¿Y si le aplicamos a Goya algo de Inteligencia Artificial?


Hay asuntos que por muy modernos que sean, por mucha inteligencia artificial que le hayan metido dentro, sorprenden, asuntas y casi preocupan. Debe ser la edad, la mía claro. Ver a Goya o a Platón moverse y mirarte a los ojos, cambiar su sonrisa o su mirada en un pequeño vídeo cuando ellos nunca se vieron ni en fotografía y mucho menos en vídeo, sorprende. 

Se abre la Inteligencia Artificial a poder coger hoy una fotografía de los abuelos ya fallecidos hace mucho y pasarla por el programa de IA para observar cómo son capaces de moverse artificialmente. Nunca sabremos si ellos sonreían así, pero nos los queremos imaginar.   

Es lo más parecido que tenemos a sus movimientos. Claro que como estamos empezando con la IA igual en unos años somos (son) capaces de hacerlo mucho mejor, sacarlos de la fotografía o del grabado y meterlos de cuerpo entero en paisajes ficticios de la época. 

Mi abuela nunca estuvo en Madrid, pero quien sabe, igual la llevamos un día de estos con la IA a pasear por la Puerta del Sol de 1910. 

De uno de mis abuelos nunca se logró tener una fotografía, así que estoy esperando para ver si mezclando las fotografías de todos sus hijos y restando de ellos el componente de mi abuela logramos sacar un híbrido de mi abuelo que nadie podrá decir si se parece o no. Ya todo parece ser IA como la Brujería de otros tiempos.