25.10.26

Ingresos, gastos y ahorro familiar o personal


En la función del consumo básico que todos tenemos que hacer constantemente para vivir o sobrevivir, tenemos que ser conscientes de la independencia entre gastos e ingresos.

Si nuestros ingresos no son constantes, y eso sucede en numerosas personas que bien por ser autónomos en su trabajo, no tener seguridad en su empleo o por otras diversas funciones del tipo de trabajo, sus ingresos no siempre son fijos ni iguales cada mes, deben ser conscientes de analizar esa realidad.

En Realidad, normalmente y con ligeros cambios, sus gastos sí son constantes, casi siempre son fijos, excepto en dos veces al año, en periodos vacacionales o de final de año. 

Por eso es importante saber hacer nuestra pequeña contabilidad personal o familiar, a base de utilizar medidas de tiempo diferentes al mes.

Y para ello, además, es imprescindible tener un ahorro o un remanente acumulado con anterioridad, para compensar o encajar bien la contabilidad anual de nuestros ingresos y gastos. 

Llevar una libreta o tener un sistema de sobres o paquetes divididos por temas de gasto, es fundamental.

El ahorro movible es similar a lo que hace una empresa. Los sueldos en una empresa no son constantes, pues dos veces al año hay que pagar o gastar el doble en sueldos. 

Y dos meses al año además hay menos facturación (ingresos) por ser verano y vacaciones de todos, incluidos clientes. Ni son tampoco constantes los impuestos y numerosos gastos, incluso de proveedores.

Una persona o una familia no tiene fácil ahorrar, es cierto en estos tiempos. Pero debe hacerlo para tener un remanente de al menos seis meses de sus ingresos ordinarios. 

Y eso en España en donde el Estado de Bienestar nos garantiza el desempleo y la sanidad, es también necesario. En otros países hay que tener un remanente mayor o incluso mucho mayor.

Es verdad que podemos recurrir al crédito, pero si fuera necesario, tenemos que ser conscientes de que a partir de ese momento y por no tener ahorros anteriores, tendremos más gastos fijos. 

Lo que no supimos o pudimos ahorrar antes, a partir de ese momento tenemos que aprender a realizarlo, para compensar el aumento de gasto fijo.

Miguel Puente