Consejos iniciales para montar una pequeña empresa


Continuamos analizando levemente qué podemos hacer para estudiar las posibilidades de montarnos una micro empresa. Buscamos la opción de crearnos de entrada nuestro propio puesto de trabajo, sin descartar NUNCA que se pueda crecer y asentar la empresa que estamos pensando en crear. Nada debe ser creado pensado en su tamaño muy pequeño. Tan malo es pecar de gigantismo como ponerse frenos de antemano.

Hablamos (de entrada) de hacer una inversión ajustada y medida para la creación de la empresa. Es importante medir bien el riesgo. 

Muchas empresas cierran en los primeros cuatro años de funcionamiento. 

Superar esa barrera nos lleva al otro punto en el tiempo que resulta clave en las estadística de las empresas. Es el de los siete años de vida en el que posiblemente haya que replantearse —recrear / volver a crear desde dentro— la empresa. 

Hay que superar como sea estos dos momentos clave en los ciclos de la empresa. Los dos primeros años y el momento de los siete años.

Es muy triste que una empresa cierre, y lo malo es que detrás deja deudas, situaciones malas para personas que creyeron en su proyecto y no supieron medir bien sus riesgos. 

No se trata de meter miedo, sino de meter prudencia. Y las deudas no respondidas siempre son MUY malas. 

Es casi imposible montar una empresa sin deudas, pero el tamaño de estas en relación a uno mismo y el proyecto es fundamental muchas veces. 

Una deuda supone la obligación de tener un gasto fijo de amortización, que no incide en la producción de la misma. 

Pero es cierto que las deudas son de muy diverso tipo. Si es en maquinaria de obligada compra pueden resultar interesantes pues sirven para crecer en producción, pero si son deudas en elementos no necesarios “de entrada” suponen una carga financiera de complejo ajuste contable. 

Un crédito es la obligación de devolver lo prestado y sus intereses y lo que es peor y no tenemos en cuenta: sirva para cerrar las puertas de los bancos ante posibles futuros créditos. 

Todos tenemos una capacidad de endeudarnos, ajustada a lo que digan las entidades financieras. Ellos son los primeros que no nos dejarán pasarnos, más tras las últimas crisis económicas. 

Luego…, nuestra capacidad de endeudarnos es un activo que no deberíamos consumir de entrada a las primeras de cambio. 

Si para montar la micro empresa tenemos que agotar todos nuestros recursos, nos veremos incapaces de resolver problemas futuros, al menos hasta que no hayamos amortizado casi la mitad de la deuda primera.

Pero si el riesgo de cerrar existe, es mucho más duro si te pilla con grandes cantidades de deuda personal, pues a la falta de trabajo tras el cierre se sumará la deuda mensual que tendrás que soportar.

No sigo con los miedos, pido eso sí, os pido mesura y respeto ante una inversión. A veces hay máquinas de segunda mano muy bien de precio y que sirven para empezar y ver si todo funciona como esperabas. 

Hay locales que se adaptan mejor a lo que desea hacer. Se puede empezar la actividad desde el hogar y no desde un local independiente. 

Se puede decorar o maquillar un local con enormes diferencias de precio e inversión. Hay mucho gasto que no es necesario en los meses previos a la creación de la actividad, como ciertos gastos de papelería o publicidad, mobiliario, etc. 

Los amigos deben ayudar pues para eso están. A veces trabajando en montar la nueva empresa. Hoy por nosotros, mañana por ellos.

Hay que mirar, cotejar, pedir presupuesto de todo, sopesar con calma, no cegarse con lo que ven en actividades de la competencia pues muchas veces no se crearon en el primer mes de vida.