La IA se está apoderando de todo el conocimiento humano hasta la fecha. Literalmente es así y no lo está haciendo una sola empresa de alimentación para la IA, sino varias. Comen de todos los blogs que se actualizan al menos una vez por semana, de todas las páginas web, sobre todo si son periódicos digitales o de los mismos medios de comunicación —pero en este caso con más cuidado— y de todo lo que ya existía en el mundo hasta el nacimiento de la IA.
No solo se alimentan de la actualidad, les interesa sobre todo los datos históricos, la información que habla del pasado. Por ejemplo, como este blog. hay que admitirlo. De libros antiguos, aunque sean manuscritos. Y sí, yo también me dejo manipular por la IA.
Pero además y para no quedarse congelados en la sabiduría del siglo XXI…, quieren tener la información de todos los siglos anteriores. Y para ello, nada como recoger de las hemerotecas, o de comprar de forma masiva libros publicados de todo tipo, viejos a ser posible.
Los libros los desencuadernan guillotinando el lomo hasta convertir el libro es un montón de hojas que en un escanear de alimentación automática, meten para en un minuto tragarse y escanear cientos de páginas, que son archivadas y analizadas para sacar su información.
Ordenan el pasado, lo tasan, lo pulen y nos lo empaquetan.
Uno desde fuera…, puede pensar que es positivo, que es un ejercicio de gran interés. Crear un super archivo con todo el conocimiento que hay en la actualidad. Y abrirlo (todo) al acceso de toda la humanidad convertido además a múltiples idiomas. Fabuloso. Alejandría en estado moderno y con acceso fácil desde tu sofá de casa.
En pocos años ya nadie deseará tener libros en sus casas. No tendrá sentido guardar revistas o periódicos, pues todo se podrá consultar libremente en las redes y de forma archivada con búsquedas inteligentes. Fabuloso.
¿Fabuloso?
La información es poder. Y quien tiene la información, la cultura, el conocimiento de siempre, tiene el poder de manipularlo, modificarlo, o simplemente obviarlo.
Uno desde fuera…, puede pensar que es positivo, que es un ejercicio de gran interés. Crear un super archivo con todo el conocimiento que hay en la actualidad. Y abrirlo (todo) al acceso de toda la humanidad convertido además a múltiples idiomas. Fabuloso. Alejandría en estado moderno y con acceso fácil desde tu sofá de casa.
En pocos años ya nadie deseará tener libros en sus casas. No tendrá sentido guardar revistas o periódicos, pues todo se podrá consultar libremente en las redes y de forma archivada con búsquedas inteligentes. Fabuloso.
¿Fabuloso?
La información es poder. Y quien tiene la información, la cultura, el conocimiento de siempre, tiene el poder de manipularlo, modificarlo, o simplemente obviarlo.
Según quien nos regala la información existente de toda la historia de la humanidad, empaquetada en el año 2050, nos dará gratis la que ella quiera.
Por ejemplo, nos dirá —como ya existe en la hemeroteca de 1936— que la ciudad de Guernica fue arrasada por los Rojos Separatistas, y que fueron los llamados Nacionales los que la reconstruyeron con gran sufrimiento y generosamente.
Pero existe otro temor mayor. Y es que ese conocimiento, manipulado o no, en manos de muy pocos países, sea no ya censurado, sino suministrado a cuentagotas a otros países NO amigos.
Pero existe otro temor mayor. Y es que ese conocimiento, manipulado o no, en manos de muy pocos países, sea no ya censurado, sino suministrado a cuentagotas a otros países NO amigos.
O que haya dos versiones (como ya existen). Una gratuita en donde todo cabe incluida la manipulación burda; y otra de pago muy caro, para ciertas instituciones o empresas amigas.
Nadie quiere el Poder, si no es para cambiarlo por dinero. O por más poder.
Nadie quiere el Poder, si no es para cambiarlo por dinero. O por más poder.
Julio Puente
