Parque Pradolongo. Madrid. España

El parque municipal de Pradolongo en Madrid es uno de los grandes parques de la capital de España pues tiene una superficie de 59,7 hectáreas organizadas en tres grandes ejes con unas medianas ajardinadas que confluyen en una gran plaza situada junto a un lago de 29.586 m² que envuelve una gran cantidad de paseos, fuentes ornamentales, instalaciones para hacer deportes, juegos infantiles, un kiosco de música o un canal artificial. Curiosamente le faltan fuentes de agua potable para beber. Tiene también un circuito de bicicletas y patines. El agua de riego es agua regenerada, para sus sostenibilidad.


Situado cerca de los barrios de Usera y Orcasitas, abundan los olmos, pinos y arces, fue inaugurado en el año 1983 por el alcalde Tierno Galván, quien consultó a los vecinos sobre el diseño y las necesidades del entorno, considerando aquella obra como la primera que se hizo en Madrid tras una consulta a los vecinos. El diseño del parque es muy moderno en su concepción, pero además está creado buscando una adaptación al terreno, con poca hierba que consume mucha agua, y con riegos por aspersión de agua reciclada para regar.

El parque infantil y sus varias zonas de juegos están cerradas para la seguridad de los niños. En el lago y los fines de semana, los vecinos juegan con barcos de radiocontrol. Tiene también un pequeño parque botánico, anterior al diseño definitivo del parque, con plantas autóctonas y olorosas en la mayoría de los casos.

En el parque se sitúa la Iglesia Rota, que es como se conoce a la iglesia Maris Stella (Estrella del Mar), situada al este del parque, detrás del Distrito de Usera y el cuartel de la policía municipal. Muy bombardeada durante la Guerra Civil quedó “rota” y por eso su nombre popular. Era una iglesia que se empleaba también como colegio para los niños de los trabajadores de los terratenientes ricos de la zona de Orcasitas, dirigido por familiares de José Antonio, fundador de la Falange.

Al estar dentro de unos barrios de trabajadores, es una zona poco visitada los días laborables, pero en cambio muy usado los fines de semana. El clásico parque de Distrito o de barrios, muy limpio y bien cuidado, que sorprende por su diseño y cuidado, y por el poco césped que tiene, para hacerlo más sostenible, pues se encuentra en un montículo suave en una zona seca.