2.11.23

¿Qué es la Inteligencia Artificial y para qué sirve?


Llevamos muchos años utilizando la Inteligencia Artificial, pero o no nos dábamos cuenta, o no nos lo decían, o no nos metían miedo con ello. Ahora, el problema que nos quieren decir sin decirlo, es otro. Nos dicen que ha llegado para quedarse, algo de lo que no teníamos duda, y de que nos va a afectar a todos, eso seguro.

Por ello hay que entender casi con urgencia qué es la Inteligencia Artificial, pues es algo mucho mayor que trucar fotografías de famosos o de amigos, mucho más que obtener respuestas de dos párrafos sobre unas dudas, pues para eso ya teníamos Google aunque desde otro enfoque.

En principio hay que saber que en la actualidad la que llamamos NUEVA IA existe desde al menos tres formas bien diferentes. Dos de ellas las conocemos y las podemos utilizar. 

Está la IA gratuita casi a modo de un juego al que podemos acceder todos. Es la IA de Grado 1.

Está la IA de pago, también casi a modo de un juego, pero ya con un componente profesional mayor que nos puede resolver problemas que hasta ahora no se podía lograr con facilidad y al que podemos acceder todos con un precio o cuota accesible. La IA de Grado 2.

Y está la IA que NO PODEMOS acceder desde nuestras casas, que la utilizan empresas y organismos públicos y privados y que su alcance es tremendamente grave si no se controla. Pero desde luego esta tercera pata no está al acceso de nosotros, y tienen que ser precisamente los que la utilizan los que la tienen que controlar si saben, pues va en contra de ellos mismos. La IA de Grado 3.

Hace ya muchos años que con cámaras que no siempre detectamos nos pueden seguir por la calle, que son capaces de identificarnos y en el acto saber si estamos inmersos en unos determinados criterios. Eso es IA aunque las decisiones las tomen al final personas. Pero la herramienta es IA. Os puedo asegurar que casi no falla y es rapidísima si se le aplican criterios muy selectivos.

Hay estudiantes que intentan utilizar la IA de Grado 2, la de pago pero abierta, para simplificar sus exámenes o sus trabajos. Los profesores ya tienen también herramientas para saber si se ha utilizado. Y a su vez hay alumnos "muy listos" o simplemente "informados" que saben saltarse esos controles sin dejar de usar la IA.

Pero pensemos ahora en lo que ya está sobre la mesa. Que la tercera pata de esta IA llegue a las personas como tú y yo. A la sociedad. 

En estos casos le podrísmos plantear a una máquina situaciones reales para que nos ofrezca soluciones reales y todas sus alternativas y caminos intermedios. La decisión final, de momento, será de una persona.

Os pongo algún ejemplo.

Tengo 100.000 euros, quiero un riesgo medio y le pregunto a la IA en qué puedo invertirlos para obtener un beneficio determinado en un periodo de tiempo diseñado por nosotros. Y no le hacemos solo una pregunta, sino que según vamos avanzando en sus respuestas le seguimos preguntando. Y le seguimos informando del proyecto. Dónde tengo el dinero. Dónde vivo. Quien soy. Qué tipo de inversión entiendo y conozco. Qué posibilidades tengo de actuar o no sobre algunas de ellas. Etc.

Estoy hablando de utilizar una IA Grado 3, la que solo utilizan ahora empresas u organismos, y os planteo la duda que surgiría si se abriera a todos. 

Os pongo otro ejemplo para entenderlo mejor. Quiero invadir Chinchinachi, un país de 6.000.000 de habitantes y le entrego al programa su plano y sus ciudades, sus datos económicos de todo tipo, su orografía, sus datos sociológicos, su historia, la de sus vecinos y amigos. Y quiero que me responda sobre en qué fecha es mejor invadir ese país imaginario, con qué tipo de fuerzas, en cuanto tiempo cree que lograré mis objetivos, cuantas bajas tendré yo y cuantas mi posible enemigo. Qué otros países intervendrán a favor y en contra, qué podría hacer una vez que lo conquistara, etc.

La decisión final la volverá a tomar una persona o un grupo de personas. Pero hemos puesto al servicio de ese Gobierno no ya unas opiniones de una IA muy potente, sino la de unas personas que van modelando las respuestas según le van haciendo preguntas a la máquina. Hasta no hace mucho estas decisiones las tomaban asesores civiles o militares con su experiencia y su formación.

Si todo este tipo de técnicas y tácticas se abren a consumidores, el problemas es mucho más grave.

¿Qué posibilidades tengo de que me detengan si robo el Banco Pepito a las 10 de la mañana de un lunes con tres ladrones compañeros? ¿Y si lo hago el viernes a las 15 horas con cinco compañeros? ¿En cuanto bajará o subirá mi riesgo? ¿Y si utilizo un coche deportivo en vez de una excavadora y me escapo por la Calle C en vez de por la Calle A? 

Hay una parte menos conocida, imposible en la actualidad, y sobre la que hay que legislar con una contundencia brutal. La posibilidad de que esa IA pueda tomar decisiones por sí misma.

