Carta a un nuevo empresario que empieza en el emprendimiento

Buenos días amigo lector. Me alegra que sigas con el tema del autoempleo, con el proyecto de montar una microempresa que resuelva los problemas de empleo que te acucian. O que desees crear un nuevo proyecto y estés en estos momentos intentando ver qué opinan por internet de todo esto.

Lo primero que debo decirte es que crear una empresa es algo mucho más que resolver un problema personal, no lo olvides. Como no olvides que las prisas en estos asuntos son malas consejeras.

Hay que hablar aunque ahora no te parezca lo más importante de la principal y casi única meta de toda empresa. 

GANAR DINERO. 

Sin beneficios una empresa muere, todo proyecto necesita de una viabilidad para poder crecer o simplemente mantenerse. No debe asustarte el pensar que tu objetivo es ganar dinero, es que simplemente es la gasolina para que el coche funcione. Otra cosa es qué quieres hacer con ese dinero. Puede ser para ti o puedes repartirlo.

Ahora se trata de poner una idea o proyecto en marcha, sobre el que nos podamos defender muy bien, un servicio que podamos vender y cobrar por ello. Pero todo servicio que intentemos debe sustentarse sobre su viabilidad económica, excepto que sea una ONG. 

No tengas miedo en explicar que creas una empresa para ganar dinero. Es lo que hacen todas las empresas del mundo. Es lo único que las hace funcionar.

Un par de meses antes de que te decidas definitivamente a montar tu propia microempresa te pediré que me/te enseñes (creas) un buen PLAN DE VIABILIDAD. 

Se lo tendrás que mostrar al director de un banco si le vas a pedir un crédito para la empresa, o a cualquier organismos oficial al que le vayas a pedir ayuda, apoyo o subvención si existen estas cosas que sirven para ayudar. Incluso cuando quieras contratar a un proveedor si este es importante o cuando te venga un cliente si este es oficial y de calidad y cantidad.

En un PLAN DE VIABILIDAD tendrás que explicar tus gastos y tus ingresos, tu estructura y servicios, tu actividad y tu experiencia, y al final…, tu forma de conseguir clientes. Y tu meta, tus tiempos, tu trazabilidad de negocio. 

Es decir, tendrás que demostrar que tu nuevo proyecto es viable y dará beneficios. 

Este PLAN DE VIABILIDAD debería ser analizado por alguien ajeno a tu proyecto —antes de iniciar las inversiones— para encontrar puntos flojos, aspectos no analizados, puntos de vista positivos y negativos.

Debe resultar creíble para un asesor externo, alguien que conozca bien tanto aspectos financieros como de tu actividad propuesta.

Te estás jugando tu futuro.

Me hablabas de dos posibilidades de autoempleo. Una empresa de servicios profesionales dirigido a otras empresas (con variados caminos, algunos de ellos complementarios pero otros divergentes entre sí y que puliremos). 

Y me hablabas de la posibilidad de montar un gabinete de atención infantil con la profesionalidad añadida de tu familia. Hay muchas posibilidades pero olvídate de aquellas en las que no tengan experiencia o formación.

Estas dos alternativas son totalmente diferentes, pero que creo deberían ser analizadas a la vez, pues te veo con capacidad para emprender el camino del análisis de ambas, hasta que una de ellas sea la que efectivamente y tras tus estudios de campo, observes que te resulta más rentable, sencilla de realizar y con posibilidad de defenderte mejor.

Efectivamente solo una de ellas podrás intentar poner en marcha con todas tus fuerzas, pero hoy YO no sé cual sería más rentable y posible, dada tu experiencia y circunstancias personales. Al final siempre, las decisiones importantes dependen de ti.

Intenta convencerme de tus dos ideas, hay que analizarlas desde precisamente tu convencimiento. Y seguro que encontrarás a alguien que será muy sincero para ayudarte en la última decisión. 

Estos consejos u opiniones son comunes a todo tipo de nuevos proyectos. Siempre (o casi) te mueves entre dos ideas similares pero distintas, que no son capaces además de convivir ambas, y eso te obliga a elegir. Y esa será la primera de tus decisiones como nuevo emprendedor. ¿Cuál elijo?