No sé si existo o si todo es una simple mirada engañada


No sé si existen los besos inesperados, los abrazos gratuitos, los amores desesperados, los caminos inexplorados, las miradas inexpresivas, los gritos silenciosos, los gestos vacíos, las sonrisas gratuitas, los contactos fríos, las reuniones inútiles, las relaciones odiosas.

No sé si existes tú, simplemente porque incluso dudo de si existo yo. 
Tal vez seamos ambos una manera de movernos por la nada, dejando olores y sabores flotando, 
entre otros muchos perfumes desconocidos. 
No sé a donde voy ni sé por qué me muevo así. 
Me dejo llevar y te encuentro todos los días. 
Con eso me doy por muy satisfecho.