1.11.23

La Naranja Mecánica. ¿Qué nos parecería hoy?


Si hablamos de cine de los años 70 no podemos olvidarnos de "La naranja mecánica", una famosa película dirigida por Stanley Kubrick y lanzada en 1971 aunque a España llegó en el año 1975. Está basada en la novela homónima escrita por Anthony Burgess en 1962 y que habla de un futuro distópico que sitúan en el año 1995, mostrando la violencia de esos años futuros y de algunos posibles tratamientos médicos para evitarla.

La película es conocida por su estilo visual distintivo y particular, su narrativa provocativa y su exploración de temas relacionados con la violencia, la libre voluntad y la conducta humana, sin olvidarnos si la vemos hoy de la diferente manera de mostrar la relación del ser humano con el sexo en las pantallas.

La trama se desarrolla en un futuro distópico y sigue a Alex DeLarge, interpretado por Malcolm McDowell, un joven delincuente juvenil que lidera un grupo de amigos conocidos como "droogs". Juntos, se embarcan en actos de violencia extrema, incluyendo robos y agresiones sexuales. La historia se centra en las acciones y consecuencias del protagonista Alex, quien finalmente es arrestado y sometido a un controvertido experimento de modificación de la conducta conocido como el "Método Ludovico".

La película es conocida por su estilo visual único, que incluye el uso de la música clásica, especialmente la Novena Sinfonía de Beethoven, para acompañar las escenas de violencia y depravación. La actuación de Malcolm McDowell como Alex es icónica, y su personaje se ha convertido en un símbolo de la cultura pop que todavía se recuerda por muchas personas que ahora tienen ya 70 años.

"La naranja mecánica" generó controversia debido a su representación gráfica de la violencia y la conducta antisocial. Fue prohibida en varios países y recibió críticas duras en su lanzamiento inicial. Sin embargo, con el tiempo se ha convertido en una película de culto y es ampliamente considerada como una de las obras maestras de Stanley Kubrick. La película plantea cuestiones éticas y filosóficas sobre la libre voluntad, la rehabilitación y la moralidad, lo que la convierte en un tema de discusión continuo en el ámbito del cine y la cultura.

Cuando se estrenó en España, en versión subtitulada en cines de Arte y Ensayo o en Cine Club, era habitual tener tertulias posteriores entre los espectadores, para hablar de lo que habían visto, entendido, clasificado, de todo lo que allí se había mostrado.

En España fue por primera vez proyectada el 24 de abril de 1975 en el XX Festival de Cine de Valladolid (Seminci 1975). Tuvo enorme expectación y una asistencia masiva de jóvenes universitarios de todo el país, formándose enormes colas durante 24 horas para conseguir una entrada, que se agotaron rápidamente. Nuevamente fue proyectada en la clausura de Seminci el 27 de abril de 1975. La película fue muy bien recibida llegando a estar durante un año ininterrumpido en carteleras. 

Fue la tercera película con mayor número de espectadores en España en 1975. Fue reestrenada en España con doblaje en castellano en salas comerciales en marzo de 1980. Fue reestrenada en 1982, 1984 y por última vez en 2009, de manera limitada. Todavía se puede ver en HBO en la televisión actual del 2023.

Vista en la actualidad uno observa una película que ahora no se podría proyectar sin saltar chispas de variado tipo como en aquellos años. Lo curioso es que ahora no se podrían ver proyectadas ni creadas tantas escenas sexuales y curiosamente, los jóvenes de aquellos años hoy setentones no hemos salido tarados por ver tantos pechos masculinos y femeninos, tanto sexo, tantas partes nobles de mujeres u hombres, y una violencia que creemos desmesurada pero que en realidad se da mucha más en la vida de entonces y de ahora que en la pantalla. Nos hemos, nos han vuelto mojigatos. 

Carteles de los XXV Años de presunta Paz en España


El aparato político del Régimen del Estado franquista en España impulsó en el año 1964 una campaña propagandística de grandes dimensiones bajo el lema “XXV Años de Paz Española”, para presentar al Régimen de Franco como garante de la Paz aunque fuera amparándose en el asesinato todavía vigente de los disidentes, con las cárceles llenas de hombres —casi siempre— que se habían quedado en España sin exiliarse y habían tenido la suerte de no ser fusilados.

Había que mejorar la imagen exterior de España, muy perjudicada por las ejecutorias crueles del gobierno franquista en los años 1962 y 1963: la represión sobre los mineros huelguistas de Asturias y sobre los participantes en el “Contubernio” de Múnich, y los fusilamientos de dos militantes anarquistas y del dirigente comunista Julián Grimau. 


El mal llamado de forma despectiva “Contubernio de Múnich" fue en realidad el IV Congreso del Movimiento Europeo para ir creando la Unión Europea y en donde acudieron 118 políticos españoles opuestos a la Dictadura de Franco, excepto el PC que no quiso acudir, y organizados alrededor de la figura de Salvador de Madariaga en el caso de España.

Los componentes del equipo de Diseño Gráfico Grupo 13 fueron elegidos para participar en el concurso para crear la nueva imagen que se deseaba transmitir con estas celebraciones por toda España. Resultó ganador el pionero gráfico Julián Santamaría, con un cartel que vemos arriba y resuelto a partir del dibujo de las letras de la palabra PAZ, sobre un fondo de cinco colores planos, y que tuvo sus correspondientes versiones en castellano, catalán, euskera y gallego.

Aquella Campaña de Propaganda fue realizada por el entonces ministro de Información y Turismo Fraga desde el Ministerio, que incluyó una fuerte inversión en diseño gráfico de estética renovadora y moderna, en un trabajo de comunicación política muy exitosa en el contexto de la España del desarrollismo con su turismo en claro crecimiento y el aumento del consumo de los españoles sobre todo en electrodomésticos y pequeños coches particulares.