19.10.26

Mundo Futuro desde el año 2026 - 01


He iniciado una publicación extensa que iré perfilando en pequeños bocadillos, sobre un texto del año 2004 en donde hablaba del futuro que se veía venir. Hoy, en 2026, es bueno hacer también una cierta recapitulación con otros textos actuales, sobre el futuro que vamos viendo ahora, y aderezado con esos pequeños o grandes cambios que ya intuimos. 

Empiezo repasando que ante la posibilidad de que estemos entrando en una Nueva Edad, como ya apuntan algunos expertos, antes debemos conocer qué es eso de “Las Edades” como concepto divisional de la historia.

En el mundo occidental la historia la hemos dividido en Edades. La Edad Moderna, Edad Antigua, etc. Pero en el resto de civilizaciones no funciona igual. En Oriente casi nunca se usó una división universal en “Edades”; lo habitual fue periodizar por Dinastías o por Eras de Gobierno.

En China la historia se cuenta por dinastías: Xia, Shang, Zhou, Qin, Han, Tang, Song, Yuan, Ming, Qing. Cada una marca un ciclo (ascenso, apogeo, decadencia) según el llamado “Mandato del Cielo”. Hoy los historiadores también hablan de periodos como “Primaveras y Otoños” o “Reinos Combatientes”.

En Japón se divide su historia en periodos con nombre propio: Jōmon, Yayoi, Heian, Kamakura, Edo, Meiji… Además usa nengō, eras que cambian con cada emperador (hoy en 2026 estamos en la era Reiwa).

En India la periodización clásica es más bien religiosa y cultural. Periodo védico, imperios Maurya y Gupta, sultanatos, Imperio mogol, dominio británico. También existe la idea cíclica hindú de los cuatro yugas, que es más cosmológica que histórica.

En el Mundo islámico, en donde se cuentan los años desde la Hégira (622 d.C.), suelen dividirse sus tiempos históricos por califatos: Rashidún, Omeya, Abasí, etc.

Hay una diferencia importante. El esquema occidental (Antigua, Media, Moderna, Contemporánea) nació en Europa y se aplica a otras regiones del mundo casi de forma forzada. Por ejemplo, “Edad Media” no encaja bien en China o Japón, aunque los historiadores a veces la usan como atajo (“Japón medieval”). Por eso muchos académicos prefieren términos como “premoderno” y “moderno temprano”.

Partiendo de esta información, ya tenemos claro que pensar que en Occidente estemos a las puertas de un cambio de Edad, no significa gran cosa para el mundo, más todavía si admitimos que parte de estos cambios en nuestro mundo, están viniendo de otras culturas, otras sociedades, en donde miden y nombran de otra manera los cambios históricos.