Pensemos ya en la España de 2030 y empecemos a trabajar por ella


El gobierno no le pertenece al Gobierno, son unos prestados gestores que intentan o deberían tomar decisiones que resuelven los problemas y nunca crear otros nuevos para resolver los viejos. Las decisiones fáciles cuando los problemas son difíciles nunca funcionan, pues ya se habrían tomado antes de que los problemas se enquistaran.
Nadie duda de que los problemas de España son muy graves. Como casi nadie tampoco, que recaer en los más débiles las penurias y recortes es una injusticia por fácil, inútil e insolidaria. Se necesita otra forma de gestionar.
Sobre todo si sabemos que el consumo es prioritario para salir de la crisis, consumo responsable y sin endeudamiento añadidos, de productos internos a ser posible, para no crear desfases en nuestra contabilidad, cuidando la sociedad, las personas, pues sin ellas será imposible que España vuelva a ser la España que empezábamos a disfrutar, con ciertos desfases sin duda, pero en un camino correcto para ser como un país más de la Europa deseada.
¿Por qué España no puede ser igual que cualquier otro país de Europa?, Nos hemos equivocado en las formas de sentar las bases de un país moderno y capaz, sostenible y con capacidad de crecer en el medio plazo y no en el corto. Pero equivocarnos en las formas no es asumir que nos hayamos equivocado en los fondos.
España debe tener como meta convertirse en un país capaz y moderno, pero vamos por el camino equivocado y nos estamos separando de lo que es deseable para España y sobre todo para los españoles de hoy y de dentro de 20 años. La gran duda es qué será de la España de mitad de este siglo. Ya no queda mirar la España de la segunda década de este siglo, debemos ir pensando más en el futuro, pues nos quedan sin duda, al menos, 5 años muy complicados.