Heredar en el trabajo es el reconocimiento de que detrás vas tú


Ayer un hijo me mandó esta imagen con el texto de: "He heredado estas bandejas" que parece una tontería pero no lo es. En la vida se va creciendo a pasos o a peldaños. En según qué oficios uno de esos peldaños es tener despacho propio, tener mesa primero, ordenador después, tu nombre en la mesa para luego tener ya despacho con puerta propia.

Tener despacho con puerta es uno de los mas importantes logros. Es uno de los ascensos que mas se agradecen por diversos motivos, destacando el de la confianza que generas. 

Motivar siempre supone más productividad y mejor calidad.

Heredar materiales es más importante que tenerlos nuevos, aunque parezca lo contrario. En el material de oficina, lo heredado supone recoger "lo de otro" que previsiblemente era alguien que ya tenía sabor y poso. Heredar supone el reconocimiento de que detrás vas tu. Se marca el camino, se indica la meta, se enseña los espacios hacia donde te vas dirigiendo.

Cuando se asciende aunque sea costa de herencias siempre se marca la sensación de que vas detrás, es cierto, pero no vas orillado sino como cuerpo atento a lo que pueda venir. Hay que recordar que en cualquier ascenso de una gran montaña son muchos los que se van quedando cansados, orillados, perdidos o heridos.