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Betún o grasa para calzados militares. Recuerdo de la puta mili


Hace ya 20 años que desapareció el Servicio Militar en un marzo de 2001, pero fuimos muchos los que la tuvimos que hacer por obligación, 15 ó 18 meses fuera de tu casa, de tu ciudad, en una edad en la que se asentaba la vida laboral. Llevar el pelo corto era una obligación, pero tener el calzado reluciente era otra. Y a veces terminabas de hacer maniobras en el barro y a los 10 minutos tenías que salir a formar con las botas (únicas) maravillosamente limpias y brillantes. 

Todos teníamos en aquellos años unos botecitos de grasa o betún especial para calzado, y un buen trapo para sacarle brillo al calzado. Así que cuando con varias décadas después te encuentras un bote de esos guardado en un cajón, te vuelven los recuerdos y a veces te da por intentar ver si aquel mejunje sigue funcionando. Y sí, sigue sacando lustre y brillo. Ahora ya sin tantas prisas y sin tantos miedos a quedarte sin el permiso de fin de semana.