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Y Martin Luther King III, hijo de Martin Luther King tuvo que volver 57 años después


“No podemos darnos por satisfechos mientras el negro sea víctima de los horrores inexplicables de la policía, no podemos darnos por satisfechos mientras el negro de Misisipi no pueda votar y el negro de Nueva York crea que no tiene nada por lo que votar”.


Estas palabras fueron pronunciadas por Martin Luther King en New York el 28 de agosto de 1963 en una marcha por los Derechos Civiles que se ha repetido en este 2020, 57 años después con la misma necesidad del mensaje, con las mismas palabras esta vez dicha a los manifestantes por Yolanda Renee King la nieta de Martin Luther King.

Como si ese más de medio siglo no hubiese pasado, líderes sindicales, activistas y reverendos negros pasaron por el atril a lo alto de esa misma escalinata este 28 de agosto de 2020 para denunciar las mismas lacras. Violencia policial, racismo, discriminación.

La manifestación del año 1963 se consideró clave en la aprobación final en EUU de la Ley de los Derechos Civiles al año siguiente. En este 2020 los activistas sociales reclaman reformas policiales que frenen los abusos racistas con más transparencia y rendición de cuentas; cambios en el sistema de justicia penal, que mejore la labor rehabilitadora del sistema y evite la espiral de exclusión de los delitos menores, y una nueva ley cambie los requisitos de voto que acaban entorpeciendo el acceso de las minorías.

“Si mi padre estuviera hoy con nosotros (...) querría que fuésemos líderes para la justicia, los promotores de sus ideales de justicia social, igualdad y paz; nos urgiría a vivir no en el pasado si no en lo que él llamaba ‘la feroz urgencia del ahora’. Si están buscando a un salvador, levántense y véanse en el espejo, nosotros tenemos que ser los héroes de la historia que estamos construyendo. Y ‘nosotros’ significa todos”. Martin Luther King III, hijo del histórico líder.