¡¡Qué nido tan increíble, tan fabuloso!!
Todos añoramos lo que no tenemos, incluso a veces añoramos lo imposible. Pero de la ilusión también se vive. Y de la comparación.
Nota.: La viñeta es de la revista The New Yorker
Todos añoramos lo que no tenemos, incluso a veces añoramos lo imposible. Pero de la ilusión también se vive. Y de la comparación.
Nota.: La viñeta es de la revista The New Yorker
Vemos a dos osos saliendo de su cueva, nos los imaginamos jóvenes, y se dicen entre ellos que hay que limpiar todo, para que los osos padres no vean que no han estado invernando. Incluso se podría adivinar que han estado de juerga, por los gorros que llevan.
¿Y si nos señalaran que igual las pinturas rupestres las hicieron osos locos, que disfrutaban de sus fiestas?
Pero advierto, las interpretaciones son libres. Igual hay otras un poco más escondidas y no las pillamos tan fáciles. La viñeta es de la revista The New Yorker.
Es fácil de entender por quien no sabe si son galgos o podencos. Allí los obres dinosaurios se preguntan si es un asteroide o un cometa.
Sabemos qué sucedió tras repetirse muchas veces la misma pregunta. Hoy sabemos qué les sucedió a los pobres dinosaurios.
Y con su desaparición de la Tierra, a los muchos años después, salimos los homínidos que somos los que ahora también, nos preguntamos lo mismo mientras miramos a la luz del peligro.
Nunca sabremos que vendrá después. Ese es el fallo de la realidad.
Esta viñeta publicada en el diario Pueblo en 1975, tenia doble intención. Faltaban meses para que se muriera el dictador militar, y por eso nos decía al iniciar ese 1975 que ya por edad, había que estar atentos a que llegue el futuro.
Pero diciéndolo con sumo cuidado, para que la censura no prohibiera el humor sarcástico.