Si no ponemos insecticida social contra los gusanos, al final se convierten en mariposas hermosas, listas para poner huevos


Ya sabemos que no cabe ninguna duda (nunca la hubo entre los demócratas) que los sobres con 7 balas SÍ fueron enviados a los políticos de la izquierda, pues el propio Correos ha hecho públicas algunas imágenes tomadas por sus escáner y que no sirvieron para evitar la llegada a sus destinatarios de estas balas. Fallaron los sistemas de seguridad. Ahora toca saber quién hizo el envío, con qué intenciones, bajo las órdenes de quién se efectuaron, de qué manera se pueden conseguir tantas balas de uso militar, etc. 

Si grave es que unas balas lleguen al destino de la amenaza, hasta los domicilios particulares de políticos, más grave es que este triste y peligroso hecho se quede impune y además se utilice por otros fuerzas políticas para jugar a joder, para manipular a la sociedad, para imponer criterios violentos. No es la primera vez que se amenaza a la izquierda en España en estos últimos meses de matarnos, de fusilarnos, para meternos miedo y hacernos callar. 

Hay que ser inteligentes, no caer ni en el miedo ni en la provocación. Pero no olvidar el contra quién van, ni tampoco que estos procedimientos, muy conocidos en ciertos ámbitos, deben ser resueltos con urgencia y de forma contundente. 

Si no ponemos insecticida social contra los gusanos, al final se convierten en mariposas hermosas y poner muchos más huevos para que nazcan muchos más gusanos.