¿Tú sabes dónde estarán en el año 2050? Yo sí


Leo que Pedro Sánchez ha presentado hoy un Proyecto para la España de 2050 y me asusto. —¿En serio? —Me asombra que seamos incapaces de dominar las vacunaciones, de contar los fallecidos de la COVID o de plantear cambios profundos en la Sanidad Público actual para que nunca vuelva a suceder que nos pille un puto virus sin batas para los médicos…, pero en cambio somos capaces de imaginarnos el 2050 como el que se monta una película de ciencia (poca) y ficción (mucha).

Todo evoluciona a una velocidad nunca imaginada y hoy 30 años son como 100 a principios del siglo XX. Pero sin perder de vista esos 30 años por delante, sigo sin imaginarme a los ciudadanos de 1910 diseñando el 1940. Se habrían equivocado y mucho. Ni a los españoles de 1975 pensando en qué querían para la España de 2005. 

No son muchos esos 30 años de imaginación social y hay que reflexionar sobre esas fechas mucho antes de que lleguen. Hay que diseñar el futuro con mucha antelación. Pero en secreto casi, con sordina para no meter la pata con las equivocaciones. Suena a redondo el 2050, incluso a bonito, pero sobre todo suena a mecagüenlalecheputa. 

Yo no estaré en ese 2050, así que a mí… ¡qué me importa! —debería pensar— pero en cambio me gusta pensar en el 2050. Debo estar idiota. ¿Quién gobernará en España en el 2050? Un día me tengo que poner a pensar en el 2050 con ganas de pensar en serio, es decir, con ganas de perder el tiempo.