Ya he escrito demasiadas palabras. No me he dado cuenta


Cada vez hay que escribir menos cantidad, lo que obliga a escribir más contenidos por párrafo, como si leer fuera ya la mayor pérdida de segundos de la historia. 

Somos capaces de aguantar 15 minutos de anuncios de colonias o de coches mientras esperamos al asesino terminar su faena…, pero leer cuatro líneas es mucho esfuerzo. 

Son los tiempos desganados en los que vivimos hoy. 

Ver anuncios requiere para muchos espectadores de sillón menos esfuerzo que leer. Al menos en ese caso no hay que mover el dedo para pasar las páginas. Incluso no hay que prestar atención. ¡¡Uff!! qué malos tiempos para excesivas cosas.