Invertir en universidades es muy necesario. Universidad de Birmingham


Tras visitar la Universidad pública de Birmingham en el Reino Unido en su jornada de puertas abiertas, como si aquella fuera una gran Feria del Conocimiento Universal, a uno le entra la necesidad de comparar y empieza por exigir con más fuerza que hay que invertir más en la Universidad española si queremos invertir en el futuro para nuestra sociedad.

Una universidad es sobre todo riqueza y futuro, es inversión interna como sociedad, es calidad de vida social para mejorar el país y para hacerlo más rico. No entender esto es complicado, más cuando los que deben tomar las decisiones sabemos que fueron universitarios. Aunque tal vez no de clase constante y sí de juergas nocturnas, pues si no es complicado entender estas disfunciones entre la inversión necesaria y el recorte constante.

Hoy mi visita a la universidad de Birmingham era técnica y casual, pero al coincidir con el Día de Puertas Abiertas me ha servido para observar a los miles de jóvenes que con sus familias acudían desde otras ciudades inglesas o de otros países a conocer las distintas carreras universitarias, con conferenciad en cada aulario para explicar el tipo de estudio, las salidas profesionales, los costes o dudas de alumnos, indican que aquí (y en otros países millonarios) se toman muy en serio la universidad pública como una gran inversión para la ciudad. 

Acudían jóvenes en busca de postgrados, licenciados dispuestos a realizar doctorados o alumnos de bachilleres con deseos de conocer las diversas alternativas universitarias antes de tener que decidir qué estudiar. Y a todos se les explicaban las opciones en conferencias individualizadas por materias y enseñanzas, con gran profusión de material audiovisual y en papel.

No voy a comentar por comparación del tipo y número de ordenadores en las cafeterías o salas de estudio de cada facultad, tampoco las salas técnicas de cada especialidad ni los servicios privados y públicos de la universidad tanto para alumnos como para profesores o investigadores. Tampoco creo correcto opinar ahora de las bibliotecas y sus instalaciones de cada facultad, de sus campos deportivos, gimnasios o de sus miles y miles de metros cuadrados de zonas verdes naturales, que rodean el inmenso espacio universitario.

Creo que siendo Birmingham una universidad que no es de las mejores del Reino Unido, que exista esta comparativa con las de España es para hacérnoslo mirar. 

Este año llevo cuatro universidades españolas visitadas. Algunas con enorme tradición e historia. Diferentes entre ellas y con grandes aciertos en su trabajo. Pero hay que tomarse de muy distinta manera el servicio y la adaptación al siglo XXI que desde España debemos realizar en nuestra Universidad si queremos que nuestros jóvenes, nuestros futuro, no dependa de otros países; o lo que es peor no se tenga que ir a trabajar a otras zonas de Europa. 

Recuerdo que en la Universidad de Zaragoza de los años 60 y 70 venían a estudiar a nuestra ciudad algunas carreras universitarias un gran números de jóvenes iberoamericanos. Todo eso se ha ido perdiendo por falta de actualización e inversión. Por cierto en este Universidad de Birmingham SI hay profesores españoles trabajando.

¿Cuantas mejoras en las universidades españolas se podrían hacer con los rescates a los bancos que en parte se gastaron sus dirigentes al anochecer en grandes cenas, hoteles y compañías complicadas de mostrar?