Esto es un mini piso. Una mini vivienda en España. Es triste. Es doloroso, pero es lo que es, nada que imaginarse para entenderlo, nada que inventar. Una mini vivienda en una calle de Madrid.
Su propietario o arrendado, u okupado, sabe leer, tiene incluso un libro en el cabecero de su cama, con colchones entregados por alguna ONG de salvación temporal.
Un colchón, un saco de dormir, unos cartones, dos almohadas, un libro y un vaso. Esas son todas sus pertenencias. Con eso sobrevive en este mini piso de Madrid.
Tiene suerte el habitante, todavía no lo han expulsado de su hogar. Pues sí, es un hogar, su hogar temporal.
Allí vive una persona. Incluso en los fríos de febrero de 2026. También cuando llueve. Vive una persona que incluso fue niño.
En el momento de la fotografía estaba pidiendo limosna por una calle cercana, para comer, pues curiosamente come y orina, defeca y se lava la cara aunque no tenga un servicio en su hogar.
Otro día os contaré como lo consigue hacer, gracias a la benevolencia de personas que miran hacia otro lado. Y no, no son todas, algunas se lo prohíben.
