De la educación de nuestros hijos depende nuestra vejez

De la educación de nuestros hijos, depende nuestra vejez. Puede parecer puro egoísmo  pero es una inversión para uno mismo, y de entrada sobre todo hacia ellos y por la sociedad el futuro. 

Si invertimos en humanidad, lograremos personas con inteligencia emocional que será además de felices, válidos para la sociedad.

Quino nos dejó esta historieta, que es un relato tristemente real.