¿En qué se parece un libro con comer con palillos?


Estamos degradados, es decir, menos “dados” a encontrar soluciones de lo que viene estipulado en nuestro ADN. Así nos puede caer todo tipo de aguas encima, y no con olor suave precisamente. 

Al menos se regalan libros los chicos de izquierda, que siempre queda mucho mejor que regalarse flores asesinadas. Es un buen ejercicio cultural, hay que entender que regalarse libros es un ejercicio muy interesante, donde lo de menos es leérselo de principio a fin, sino tenerlo, disfrutarlo, consultarlo, prestarlo y dejarlo en tu propia biblioteca. 

Tener libros, regalar libros, es algo que llena las almas, y sobre todo las habitaciones.

¿Quien dijo que un libro no está para leérselo desde la página una a la última y en este orden? 

Yo creo que no es obligatorio por mucho que el autor nos lo recomiende. Tal vez hay que dar un manual de instrucciones por cada libro que se vende, para así aprender a consumirlos. A veces leerse un libro es más complicado que comer con los palillos japoneses. Aunque todo es aprender o fijarse bien en cómo lo hacen los otros.