollo se organizaban en el tiempo y se creaban barriadas enteras que iban asumiendo poco a poco la inmigración interna.

Hoy no somos capaces de controlar estos movimientos migratorios externos, porque no los podemos prever ni organizar. Acuden por causas exógenas a nuestras medidas políticas. Tras Ceuta y su llegada masiva pero planificada por Marruecos, nos siguen llegando centenares todos los días desde muy diversos orígenes. ¿Les interesa saber qué tipo de emigración masiva hay en las localidades de Alicante? Urbanizaciones enteras con colegios especialmente hechos en sus idiomas oficiales para niños que pasan su invierno en nuestro invierno.

Todo lo que no pase por actuar y por aceptar pasará por conflictos importantes dentro del seno del viejo continente. Europa será inevitablemente otra vez en su historia el centro de los conflictos mundiales, y eso que llevamos para nuestra suerte más de 70 años fuera de ser el centro de una gran contienda.

Nos rodean en Europa todos los problemas, a veces surgen dentro de nuestro seno problemas locales de gran envergadura y crudeza, y otras veces somos el centro de los grandes cambios políticos. Europa perdió el único sistema económico y político que se enfrentaba al capitalismo duro o al neoliberalismo de EEUU con la caída del Muro de Berlín que antes hemos comentado un poco de pasada y al que volveremos como referencia por ser el punto de partida de muchas cosas.

Pero se va librando de males mayores, sobre todo amparada en la gran idea de crear una Europa Unida que represente un contrapeso a las grandes potencias que ya están o que emergen. Primero fue Reino Unido quien se escapó de Europa, ahora quiero hacerlo Polonia. 

Cuando nos queramos preguntar por los motivos de esas escapadas, alentadas desde otros países a los que no les interesa una Europa fuerte, será demasiado tarde.

Julio Puente