No copies, sé original. Pero fíjate en lo que hacen los otros y aprende


El éxito depende en gran medida en ser original; en lograr un servicio, un trabajo, una idea que tenga una parte de originalidad indudable. Pero eso es muy complicado y lo sabemos los que buscamos constantemente eso, el ser diferentes.

Ahora solo puede triunfar quien explora lo distinto al resto, quien añade algo que no es habitual, que no se hace con mucha normalidad, que ofrece un punto de vista poco habitual. 

Es tanto lo que se ofrece en todos los campos que lo normal es repetirse. Pero si ofrecemos lo mismo la competencia es brutal, y además todos ellos han llegado antes que nosotros.

Hay que lograr atrapar a clientes, espectadores o al menos que nos escuchen, nos hagan algo de caso, nos tengan en cuenta. Pero eso supone hacerles cambiar de sus rutinas. Y si no les ofrecemos algo distinto a lo que ya consumían… es muy complicado.

Así que el camino es diseñar algo que sea diferente, original. O bien… y aquí está el truco para el trato… lograr adivinar qué se está haciendo en otros espacios más rompedores y copiarlo en parte. 

Siempre hay mercados que se mueven por delante del resto, y por eso los que pretenden conquistar la originalidad están muy atentos a ellos. 

No tanto para hacer una copia burda, como para adivinar por dónde se mueven en el campo de las ideas y adaptarlas a las realidades de cada mercado, de cada segmento de clientes, adaptando ideas.

Fijémonos con atención, intentemos adivinar qué de nuevo está surgiendo o cambiando, y sepamos adaptarlo a nuestros mercados de ideas.