Los bancos terminarán por obligarnos a ir de rodillas a sus oficinas


Daría igual si esta imagen es auténtica, es de España, es un montaje, es una broma o una casualidad. Lo que es cierto es que resulta simpática y refleja la España católica que somos capaces de ver en cualquier rincón aunque en esta posición bancaria cueste mirarla sin sonreír. La comodidad no es tal, pues estar de rodillas duele. Pero sobre todo es un gesto de abatimiento, de obediencia, de sumisión. 

Cuidado no vayan a tomar nota los Bancos y nos obliguen a entrar de rodillas en los locales donde guardan nuestros dineros. Todo es cuestión de proponérselo, de momento ya nos cobran por guardar NUESTRO dinero.