Con mis 64 estoy entre los 55 y los 70. Qué cosas nos suceden


Yo con mis sesenta y cuatro me sigo considerando un joven loco mayor, un tipo que se da cuenta de los engaños, que lee y disfruta de lo que le gusta, que viaja y se da cuenta de los problemas que nos abruman pero que admitimos de muy buen grado, pues ya es hora de que sea otra generación la que los intente gestionar. 

Sobre todo porque a nosotros ya no nos dejan.

Una cosa que sí jode es admitir que te orillan a partir de los 60, aunque nadie lo quiere reconocer. Incluso te orillan los jóvenes de 50 que son gentes tan cercanas a nosotros que nos dan incluso pena. Es cuestión de pocas bocanadas a la vida para que a vosotros os orillen también: chavales.

Desde el año 2008 y de eso hay ya 12 años pasados, llevamos enganchando crisis tan crisis sin ver ni la luz ni atisbos de soluciones o de cambios. 

Muchos años han tenido los "jóvenes" que hoy tienen 50 y entonces tenían 38, para intentar resolver los problemas. En aquel 2008 se las prometían muy felices con sus 40 tacos, ahora van camino de los 55 que es la meta por la que tras pasar la puerta de la edad te orillan hacia el desempleo o el abandono. Tranquilos que ya os queda poco.

Pero no hay problema pues con 64 se pueden seguir haciendo locuras y tonterías. Todo depende de cada uno. 

Incluso todo te importa de otra manera, no te digo yo que menos, pero sí lo miramos desde la óptica del taoísmo, de la calma, del silencio incluso. Que se rompe en cuanto no nos damos cuenta de la edad que tenemos. Con 60 se está todavía en la lucha entre los 50 y los 70. Y a veces salen los bríos.

Como ya estamos orillados no deben preocuparnos estos problemas actuales, no vamos a poder hacer casi nada, aunque guardar silencio no vaya con nosotros. Así que disfrutaremos de ver como se equivocan los que hoy tienen 50 y se creen jóvenes, y que en breve veremos asomados a las obras y criticando lo que hacen los de 40 que cuando empezó la crisis del 2008 tenían 28 años. Unos críos.