Vamos a volar. Pero con calma y seguridad en los tempos

Estamos viviendo unos tiempos en Europa que son de construcción y de destrucción. Todo a la vez y sin pausa. Saldrá ganando quien mejor juegue sus piezas. Y nuestra suerte, la de nuestra generación de ya sesenteros y más, es que hemos vivido unos periodos de tiempos increíbles, donde casi se puede decir que ha sucedido de todo, excepto lo que nunca debe volver a suceder.

Una de las curiosidades que observo en estos tiempos, es precisamente lo mal que saben jugar los nuevos políticos los tempos. Palabra que significa “tiempo” pero que dicho en idioma musical parece entenderse mejor el significado. El TEMPO es una mezcla de tiempo y velocidad.

No todo se debe hacer ahora mismo, no todo se debe poner encima de la mesa a la vez. Los tempos se utilizan mucho en ajedrez, donde cada pieza se juega tras la anterior, y en medio hay que esperar a que mueva el contrincante. A todos nos gustaría mover dos piezas a la vez, enseñarle al contrario todas las cartas, pero es mejor hacerlo con calma, con contundencia eso sí, pero planificando la calma.

Lo de Mariano Rajoy no es tempo, es pachorra. Hay que aclararlo.


Volar está bien, pero si se sabe a dónde se quiere ir, y si se tiene el paracaídas bien engrasado. Para el resto de vuelos, son mejores las aves.