3.11.26

Mundo Futuro desde el año 2004 - 06

Es previsible que en pocas décadas, estamos en el año 2004, subsistan junto a EEUU como primer potencia, las emergentes China, la todavía no aclarada Rusia, el dubitativo Japón y la siempre esperada Europa. Falta saber si EEUU, único país en la actualidad con capacidad de liderazgo admitirá tantos vecinos que serán competencia en el control del mundo, teniendo a los anglosajones como fieles escuderos y repartidos muy estratégicamente por todo el planeta. Canadá, Australia o Gran Bretaña son siempre sus amados mudos.

Por otra parte, nos queda todo el sudeste asiático, toda África incluidos los países del Oriente Medio, toda América del Sur junto a la India y Pakistán para jugar a no se sabe muy bien qué, en el mundo futuro. Gran parte de todas estas divisiones del mundo actual tienen sus propias personalidades y problemas, que deberemos tener muy en cuenta. Un movimiento en falso, un error en las actuales divisiones del mundo puede mover todas las piezas de este complicado puzzle.

Muchos de estos países son grandes polvorines de armas, otros son refugio de grandes religiones integristas y violentas, otros son por su número de habitantes, un enigma en su desarrollo mientras otras podrían ser el granero de un mundo futuro aunque en su interior pasen hambre.

Pero con todo el resurgimiento de las nuevas zonas de influencia mundial, se une para complicar un poco más el futuro unos ciertos síntomas de agotamiento del actual líder mundial, del sistema económico que EEUU representa al que cada vez le resulta más difícil mantener crecimientos suficientes, sobre todo en cuanto al sostenimiento de los puestos de trabajo, asignatura pendiente para mantener cuotas de consumo altas y el estado de bienestar económico del que se disfruta desde los años 50/60 en gran parte del mundo occidental.

Dichos síntomas de agotamiento también afectan a su sistema actual de valores morales tradicionales como la familia o la religión. Pilares todos estos, fundamentales del modo de vida americana que siguen llevando en sus genes. Repito para que no se nos olvide, los cimientos del sistema: Familia, respeto, religión, trabajo, bienestar.

Si todos estos pilares se nos mueven, se tambalea el edificio, y con él nuestras formas de entender las formas y las metas a alcanzar, surgen los cambios que transforman todo el sistema, ya que este se sujeta con muy pocas pinzas.

Puede dar también la sensación de que nada cambia, de que en realidad todo parece modificarse para no cambiar casi nada. Esto es cierto durante grandes periodos de tiempo, pero surgen en todos los momentos de la historia cíclica, unos actos que modifican totalmente y de manera radical la historia. Y creo poder demostrar que con el cambio de siglo estamos entrando en uno de estos momentos.

Es cierto también que los actos históricos los producen personas, que son los actores que realmente modifican los hechos. Las mismas situaciones históricas pueden pasar sin dejar huella en la historia o en cambio modificar para siempre la misma.

Uno de los momentos críticos de esta época ha sido precisamente la presidencia de los EEUU por parte de George Bush hijo, que se presenta a la reelección de su presidencia en el mes de noviembre de 2004 y que en el transcurso de estas páginas sabremos si sale reelegido o no. Yo me atrevo a aventurar faltando tres meses que saldrá reelegido por poca diferencia.

Su entrada al poder fue un momento crítico para el mundo; accedió a él con gran polémica en el recuento de los votos, pudiendo decir sin ánimo de ampliar el tema que —cuando menos la historia siempre dirá que— obtuvo menos votos que su contrincante y que el recuento de los votos mariposa resultó cuando menos curiosa, a la vez que elegante la manera de retirarse del candidato demócrata.

Toda la historia reciente del mundo gira en torno a la familia Bush, y eso inevitablemente les coloca en un lugar importante de la historia, para bien o para mal. El tiempo futuro nos lo dirá.

Junto a los Bush tenemos como actores europeos para el cambio histórico a Tony Blair en Inglaterra por el partido laborista, a José María Aznar en España por el partido Popular, a Berlusconi en Italia por un partido también de muy de derechas, a Jacques Chirac por el movimiento popular y a Gerhard Schroeder en Alemania por la derecha o el moderado Vladimir Putin en la nueva Rusia.

Es cierto que las personas cambian, que en estos momentos en España manda el partido socialista de la mano de Rodríguez Zapatero y esto ha modificado algo las posiciones mundiales en Irak, y que gran parte de los mandatarios actuales están en unas condiciones muy escasas para repetir el mandato presidencial en sus respectivos países, pero muchos de los pasos dados son ya imposibles de desandar.

Han movido el mundo, lo han agitado demasiado fuerte y ahora amenaza con salirse, la espuma del vaso que lo contiene.

Julio Puente