En la actualidad y desde hace unos cuantos años, la IA aprende ella sola. La hemos programado para que sea capaz de ir aprendiendo y ampliando sus conocimientos, a través de la interacciones que nosotros como usuarios le hagamos. 

Cada vez que le preguntamos algo a la IA ella se queda con la pregunta, con su respuesta, e incluso en muchos casos con lo que nosotros hacemos con esa respuesta. Quiere saber si además seguimos preguntando de lo mismo, qué giros hacemos al tema, en qué punto nos quedamos satisfechos con su respuesta o abandonamos el tema. 

Todos estos mecanismos de aprendizaje propio de la IA son los lógicos para que crezca su capacidad de análisis. No hay personas metiéndole los datos, sería lentísimo. Aprende de los datos que le metemos nosotros en los Grados 1 y 2. 

Esa información bien procesada, a lo largo de meses o de años, es imposible que la tenga ningún estratega militar o social. En cambio las tiene ya las máquinas que todavía las controlan las personas, al menos para encenderlas y apagarlas. 

¿Cuándo aprenderán desde la IA a funcionar no ya desde "sus" propias máquinas que son las que podemos encender y apagar, sino desde "nuestras" máquinas que siempre están encendidas y conectadas, para poder tomar "sus" decisiones? 

Está claro que todo esto suena a utopía, a distópico. Más o menos es lo mismo que hubiera dicho mi abuela si le dijera que en el bolsillo del pantalón llevaba unas 12 máquinas diferentes, muy eficaces y que se pueden comunicar con China o Vietnam en el acto, para ver las gentes que paseaban por sus calles.

Como es lógico de suponer, la imagen que da entrada al texto, de una calle llena de basuras, es falsa. O es real, pero hecha con Inteligencia Artificial.

Julio Puente

¿Y si en 1940 las Islas Canarias hubieran sido inglesas?


Las historias siempre tienen dentro un halo de realidad y otro de mentira. No siempre se nos cuenta toda la verdad, y en muchos casos se disfraza lo sucedido para venderlo empaquetado y con lazo. Durante décadas se nos vendió ue cuando Franco se reunió con Hitler en Hendaya, en octubre del año 1940, Franco se había puesto chulo con Hitler y le había dicho que España no iba a entrar en la II Guerra Mundial.

Con los años se nos dijo una verdad a medias. Que España en aquel 1940 era muy pobre, no tenía hombres para una guerra, que estábamos recién salida de la Guerra Civil y no servíamos para entrar en otra. Pero que éramos aliados de retaguardia.

Con los años algunas investigaciones apuntaron a otro escenario bien diferente. Hitler quería invadir España incluso sin la ayuda directa de Franco, ocupar Portugal y Gibraltar y desde estas posiciones defenderse y atacar mejor África.

Sin ninguna duda si aquello se hubiera producido la II Guerra Mundial hubiera devenido de forma distinta, aunque no sabemos bien de qué manera. Hitler simplemente quería paso abierto a sus ejércitos por España y ayuda de suministros.

Pero ahora hay un nuevo enfoque. Parece ser que los británicos tenían muy adelantados los proyectos de INVADIR LAS ISLAS CANARIAS si España abría nuestro país a las tropas alemanas. Gran Bretaña desde mayo de aquel 1940 había diseñado unas Islas Canarias invadidas por tropas inglesas, y convertirlas en el cercano futuro en la punta de lanza de una España con un Gobierno monárquico fuera de la península.

Lo cierto es que Gran Bretaña sabía de la importancia de Gibraltar para controlar el Mediterráneo, y en caso de perderlo tenía que tomar la decisión de tomar otros puntos entre el Atlántico y la entrada al Mediterráneo, para defender las rutas que incluso desde Australia o India vinieran hacia Europa.

Los británicos eran muy asiduos en las Islas Canarias desde muchos años antes, habían realizado inversiones y aunque Franco en septiembre de 1939 había garantizado la neutralidad en la II Guerra Mundial recién comenzada, ni Francia ni Gran Bretaña se fiaban, pues sabían que toda dependía de los acontecimientos que se fueran produciendo.

Y se decidió que si los alemanes entraban en España era urgente apoderarse de las Islas Canarias, Azores y Cabo Verde. A su vez también Alemania había visto la oportunidad de utilizas las Islas Canarias como una base naval desde donde atacar África apoyando a sus tropas. Los alemanes incluso se contentarían con el alquiles de una de las islas como Base Militar, de forma similar a como se realizó con los EEUU años después con Zaragoza o Rota, por poner ejemplos.

En aquellos análisis también se analizó la invasión de Ceuta desde Gibraltar, para reforzar las posiciones aliadas en el Estrecho de Gibraltar y en el Marruecos español. Todas estas opciones eran muy bien conocidas por los EEUU que las apoyaban para poder controlar toda esta zona, admitiendo de su gran complejidad sobre todo por admitir que serían fuertemente bombardeadas por el ejército alemán si eran ocupadas por los ingleses o los americanos.