6.3.26

Es efectivo tener en casa algo de dinero? ¿Es peligroso no tener efectivo?


Desde Suecia y en estos tiempos de guerra en medio mundo, a modo de preparación o de información institucional que se considera útil, el propio gobierno de este país aconsejaba a sus ciudadanos que tuvieran al menos unos 95 euros (en su propia moneda) por persona, en efectivo.

En concreto les informaba desde el Riksbank, el banco central del país, de la necesidad lógica  de que los hogares guardaran en casa 1.000 coronas suecas por persona.

El motivo era simple. En Suecia ya casi no se utiliza el dinero en efectivo, más del 90% de los pagos se realizan por métodos digitales, bien con tarjetas o con el teléfono. Incluso para pagos muy pequeños.

Pero ante un conflicto social severo, puede haber fallos de electricidad, o caídas en los modelos de control del pago digital, y su recomendación hablaba de tener lo necesario en efectivo, para el consumo de alimentos para varios días, de una semana al menos.

No es mala idea ampliar este concepto de incluso llevar siempre en la cartera algo de efectivo. Hace ya unos años que un amigo me decía que él siempre llevaba mínimo en la cartera el equivalente a 30 ó 50 euros, por si le atracaban en la calle. Que era una forma de seguridad para que no ejercieran violencia.

Tener 100 euros en casa por persona, como recomienda el Riksbank, para la mentalidad española parece corto. Es verdad que eso depende de cada persona, pero tener algo de efectivo es lógico y de sentido común. 

No solo billetes, sino también monedas, dinero fraccionario para bajar a comprar lo básico. Y también recomienda tener al menos dos sistemas de pago digital activo, y tener dos tarjetas de crédito de diferente marca o redes, por si falla solo una. Y recordar el PIN de las tarjetas, pues para según qué tipo de pagos de bajo nivel, podrían pedírtelo aunque nunca lo hayan hecho con anterioridad.

Todo tiene también algo que ver, con la necesidad de que Suecia mantenga en funcionamiento su sistema de efectivo, pues al no pagarse ya casi nada con billetes y monedas, el sistema de los bancos está en serias dudas, con recomendaciones desde el BCE de que no se deje caer el sistema pues los propios bancos privados se impondrían en los controles y costos del sistema.

La desaparición total del metálico "dejaría a los ciudadanos a expensas del sector privado a la hora de tener acceso al dinero y los métodos de pago", advierte la vicegobernadora del Riksbank, Cecilia Skingsley, en un reciente artículo publicado por el Foro Económico Mundial

¿Deben los gobiernos explorar la idea de tener sus propias monedas digitales o modelos de pago, ajenos a las grandes empresas bancarias?