Más desempleo en España octubre 2012. ¿Hasta cuando?

La evolución de los datos publicados sobre el paro registrado y afiliación a la SS en octubre de 2012, nos puede dar un perfil sobre la situación en la que nos encontramos, tanto a nivel social, como productivo. Inclusive, mucho más acorde a la realidad que otras estadísticas más pronunciadas como las del propio PIB.

En concreto, el paro en octubre 2012 aumentó en 128.242 personas, alcanzando la cifra de 4.833.521 parados. Este incremento representa un aumento intermensual del 2,72% frente al 3,17% que hubo el año pasado y un aumento interanual del 10,84% frente al 11,3% que hubo el mes pasado. Ambas cifras nos estarían dando una perspectiva bastante halagüeña. Seguimos destruyendo empleo, pero el ritmo se está reduciendo.

Sin embargo, quiero destacar ciertos elementos que ponen un pequeño asterisco negativo a tal noticia.
En primer lugar, tenemos que comparar los datos de paro con los de afiliación. De hecho, a medida que el paro aumenta, se hace más eficiente mirar directamente los datos de afiliación u ocupación, sobre todo si lo que queremos es ver el impacto en el proceso económico. Sabemos que mes a mes los datos de aumento del paro y el descenso de la afiliación no son del todo correspondientes, es decir, no son iguales. Eso se debe, en concreto, a dos elementos. Uno, la variabilidad estacional y el movimiento de la población activa.

Para poder comparar mejor ambos datos, debemos coger, primero, los datos desestacionalizados, tanto del paro registrado como de la afiliación, y en esta ultima, atener a la media del mes, no al dato de final de mes, mucho más estacional. Una vez recogidos, obtenemos los aumentos de paro y descensos de la afiliación y, realizando la media móvil para destacar la tendencia de cada variable, obtenemos esto:




Como vemos, viendo los datos así la evolución sí que es muy pareja, básicamente un espejo (no hay datos más allá de 2008 sobre la evolución desestacionalizada de la afiliación media).

Sin embargo, justo al final vemos como las variables no se comportan tanto como un espejo. El aumento de paro comienza a ser menor, pero la variación en la afiliación se ha estancado. Eso puede deberse a que la población activa está empezando a bajar (por que la gente emigra).

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la variación absoluta tampoco es un indicador del todo correcto. Si solo quedara un trabajador y se fuera al paro, la afiliación habría bajado solo en una persona. En datos absolutos no será una catástrofe, pero todos sabemos que sí lo sería. Es un caso extremo para reflejar que los datos es mejor darlos en tasas de decrecimiento. No es lo mismo que baje la ocupación en 100 si tienes 100 trabajadores que si tienes 1.000.000.

Aquí tenemos la variación en tasas de la afiliación:
 


Como vemos, el aumento del ritmo de destrucción de empleo se ha ido reduciendo, y ahora estamos en torno a una caída del 3,5% interanual del total de afiliados.

No hemos llegado al ritmo que alcanzamos en plena crisis (6,5%), pero hay ciertos claroscuros sobre la evolución que puede tomar en los siguientes meses. Lo más probablemente es que el ritmo vaya desacelerándose pero muy lentamente. Y es que mi instinto me dice que en los próximos trimestres si no entramos de nuevo en una caída vertiginosa (lo cual sería catastrófico y, probablemente no vaya a ocurrir) el estancamiento productivo será lo más probable.

Mis cuentas (y las de casi todos) me dicen que debemos crecer en torno al 3% para empezar a crear empleo (a no ser que cambiemos nuestro modelo productivo, cosa que de momento está sin tocar) y nos queda un largo camino hasta alcanzar dicho objetivo.

También creo que el déficit no va a variar significativamente con respecto al año pasado (contabilidad creativa a parte, claro). Por lo que serán necesarios nuevos ajustes que, sinceramente, pueden llevar todo esto a la autentica ruina. Pero de momento, patada hacia delante y hasta el mes que viene.
Miguel Puente Ajovin - Caótica Economía